RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

jueves, 19 de octubre de 2017

MIS LIBROS DE CULTO (GABRIEL Y GALÁN)


LA PAZ DEL OTOÑO EN LA SIERRA

LA PAZ DEL OTOÑO EN LA SIERRA




Hemos fruncido el eco en una mueca
de otoño, hemos llegado a este paréntesis
de la vida, nos hemos acomodado en vuestro afecto,
somos las voces de fuera
y venimos a copiar la Paz de vuestros ojos,
el contorno abierto de vuestra identidad,
venimos a llevarnos la sustancia
que vosotros ponéis a la convivencia.
Somos ladrones de la Paz de aquí
para su traslado en poemas
a los mundos que no la tienen
en otros cobertizos,
para proclamarla, hacerla posible y custodiarla .
Nos llevaremos un manjar de esperanzas,
las manos con bálsamos de sierra,
la lucidez en la voluntad,
nos llevaremos un canasto repleto
de emociones
con olor perceptible a bondad y ternura.



Ramón Llanes. 21 octubre 2016

Cumbres Mayores.

DE La Paz Y DE LA MINA


DE LA PAZ Y DE LA MINA




La parte de nosotros que deambula
en la nostalgia nos pide el clamor
conjunto de la Paz, de la Mina,
de los pozos abiertos,
de las extendidas manos,
del barreno en el aire,
del abrazo en el alma;
nos pide un eco distinto
en la galería que evoque la Paz del azufre,
para agarrarnos Mina a la parte de ti que nos quema
las entrañas de nuestra obstruida pasión,
la parte de la Paz que nos inquieta la soberanía
del sentimiento. Hemos perdido toda la parte de la Mina,
toda la Paz en partes, todo entero el deseo;
a mucho de amarlas conseguiremos
alcanzar de la Mina su ajuste,
de la Paz su sistema, de nosotros el regazo,
de la vida
las míticas emociones.



Ramón Llanes.

LA MUERTE DE LOS AMANTES

LA MUERTE DE LOS AMANTES



Y sonarán cañones de batallas,
sables de venganza
batiéndose
entre los bastidores
de las persianas blancas
y los escondites de la noche
para justificar que nadie mató a los amantes,
que habían muerto de amor
con tres arañazos de ausencias;
y serán enterrados
con estiércol de púrpura y cenizas de óleos
en una fosa predilecta
con el solo epitafio: “los amantes”,
sin lápida de mármol
ni nombres, solo el eco de la libertad
entonado a coro de avispas en el sepelio.
Y acudirán, -seguro-, las flores,
el atardecer,
los hijos de la luna, la perseverancia,
el brillo de los ojos de ella
en cristal con mancha de labios, huellas de él,
la sombra, la paz que les hizo,
el almanaque de días compartidos,
las verdades,
y un calendario
con la memoria de todos los besos.


Ramón Llanes.

MIRADAS DE AMANTES

MIRADAS DE AMANTES.

Apenas el arcoiris de otoño
se pondrá lazo de luto,
tristeza el carril de cieno, 
pena el tiempo;
y una angustia eterna
nublará las miradas
por cada vez
que dejen
de mirarse los amantes.


Ramón Llanes.

miércoles, 18 de octubre de 2017

VENTANA EMPALME


ZAPATOS MOJADOS

ZAPATOS MOJADOS
(En honor al 18 de octubre de 1967)


Se me han mojado los zapatos
con agua de otoño
mientras caían gotas
como dátiles
en la avenida larga
de mi querencia,
he sentido la lluvia
como una lágrima
correrme de los ojos
a los labios
y te he vuelto a pensar
en la sonrisa
teniendo idéntica ilusión
que en aquel otoño lejano
que enamoró
nuestros sentimientos.
Y se me han mezclado
las lágrimas
con los recuerdos.


Ramón Llanes. 18 octubre 2017.

martes, 17 de octubre de 2017

EL TREN DE LAS CEREZAS

El tren de las cerezas

La niña resolvía la tarde cortando mariquitinas en la mesa ovalada del salón a la luz de una lámpara fluorescente, intensa y cenital que a poco conseguía entortar las líneas trazadas. De ese turbio aburrimiento que la invernada deja en los cristales y en los ánimos, de esa apariencia de existir que los niños inventan para entretener al tiempo; en la dulce comodidad estaba, rendida al entusiasmo de fabricar sus muñecas, cuando el padre anuncia, ¡nos vamos!; la niña levanta los ojos brillantes como estrellas y, olvidando la tarea, se pierde en la sorpresa para arreglar lo mucho de ilusión que se precisa para un viaje a cualquier parte.
En los preparativos incluyó la niña todas las emociones de la aventura. Le esperaba el glorioso tren de las cerezas en el andén de una esperanza. Sería vivir, saber descifrar los horizontes y la distancia, un pueblo, otro pueblo, el río, la agitación del tren, un entorno nuevo y, sobre todo, la otra cara de la vida.
Antes de la hora de salida se llenaron de gentes los vagones; soldados, mujeres con grandes maletas, un grupo de niños vestidos de uniforme como si fueran de acampada, un cura solitario, un señor con sombrero; la niña observaba los detalles de aquella heterogénea concurrencia y esperaba en la ventanilla de su departamento que la campana diera el toque de partida.
Echó a andar, paisaje adentro, el tren de las cerezas, adelantando los árboles y tragándose la vía al canto escolar de los niños y al primer sobresalto de aquella niña que dejó un momento su sonrisa al atravesar un túnel.
Refiere la leyenda del tren, publicada en el cuadernillo de ruta, que nunca tiene destino cierto, que se le conoce como el tren de las cerezas porque sale puntual cada diez de abril del Valle del Jerte en la provincia de Cáceres y que recorre hasta el diez de agosto cada una de las estaciones de todos los pueblos y ciudades de la península. Refiere también que los pasajeros reciben un ramillete de cerezas al final de su destino y suele referir en letra muy pequeña que el tren sólo anda empujado por las sensaciones que, a medida de su marcha, vayan experimentando sus viajeros; eso dice, en letra muy pequeña, la leyenda del tren de las cerezas.



24.10.06. Ramón Llanes. (EL DÍA MENOS PENSADO)

MIS LIBROS DE CULTO


A MI CAMPO DE SUR



A MI CAMPO DE SUR


Que llueva,
que llueva en mi campo
que le hace falta,
que lleva sin beber
desde hace tanto,
que conoce la sed
y sabe sufrir
hasta el cansancio.
Que llueva,
que llueva bien,
mucho y despacio,
que le sobra polvo
a mi camino
y parece más corto
con el barro.
Que llueva,
que llueva un poco más
y será poco,
que ya no sabe el agua
sus regajos
y está cansado el sol
de singladuras
y está dolido el sol
de calentarlo.



Ramón Llanes. (UN SOPLO DE MI VIDA)

LLUEVE

LLUEVE



Llueve profundamente
y estás equiparada a la ausencia,
un niño arregla su pedal,
la viuda riega los geranios,
llaman a misa de once,
el viento incomoda las hojas,
una gotera en mi armario,
se cae un “te quiero” de mi boca,
el maletín negro, el cuaderno
donde relaciono mis cansancios,
la cuenta positiva de anoche
ganándonos la recompensa de los labios,
un hacer nada por pensarte,
un libro, otro libro, un regalo.
La felicidad no existe
si existiera, estarías a mi lado.

Ramón Llanes

(Del poemario TRATADO DE ELLA)

lunes, 16 de octubre de 2017

EXIJO LA PAZ

EXIJO LA PAZ.
Con esta mano empuño la pluma
y canto a la paz;
con esta otra, puño cerrado,
exijo la paz.
Con la palabra en el verso
reclamo la paz;
con la palabra en el grito
exijo la paz.
Con la mirada amiga y serena
busco la paz;
con la mirada encendida y aleteante
exijo la paz.
Con mi cuerpo entero desnudo
me entrego a la paz;
con mi cuerpo entero como escudo
exijo la paz.
Mi yo busca a tu yo para construir un nosotros
que comparta la paz;
mi yo busca a tu yo para construir un nosotros
que exija la paz.
Canto, reclamo, busco, entrego, comparto

y exijo la paz.

Alfonso Pedro Domínguez.

DEFINICIÓN ÍNTIMA


DEFINICIÓN ÍNTIMA

Me suelo levantar antes de las seis, hago mis ejercicios físicos, tomo un zumo de naranja y me echo a la calle a correr los veinte kilómetros diarios de rigor; un buen afeitado, una buena ducha, un opíparo desayuno de dos huevos fritos con jamón y más zumo de naranja, componen esa primera parte del día que se cierra con llegar al trabajo a las ocho menos cinco y dedicarle mínima atención a las tareas encomendadas. Las doce dan para todos, no solo para el ángelus, y toca tomarse el aperitivo que aguanta el hambre y sana las células más muertas, se fermenta la otra mitad de la mañana hasta la una y media, hora de entretenerse en “tomarse la tensión” en la bodega de siempre, volver al hogar con sentido inverso al horario marcado, registrarse en los módulos gastronómicos y sentarse sin ceremonia para degustar el esperado almuerzo.
La tarde -que tiene ese don inapreciable de la largura- da para dos horas de piscina, una hora de gimnasio, unos kilómetros en la cinta, la ducha, el aseo, la vuelta al aire, las tres horas de televisión para informarme y seguir adquiriendo conocimientos, la cena y la almohada, hasta la jornada próxima. Es, exactamente mi vida de todos los días, de todos los años, desde que puse en uso mi razón.
-¡Uff, dónde habré leído yo esto!.



 Ramón Llanes. 17 octubre 2017.

LOS GUSTOS DE MI COMPADRE



LOS GUSTOS DE MI COMPADRE

Es un tipo extraño, mi compadre, le gustan pocas cosas y no le pone énfasis de amistad a cualquiera, siempre mantiene que “sólo se debe tener un par de amigos íntimos en la vida”, luego discrepa a cada momento y me comenta que se ha hecho amigo de un calvo cuando siempre me dijo que nunca le gustaron los calvos, no sabe decir por qué no le gustan los calvos como tampoco sabe explicar por qué no le tiene afecto a los banqueros, sabiendo yo, de sobra, que tiene amigos banqueros; en verano me presentó a un nuevo amigo, es buzo y parece una persona normal pero yo sé que a él nunca le gustaron los buzos porque van siempre buscando cosas por el fondo del mar.
Es un tipo extraño porque se precia de ser selectivo con las amistades hasta el punto de rechazar como amigos a los taxistas a pesar de haber sido taxista durante años; y para colmo sé que no soporta a los que tienen el pelo lacio y largo y se peinan cien veces todos los días y resulta que él tiene el pelo lacio y largo, se peina mucho y pertenece a un club de hombres con el pelo lacio y largo.
Es tan extraño mi compadre que aún no he notado que le pusiera reparos a sus amistades femeninas, a él le gustan todas, las de pelo corto, las taxistas, las calladitas, las que se pintan las uñas de verde y las que roncan, todas las mujeres le gustan a mi compadre, ¡qué tipo más extraño, mi compadre!.


 Ramón Llanes. 16 octubre 2017.

LA LETRA PEQUEÑA DEL MAR

La letra pequeña del mar

Los últimos sucesos implican al mar por el descuido que ha mostrado respecto a las travesías necesarias de seres humanos en su lucha por sobrevivir, dejándole entrever una somera culpabilidad y cierta fusta de "insolidario" para con los problemas actuales que asolan la vida en sus orillas. El mar tiene su letra pequeña y sus códigos de conducta, no admite se le intente hacer corresponsable del mal de la tierra y de los desatinos de esa humanidad cercana ni presta conformidad a las formas y modos que se emplean. No está, en definitiva, en sintonía con el conflicto, el mar tiene sus propias agonías, sus recelos y sus contrapuntos y en ello le va la vida. Tampoco está sometido a que se le achaque insolidaridad, hace aquello que le es genético: nunca se queda con lo que no es suyo y devuelve a la tierra sus pertenencias.
Hablábamos del mar en consonancia con la peste que inunda esta parte más concreta del mundo para la cual habíamos diseñado un sistema de comunidad que respondía a las expectativas de orden que buscábamos para conseguir cuotas de bienestar de mayor grado en cualidad y cantidad. Después de un largo trecho insuflando el sistema, apostando por él y ya con todos sus esquemas escritos en reglamentos y leyes, con su buen elenco de personas al servicio de esta comunidad llamada Europa, después de todo esto observamos que ha sido un grave fiasco de imposible o difícil restitución. Dicen las estadísticas que somos más de cien millones de pobres, que el espíritu primigenio está incumplido sin pudor, que se ha llenado la vida de una tecnocracia innecesaria y de una burocracia torpe y que todo ello impide su correcto desarrollo.
Para colmo de nuestra insatisfacción, esta gremial comunidad de derechos sostiene una teoría inhumana y esquiva cuando se le somete a cuestiones de alto calado solidario. Los movimientos migratorios, los éxodos, las huidas de tantos seres de una a otra nación en continua búsqueda de un mundo mejor no son asuntos que parezcan afectar a esta parte de nuestra humanidad provocan- do con ello los consiguientes sofocos al sentirnos cómplices colaterales de estas tropelías. De modo que con imaginación hacemos como que nos inventamos a diario nuestra propia realidad, quizá perdiendo hojas de identidad y sin duda siendo conscientes de la inconformidad y del desorden. Es evidente que el sistema nos llevó a sitios desconocidos donde no estaba la tierra prometida.


Ramón Llanes. (EL CAJÓN DEL SASTRE).
3 Septiembre 2015 

MIS LIBROS DE CULTO, 3


POEMA PARA EL DÍA DE LAS MUJERES POETAS


domingo, 15 de octubre de 2017

MIS LIBROS DE CULTO


LA GRATITUD DE LOS CORRUPTOS


La gratitud de los corruptos


Definitivamente los corruptos no son raza en peligro de extinción a raíz de la posible legalización de la corrupción para aquellos que no hayan trincado más de mil millones de euros en un día; eso elimina a unos cuan- tos pero existe otro atenuante que aún les beneficia más y se refiere a que solo podrán ir a la cárcel quienes habiendo delinquido en esta manera hayan alcanzado una edad superior a 120 años; esto elimina a otros cuan- tos pero además existen otros atenuantes para quienes no estén casados, para quienes sean católicos, apostólicos y romanos, para quienes sean o hayan ejercido algún cargo público y para quienes tengan amantes; esto elimina a otros cuantos pero aún se ha legislado que estarán libre de culpa total quienes entreguen al fisco un euro por cada millón de euro trincado y así cumplirían la condena en su totalidad -suponiendo que no les afec- tase alguno de los dichos atenuantes-, de ahí la gratitud de los corruptos ante este panorama tan enormemente dulce, (el gobierno debe tutelar el estado de bienestar); y de camino así conservamos tan pura y pícara especie. Un acierto, como pocos. 


Ramón Llanes. (EL CAJÓN DEL SASTRE)

GRUPO DE DANZAS. EL CERRO DE ANDÉVALO


FESTIVAL IBEROAMERICANO. DANZAS.


sábado, 14 de octubre de 2017

AMOR SE CRÍA EN TODAS PARTES.


AGUA DE PAZ.


A LA VIDA LLEGUÉ


CANTO A La Paz DESDE LA PLAYA



CANTO A LA PAZ DESDE LA PLAYA




Un grito de mar por la Paz rota,
un recuerdo para quienes se mueren en las orillas
sin alcanzar los sueños,
una necesidad de buzo valiente para desahogar a los perdidos,
una arena blanca y fina como esta
para los pies cansados de quienes se juegan la vida en las pateras.
Un algo más de complicidad
con los hombres que trabajan por aniquilar las guerras,
un detalle onubense por la Paz de todos,
un cielo azul para todas las razas,
un compromiso constante de andar por casa
para ayudar a los menos favorecidos.
La Paz es un derecho
de todos los humanos,
una premisa imprescindible para la felicidad.
La paz somos tú y yo, si queremos.



 Ramón Llanes. Espigón de Huelva 23 junio 2017

FLORES EN EL LUPANAR


Flores en el Lupanar

Llegaban flores todos los días, las flores traían un olor fuerte a distancia y a deseos, una carta escrita con cuido expresaba el amor en apenas diez palabras encerradas en un secreto. Y todos los días el lupanar olía a flores rojas, olía a mensaje de complicidad y a melodía de pasión; se vestía de silencios y de sonrisas, como se visten los prados, se recogían los saldos desordenados de la noche, se hacían números esperando las horas y se atardecía con ansias.
La vida en el lupanar no era cortejo en su esencia discreta ni era burdel en su escalofrío, el tiempo se alimentaba de caricias, no existía la soledad ni los compromisos, nunca llegaron a devolverse las flores ni a ocultarse los besos. Ellas reinaban celosas, deshacían truenos y escándalos, miraban los ojos y los cuerpos, sin ser amantes, sin prohibición, con el descaro de la ternura; reinaban en los hombres y en sus pensamientos hasta revolverles de placer todos los tránsitos antes nunca vividos.
Y los hombres salían siendo dioses, de un olimpo de estetas, desahuciados de las lacras que la vida de afuera les dejaran en los labios y en las cicatrices; los hombres se desfiguraban del miedo, renacían, gritaban, lloraban en otros brazos la osadía de su desnudez y acababan implorando aquella verdad como única, en ellos nunca habida. El lupanar fue la parte de gloria que los solitarios encontraron y la quietud del abrazo que desearon.
La noche del treinta cerraron las luces intermitentes del lupanar porque los odios protestaron contra sus prácticas. Desde entonces la vida es tal simulacro como antes, los hombres dejaron de circundar aquellos amores y el tiempo se encargó de apagar los deseos. Las estadísticas oficiales no han publicado si se mantuvo en aquel ámbito idéntico grado de felicidad entre los habitantes solitarios pero sí publicaron que todos los días llegaban flores rojas a la puerta cerrada del lupanar.


Ramón Llanes. (EL CAJÓN DEL SASTRE)
30 Octubre 2014 

viernes, 13 de octubre de 2017

A PAZ ME HUELE LA VIDA



A PAZ ME HUELE LA VIDA


A Cortelazor, con mil admiraciones


Huele a tomiza la tarde ,
a tana de invierno, a sombra,
a helecho cuando te nombra
el sentimiento que arde.

Me huele al azor tu aire,
al viejo encinar que honra
la sabia emoción que cabe
en los tomillos que sobran
y en el camino que sabe
de caminantes y horas.

El pueblo huele a personas,
a solemnidad y a baile,
huele a consejo de madre
y al silencio que las formas
hacen en los despertares.

A Paz me huelen las rosas
de esta Corte que se abre
y enseña luz y verdades
al amante de estas cosas
tan inmensamente grandes
y tan dulcemente hermosas.



Ramón Llanes.

19 mayo 2017

jueves, 12 de octubre de 2017

UN EMPUJÓN A LA PAZ

UN EMPUJÓN A LA PAZ



Es la discordia compañera de nuestros viajes,
camina con nosotros en la mochila,
en el cuaderno, en el móvil y en el pensamiento;
no se esconde, aparece hasta en la sopa,
quiebra nuestros sentidos, nos ataca con ternuras,
nos conduce a entender un bofetón y un maltrato,
nos desordena el alma y nos cambia por rabieta
la sonrisa que teníamos dispuesta.
Nosotros somos la discordia, el conflicto,
la injusticia, nosotros ponemos frenos a la Paz
al creer que son cosas de las personas importantes
y nos olvidamos de hacer cada día
un poquito de Paz para disfrutarla con el compañero.

Nosotros también somos buena madera para la Paz.


Ramón Llanes.

HUELVA A COLÓN.


ASUNTOS PEQUEÑOS DE UN DÍA DE OCTUBRE

ASUNTOS PEQUEÑOS DE UN DÍA DE OCTUBRE


Pasa la vida con su inédita parsimonia, la luz es aún tierna, todos caminamos hacia algún lugar concreto, pocos nos miramos, el saludo casi no existe en la ciudad, de pronto se acerca un amigo de siempre al que el tiempo dejó huir y luego trajo, nos miramos, me abraza, le abrazo, me habla, le hablo, hablamos, me cuenta, me dice, nos contamos, nos reímos, nos volvemos a abrazar después de mirarnos largo rato, un café, muchas historias, los niños, los padres, los recuerdos, el futuro, la amistad, otro café, fuma, se entristece, llora, vuelve a reír, reímos por nosotros y por los demás, se viene arriba, me dice que vive en un sitio que le acogió bien y se adaptó, es la primera vez que vuelve, nunca olvidó su tierra, su familia también vino, todos han hecho planes para volverse y encariñarse de su tierra, me alegra, nos alegramos juntos, nos abrazamos, nos saludamos de lejos, quedamos para otro día, se va el sol por las calles más quietas, sigo recordando a mi amigo, busco un papel para escribir esto tan pequeño como sublime mientras otro alguien me llama, vuelvo a reír, reímos juntos, nos contamos cosas, caminamos.


 Ramón Llanes. 11 octubre 2017. Huelva

martes, 10 de octubre de 2017

BANDERA EXTRAÑA

[47]
Bandera extraña


Ya te han dicho que no eres esperma, tu bandera es de nieve azul, pálida,
o cristalino robado, color asco,
ya te han dicho que eres responsable de otro vientre,

de otra tarde,
de otros miserables que coleccionas
para entretenerte en malvivirles los sueños, en atarles, en mentirles,
en comerles la razón
o destruirles con honra.
Y te habrán dicho
que aquí no cabes,
que este jardín es solo para poetas,
para mendigos y para locos,
la puerta de atrás sigue abierta,
lárgate
y creerán que no has existido, hombre. 



Ramón Llanes. MINERALOGÍA DEL ALMA

EL BAILE DE LOS JUEVES

El baile de los jueves

Las tardes de los jueves enmiendan los estremecimientos de quienes han superado la edad de enamorarse. La orquesta insinúa un clamor de música y el gremio de soledades se junta en un vaivén de medio esperanza soñando con bailar para la vida aquello que aún queda de fuerza y ensoñación en las mismas entrañas. Se cree plenamente mujer y viene a buscar la mano ardiente de una compañía. O se cree hombre en plenitud y se acerca para bucear en unos ojos calmos un consuelo que evite su solitario mundo de rutina.
Una vez allí, -las tardes de los jueves- el baile se encarga de empequeñecer la timidez y agrandar las necesidades, y los hombres sacan la luz de su querencia, se atavían del valor perdido e invitan al abrazo a quien al otro lado del salón espera sonriente su llegada. La palabra les devuelve al mundo real, se cruzan el mirar limpio, se aniñan los modos y comienzan a restregarse los pies por las baldosas oscuras del hogar de mayores que acoge esta cálida concurrencia con la capacidad puesta en el ambiente.
La música suena inquebrantable, como un aviso, hasta que las citas se ajustan para el próximo jueves y las manos comienzan a rozarse en una liturgia de novedad, la primera vez, con los nervios puestos, con el pudor notándose, con la inquietud de los años mozos y con el malabarismo de la entrega susurrando cada pensamiento.
Los transeúntes que discurren anónimos por la calle botica ya no extrañan que los mayores quieran volver a querer para librarse de todas las soledades y para saberse merecedores de generar atracción y se quedan perplejos de la ternura que irradia el baile de los jueves.

Ramón Llanes. (EL CAJÓN DEL SASTRE)

YO NO SÉ DE LA PAZ

YO NO SÉ DE LA PAZ



Yo no sé de la Paz
más de lo soñado, no la he vivido en los ojos,
no la tengo en mi tribu,
solo me la enseñaron en su ausencia.
No sé de la Paz que cantan
los poetas del mundo,
de esa Paz sufrida que sufren los hombres,
no le he visto la cara descubierta a la Paz.

No puedo enredarme en hablar de la Paz
como si me hiciera compañía
en mi cabaña
o como si se me tropezara en los ocasos,
no concibo cómo son las manos de la Paz,
si son como las tuyas, amor,
o solo son como una extraña quimera.


Ramón Llanes

DÍGAME

DÍGAME


-Sí, dígame.
-Buenos días, ¿es usted el Director General del mundo?.
-Sí, ¿con quién hablo?, en estos momentos no puedo atenderle. -Señor, es solo un minuto.
-Lo siento, no puedo atenderle, hable con el Secretario General. -Solo intento comentarle, señor, que en nuestro laboratorio de investigación, donde trabajamos en tres turnos más de diez mil científicos de todas las disciplinas técnicas, jurídicas, sociales y humanas, hemos descubierto la solución a los problemas que asolan este laberinto llamado mundo del cual usted figura como su único Director General. En nue- stros estudios hemos avanzado lo suficiente como para detectar cuáles han sido los errores de cálculo que el capitalismo ha cometido para llevarnos a una crisis devastadora; sabemos, señor Director General, por qué existe en nuestra parcela mundo tan exagerada cuota de desnutri- ción entre la población infantil y hemos encontrado las fórmulas para hacer decrecer las tasas de desempleo hasta niveles cero; tenemos muy avanzados los estudios sobre la eliminación de los armamentos en los estados y hemos compuesto un catálogo de compostura ética para las entidades bancarias y financieras sin necesidad de sustentarse en cláusulas abusivas que solo sirvan para enriquecer a estas entidades. En nuestro departamento de juventud hemos elaborado un calendario de atenciones a las clases más desfavorecidas y estamos trabajando en nuevos sistemas de educación acorde con posiciones sin contexto ideológico ni dogmático. En definitiva, señor, queremos que nos atienda para ponerle a su disposición los resultados de nuestro trabajo de laboratorio de muchos años y de mucha gente, porque creemos haber descubierto sistemas adecuados para que los habitantes de este "su mundo" tengan elementos de juicio suficientes para alcanzar los máximos grados de felicidad. ¿Qué le parece, señor, podrá recibirnos?.
-Pipipipipipipi.
-¿Por qué me ha colgado, señor, si solo pretendía despertarle?.




Ramón Llanes.
EL CAJÓN DEL SASTRE.

lunes, 9 de octubre de 2017

AMOR RECUÉRDAME


UNA BODEGA DE PAZ

UNA BODEGA DE PAZ



Imagino el mundo
en una infinita bodega de Paz y genios
donde se diseñen malabares de concordias
y sueños posibles. Una venencia de amor,
barriles de recuerdos, catavinos transparentes,
poetas erectos con sus compromisos líricos por la verdad,
músicos aligerando la enseñanza de la vida,
paredes atentas a los versos, danza armónica
con exclusiva estética y culto a lo bello,
indicios de justicia, complicidad de pies descalzos,
quijotes enredados en utopías
y sanchos adorando las tierras y las consabidas palabras.
Una bodega de Paz infinita con abrazos pintados en los bocoyes,
la luz entrando por las vigas,
el tejado custodiando el interior pacífico,
los nombres de los artistas tatuados en el suelo,
el vino trascendiendo de los labios,
una bodega infinita de Paz con raza nueva,
cualquier locura admitida,
cualquier vicio permitido,
todo abierto en zalemas sin morder,
la querencia por la Paz dominando la estancia
y al poco del sueño
imaginar también la mirada admirativa
de Neruda, de Juan Ramón y de Cervantes,
hasta que se hiciere crédula la imaginación del poeta.



Ramón Llanes. Para Bollullos (Bodegas Iglesias), 21.5.2016.

PRESENTACIÓN DE ARGENTINA

PRESENTACIÓN DE ARGENTINA
HUELVA 8 OCTUBRE 2017.


Buenas noches, bienvenidos. Hemos llegado hasta hoy con la suerte que nos concede la sonrisa eterna de Huelva que nace de la luz incondicional, es octubre aunque no sea aún otoño en el tiempo, hemos llegado a este pequeño templo que siempre nos enseña a vibrar, estamos como niños con mirada nueva, atentos a todo cuanto nos venga en la caja de sorpresas que nos depara la vida; hoy somos un poco más felices, hoy nos cantará con su voz de música la mujer de los mil arpegios ARGENTINA, nuestro mito vivo, María del alma, López Tristancho de nuestra estirpe amada, quejío que espanta sombras en tardes de desasosiego, arenilla de viento que se vino a los ojos con querencia y placidez.
Ella le canta a los mundos, a los amores del mundo, a las sensaciones, su forma de expresión nos recuerda la marisma y nos acerca la paz.
Es Argentina un alto pedestal de equilibrios cuando sabe mecer allá en las alturas del cante los trances más limpios del fandango; a esa Argentina niña que nos naciera en la crecida de la luz y se nos hiciera mujer entre sonidos, quien nos ordenó estilos y nos ayudó a comprender razones que solo el flamenco sabe. Argentina, la pasión que ennoblece su tierra de molde hecha a la gloria de cada uno de nosotros que somos su mejor fidelidad; ella, joven, inquieta en los “reaños”, con capacidad para llenar muchas páginas grandes de nuestra larga historia. Quien sabe embelesarnos y querernos o quien nos hace llorar con su magia estética y su talento flamenco. Símbolo de Huelva, expresión de puerto de mar de esteros cálidos, de canoa y brisa; tenemos muchos orgullos y uno de ellos es ella; nuestro orgullo en nuestro tránsito insigne del cante. Nadie hablará de fandango sin nombrarla, nadie dedicará adjetivos que no sean halagos a esa Argentina, conspiración entre conocimiento y expresión, entre perfección y sentimiento.
Hoy viene con los ojos agolpados de emociones, cantará para los suyos, con el respeto que su propio pueblo merece, elevará el cante y con el cante nos elevará a la reseña universal del fandango, de la tierra huelvana, de la mar comprensible que nos infunde tanta inspiración.
Argentina es la voz profunda de la tierra y la esencia dulce de la mar. Un compendio de sensibilidades en su canto libre. Cántanos y nosotros nos llevaremos al mejor sitio del alma tu sentimiento.
Cántale a tu Huelva amada, cántale a nuestra vida, canta para nosotros y para tí. Tuya es la voz, tuyos somos nosotros, cántanos, Argentina.



 Ramón Llanes. Huelva 8 octubre 2017.

DIÁLOGOS SOBRE LA TIERRA


Diálogos sobre la tierra


No empezaremos por el principio. Cuando aparecimos en este descampado estaba todo a medio hacer, ni semáforos ni cortinas ni costumbres, una imitación burda de una realidad buscada; los hombres crecieron en proporción al lugar de nacimiento y trajeron el color de los continentes, los pájaros eran libres, el agua estaba suelta y los árboles inundaban casi todos los territorios sin límites a su poder; incluso los volcanes rugían y soltaban lavas ardientes a capricho, ocupando espacios y destruyendo ambientes. No era esto el paraíso.
Con la voz de mando de los hombres, se colgaron los rieles, se hicieron los caminos y se promulgaron leyes acordes con las órdenes necesarias para dominar la tierra. No preguntaron el tiempo que llevaban los árboles ni la edad de los mares, construyeron mares y cortaron árboles, sembraron flores y aniquilaron especies, no era correcto dejarse invadir por razones malignas que perjudicaran la faz que se había conquistado.
La tierra tiene ese aire moderno y dúctil que la hace más bella, ha ascendido en prestigio en el sistema planetario y es respetada en las constelaciones. Ninguna más altiva y mejor cuidada que ella, la tierra goza de todas las excelencias y de todo el glamour de los hombres. En poco, con unos retoques en los ojos, un vestido para ocasiones de lujo y una luz que le ilumine el contorno, estará acabada para la felicidad de sus creadores. La mano y la inteligencia del hombre han moldeado una figura artística en la tierra, un lugar perfecto para vivir, a cambio de nada. Cuando el universo pida explicaciones consentirá otra catástrofe o acaso la llevará al otro extremo para librarla de experimentos humanos.


Ramón Llanes. (EL CAJÓN DEL SASTRE).
26 Abril 2015