RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

sábado, 24 de junio de 2017

PONGAMOS QUE TE QUIERO


PONGAMOS QUE TE QUIERO

 

                Algo así como estremecerme en tardes y días, en caminos sin sustos, algo como la mar que se inquieta cuando llegamos, te he dicho en mil millones de besos que somos de la misma sustancia, que nos gustamos en el abrazo y en el sudor, te he dicho amor como quien respira desde el más ingenuo y puro de los convencimientos y puedes llamarme al umbral o a la alcoba y puedes dedicarme un minuto haciéndome de felicidad los pasos; hemos puesto nubes como pilares y sueños de cimientos, hasta que nos ha ido bien querernos y pongamos que es solo el principio a un largo infinito que nos dio por inventar para nosotros. Pongamos, amor, que compartimos el ideario del sentimiento con estas mismas miradas y pongamos que te quiero como lo sabes y el mundo se nos achica para rodearnos los muchos sueños pendientes.

 

                Ramón Llanes. 24 junio 2017.

jueves, 22 de junio de 2017

TARDES DE PASEO

TARDES DE PASEO

En tardes de paseo
se hacían los novios,
el último sofoco se vivía ya anocheciendo
con la extenuada pureza en los labios mismos,
la ingravidez en los ojos.
Cuánto de belleza
por la arritmia del tiempo concluso
y cuánta sostenida colección de espasmos,
propios del enredo,
en las brillantes caras de los casi niños
que empezaban a amarse.
La tierra sabía de la ingenuidad
y perdonaba el cuchicheo como una madre.
Pero dios se había marchado de la mina con vergüenza,
porque en los tajos se discutía mucho de su honor.
Y había entretenimientos
en la pudorosa libertad
de complementarnos emociones
por aquellas duelas de vida
sin sabernos réprobos del credo olvidado
ni ponernos tristes a falta de misericordia.
Éramos los personajes alegres
del encanto frágil
de una función solo nuestra.



Ramón Llanes. (MINERALOGÍA DEL ALMA)

COMPAÑERO DEL ALMA

 
COMPAÑERO DEL ALMA

A mi compadre Pedro Ponce,
con motivo de su Jubilación.



Me miro atrás y estás en mis costados,
el compañero eterno de mi vida,
mi guardián, mi espera, mi partida,
el dios custodio de mis malos tragos.

Llevo en la conciencia cuanto me has dado,
tengo tus inquietudes transmitidas,
conservo emociones ya vividas
y aquello que el sentir tiene guardado.

No es un final postrero, es osadía,
es un truco del alma, compañero,
para tenernos libres todavía

en este largo andar de dos enfermos
que de amistad hicimos la alegría
para no dejar nunca de querernos.


Ramón Llanes.
Huelva 28.11.2014

EL AGUA

Sonidos del agua escondida


Témpano en el curioso dormir 

del agua fría, 
por secuelas de la vida 
dejaron las ramas puestas
a la soledad, 

luego bebían las bocas sedientas 
de hombres sedientos 
que buscaban vida en las vidas del agua. 
El socavón premiaba la búsqueda 
y el agua se consentía aplacadora, 
escrita de lealtad de tiempo, 
hecha al sondeo 
y siempre dispuesta 
para la sed de los hombres.

Ramón Llanes. (MINERALOGÍA DEL ALMA)

martes, 20 de junio de 2017

PRESENTACIÓN DE "EL CAJÓN DEL SASTRE"


COSAS QUE SOLO PASAN EN VERANO

 
COSAS QUE SOLO PASAN EN VERANO


La sombra no ha podido pasar de largo y se acuesta entre sábanas de cartón a la luz de la oscuridad que ofrece un rincón cualquiera. Se ha caído la persiana del dormitorio, se cuela un murmullo de claridad que impide dormir a gusto, el escenario de anoche tenía pocas luces y los niños no pudieron disfrutar de los payasos, la mar desprende esa magnitud del universo que se nota al mirarla, el sofoco invita a tomar el fresco en las puertas de la madrugada donde hasta los silencios parecen rondar las ventanas despiertas.
El niño quedó dormido en los brazos de la abuela y el despertador se ha puesto zapatos de cansancio, como los sapos del charco, como la luciérnaga en sus ratos de sombras. Hay una verdad que hace volar las estrellas en su tiempo, empiezan a estar exquisitos los tomates y la tarde se va poniendo loca de atar en los tornasoles que iluminan los parajes bajos de los pueblos que ponen su longitud de atención a las distracciones del crepúsculo. ¡Qué intensa la calentura, qué soporífera gratitud!. Han puesto guirnaldas de fiesta al árbol de la plaza, los niños corretean los lados queriendo romperle la altura y las madres juzgan el calor que aprieta.
Parece todo blanco en las ideas, todo coloreado en los sueños destinados a la realidad después de haberse tragado caldos de alucinógenos, prende una calma usual que no se distancia del entrenamiento libre y es un verano pasional por los sucesos no acaecidos y por la insurgente crecida del temple; es amorfo el sosiego, el gentío se transmuta en rancio de tanto acalmón, las sombras se dibujan más alargadas y parece que el mundo se entretiene, parado y quieto, en este ombligo de tierra y nada sucede ni en las calles ni alrededor ni en botica; es una falsa paz que sobrevive porque, sencillamente, es verano.


Ramón Llanes. Huelva

MENTIRA

 
MENTIRA


Si lo piensas bien algunos días te hartas de todo y te da por olvidarte del mundo y de sus gentes y te entra un total desencanto capaz de minarte el pensamiento positivo de todo un mes, te da vergüenza lo podrido que está todo, la mentira que habita en tantos estamentos y en tantas personas, te hastía la manera que tienen algunos de dirigir y de mandar, te dan ganas de romper la bañera y que se hunda este asqueroso planeta. Todo es mentira, la justicia es mentira, la democracia es mentira, las guerras son mentira, la economía es mentira, el amor es mentira muchas veces y hasta la realidad parece una copiosa mentira.
En estos días de desolación -que sucede cuanto te enfrentas a la verdad- encuentras en serie el cúmulo de circunstancias desconocidas que hacen de la verdad una mentira aceptada por todos y de la cual nadie sabe cómo salir ni siquiera desea hacerlo. La mentira y todos sus subterfugios malvados dominan la dinámica de nuestras vidas sin que encontremos antídotos para destruirla. De tanto vivirla y aceptarla la mentira es la única verdad que cuenta en nuestro patrimonio de existencia y a ella debemos honor y pleitesía para que nunca se acabe. Piensa en la mentira de hoy y serás un poco más infeliz mañana.

Ramón Llanes. 20 junio 2017. Huelva.

lunes, 19 de junio de 2017

PETICIONES

 
Pedimos la sombra para el encuentro,
el lagar sin ritos,
la voz apaciguada,
el desvivido impulso,
los adagios,
la masa por hacer,
tu laringe en sorbos de albas,
un ancla, dos velas,
la manta de jarapa,
un camino sin huellas,
tu costal de ternura,
mi bastón de versos,
el agua sin prisa,
los humos de añil,
nuestros ojos sin complejos.
Y te guiño,
me guiñas,
y, de la mano,
nos perdemos por el horizonte.


Ramón Llanes. (MEMORIA DEL PRÓDIGO)

MUJER TIERRA

 

Mujer tierra


Me olvidé de saber
si mamé madre o tierra,
si las dos fueron parte de mi parto,
si las dos me dieron el contenido
de la pasión, el ánimo, la lluvia,
si de las dos llevo el gesto
alegrado. O las dos me pusieron
los pies mirando al sur,
al verso, a la libertad. A las dos,
como únicas, amo.


Ramón Llanes.
(MEMORIA DEL PRÓDIGO)

LLÉVAME

 


Llévame contigo
en el puño abierto,
en la risa, en tu pasión.
Llévame despacio a donde quieras,
a pintar, a descubrirte, a enquistarme en ti,
llévame a tu crisol
que allí viviré hasta que otra vez me encuentres,
que allí dejaré huellas de hombre,
nanas de hombre, rabia de hombre.
Llévame, amor, ahora que tienes hueco
y la tarde nos precede,
ahora que suena a óleo negro,
llévame al retiro, a la espuma, al eco.
Alcánzame la soledad esta
y ponla en remojo, que se pudra.
Alcánzame tu bienvenida
que me mime, que se estire
y pronostique algo menos
frío y seco que la ausencia.
Llévame y, si quieres, me escondes
en tus ojos.



R.Llanes.

HISTORIA DE ORTEGA

 
HISTORIA DE ORTEGA


Hizo lo posible por enmendar su plana en un impulso viril después de una cuarentena de años pensativo como la estatua del silencio y se erigió en portavoz de sus propios anhelos, en una mañana hortera, cuando la calle era un hervidero de ausencias y el viento huía como escapado de sus garras. Corto y perezoso se añadió a una manifestación en contra del trabajo y volcó su inercia de sueño en su callada actitud de miedo, otra vez, una vez más, en su desorden de cuajo y flema y volvió al catre cansado del trote. Ortega quiso ser bailarín de una corte, bufón en un tanatorio y músico de campanario pero ninguna de las profesiones le engrasaron con suficiencia su ansiedad. Ortega quiso tener un barco en su bañera, un tren en su mesa y un cortijo en su alcoba pero ninguna de tales pertenencias saciaban su causalidad de existir. Su mundo era demasiado grande para tan pequeños útiles.
El ser y el tener se difuminaban por su notable pensamiento neoliberal, semillero de sus duelos de niñez con el mismísimo futuro, y conspiraban un sinfín de neutrones despistados en su preclara mente hasta conseguirle la falacia de sobrevivir de su cuento.
Desde hace una eternidad se sabe de Ortega lo mínimo. Pudo haber escrito sobre la inadecuación de posesiones materiales o de la felicidad que otorga el asentamiento filosófico en el “ser”, o pudo escribir del desarrollo del ser humano a través de los apoyos constantes en la colectividad e incluso pudo haber escrito un tratado de cómo vivir sin desacomodarse, -sin dar golpe-, pero prefirió la inacción. Su alergia al trasiego de un campo magnético a otro, -léase de la cama a la mesa-, le insulta en exceso su dignidad como hombre y permanece en el sillón de la espera soñando un mundo mejor para sus características, hecho por otros.


Ramón Llanes.

sábado, 17 de junio de 2017

NO DEJARÉ


NO DEJARÉ

No dejaré en las flores del sur
esquivado olvido,
vendré por TÍ para llevarte
si a la libertad amaño,
a otro sur contagiado de estos versos;
no dejaré que me golpeen la boca
con aromas desconocidos,
no dejaré
que el viento me adelante.

 

 

Ramón Llanes (MEMORIA PRÓDIGO)

DICEN DE LA PAZ


DICEN DE LA PAZ

 

 

A la caída del sol los oráculos aparecen sin incógnitas en cualquier vocerío de norte a sur para seccionar el contenido trémulo de las palabras. Y dicen de la paz. De esa paz que siempre es añoranza cuando más, utopía; de la paz intrépida en la región alta, de la paz templada en las bajas tierras, de la paz nostálgica en los sitios de médanos y algas, mar en señas de paisaje; dicen de la paz como si cada voz fuere un logro y quedare en el casillero personal a la hora de dignificar el currículo. Cada uno la refiere en adjetivo distinto, todos aciertan, ¡es tan fácil conversar de la paz que existe¡.

Y la paz pulula, mientras que el parecer general la estima remiendo de la vida, al momento que suene un globo a roto, un cohete que se enfurezca, un telediario de imágenes oscuras. Vienen a decir lo mucho de la paz deseada o más que deseada, cultivada en el discurso o dotada de rabia disparada o con olor a tripa suelta. El contenido y el resultado no son el medio ni el fin. Son el eco y la resonancia la crema que queda de la noticia. No es el ¡haya paz¡, sino ¡hablemos de la paz¡. Siempre dicen de la paz improperios y a quien la miente ni destierran.

Aún nos volvemos a la alcoba después de los oráculos dudando de si es paz el brebaje actual que hacemos para los niños o se trata de una burda copia de la utopía.

 

 
Ramón Llanes.

viernes, 16 de junio de 2017

LA CARICIA DE LOS OJOS

LA CARICIA DE LOS OJOS


Andar los paisaje rotos en mañanas de olvido, 

trizar con los ojos los sesgos del tiempo, 
evaporarse, convertirse en invisible 
y bajar simulando una caricia 
a las calles de piedras 
que resbalan la historia en la posesión 
de un mundo de fantasmas 
con grietas de mineral que se padece, 
que se secciona solo por las reminiscencias del agua. 
Todo es el agua, el gris del agua, 
el rojizo del agua, 
el agua empavonando los riscos 
y los tesoros guardados de la luz 
en los interiores de la mina. 
Donde se quedaron las manos 
clavadas al cobre 
o donde el foco no dio para tanta sombra 
las tareas de los hombres se conservan en las galerías, 
con gestos, agallas, esfuerzos. 
Y vendrán sonidos encontrados 
en la tierra a ponerle una bandera de gozo 
al tanto desamparo del progreso.


Ramón Llanes. (MINERALOGÍA DEL ALMA)

DE TU EXISTENCIA

[16]
DE TU EXISTENCIA



Completaremos tu existencia 

entre nosotros dedicándote 
siempre nuestro mismo amor y respeto. 
Distinguiendo las huellas
que nos dejas, el trecho viejo, 

el candil, la paz, 
para que nos ayuden 
a intentar sobrevivir 
con tu imprescindible presencia,
mineral tierno, 

tierra amada.


Ramón Llanes. (MINERALOGÍA DEL ALMA)

jueves, 15 de junio de 2017

PROTESTAS

PROTESTAS


Un día y otro y muchos
se hicieron los silencios en la mina
y se hicieron las lágrimas
y detrás del alma figuraba
una conciencia mordida por el miedo,
mañana tocaría a muerte otra vez en los filones,
se oirían caer los trozos de esperanzas
por la insolencia del humo.
Subió la protesta agujero arriba
y se extendió la fuerza con las manos grises
para convencer
que la prioridad de todo el trabajo
no era salvar la producción
sino conservar la vida.
Así, hasta que lo entendieron.



Ramón Llanes. (MINERALOGÍA DEL ALMA)

martes, 13 de junio de 2017

A RAMÓN LLANES

A RAMÓN LLANES



“Desaparecer tras haber vivido”,
aparece en los versos que has cantado,
desaparecer tras un trecho andado
no es desaparecer en el olvido.

Desaparecer, ¿por qué y de qué nido
desaparece el ave que ha volado
si ya dejó en el cuenco entrelazado
todo su corazón estremecido?.

Desapareces sí, en las palabras,
te vas en los silencios, en la prisa
y en aquella mirada que te quema.

Pero quedas al fin en lo que labras,
sea un llanto, un verso, una sonrisa,
un amor, unos hijos, un poema.


Manuel Garrido Palacios
Presentación de Secuencias
Huelva 19 febrero 2015.

APUNTES DEL ESTÍO

 
APUNTES DEL ESTÍO


Se acerca la luz con rabia
y aleja las sombras de la tahona,
prende tiempo en las cales,
amedrenta los ocasos tan largos
y se comporta de ocupa invulnerable.
Es la ficción de la luz,
para que el pulso de los vivos
se acelere cuando la barrunte.
Inercia o destino, que gubia y sembrados aceptan,
como barranco y abejas asimilan.
Presume el estío de bisturí para quejas,
echa luz y empacha rebeldías;
domina el espacio solo con la claridad
y aligera la calma.
Por el estío se trizan los espejos,
se calientan ilusiones o se olvidan horizontes.
Todo en uno, dejando caer la tristeza para la niebla,
abrochando el botón de la nostalgia.


Ramón Llanes. (De MEMORIA DEL PRÓDIGO)

lunes, 12 de junio de 2017

NO ME ESPERES

NO ME ESPERES.


Nunca me esperes, 

puedes gritarlo desde la inercia de tu verdad 
y soltarlo como agua agónica 
en el gemido de la fuente. 
Nuestros padres se esperaron tanto, 
se volcaron tanto, perdieron tanto, 
la culpa se ha ceñido a nuestro miedo. 
No me esperes, mira hacia adelante, 
comprende al maquinista, 
hazle sol a las ansias 
y deja caer una lágrima de ironía
en la pozanca oscura de la noche 

y prepárate para continuar 
escarbando la tierra.

Ramón Llanes. (MINERALOGÍA DEL ALMA)

VEN A HUELVA

VEN A HUELVA

Mejor ahora, para presumir de paisaje, para invitar. Las bellezas no están lejos que a esta tierra, (a veces –dicen– apática, –nunca indolente–), rodean laderas, extremos y mar abierto con una exégesis de especialidad estética que la hacen seductora e irresistible hasta el mismísimo tuétano. Y luego del manjar natural que en la acera sur se resume en pinar, orilla, agua salada, espejismo y playa, por la Campiña se divisa la fantasía de los pueblos, con églogas de tiempos, con sonoridad de valores, con dólmenes, campos, viñedos y suculencia de amparos; subiendo van asomando las minas, esas cortas inmensas que están allí templando el bienestar de los hombres y poniendo las mitologías del sustento en su sitio. Y en la más altura huele a jamón, a encinar, a leña y devociones.
La provincia enseña sus dones sin esquivar los tesoros ni ocultar la nobleza del reinado de los seres humanos que se prenden a la tierra como la más expresiva dotación de excelencia que ella guarda para todos los momentos, sea Sierra, Andévalo, Costa o Condado, que en cada cortina y emblema la costumbre es hospitalidad y agrado.
Es privilegio vivirla uno tras otro todos los calendarios que anuncian los solsticios pero es más privilegio ser hacedor de ella, protagonista del esplendor, de su compostura y de los contrastes que la encumbran. Volvieron quienes lo saben, estuvieron atentos a su evolución quienes sestearon en las adormileras de cualquier edad y se quedaron quienes comprendieron su eficacia para la sanación o equilibrio del espíritu.
Más que nunca, ahora, que la luz es envolvente y mística; ahora que nadie puede tergiversar los planos mágicos de esta tierra inusual, ahora es cuando también invitamos: ven a Huelva; ven y no extrañaremos tu presencia; ven ahora que estamos casi todos y verás cómo son aquí las miradas, los crepúsculos y los abrazos.

Ramón Llanes. (SECUENCIAS DEL MÁS ADENTRO)

domingo, 11 de junio de 2017

NÓMADAS. RELATO



Escucha el relato de Lola Sanabria
Concurso de diarios de viaje de 'Nómadas' 2015

Segundo premio

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28 agosto 2012
Ahora que estoy a punto de llegar, remoloneo y voy lenta en el recorrido de los escasos kilómetros que me separan de mi destino.
Casi un mes. Al principio me costaba seguir las vías. Me pesaba el silencio humano, los trinos melancólicos de los pájaros en retirada por las tardes, el enloquecido sonido de las chicharras a mediodía, el cri cri de los grillos durante las noches. Pero siempre he gozado de la plenitud y grandeza de las acampadas, durmiendo al raso, de cara a la inmensidad de las estrellas.
A dieciocho kilómetros día. Ese era el promedio. Pero conforme pasaba el tiempo, iba bajando la media. Ni calzado adecuado, ni buenos calcetines, han evitado las ampollas y las rozaduras. Y este espantoso calor. Sudo y el sudor atrae a los mosquitos y se pegan a mi piel. A pesar de la crema protectora, me he quemado la piel de los hombros y he desvariado varias veces por algo de insolación. Y sin embargo, qué bello este paraje.
Me pesa la mochila. Me cobijo debajo de una encina. Bebo un trago de agua caliente y como un poco de pan y queso. Descanso un rato, después continúo andando. Sigo el trazado de las vías. Observo el paisaje.
Parece una herida sin sutura de la que mana sangre. A trechos, oscura como de cadáver de muchas horas, otros, con tintadas verdes, de mar profundo. Kilómetros de charcos, bifurcaciones y lavaderos de minerales arrancados por manos y máquinas, donde los insectos se ahogan y la vegetación muere envenenada, seca de vino y sol. Una escalera de hierros paralelos y travesaños rajados orilla el cauce hasta las minas de cráteres gigantes. Y la balsa azul que invita al baño, al trago, a quedarse para siempre, siempre.
Herrumbre y polvo de piedra. Vías muertas donde se oxidan los últimos vagones. Talleres y oficinas de puertas agrietadas y ventanas con cristales como cuchillas que salen de los marcos descascarillados. Radios, botas, máscaras y papeles. Abandono. Tharsis: final de trayecto.
      • DISTANCIA


        TH-21. DISTANCIA

         

        Aligera la emoción
        que no estoy sobrado de tiempo
        y ponle límite a la desmesura de esta distancia,
        hazte ver por todas las oscuridades,
        acarrea los muebles, prepara la hornacina,
        triunfa, si es tu gusto, llevándome,
        dale un respiro a la agonía
        que a tanto como yo te sufre,
        no olvides traer el gesto de huir
        y los pendientes del silencio,
        anda, no estoy sobrado de tiempo
        que el jueves me ejecutan.

         
        Ramón Llanes. (MEMORIA DEL PRÓDIGO).

        CONTADOR DE VERSOS


        CONTADOR DE VERSOS

         

                        Abre el lector la primera inmortalidad del poeta, el verso inmortal que acechaba los gremios escondidos de la memoria, abre el lector la página sensorial de la vida formada por búsquedas y encuentros ante la dolencia de ambas; las letras del poema tienen esa acepción íntima que se escriben con más parte de alma que de pluma y se sostienen en el reto más inmenso de saber entenderse con la tristeza. Verá el lector el paisaje anclado en la querencia, la madre como primigenia razón, los juegos que valieron un tiempo de historias para poder contarlas al hilo de una corpulencia de pensamientos. Todo se ha hecho más grande al pintarlo en el blanco y vestirlo de verso, todo aquello que durmiera significa ahora la fracción más golosa del libro. Abre el poeta su ductilidad, su armonía, todo su canapé de emociones para asentarlos en su horizonte de sueños.

        En la generosidad de estos versos leerá el lector las manos del poeta, los ojos tan abiertos del poeta, la soledad tan asomada del poeta; es el renglón multilateral de un poema único que se descifra a través de los rasgos que caracterizan sus creencias en la libre disposición de su vida trasladada desde la génesis a la soberbia, a la osadía, a los pasos utópicos o desde aquella deleitosa amalgama de raíces que forjaran su propia solemnidad. Se ha consumido el aire para soportar los versos escritos y solicitar el amor, la esperanza, la entrega adivinadora del lugar donde se esconden las veleidades, aquella rama última del solsticio, su poema no nacido a la esfera, su preocupación machadiana, sus colores ambiguos que se retratan en la crepitación de un suspiro cualquiera. Se ha ido haciendo poeta en el poema, metáfora en el verso, comprendido en los atardeceres; es el poeta quien ha devenido fuerte para solventar las dudas, es el mismo poeta –con arrojo y coraje- el precursor de sus lances líricos para devolver a la gratitud su admirada bonhomía.

        Están contados todos los versos en una lista útil para ser sabidos. Ha germinado esa facultad sana de escribir para uno mismo con la seguridad de saber relacionarse  con la multitud o con una parte aliada del mundo que le ocupa. Al leerle los silencios se le entienden los márgenes o dígase que todo son crepúsculos que vienen a hacerse en la prontitud de una tarde que nunca sabe comenzar. Será para el lector una algarabía de sensaciones distintas y nuevas perfilarse como buceador de las insinuaciones y premuras que el poemario ha sugerido en su clase de melancolías.

         

         

        Ramón Llanes. Mayo 2016.

        sábado, 10 de junio de 2017

        CUÁNTOS DESCUIDOS


        ¡CUÁNTOS DESCUIDOS!

                        Nos iríamos diez años atrás cuando alguien llenara de agujeros el cajón de los recursos y disparara el gasto hasta dejarnos pobres, en la indigencia, con todas las garantías perdidas, con el déficit al nivel más alto, cuando estuviéramos desheredados de esperanzas y de posibilidades de recuperación. Nos iríamos allá, al poco tiempo de la sucesión en el mando para recordar qué lenguaje social se quedó en el aire de este nuestro país, poco antes del relevo.

                        Y aquello que pareciera un lodazal –en el argot más perverso de la más crítica y despiadada actitud política- se cubrió de nuevas manos que nos ajustaron las mentes, nos enseñaron la austeridad a unos cuantos –solo a los del furgón de cola-, nos inyectaron veneno contra la rebelión, nos cerraron las bocas de comer y nos pusieron en otro lugar distinto de la dignidad, todo lo contrario a cuanto estábamos aspirando.

                        Qué hicieron de grandeza?, qué destacamos ahora, diez años después, de logros obtenidos, de pasos adelante, de avances económicos, de felicidad?, qué leyes importantes han surgido de esta nueva arrogancia?. En romance laico puro “cualquier tiempo pasado fue mejor”, lo dice el aire que respiramos en este país tan hermoso como la vida y tan horrendo como los descuidos.

         

                        Ramón Llanes, nueve junio dosmildiecisiete.

        viernes, 9 de junio de 2017

        LA VOZ ETERNA

         
        LA VOZ ETERNA

        No has adivinado dónde se me encuentra.
        Mi voz presente, mi clima, mi nostalgia,
        te llevarán a mi,
        mientras se hunden los lodos
        puedes hundirte conmigo
        en pan o hambre,
        en ligereza de la huída,
        en libertad del abrazo.
        Te llamo con voz de presente
        al nuestro muérdago de ondulados sitios,
        con voz de presente
        que es de gritos y deseos.


        Ramón Llanes. (MEMORIA DEL PRÓDIGO).

        PENSAMIENTO AMOROSO


        jueves, 8 de junio de 2017

        UN RINCÓN DE HUELVA


        CIERTO OLOR A MARISMA

         
        CIERTO OLOR A MARISMA


        Eternamente marisma, piélagos, humedales, lodazal y equilibristas del fango . Marisma en plena comunión con eriales de estopa, angosta paz irritada a fuego y satisfecha por especies en reproducción anunciadora, consuelo del sobresalto en cualquier pulmón que mira a Huelva, allá por las bacutas despiertas y los ánades, y no más que las funciones oficiales deshaciendo libertades. Marisma con encías de odieles y tintos unidos en la misma respiración, cuando a propósito la mar les estorba y les requiere.

        Cierto olor a enjambre de olillas desquebrajadas por la parsimonia del hedor que agota. La vida en la marisma comprada cada día a precio de escondite, sufre miocardios de estrés y suele moverse y revivir por no irse.Tiene poco espíritu el agua, no se afeita con brochas de espuma, calla, presume una soledad de vaivenes a los ritmos luctuosos de dictadoras mareas, tan lejanas. Fuerte olor a marisma agallando en los témpanos agoreros de abundancia. Olor a brea suelta y a pócimas de sal, olor a costumbre, a fresco, a citrato de niñez empuñado en los ojos rizados y verdes del tiempo bruto tan sordo a la eslora, tan rácano al espacio.

        Huelva no equivocó el paisaje, se confió a la suerte de los pretéritos y nació ácrata, agradecida y suficiente; ganó remos y compró gentes; sufragó las comodidades y las luces hasta que se llenó con la misma vida que proporcionaban los humedales para erguirse en todas las orillas.

        Esta ciudad, rica en palpitaciones, es umbral para sortear islotes y meteoros; acoge, recibe, entretiene y colecciona a advenedizos como entrega maternal que obligara el apego a la marisma. Es nuestra opción primigenia, el valor calado que nos presenta diferentes a fenicios antecesores, romanos, árabes y tartessos; ya somos ribereños de marismas de Huelva, de tez sólida, mirada abierta (como la mar) y actitudes ganadas a las convivencias. Es la Huelva nueva, ya brotada, ya esparcida en las colonias mismas de la hospitalidad para que quien se marche salga llorando. Esa es motivación de orgullo; que Huelva siga oliendo a marisma, siga estableciendo pautas de diferenciación con quienes nos conquistaron. Ahora vale.
        .
        Ramón Llanes.