RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

lunes, 31 de octubre de 2016

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LA ESPERA

LA ESPERA.


Parece un paraíso pequeño, con sol a muchas horas, arboleda abundante, brisa cálida, lluvia dulce, vida y luces color azucena; lo más parecido a un paraíso. El viento es una música grave cuando entra por los montes y aguda cuando se deja silbar por los llanos; la paz es un don contínuo sin necesidad de trabajarla, sobran excelencias y no se conoce la mediocridad.

Los ciudadanos conocen la generosidad de la tierra, a la que adoran, no saben de miseria y el reloj es un compañero de estancia que camina al tiempo de todos. Al pequeño paraíso lo circundan dos bellos y caudalosos ríos que ofrecen agua y sosiego.

En este lugar tan parecido a un paraíso alguien sufre por un amor imposible y la larga espera le ha cancerado el alma viviendo en una indeterminada melancolía como si fuera un héroe desterrado. Y en esta noche de luna llena se bebe a solas su ración de veneno y se duerme en la hoja de un poema que anunciaba su dolor.


Ramón Llanes

GASOLINERAS




GASOLINERAS.
 

Volteado el monopolio surge el gusto por la estética y pueden con el paisaje esos monstruos de hierro y color, luces llamativas y tripas de caviar, gasolineras de autoservicio que pueblan un horizonte otrora silvestre. El progreso en extensión económica invadiendo la belleza, el progreso a la comodidad, sin mando a distancia, con dos o tres empleados que dedican su tiempo al cobro y venta de golosinas mientras el cliente debe expenderse el combustible a riesgo de manchas y derrames. Un panorama desolador, exento de atenciones personalizadas, ambiente con olor a cafetería que se mezcla en la nariz con la pestilencia del petróleo.

Ya no son gasolineras, más bien tiendas de todounpoco donde prima la autosuficiencia para quien le guste hacerse valer y probar a ser un momento vendedor y a otros se les exige, al mismo nivel, que respeten el criterio del progreso que redunda, a la vez, en tres empleados menos, riesgos inherentes al consumo, evitación de tareas a quienes quedan y desocupación empresarial en el trato humano. Nos falta el mando a distancia para preservarnos del olor y servirnos sin bajarnos del coche continuando la conversación con el copiloto y procurando no mirar la estampa de los surtidores, parecidos a golosinas de navidad.

Igual que ellos se inventan la praxis nosotros debemos inventarnos la teoría. Horrorizarnos del ejemplo, rebelarnos, implantar sistemas que, al menos, ofrezcan alternativas variadas, para quienes plazca venderse combustible y para quienes odien tal fórmula. Ya que nos toca asumir la estructura física de estas nuevas simbiosis de gasolineras que no nos agredan con esta extraña filosofía de "trabaje usted que yo le cobro". El progreso siempre para mejorar. El progreso para ganar cuotas de calidad de vida y para tropezar menos y para no mancharse ni manos ni ropa cuando es obligado acercarse a una gasolinera tipo cajón de dinosaurio. Todo esto salvo mejor opinión.
 

Ramón Llanes.


domingo, 30 de octubre de 2016

viernes, 28 de octubre de 2016

PARA FERNANDA Y PACO

 

PARA FERNANDA Y PACO

Con motivo del Encuentro
MEDIO SIGLO DE AMISTAD.
Tharsis octubre 2016.


¿No os produce grande felicidad
esta historia tan en común escrita
muy cariñosamente e infinita
y con tanto respeto a la amistad?.

¿No es digna esta historia de enmarcar?,
¿no os parece razón exquisita
para que de igual modo se repita
con nosotros mismos, con nadie más?.

Pues esto que nos gusta y nos encanta,
esta tan bellísima relación
la hicisteis los dos, Paco con Fernanda,

otros amigos más, el corazón,
la entrega, todas las cosas del alma
y muchas dulces dosis del amor.

Ramón Llanes

jueves, 27 de octubre de 2016

PARA DOMINGO ORTÍZ

 

PARA DOMINGO ORTIZ

Amigo, estás turbado de tristeza
que a nosotros nos llega en demasía,
pretendemos llevarte a la alegría
con la amistad, con todas nuestras fuerzas.

Es tiempo de pensar en fortalezas
y de dejar las lágrimas vacías,
de empujar a las noches y a los días,
otra aventura de vivir empieza.

Es hora de ti, de supervivencias,
de felicidad y de nuevos sueños,
de renacer con toda tu conciencia,

que el dolor se acaba con el empeño
sin que sean olvidos tus ausencias.
Queremos al Domingo más risueño.

Ramón Llanes
Encuentro MEDIO SIGLO DE AMISTAD
THARSIS OCTUBRE 2016




PARA ENCARNITA Y CARLOS

 

PARA ENCARNITA Y CARLOS


Un tiempo de niñez y de alegría,
la mina, los amigos, lo mejor
de algo parecido a la emoción
o muy parecido a la fantasía.

Carlos con su armónica aprendería
a escribir los ritmos de una canción
y con la guitarra, imaginación
para conseguir lo que pretendía.

Encarnita llegó con su armonía
a ponerle más paz a la pasión
de padres, más felicidad surgía.

En el recuerdo amable una razón:
ese Tharsis que siempre quedaría
sostenido en la piel del corazón.

Ramón Llanes
Con motivo del Encuentro
MEDIO SIGLO DE AMISTAD.
Tharsis octubre 2016



martes, 25 de octubre de 2016

TRUENOS EN LA COCINA

 
TRUENOS EN LA COCINA


Un inmenso ramal de la opinión pública, de los medios, de la clase poderosa, de los ladrones de oído, de los cicutas de turno y de todo bicho viviente que pervive en la culebrería de la perversidad, intentan truncar la vida lógica del partido que ahora se suministra de debates en torno a establecer una disciplina en lo referente a un NO o a una ABSTENCIÓN. Son cuitas surgidas en el deber y en la grandeza de la ideología, tan normales como la vida misma. Y medio país increpa y da muerte a una institución ancestral porque sus miembros discuten, hablan y tienen diferencias de conceptos, mientras salvan a los del partido azul que debido a la carencia de disciplinas éticas son juzgados en los tribunales y en la sociedad por corruptos, por corromper y por corromperse, llevando a un lugar de caos los mimbres económicos de esta más noble institución llamada estado español.
Unos acabarán sus debates, buscarán sus soluciones y se irán a casa; otros acabarán las sesiones de hoy en el tribunal donde son juzgados, se irán a los centros penitenciarios y volverán mañana con esta u otra causa nueva a responder ante la justicia de sus fechorías. Quienes discuten conveniencias y posturas deben estar menos preocupados que quienes esperan las condenas y la privación de libertad. Fácil de entender.

Ramón Llanes. 25 octubre 2016.

SONETO PARA CELES Y DOMINGO

 




PARA CELES Y DOMINGO


Ahí está el camino hecho, amigos,
ahí están los sueños realizados
y ya no quedan sueños rezagados
ni sueño alguno queda en el olvido.

Es vuestro sueño grande compartido
en vuestros corazones inventados,
prueba de lo vivido y lo amado,
señal indeleble de un buen destino.

Celes será siempre una gran sonrisa,
siempre tendrá Domingo buen humor
y así la vida no andará con prisa.

La vida es aliada en el amor
y el amor pone cuanto se precisa
para que sean uno, siendo dos.

Ramón Llanes

domingo, 23 de octubre de 2016

QUDARSE O SALIR DEL INFIERNO ES NEGOCIABLE


QUEDARSE O SALIR DEL INFIERNO ES NEGOCIABLE

 

                Habíamos dejado de entender la postura dogmática de la condena cuando nos acucia una fórmula quizá menos limítrofe con la mente para intentar ganar o perder la estancia en el castigo a través de una legislada negociación. A partir de esta teoría poco importa el comportamiento interno o externo –acción u omisión- que sufrague el gasto, lo importante es prever las posibilidades para establecer un consenso con el maligno, en evitación de la esperada y difícil eternidad donde aún predominan los fuegos castigadores, y admitir aquellos métodos impuestos en su mandato, sobornarle el discurso, aplaudirle la rapiña y nunca desmerecerle el error.

                Es negociable, desde ahora, promocionar la continuación en el peor de los sistemas solo con dejar de pronunciar al diablo y permanecer en la penitencia otro tiempo más, hasta que los condenados merezcan esa promesa que se difuminó merced a los desacuerdos con los vecinos del purgatorio, donde hubiera sido menos infierno la vida.

 

                Ramón Llanes. 23 octubre 2016.

sábado, 22 de octubre de 2016

EL OTOÑO



EL OTOÑO.


 

Se nos ha caído el otoño de una nube, de repente. Se nos ha venido copioso en aguas, sin padecimientos. Llega nuevo, con voluntad de reciclar el aire y las veredas. Y ya todo es otoño en el paisaje.

La sonrisa de Ana es un otoño esperanzador, el perro lleva un otoño en los ojos, la cartera de los niños tiene color de otoño, el semblante de la novia de ayer simulaba otoño, el precio de las cosas es vicio de otoño, las hojas amarillas, la pared mojada, el reloj medio dormido, los primeros potajes...todo es otoño, todo es un otoño acalmado que intenta evadir el sofoco del estío.

Es tiempo de sosiego y de encinares, tiempo de miradas y de amoríos, tiempo de premios. Estará en casa el otoño allá tres meses, por el calendario, recordándonos que es preciso dormir para despertar, caer para levantarse, dar para recibir.

Pero el otoño eres tú, sobre todo. Tú que llamas a la puerta con un beso, que hablas con una caricia, que amas con espera, que eternizas la ternura, que recompensas los deseos, que vas del amor al amor sin agonías. Tú eres el otoño, el frágil otoño que aprisiona la vida para recomponerla e inspira un poema de humedad en los labios. Tú eres el otoño lánguido que repasa los recuerdos junto a las primeras yerbas y trasiega por las balsas mojosas de la mejor libertad. Tú eres el otoño, tú que enredas los brazos en la brisa y musitas un "te quiero" que rompe los esquemas. Tú, enamorada, tú eres el cielo del otoño.

Hago por ti, propósitos de otoño, voz cambio y letra invento, como copiando las ganas del otoño para poner los ojos en un papel de celofán, entender la ida, hacerme al agua y volver cuando la primavera soporte el mérito de la nacencia, y mientras otoño a la boca disfrutando de sus sensualidades.
 
Ramón Llanes.

jueves, 20 de octubre de 2016

EL ACUERDO

El acuerdo

Seguramente habrá pasado demasiado tiempo, demasiadas palabras gastadas. Empezaron a intentar el consenso allá cuando ambos cruzaban piernas con calzón corto y flequillo (era época barata, de réplicas, de consistencias, de urdimbres ), cuando ambos arrastraban la libertad sin conocerla y la odiaban más que desearla. Nunca llegó el acuerdo y mira que fueron explícitos los retos y largas las asambleas; eran niños y pecaban de fantasías o eran poco maduros para tal envergadura.
Hoy podrán sellarlo. El acuerdo goza de los nihilostat y los beneplácitos de consejeros y asesores, la camarilla cree poco en pactos y no consiente ni falta que le hace. Fue difícil, casi imposible, pero se firmará con protocolo y resonancia. Oyeron las razones de la entidad, del consejo, del auditor, del conserje, de la limpiadora; votaron en un ambiente de hostilidad y desagrado, rieron los vencedores, lloraron los vencidos y al final, solo cinco a cuatro incluyendo el voto de calidad del presidente por la falta del tesorero que llegó tarde. Poco bagaje de interés para tan importante acuerdo. Fíjese que llevaban años acercando posturas y proponiendo soluciones hasta finalizar en el día de hoy con esa exigua cuota de aceptación.
Pronunció su discurso el presidente (este era de los iniciadores), resaltando la relevancia del acuerdo y las repercusiones tan positivas en la sociedad; resaltó el equilibrio que se conseguiría en el contexto de la libertad y de los valores humanos, interesó las estadísticas asombrosas de abusos contra los derechos humanos, anunció la composición de la mesa de seguimiento, balbuceó en francés unas frases de un desconocido filósofo galo que en síntesis decía algo así como “los compromisos se alcanzan porque lo desean las personas”, calló tres segundos, bebió en un vaso de plástico que se puso al efecto y con un apasionado y vigoroso viva a la libertad cerró las cuartillas y se sentó.
A las doce del día D se convocaron prensas y tambores, personal del centro, compromisarios de la entidad, socios, altos cargos, funcionarios, cámaras, organismos, magistrados y largos etcéteras para que dieran al acto de la firma del acuerdo la importancia social que tenía. Ni un detalle faltó en el ritual porque hasta de palomilla se puso el presidente y luego vendría la copa de vino español con el canapés de tortilla, una degustación de jamón, alguna gambilla blanca, las felicitaciones, la cara sonriente de los vencedores.

RAMÓN LLANES

DE QUÉ VALE UN SUEÑO

 
DE QUÉ VALE UN SUEÑO


Cuántas veces habré contado los días que me faltaban para llegar a la estación término de la Navidad; ni lo recuerdo, pero sí recuerdo que la soñaba; esperándola, la soñaba, la deseaba con un ansia de bandido, como un lobo la quería morder. La Navidad era, en mi esquema, un refugio donde yo guardaba todos mis dioses posibles y meritorios, donde yo poseía las verdades y las enriquecía en el fuego del abrazo.
En esta edad decrecida repaso a la gente que finge la Navidad; palpo a quienes se tropiezan con la Navidad, me río de aquellos que se beben la Navidad y me pierdo en las garras de los devoradores comerciales de la Navidad. Ahora me extraña la Navidad, como me extraña tu cara de extraño en la Navidad y tus labios sin besos y tus manos sin manos y tus renegados quiebros para esquivar la Navidad. No eres quien eras, has perdido el tiempo en tu ombligo, has desmerecido caer en este ciclo mágico que alumbra lo que tú oscureces. Maldita vergüenza que nos reinas en despropósitos, vanidades, desencantos y miedos.
Alguien mirará una estrella y verá un recorte de prensa con una foto de tí, tuya, de todos, nadando en la indigencia de la soledad, buscando carne para la boca y miseria para el alma; alguien estará esperando que llegues para tenerte y vendrá solo tu recuerdo, a destronar los colores y fundir en agrio la poca alegría.
De qué vale un sueño si te has ido con los guantes de cristal y las sonrisas hasta las quiebras, a la oquedad que nunca habías imaginado. Hasta la penumbra te has ido, Navidad de los hombres, con esa cara perdida en el “paripé” de un belén oscuro, hambriento y caduco. De qué vale nuestro sueño de supervivencia si se nos acaba, miserablemente, esta utopía de la Navidad.


Ramón Llanes.

martes, 18 de octubre de 2016

CALLEJEROS


CALLEJEROS


El único credo del nómada es la supervivencia, a costa del dolor, la incertidumbre o la vida, un credo especial que aplasta a estos callejeros que ponen color o música a nuestra ciudad, entretenida en otro menjunje, en su película cotidiana, en su identidad, pero ellos se dejan ver en los espejos del tiempo, entre hambre, desconsuelo o indigencia. Son también azúcar de nuestra sociedad, incluso si le observamos desde un tono más humano caemos en la cuenta que somos nosotros mismos conviviendo con otra vestimenta.
Los callejeros entienden más de ansias que de política, más de miradas que de consumo, más de sueños que de miedos, más de adivinar cómo es un hombre que se les acerca. Los callejeros que inundan plazas y semáforos están tan prendidos al sentimiento que se juegan la tacha por cualquier palabra de afecto. Nosotros mismos otra vez, con cara de voluntad y con arañazos de tristeza, ellos se nos parecen o son nuestra prolongación. Siempre enseñan, en idiomas ininteligibles, cómo es el agradecimiento.
Pongamos por caso que algo de simbiosis existe en este galimatías donde se enfrentan confort y desvelo, quizá sea distinta nuestra reacción de mañana al recibir en la ventanilla del coche el gesto amargo de eso otro yo que nos solicita un compromiso y sonríe aunque no le hubiéramos atendido. Minúscula vida.


Ramón Llanes.

EL CIELO PARA UNA GUITARRA BUENA

 
EL CIELO PARA UNA GUITARRA BUENA.

A Ramón Llanes…sobrino de Valle
De Juan Manuel Baquero…alumno de Valle

Jerez de la Frontera 1-9-98.


PRIMA.

Quiero creer firmemente
y pongo mi fe en ello
que al igual que las personas
debe de existir un cielo
para todas aquellas cosas
que felices nos hicieron,
para compartir eternamente
todos los gratos momentos
que a nuestro lado estuvieron.


CUARTA.
En algún lugar del cielo
tañirán cuerdas sonoras
soñando invisibles dedos
que siempre la acariciaron
cual la más bella Madonna
y te seguirá esperando
e imagines mil fandangos
de nuestra tierra de Andévalo.






QUINTA.

Si acaso existen milagros
si se transmiten los cuerpos…
toda su sabiduría
se te habrá depositado
en esa guitarra niña
que el Canillo te compró
en cualquiera correría,
e irá aprendiendo lección
entre tus manos maestras
sin llegar, como la otra
a su alma y corazón
sensibilidad y dulzura
y poesía y sonido
sentimientos de valor.

BORDÓN.

Un día, todos reunidos
con guitarras niña y vieja
a corazón distendido
en la Cabeza del Buey
y por los Prados de Osma
soñaremos, soñaremos…
vibrando las dos sonantas
mientras la luna se asoma,
dulce la Virgen del Alba
duerme al niño entre el aroma
de encina, romero y jara
cuando “su” Valle le canta.
Juan Manuel Baquero.

SONETO PARA CARMEN Y GONZALO

 



PARA CARMEN Y GONZALO


El destino pusiera en amistad
nuestros signos y nuestra aficiones,
aquellos tiempos lindos, las lecciones,
la juventud y nuestra identidad.

Esa minería y esa verdad
del terruño, las tardes de balones
en el fútbol, todas las ilusiones,
el buen humor, el club, la libertad.

Os hicisteis mayores en afectos,
cada cual en su estética empeñado,
Carmen en la belleza del aspecto,

Gonzalo de química jubilado,
las hijas que lo hicieron más perfecto,
felicidad se llama el resultado.
Ramón Llanes
octubre 2016

domingo, 16 de octubre de 2016

SALVEMOS AL SER HUMANO

 
SALVEMOS AL SER HUMANO


La vida se ha puesto cuesta arriba para una gran mayoría de los humanos, ahora no es la vida
esa expectativa suculenta y maravillosa tantas veces soñada, la vida se ha enredado en las trampas puestas por los sistemas que pretenden deshumanizar y despoblar de pobres este coloso mundo de intereses que a diario maldice la existencia de los seres humanos que piden, solicitan y exigen adecentamiento de todas las instituciones. El ser humano necesita un salvavidas urgente, hay mucho depredador suelto que desea su aniquilamiento, los credos sistémicos no producen sentimientos ni valores ni pudor, se ajustan a terminologías de fuerza y de capacidad para generar dividendos y a ello no son llamados quienes pertenecen a la plebe.
Los dictados del capital cada vez se empeñan más en destrozar las éticas y se desenvuelven en la luctuosidad del género humano como medio para conseguir un equilibrio a su amaño. Es la corrupción en sesión continua de las ideologías conservadoras que en nada admiten la modificación de estas normas suyas tan cómodas para conservar sus privilegios. Se nos ha ido de las manos la verdad hasta límites peligrosos, solo nos queda el asombro y mejor la rebeldía.


Ramón Llanes. 16 octubre 2016.

sábado, 15 de octubre de 2016

SONETO PARA CARMEN GÓMEZ MORA

 

PARA CARMEN GÓMEZ MORA

Miguel con nosotros está presente
y tú con él en tiempos tan amados,
todos aquellos sueños dibujados
en tardes de paseo con tu gente.

Un tiempo de amistad tan diferente,
cine, baile, beso, y enamorados
pendientes del amor y siempre al lado,
Miguel en nosotros no estará ausente.

Queda vida para seguir viviendo,
queda mucho disfrute en la amistad,
quedas tú con tu fuerza, compartiendo

recuerdos y cariños. Vivirás
pendiente de los tuyos y poniendo
tu entrega tan inmensa sin parar.

Ramón Llanes. 
octubre 2016 

viernes, 14 de octubre de 2016

CLASES DE PENSAR

 
CLASES DE PENSAR


Si de nuevo fueren costumbre la soledad, el pensamiento, la palabra, como armas, como útiles de vivir, lienzo donde se plasmaran además colores de emocionantes sentimientos y al caer en los ojos se expresasen y se compartieran; ideas para dejar quizá la vida, acciones para alcanzar quizá los sueños. De nuevo la intimidad, con acento de luz, la creación, el ser visto en estado puro, lo imaginado.
Impartirán en la academia clases de pensar para los listos que se apunten, para quienes escriban su sobrenombre con esperanza, para quienes aludan al conocimiento en su interés. Otra vez, el golpe que arrasa la mediocridad y corta viento áspero convirtiendo zumo de ademanes, de formas, de identidad. Ni existencia de trastos, poca rabia, salud a las templanzas, al concierto y a las revelaciones. Irán a la academia desecho de políticos, tardíos eclesiastas y toreros sin taleguilla; asumirán el programa, pertenecerán al elenco de los escogidos en el lugar donde no se echan los leones a la arena ni el artista es un mito.
Las clases de pensar serán para mirarnos la sombra, apretar los dientes, ensimismarse, rectificar, adormecer o engullir errores. Para cuando, de nuevo, sea costumbre iniciar el contacto con la vida, evitado de prácticas endógenas y la palabra herede al pensamiento. Y la conclusión admita apuntes.




Ramón Llanes.

ALGO ÁCIDO

 

ALGO ÁCIDO.


La tragedia tiene un sabor ácido, el dolor es ácido, la muerte muy ácida para todos, la miseria es ácida. Estereotipos de la acidez, lo fatal, lo extremo, lo agónico. A veces también el debate es ácido, cuando se olvida de la razón del mismo y pinta la cara que a cada cual conviene. Pero es ácido el debate si se utiliza, sin límites, la estrategia exenta de ética y moderación, si se maltrata la libertad del pensamiento, si se escribe o dice sin disciplina, sin norma. Después de la tragedia nunca la calma, viene el debate político, lo más ácido; llega el displacer de quienes aguantamos.
Hoy barrunto pesadez de debate, a pesar del dolor que inunda la esfera de nuestro medio, barrunto confrontación, reproches, insultos, perrerías, entre unos y otros, porque la dedicación a las víctimas solo va a ser la mínima, la protocolaria; ya se ocuparán de alertarnos quienes se oponen por oponerse, con un sentido escaso de la compostura; para distorsionar, para que algo ácido queme a cualquiera, no importa ni siquiera el nombre o el cargo, que queme, lo más posible.
Mientras, el soldado traerá a casa la medalla, la foto de la novia, el pin de una esperanza frustrada en una llanura rodeada de montañas sin identidad, a donde fuera con buenos propósitos, y llegará con la vida a rastras y el llanto para los suyos. Es lo más ácido, lo tétrico, lo irreal, que al debate alguien le pondrá cara de tonto pata disimular que ha sufrido, que ha dejado las vacaciones para hablar, que los esperaba; así, sin darse cuenta que ellos ya no están para sonreírles.



Ramón Llanes. 19.8.05.

EL ERROR DEL VOTO

 
EL ERROR DEL VOTO


Dadas las circunstancias y vistos los efectos del voto -a veces tan nocivos y tóxicos- sería confortable evitar estas adversas formas de llegar a la democracia, inventar alguna otra manera para elegir a los representantes del pueblo y establecer pautas distintas; ya se ha evidenciado que así no funciona el sistema. Primero por no estar debidamente legislado el protocolo que debe evitar tantas elecciones juntas y segundo para que nuestro voto no sea una ficción, una entelequia parecida a la quimera que adquiere razón de servilismo del votante al votado a quien se destina. El voto es un error porque no atiende la expectativa que provoca, porque deja de tener cualidad desde el momento en que se emite y porque se le pierde el rastro y pasa a propiedad de otros para con él modificar la vida del votante a su descuidado capricho.
El voto es un error, como es un error comprar leche y observar que no te vendieron leche; o adquirir una moto que no fuera una moto; o pertenecer a un club de la teoría nihilista y enterarte que es un club de la teoría contraria. Con el voto también te dan aquello que no es, lo que no te anunciaron en la caja, una mentira que altera el sentido común. Con el voto nuestro, alguien roba, otro alguien se hace importante, otro prevarica, algunos perciben unas pensiones desorbitadamente injustas y otros se pasan la responsabilidad por el olvido. Esos son los resultados del voto nuestro. Para que así no sea habrá que inventarse otra cosa y no seguir igual o peor.

Ramón Llanes. 13 octubre 2016

jueves, 13 de octubre de 2016

martes, 11 de octubre de 2016

GUERRAS DE OTOÑO

 



GUERRAS DE OTOÑO


Cada vez que huele a fusil
asoma la muerte por la última rendija de la vida,
es su vicio maldito, su colofón pensado
con entretenimientos y verdad;
los hombres no huelen,
han perdido el olfato de la paz,
sucumbieron a la seducción de los credos,
ahora son líderes de algo miserable,
son inventores de las guerras de otoño
que fueron hechas para salvar a la humanidad
del sueño que desprendían las sonrisas.
Las bestias que incitan al castigo
se persignan antes de ordenar al verdugo,
son hombres de plomo,
pastores divinos desorientados del afecto,
son hombres que adoran a dioses impuros
y evolucionan con ojos desiguales,
con manos tatuadas de asco.
Nadie sabe, nadie aprendió a detectar maldades,
nadie impide que las guerras sean
promocionadas, nadie sabe cuidar
el grito famélico que deja el otoño
en las crisálidas noches de la presunta vida.
Nadie ha reparado en el dolor.


Ramón Llanes. Otoño 2015.

EL PRIMERO DE SETIEMBRE

 
EL PRIMERO DE SETIEMBRE

Envejece tornado en ocre de vicio
el payaso primero de setiembre, guasón,
escondido en brumas de enero, liofilizado y pegajoso;
pudo venir de príncipe o monarca
o solemne o prestidigitador o albañil sin mezclas
pero amanece en aras al descuido, preso de su tedio,
sin pulso, hipotenso de furia, acabado de sol,
pobre de sí mismo, impuntual.
Un enfermo por otro, cambiamos a la clínica
para que en poco se noten las faltas
de uno que se va, de otro que se ajusta a quedarse,
que, al menos, para alguien valiera la vejez
de los días romos, coloreados en gris y hechos
de la peor aventura.
Se ha muerto la madre del lucero de anoche
en el segundo infarto, no era para ella
y suplica pésames una lágrima del guardia del ocaso insulso
más que por pedir, por cotilla.
Se mueren, de este pánfilo primero de setiembre,
los focos y las rendijas, en columnas de miedo.

Ramón Llanes.

LA BANDERA DEL VIENTO

LA BANDERA DEL VIENTO


He llegado a echarle al viento la culpa de todo, de lo que pasó, de lo que pasa y de lo que aún no ha pasado. El viento, tiene, irremisiblemente, en mi memoria, la culpa de todo. Para no cebarme en exceso con él busqué otras opciones con tal de aligerarle la culpa y dejarle gruñiendo en cualquier meridiano al socaire del mar bravío, pero allende mi bondad no encontré causa de salvarle. Me propuse indagar en la historia de los pueblos, convencido de encontrar una sorpresa que me condujera a concederle otra benevolencia pero todos los pueblos le habían quitado el nombre a la “calle del viento” por lo terco que fuera, por lo maltrecho que dejara los campos y las luces, y, desde siglos, ningún pueblo de preciada categoría conserva calle de tal nombre, a su pesar.
Hice mi viaje virtual por los faros del mundo y en todos había dejado el viento su llaga perenne, su plaga de dolor; aún amedrentado, en los picos de las montañas más altas, las crestas se urdían en las huellas de vendavales continuos, imprevisibles y devastadores. En mi viaje, floté las viejas aguas marinas que circundan la tierra hermosa donde habito y el mástil más alto de los barcos varados por la nostalgia llevaban indemne en su memoria la bandera del viento y, desde entonces, me produce respeto todo trajín de aire a quien solo atrevo recriminar su indolencia.


Ramón Llanes. (SECUENCIAS DEL MÁS ADENTRO)

domingo, 9 de octubre de 2016

CONSUMIDORES DE SUEÑOS


CONSUMIDORES DE SUEÑOS
 

                Aún a estas alturas de la vida, con la longitud extrema, la altitud infinita, la medida larga y los recuerdos acumulados, existen razonables dudas sobre la exacta determinación de dos conceptos que persiguen los gráciles eventos del gremio humano; no aparecen definidos los parámetros que identifican con nitidez realidad y fantasía. Los ensayos sobre estos dos conceptos aportan innumerables conclusiones que no vienen al caso porque de cierto el mundo se mueve apaciblemente entre ambos sin desmerecer al primero ni acoger al segundo o viceversa.

                Por este lateral de enero, con frío al trapo y abrigo al uso, se cuelan los cuentos con sus cargas ruidosas de fantasía, se preservan sueños ingenuos, miradas únicas, abrazos íntimos y emociones vestidas de ropaje mágico para solventar  acaso que es invierno o quizá que la historia inmortalizara modos de realzar la vida. De ahí la proliferación de invenciones amables que inyectan ese mínimo de estrés optimizado que produce favores de sonrisas, otorga animosidad para continuar la senda y enseña una expectativa que confirma la complicidad en el reparto de las actitudes benignas. Es así: realidad y fantasía hechas desde la conspiración de los deseos formando ese consumismo de sueños que tan celosamente conservan los tiempos sin apenas defecto y con la virtuosidad de la sorpresa.

                De hecho vinieron seres a poner prendas en la ilusión y regalos en el alma y de hecho el giro del globo olvidó magia en otros lugares; el capricho de la extravagancia en la distribución de los sueños suele traer olvidanzas y descuidos. Y de aquellos que duermen en la loa de una realidad desahogada dependen los contratos solidarios para aquellos otros que la sueñan. Se echa en falta aún mucha realidad para extender la fantasía o acaso a la viceversa.

 
                Ramón Llanes.