RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

martes, 15 de agosto de 2017

EL ATRACTIVO DE LO DESCONOCIDO


El atractivo de lo desconocido


Me imagino encontrándote una mañana de rutina mirándonos casi sin descubrirnos, en la ciudad cualquiera que hubiéramos inventado la noche antes o que el sueño pusiera en nuestra senda; imaginando los pasos rotos del cansancio perdido y buscando ese algo insinuante que la vida se atreve a ocultar para ofrecerlo en el momento justo. A la vuelta nos volvemos a mirar y quedamos en volvernos a mirar muchas veces, en la ciudad sin nombre, adonde acudimos por defecto. Y la ternura que encierra el primer sonrojo y la sonrisa grande empujando las palabras y un suspiro que se escapa y seguir mirándonos sin preguntarnos el nom- bre ni la procedencia ni la dedicación ni la prisa; sin preguntarnos el deber o el tener, entendiendo que puede surgir el universo desde la nada de los datos.
Hablar de sueños, de ahora, de interioridades, de paisajes, nunca de recuerdos ni de nostalgias; poniendo los dos el alma abierta en trozos nuevos, limpia de arañazos y vanidades, el alma sin corregir ni envolver, un alma sosegada por el resultado incisivo de las miradas. Luego del primer beso apenas sin conocer por qué se formaron las grietas de los labios, apenas sin preguntarnos dónde estaremos juntos la próxima vez. Hablar y sonreír, contarnos todo lo nacido en esa libertad que acaba de comenzar para nosotros. Abandonada toda curiosidad, todo compromiso y toda lucha anterior. Empezar a ser, desde ahora. ¿Posible?.
Habría sido un encuentro sin esperas ni prolongación, solo el tiempo que otorgara el deseo, con la sensación de no encontrar ni perder, con el pulso inquieto y el amor atento; los nudos del pudor compondrían esa dosis de rabia que se apresta a descorrer lo desconocido para interpretarlo como el punto posesivo que precisan las cosas para determinarlas. No, nada de pos- esión ni propiedades, un encuentro de rutina con alguien distinto para vivir un tiempo incontrolado con la sola necesidad de la inyección del alma en la materia de los ojos, todo insinuado y entregado, hasta que el final ponga su límite perfecto y cierre todas las puertas del encuentro. Y nada será recuer- do, solo presente, algo no vivido, algo que se está viviendo y la intensidad le impide que se esconda en la memoria. 


Ramón Llanes. (EL CAJÓN DEL SASTRE)

PRESENTACIÓN EN THARSIS


DEDICADO A RAMÓN LLANES

Con el permiso de todos, quisiera pasada mi intervención, dedicarle unas palabras al autor….. Porque Ramón Llanes es…..

Un soplo de vida
de nuestra amada tierra,
Secuencias del más adentro
y es Amada Diosa
y poema perfecto
y Aguas de Liturgias
de este lagunazo nuestro,
y Sonetos de Corazón
de este Tharsis bello,
eres la pluma perfecta
que escribió sobre este pueblo,
eres corta, y eres mina
y eres, Madroñal de sentimientos,
eres plaza del minero
y paseo de los aromos
de tu amado pueblo nuevo.
Eres cerro de los gatos
eres divisa y Aguavieja
y manantial de agua clara
que dio el pozo de tejera,
o como decía el cabrero
eres la piedra angular
que salió de filón norte
del más puro mineral,
embajador de estos lares
Dique pino, cantareras
enamorado de tu Tharsis
diciéndole al mundo entero
como tu tierra ninguna,
que eres malacate eterno
y eres minero de cuna,
eres Rajita y eres Sastre
y eres sobrino de Valle
con eso tienes bastante.

Dedicado a Ramón Llanes en el día de la presentación en Tharsis de su libro, “El Cajón del sastre”

Tharsis, 14/08/2017

Simón Pérez









lunes, 14 de agosto de 2017

MI FANDANGO ES UN PREGÓN


SIERRA BULLONES. THARSIS


DOS MUNDOS


Dos mundos


La política es el arte de la disgregación. Es la ideología la marca indiciaria de los desafíos que recalan en la división de clases con la finalidad de obtener la más cualificada cuota de aceptación en el ejercicio de cualquier nota de mando. La política es la "ciencia" capaz de crear, inventar o diseñar dos mundos distintos con la única capacidad del pensamiento, sin necesidad de prácticas de laboratorio ni investigaciones atareadas e interminables, solo es preciso un elemento: la estrategia; desgarbada, viciada, tóxica, sin aperos de ética, pero estrategia, como mala arte para poder seccionar a los seres humanos según la conveniencia, previa tarea de recaudación de gestos y gustos exactamente iguales a los plasmados en las consignas del líder.
Así, con esta tela, el movimiento político actual de nuestro país, ha formado dos mundos que responden a fines iguales pero con anatomías desiguales porque el mínimo parecido que pudiera existir entre ellos facilitaría el rechazo de los adeptos. La política está ordenada en este parámetro de la disgregación y el separatismo; los mundos deben ejercer su posicionamiento con la regla del alejamiento, a ser posible odio, a ser posible venganza.
Desde la óptica del ciudadano medio que nace, crece, se reproduce y muere, estas finalidades no aseguran un ejercicio mejor del poder porque las premisas de los partidos tienen sus venenos en las leyes y pueblan de deshonra hasta el parecer de los excluidos. El humano superviviente formula sus cuestiones en su propia soledad porque no gusta ni participa de las grescas parlamentarias y se siente un dios menor en esta andadura que mucho se parece a una batalla constante contra la incoherencia. Y estos ciudadanos -una vez en esos mundos-, separados, inútiles, a contracorriente, se envenenan con la savia machacona que está latente en cada mensaje político y él acaba por ejercer sus devaneos con estas miserias, mirando a ninguna parte y aprendiendo a ser crítico inmisericorde, tirano y malvado con quien no se viste con el traje de su ideología. Y quedan dos mundos irreconciliables incluso para cumplir los mandatos constitucionales que con gran boato juraron. 

Ramón Llanes. (EL CAJÓN DEL SASTRE).

sábado, 12 de agosto de 2017

ABSTRACTOS


ABSTRACTOS

 

                La extraña longitud de las miradas, los sonidos del eco que proporcionan las palabras, un arcoíris despintado por un descuido del encargado del universo, la lluvia que restriega su osadía una tarde de julio en un lugar del sur, la intolerancia de una madre que desea evitar el amamantar a la niña para dedicar su tiempo a poseerse de ganglios en las retinas del miedo, el confort del vago, la insatisfacción de los amados, el trajín de las hormigas que no se cansan de recoger para un invierno que nunca llega, el compromiso incierto de todos lo que nunca recuerdan lo que prometieron, la velocidad de un sueño cortada por la ingratitud de una realidad, un crepúsculo invadido de tortugas en una isla sin alimento, la sensatez de los poderosos, las cuatro verdades que jamás se cantaron en la alcoba al maltratador, la finalidad del trabajo cogida con alfileres de molde, la furia de quienes protestan contra el olvido de quienes son protestados, las mil promesas que nunca fueron cumplidoras, el humo tan negro que suelta la dolencia de los que no tienen otro patrimonio que el hambre, la voracidad de los avaros que en cualquier rincón encontraron cobijo para sus travesuras, el infortunio de creerse feliz y nunca serlo, la incapacidad para soportar las mentiras que inundan los días, el precio que los sabios les ponen a las cosas comparado con el precio que las cosas les ponen a los sabios, un calcetín con un agujero en el dedo gordo y muchos calcetines sin dedo gordo para el uso, una ramera que repasa su recaudación de anoche y olvida el desgaste de vida, la comodidad de quienes están siempre encendiendo las luces y apagando los reflejos, la verdad de los mentirosos, el pudor del niño para no manchar por primera vez la sábana, los padres que buscan orientarse en la soledad porque perdieron todos los recursos para desenvolverse en gratas compañías, el deber de los obligados a dotar de servicios y tutela a los perdidos, la vergüenza no conocida de los más fuertes, los más altos, los más listos y los menos generosos que contentan su bienestar aparentando solvencias, la poca fe de los más religiosos, la pistola encendida del mando del batallón por si se sublevan las moscas, el día más loco de un malvado que respondió con un sable a la negativa de un beso. Abstractos de esta vida.

 

                Ramón Llanes 29.5.2015.

A PROPÓSITO DE LOS VERSOS


A PROPÓSITO DE LOS VERSOS

 

            Los poetas escriben versos todos los días, de todos los años, y están pendientes del movimiento de las hojas y de los cambios de luna, se hacen los locos porque es una pandemia que fortalece el sentido común, vagan con las respuestas en los bolsillos y el desaliño de inconformidad en media cara, intuyen los terremotos, el parto de las ovejas y la soledad de los enfermos. Y no saben si sube o baja la Bolsa, si caen los ministros o si ascienden los trepas; los poetas ignoran los protocolos y solo usan las cuentas para construir un soneto;  son tan extraños los poetas que se inventan más versos en tiempos de crisis como antídotos y bálsamos a la frecuencia constante de la fatalidad.

            Los poetas escriben manifiestos todos los días y los mandan al aire y los leen en los campos de tristeza y se solidarizan con el dolor y lanzan granadas de metáforas contra las paredes humanas derruidas por los hombres; y no escriben de modas ni de tanques ni de recortes ni de intereses. Los poetas escriben de cansancio y de silencios y de penas y de saltos a la nada y de compasión y de solsticios.

            Los poetas se pasan la vida haciendo de la vida un verso, pensando la vida en verso y formando versos en la vida. Los poetas son los culpables de la admiración hacia la luz, del estado romántico de la luna y de la descripción de un beso; están en las mantas de lumbre y en las caricias. Estos poetas que caminan tristes vendiendo la parte de verdad de los sueños y comprando la parte soñada de la realidad, han invadido los mundos con sus lemas amorosos, se han hecho dueños del universo de los sentidos, han copado todos los atardeceres, todas las sombras, todo el contenido de las cosas desveladas y se han creado un cuaderno de felicidades para los merecedores de la paz. Y son quienes mantienen en lo más alto el sentimiento, a base de versos.

 

            Ramón Llanes. 3.12.2014.

jueves, 10 de agosto de 2017

ANDANZAS

ANDANZAS

Subir y bajar, del valor a la memoria, del teatro al placer; andanzas que se le piden al tiempo cuando aprieta la complicidad y las cosas se ponen en el momento adecuado. Para andar con zapatos de cartón, botos, alpargatas o pies desnudos. Fijar la vista en un cuarto de luna, allá los páramos ocres de la tierra que se arden por un cante, múltiple ocasión para la estética. Han comenzado los cohetes a llamar por los sembrados a las gentes que esperaban brincos de algarabías, han empezado las andanzas del sol que no para de iluminar caminos que conducen a las solanas, donde algunos intentan creer y otros se quitan el sombrero desde el caballo o desde el respeto.
Se fija la mirada en el infinito de los ojos de quien ama, sea agnóstico o mendigo, todas las veces que el pulso aguante. Siempre está alguien esperando y alguien que busca; la andanza de la memoria escrita en la frente de estos límites de olores que la primavera ha puesto en la cintura del espacio para un suspiro, para un encuentro.


Ramón Llanes. (EL CAJÓN DEL SASTRE)
1 Abril 2015

MIRAD

MIRAD


Mirad vosotros la pupila,
decid el nombre de la palabra
tiempo, en bemol,
en pan de oro,
en sánscrito,
hasta la nada de la sombra.

Se caerá la mirada
desde el perdón.

Ramón Llanes. (MEMORIA DEL PRÓDIGO)

HOMENAJE


martes, 8 de agosto de 2017

lunes, 7 de agosto de 2017

CAMINOS DE LA MINA


DE SILENCIO

[17]
De silencio
Por qué donde se fundían las ruedas
o donde se desentumecía el agua
o donde rugían las trócolas
es ahora locura de silencio.
Por qué del trabajo inventaron silencio, por qué de la vida exprimieron el silencio.
Los consejos idos a la perdición
de los hierros, la vitalidad de los hombres perdida en la sombra,
el futuro de los niños cortado a raíz
de un oprobio maldecido,
de una insensatez de números.
Y el corazón, hambriento, llorando la crecida del miedo
y lamentando la falta de tiznes
en los rostros humildes de quienes se quedaron absortos
por la agonía de las piedras.
Y ronda, ahora, un inservible silencio
que amedrenta a la mina.
Ramón Llanes. (MINERALOGÍA DEL ALMA)

viernes, 4 de agosto de 2017

NO SABRÁN

No sabrán la cuenta del espacio que nos separa,
ni el calendario con los días rojos de la ausencia
ni la camisa que llevé la última tarde
ni la culpa que tiene el tiempo
ni el cristal opaco que nos oculta
ni la distancia entre un adiós y un sueño
ni sabrán si quejarme es queja de mi existencia.
Apenas sabrán de mí
el color del pelo
y más o menos la edad;
a poco que me rebusquen
y vuelvan a recordar
que existo

y me han amado.

Ramón Llanes. (ANDANZAS Y TEMPLANZAS)

AHORA QUE NADIE ME VE


Ahora que nadie me ve.


"Es temprano, el mundo está dormido, la Navidad consiguió encen- der los sueños de altas horas hasta que y se infectó de cansancio la ale- gría. He salido a la poca luz del alba a esperarla con impaciencia, estoy sola y puedo hacer y deshacer a mi modo; ahora que nadie me ve me apetece hacerle algunos retoques al mundo, a ver cómo me queda.
Le daré la vuelta, los polos serán el centro de la tierra, las aguas ocu- parán los espacios inertes, las montañas serán valles profundos, los valles se llenarán de nieve blanca todos los veranos, la luz se hará dulce todos los días y amielará los campos y las conciencias, pondré al sur toda la vida, reuniré los animales para una fiesta épica en los aledaños del entendimiento. Los hombres se conocerán y sus tiempos serán cal- mos y apacibles, no existirán la valentía ni el desánimo, acabaré con los odios y las contiendas, será obligatorio respetar los sueños pero se acabarán las utopías por lograr cosas imposibles porque todo será posi- ble; seremos del universo y de las constelaciones, formaremos parte de los ciclos siderales y se limitarán las desesperanzas y las hambrunas hasta desaparecerlas; moldearemos el tiempo a nuestro único antojo, mañana podrá ser también ayer y "nunca" dejará hueco a "siempre".
Volcaré la verdad, -una única posición de la verdad- en los pen- samientos y en las actitudes, preveré la inacción de la oligarquía, la dic- tadura, la dogmática y la fe; se irán de esta esfera los cobardes y los valientes, ni cielo ni invierno limitarán las conductas, ni avaros ni esclavos ni dóciles tendrán sitio resguardado; ampliaré la decencia hasta la satisfacción plena.
Una cadena de pensamientos recorrerá de lado a lado las inteligen- cias humanas para dotarlas de los emblemas necesarios, será todo como más nuevo, con adicciones obstinadas por la razón. Y olvidaré conced- erle estrados y poder a quienes nos faltaron al respeto creando diferen- cias y aumentando desconsideraciones por nosotros.
Cubriré así la primera página y prepararé tiempo y esquemas para la próxima vez que se duerma el mundo y se me permita diseñar". Pensó el hada.


28 Diciembre 2015 .
Ramón Llanes. (EL CAJÓN DEL SASTRE)

jueves, 3 de agosto de 2017

RÍO ODIEL, NUESTRO

RÍO ODIEL, NUESTRO
 
El río Odiel existe. Antes que nosotros, existe. Moja la ciudad en su margen izquierda, moja Saltés y Bacuta con su margen derecha, hace huella antigua desde los tiempos y desde los espacios. Nos ha regalado acontecimientos, historias de agua, protagonismos, salitres, sentimientos, y no designa heredero para seguir fondeando canoas y barcazas que nos acerquen a él. Dijimos ayer que nos habían hecho perder su confianza, que nos habíamos olvidado de nuestra ...vocación ribereña y dijimos también, lo dijo alguien, que le enseñáramos al río mucho más de Huelva y a Huelva mucho más del río, hasta que nuestro Odiel fuese una calle más de la ciudad.
Este río es patrimonio y compromiso, por todo lo que nos entraña, porque le debemos cuidado para salud y recuperación. Hemos de ser, -lo pienso-, onubenses con miradas clavadas en la ría nuestra empujándola a sobrevivir y recuperarse, para luego sostenernos mutuamente con la dignidad de los compañeros de convivencia.
Hagamos más largo el viaje, sin justezas ni complejos, hagamos que podamos saber respirar juntos como todo el antaño que nos avalan los tiempos, hagamos justicia al agua en su lecho de ría, así nos estaremos colmando de bienestar. Concebir el Odiel como la parte más húmeda de nosotros o, si cabe, la parte más romántica, la compañía de la ensoñación. Nos merecerá la pena conseguirlo.
 
 
 
Ramón Llanes
(A propósito del viaje del grupo MEDIO SIGLO DE AMISTAD, por la magnificencia de nuestro río Odiel, el sábado 29 de julio 2017).

lunes, 31 de julio de 2017

FILÓN NORTE. THARSIS


CLIENTES


CLIENTES

 

                En nuestra calidad de clientes somos el punto de mira de cuestionables bombardeos cotidianos que frustran nuestra concentración en los deberes o en el reposo y soportamos la palabrería intentando conservar la compostura con cierto decoro educacional asumiendo a veces los riesgos del agobio por tanta persecución; nos creemos solos en el mundo en ese momento, como si a nadie más importara el producto a ofrecer, nos sentimos incapaces de eludir la batalla dialéctica y caemos frágiles en la trampa de la compra, ofrecida con una ininteligible retórica contra la cual no poseemos respuestas útiles.

                La búsqueda de clientela tiene más de jungla que de sociedad avanzada, dudando mucho que en la jungla se empleen sistemas tan agresivos e insultantes. Y es la normalidad, ya no resulta extraña la llamada a la tan inadecuada hora de la siesta ni la audición de una voz que en tono sudamericano nos incita correctamente a escucharle. Es muy importante saber transmitir las excelencias del producto y para ello se usa una metodología de seducción que conduce a la aceptación de manera incondicional aunque surja el arrepentimiento a los dos minutos del cuelgue. Esta tendencia no tiene límites marcados ni fecha de caducidad, así están pensadas las formas y así se ponen en práctica.

                Qué de bueno, de obsoleto, de absurdo, de inhumano, de procaz, de incorrecto o de burdo tiene este sistema nos lo planteamos a cada instante e incluso ponemos observaciones contrarias en la conversación, no es misión del cliente marcar la pauta, así funciona el mundo y así correspondemos los mundanos, mal que nos pese. Aunque, en un generoso rincón de nuestra comprensión, admitimos que quien está al otro lado se dedica sencillamente a buscarse la vida al igual que nosotros la buscamos, quizá con otra fórmula o la misma, en la acera de enfrente. Y entonces nos fiamos de seguir siendo tolerantes.

 

                Ramón Llanes. 24 de junio de 2015

OTRO PELDAÑO

OTRO PELDAÑO.
 
         El tiempo suele ser el compañero inevitable de todas las consecuencias agradables o desagradables que nos depara la vida. Y es también el tiempo el detonante de los acontecimientos, el impulsor, el testigo, el mediador o el detector, de esos sucesos que nos acaecen y que van haciendo que seamos de una u otra manera. Y esto lo sabemos cuando empezamos a conocer al tiempo y no antes.
         Ese mismo tiempo nos pone paulatinamente los peldaños de nuestra existencia, unos más altos, unos más débiles, unos más torcidos, unos más lógicos, unos más trágicos, hasta componer la totalidad de los que forman la escalera. Sin saber, siquiera por asomo, los peldaños justos que tenemos asignados o los que realmente tiene nuestra escalera. A nosotros nos toca vivir, el resto es competencia de la vida, ella se vale sola para dividir, designar, comprobar o torcer cualquiera de las opciones que tiene metidas en su caja de sorpresa.
         Ya de por sí la vida es una sorpresa y mucho más la subida de cada uno de los peldaños que día a día tenemos delante para intentar escalar. Somos pues, escaladores de oficio, alternando con los grados de parsimonia, valentía, desaliento o felicidad que esa tarea nos depara.
         Vivir es un deleite, tener la vida es una asignación natural biológicamente perfecta, disfrutar de esa existencia puede constituir una meta imposible o un camino de azúcar; está en nuestra actitud ser carne de una o de otra alternativa.
         Desde la vida, un peldaño es una ilusión o un peldaño es una carga; desde nosotros, si nos enfrascamos en esa aventura por designio natural, el peldaño tiene que ser necesariamente una inquietud ilusionante; de lo contrario mal nos perdonarán las horas.
 
 
 
                                             Ramón Llanes.

DESAHOGO


DESAHOGO

No quiero nacer otra vez, por si acaso,
no están mis ojos para rímel ni antifaces,
no me sobran cartas para la próxima jugada,
no me da asco retirarme del oficio de loco,
no hay palabras capaces de aburrirme,
no me he propuesto cambiar,
no me muero porque sería hermoso.

 

Ramón Llanes. (MEMORIA DEL PRÓDIGO)

viernes, 28 de julio de 2017

CADA DÍA


CADA DÍA.

 

Cada día tiene un amanecer y un ocaso, una luz y una sombra, un sobresalto y una alegría, un perdón y un agravio, una paz y un conflicto.

Cada día es nuevo y antiguo, es cálido y fresco, es fuerte y débil, es ostentoso y humilde, es mujer y hombre.

Cada día salimos a la puerta para definir el camino, nos adentramos con dignidad hasta llegar a la meta marcada, somos un cuerpo que busca el confort y un alma que aligera los sentimientos. Percibimos, cada día, cómo se mueve el aire sin consultarnos, cómo se agranda la mar sin anunciarlo, cómo viene la lluvia sin presentirlo. Percibimos el malestar, la miseria y el desastre, percibimos la bondad y el amor. Nos hemos acostumbrado al olvido de quien nos olvida y al amor de quien nos ama.

Cuando se acabe la jornada y el ocaso apunte el cierre en nuestros ojos habremos sentido mil sensaciones imposibles de describir pero aún sin tiempo para pensarlas, algún cansancio nos empujará a compartir un sueño para recuperar los amaneceres siguientes y poder encontrarnos de nuevo con la luz, la sombra, la paz, los silencios y la nostalgia. Este tiempo de ahora tiene la sutileza del estío, que para unos es semblanza y para otros pesadumbre; para nosotros, los equiparados a la sencillez, este egregio tiempo se convierte en bolsa de voluntad con abrazos de colores, y endulza la razón.

Algo así es la vida.
 
Ramón Llanes.

BESTIARIO DE LA AUSENCIA


BESTIARIO  DE  LA  AUSENCIA

 

Desposeído de indultos, la ausencia no calma.
La sangre no dignifica,
no maltrata más la piel que la carencia de palabra,
los lobos aparecen tras la ventana,
todas las noches, todas las ventanas,
todos los días oscuros, los círculos cerrados,
las paredes manchadas de cieno,
perdido el rumbo,
la carga de desespero pesando como una culpa.
Perdidas las ocasiones que reclaman los ojos,
queda todo lo que no se parece a la paz,
lo que se despreciaba, lo inútil es ahora el mejor
plato. Es el bestiario de la ausencia,
que duda si desconectar manos cómplices
o desabrir las puertas de cal y canto
propiedades del amor. Duda si preguntar
o silenciar, atender o borrar,
duda, todo el tiempo hecho efímero,
sin edemas de eternidad alentando.
Muere pálido en consuelo que tanto uniera,
desfallecen elencos de gozos, convertidos
en bestiarios de caprichos que traen
los polizones sordos, las agrestes carencias,
las indeseables miserias.
Mientras, vence el bestiario
la luz huída a los sitios sin premios.

 

R.Llanes 27-2-07.

  

jueves, 27 de julio de 2017


ADVERSARIOS  O ENEMIGOS.

 

 

No siempre los adversarios son enemigos, más bien casi nunca los adversarios son enemigos entre sí. Adversarios podemos ser todos en cualquier momento de nuestras vidas, ciertamente también podemos ser enemigos, pero es más fácil ser adversarios, no lleva el componente de enemistad, odio o repulsa, como entre enemigos. He vivido lo justo para ver cómo los adversarios en el deporte se abrazan, se intercambian halagos, jamás llegan a los insultos o las descalificaciones, está muy mal visto. En el campo de los negocios también los adversarios se respetan e incluso en muchas ocasiones se alaban. De hecho sus corporaciones sirven para tutelarse mutuamente y para programar estímulos, consignas y horizontes organizadamente. Existe también esta armonía entre escritores, periodistas, arquitectos, médicos, albañiles, etc, pero carecen de ella los políticos y no sé por qué. Es obvio que ellos también forman parte de la misma sociedad, sin embargo son enemigos y bien que lo recalcan y bien que lo cacarean.

Es imposible oír un comentario positivo de un político respecto de otro de distinta formación, es muy habitual oírles en descalificaciones, reproches, insultos. Luego se aprietan la mano como si nada y a nosotros nos da para pensar que una de las dos actitudes es falsa. Sin son adversarios no cabe la enemistad, si son enemigos no caben los disimulos ni los abrazos.

 

 

Ramón Llanes.

miércoles, 26 de julio de 2017

martes, 25 de julio de 2017

MUÉRETE EN ABRIL CONMIGO

Muérete en abril, conmigo,
tiempo, ensoñación, mujer, quebranto,
alféizar, caldo, hembra, efe,
sordera, afasia, disloque, anemia,
cántara, amor, causa, lisonja, espejo,
muérete en abril, conmigo,
catarsis, solo para entender
a qué juegan los dioses
cuando nos olvidan,
para iniciar antes todos los abriles
que le sobran al tiempo,
para recitar sin náuseas a la oscuridad,

recitar mirándonos vivir.

Ramón Llanes. (MEMORIA DEL PRÓDIGO)

ALGO NUEVO


ALGO NUEVO

El tránsito será tan nuevo como el día,
imaginado y distinto,
corta senda, trecho amable,
lentiscos  que adornan
las veredas, hombres querenciosos,
mujeres engalanadas de colores.
Llega con  este solsticio
la creencia en la ruta
hacia el delirio del campanario,
hacia el campo abierto
de la ermita.

 

Ramón Llanes. 25 julio 2017. Tharsis

TIENE UNA VERDAD EL AIRE


lunes, 24 de julio de 2017

COSAS DE LA CALLE: FAMILIA


COSAS DE LA CALLE: FAMILIA.

No es dado Pedro a considerar de su familia a quien lo requiera y es muy propenso Diego a eso de la familiaridad, así, todos los días, ambos discuten sobre los lazos de unión y los parentescos que determinan el “primaje” entre ellos. Insiste Diego en que sí y advierte Pedro en que no. Los demás no entramos en la dialéctica pero de ser tan reiterada y cansina nos hemos obligado a opinar desde la broma, partidarios todos del abrazo final que selle definitivamente esa ficticia gresca y que queden como primos, parientes, o lo que sea, para bien de nosotros y para mejor de ellos. Pedro no abraza primos inventados a pesar de las muchas intentonas de Diego y cada mediodía, después de saborear el vino y el tomate, se despiden con la vehemencia de Pedro y con la idea de recomponer mañana la dichosa conversación sobre si en efecto son familia.

Los otros somos testigos del curioso envite, provocamos el diálogo alto debajo de la acacia, reímos lo nuestro y por tal razón no estamos seguros de querer que acabe el debate que tanta ligera felicidad nos produce conviniendo todos en que la relación familiar es lo de menos, al ámbito distentido interesa más que Pedro siga sintiéndose amablemente hostigado  y que Diego persista en su derecho de considerarse primo de Pedro, así entretenemos mejor el tiempo, restregamos risas puras a nuestro aire y nos dejamos invadir por esta salsa grata que nos ofrece -en estío- la vida.

 

Ramón Llanes. Tharsis 23 julio 2017

domingo, 23 de julio de 2017

NO TODO CAMBIA


NO  TODO  CAMBIA


 

Esta fugaz pertenencia a la vida nos aporta, a veces, míseros compromisos. Tenemos ensayada nuestra manera de correr, nuestras formas de comportarnos y nuestros usos son del conocimiento general de cuantos  nos rodean. Cuando de hacer política se trata viene siendo habitual que no importe la fórmula de personalidad que hemos empleado en nuestro anterior devenir, porque hacer política parece se presta a cualquier modificación de la personalidad sin que sea alterado el concepto que de nosotros tienen nuestros semejantes.

Al cabo de la calle un político de barrio se convierte en un candidato a no sé qué dirección general de no sé qué ministerio (él tampoco lo sabrá, jamás; acabará su mandato, si llega, sin enterarse de dónde estuvo y qué hizo, solo recordará con plena nitidez el aumento del patrimonio), y comienza a engolarse poco a poco hasta el punto de convertirse en un individuo tan distinto del anterior que ni en los círculos más cercanos le reconocen. Es así, miren a todos los lados que quieran y observarán que es así, desafortunadamente así.

Esta circunstancia de cambio no se produce en el resto de los seres que componemos esta selva; los hombres no cambian, mantienen su perfil y su personalidad así caigan rayos, truenos o vendavales. El cambio sustancial de ser dependiendo de su posición social está calificado como pérdida de la dignidad. Quizá a nuestros mayores les sorprenderá más este tipo de actitudes, siempre conducentes a desequilibrar los valores de la ética, causa de indeterminado número de problemas y norma no aceptada por la sociedad con la dosis de reproche que conlleva.

No seremos quienes pongamos acentos en conductas o moralidades para aquellos que no cumplan estas reglas de convivencia, pero que quede dicho, ahora que se nos permite reflexionar sobre ello.

Ramón Llanes.

MUCHO TIEMPO DESPUÉS


MUCHO TIEMPO DESPUÉS

 

                Desde que éramos futuro y los deseos tenían esa distorsionada forma de imposible, desde que comenzábamos a creer en nuestras posibilidades y se nos ahuyentaban la mayoría de los miedos porque nos fortalecíamos en la juventud, desde mucho tiempo atrás, -antes incluso de la comisión de los tantos errores sociales-, desde entonces se nos convocaba para mover las estructuras y jeringar a los sistemas. Y ya, desde entonces, existían las promesas como ricas esperanzas acarameladas que seducían en evidencia a la ingenuidad. La parte ingrata de la sociedad nos trataba de comprar para luego vendernos en la primera estación o para dejarnos escondidos con toda la culpa en los andenes del olvido.

                El tiempo no ha hecho otra cosa que repetir la incomodidad de la historia y en estas alturas de invenciones de tecnología, volvemos a ser objetos de promesas banales y engañosas que dan con el cuerpo en otro distinto andén y con el alma en cualquier vendeduría de miserias para ser director general de los directores generales que pegan los carteles en los miedos de los demás y los obligan a descender a los abismos de la injusticia a cambio de un juego sucio con bocadillo, cerveza y postre.

                No resulta desviado preguntarse ahora qué hemos conseguido en este “mucho tiempo después”, sin contar el avance técnico y solo teniendo en cuenta en aquello que nos distingue de otras civilizaciones por el bienestar alcanzado. Huimos desaforadamente del imperio de la nostalgia y no pertenecemos a conocidos ateneos populares de la demagogia pero somos carne del cañón que estalla en cada guerra, boca que perdió la costumbre de distinguir sabores y humano en lista de espera en petición de los derechos perdidos, por eso podemos denunciar un fracaso o ponerle un cero en dignidad a este mentidero de sables que se erige tutelador de nuestras vidas.

 

                Ramón Llanes. 18.09.2014.

TODOS NOSOTROS


TODOS NOSOTROS

 
El alma toda se va llenando de ansias,
cubierto de espera está el Barrito,
hay un regusto de estío
que anuncia otra convivencia
a los lados del esplendor que los siglos
le dieran a la mina.
Seremos patronos de algo,
efemérides de mucho,
seremos los ojos completos
de la curiosidad de quienes se quedaron
en el intento de volver
y seremos el cante plácido
que abrace la ermita.


Ramón Llanes. Tharsis 23 julio 2017.

viernes, 21 de julio de 2017

CALCETINES


CALCETINES
 

                A la izquierda del cajón de la mesilla hay un oscuro placer de rebuscos silenciosos, todo parece muerto o perdido en una nada destructible; pasan minutos y días y años y la soledad no se inmuta ni el miedo le inquieta, el trajín está en otros lados de la casa y en otras partes de la alcoba. Cuando la mano solícita toma cuidadosamente la ración de calcetines para la jornada, el ambiente se muestra alegre, pierde su opacidad, se despereza; los bultos toman formas de luz y pierden el color a sombra sostenida. Los calcetines vuelven a la vida, a una vida de abajo, a restregarse por la piel despierta, a calentar las manos de los pies y a preservar de insolencias la humanidad más oportuna del amo.
                La tarea requiere movimientos previstos y danza intensa; la calle impone lentitudes y prisas, pisadas y calmas, la calle tiene sus códigos que los calcetines conocen y  se adaptan al tedio y a la armonía con toda dignidad. Antes de cerrados los ojos, la mordida del tiempo conspirará contra aquello entendido como perverso en tal relato, sin corresponder con la docilidad aparente de los ajenos calcetines a tanta treta. Ellos están en su  mundo de complicidad: a no romperse en el trayecto, a permanecer en su altiva humildad y a callar las dudas de dolor durante la querencia.
                Salir del cajón de la mesilla pudo ser un débito de la libertad que el amo correspondiera, merced a sus tratos tácitos y a sus atenciones. Luego se verán en el lavado con otras prendas para más amenidad y a la postre regresarán a su hábitat después de dejarse acariciar por la tierna paciencia de la madre y el deber habrá sido menos agónico, salvo que la picadura del uso haya deshilachado las puntas y deje herida y dolor hasta el próximo cosido. Los calcetines observan los modos de las personas con una perspectiva gigante, son ellos los reposaderos del camino y asueto imprescindible para esta supuesta manera de vivir.


                Ramón Llanes. 20.11.2014.

jueves, 20 de julio de 2017

VIVIR


 

VIVIR

 

Nos cuesta vivir. No refiero mi atención al desgaste económico. A vivir, a respirar, a estar, a acomodarse. Vivir en términos de alcance de medios para sortear las inclemencias duras o absurdas de esta existencia a veces útil, a veces indeseable. Cuesta la misma vida vivir. Me imagino al gato con su preocupación por comer, dormir y reproducirse; me imagino al toro que parece no preocuparse más que de alimentarse; me imagino al pájaro que su objetivo primero lo centra en el vuelo y en la reproducción una sola vez al año; imagino la piedra que no tiene preocupaciones, sí en cambio el agua que anda, habla y se relaciona; imagino la forma de vivir de un ciego en el paraíso, quiero imaginar que sus anhelos  serán los mismos que los del toro o casi ni esos. Imagino al hombre, me hago más idea, y es un ser tan adaptable que vive en condiciones extremas siempre.

Que el hombre sea un ser radical lo dicen las experiencias científicas y además dicen que la más importante de las preocupaciones de este ser llamado mujer/hombre es mantener la vida, por encima de todo, incluso del deseo o de la felicidad. Y al hombre/mujer le cuesta mantener el tipo más que a nadie de sus socios naturales.

Vivir en la soledad de tenerse y sobrevivir en el desamor y mantenerse intacto en vida cuando el dolor ataca; vivir a pesar de los enemigos interiores, de esos que desconocemos y nos llegan alguna vez, díganse depresiones, desganas, cáncer, virus, inapetencias, etc. Es cierto que estamos incapacitados para casi todo, que somos pura materia vulnerable y que aún a este pesar correteamos las vigas altas cercanas a las nubes, sin paracaídas; es la vida.


 
                                               Ramón Llanes.