RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

domingo, 31 de diciembre de 2017

EL ENCUENTRO


El encuentro


Ayer apenas éramos extraños y hoy me produce comodidad haberte conocido. Aquella circunstancia no buscada y tan casual, aquella tarde a las seis, aquella plaza con luz, aquellas primeras palabras sobre la política del sentimiento, tus ojos puestos en todas las cosas, los compañeros hablando de desencantos, el tiempo, tan dócil; lo recuerdo como una grata sorpresa, como si me tocara encontrarte, como si estuvieras allí porque yo llegaría.
Ahora, cada vez que comprendo tu nombre y escribo tu sonrisa, me secciona la complacencia del alma una doble sonoridad de música nueva que impulsa un timón sin destino porque son los espacios quienes acuden abiertos a la complicidad nuestra, etérea y fértil desde la primera señal. Ni siquiera llamarle amistad, solo encuentro y tal vez serendipia afectuosa que vibra desde la primera atención. Sin conocer de ti más allá del nombre y sabiendo solo de tu físico, habiendo intercambiado pensamientos y risas, siendo seres de distinta procedencia, con deberes sociales distintos y con edades desiguales, nos mantuvimos erectos en el agrado, gustándonos en el trato y considerando que algo común unía toda la amalgama de distinciones.
Al cerrar la página de aquella tarde, doblegué el sentido que para otro asunto tenía y me encaminé, escritura arriba, a dedicarte las primeras salvas, no huyendo del tiempo ni aclamando las ligerezas de la segunda emoción, solo derritiendo las sobredosis del mejor sentido a la conformidad. Nada más de ti he conocido para no llamarte, como dije, a la esclavitud de la amistad; solo ahí, en todas las puertas encendidas pero sin limitación de la conciencia, sin arraigo, sin voluntad; solo el pulso determinando el deseo, las cosas en sus sitios, los destinos en su crianza y las vidas en sus loterías. Saber solo tu nombre, no más que conocerte por la sonrisa, es el trance que guardaré de aquel encuentro de las seis en la plaza con luz, una tarde de la vida.


Ramón Llanes. EL CAJÓN DEL SASTRE. 

ME HE PERDIDO


Me he perdido

Comencé con esa lírica abstracción que infunde la luna llena, noche del viernes en sus primeros reflejos, dejándome llevar por el embeleso, su brillo especial y la innumerable retahíla de pensamientos que se vinieron al estímulo, la mañana radiante del sábado poniendo con antelación la primavera en todos los campos, el día apretando lo suyo hasta en las sombras, la religión de los ratos sin dioses conocidos que uno comprueba desde piel hacia adentro, la nueva noche del sábado con la intensidad del relumbrón de la luna, advirtiendo una presencia cómoda, haciéndote serena y romántica; a pocas horas más allá un domingo gemelo de ayer, con sus compromisos de sol y sus devaneos con el verano, la vigilia de los sueños de quienes comienzan sus adoraciones a sus santos, la guitarra en las manos, el coro del paisaje más atento que los ojos, el ofrecimiento de ellos/ellas, de todos, dando a probar los resultados de su cortesía, el potaje de gurumelos, las tortillas de bacalao, la gente abriendo sonrisas por todas las puertas, el recorrido con la cámara pendiente de buscar cosas que emocionaran y apetecer encontrarlas y luego encontrarlas en los más sencillos entornos sin complejos ni complementos de moda ni altivez ni fantasías fuera de las propias del saludo, el abrazo, el beso, el “quédate”, el “estás como siempre”, el intercambio de sensaciones, dame tu correo, toma mi sonrisa, vente, tienes que venir más a menudo, sigue tocando, todo lo que se suma al no querer acabar, a que el tiempo pase de largo sin llevarte, luego la vuelta sin otro remedio que el alma repleta de cosas insignificantes de estas que digo, que nadie escribirá en un libro de historia, que nadie pondrá en su diario, cosas así que suceden sin programas y salen perfectas porque nos nombramos nosotros y nos olvidamos de la estupidez y nos movemos con el resorte de la luna llena y nos da por quitarle atención al mundo que nos han fabricado a nuestra espaldas y a estas horas de la noche no sabemos qué ocurrió estos tres días en los telediarios y agradecemos que no nos lo cuenten. 

Ramón Llanes. SECUENCIAS DEL MÁS ADENTRO

sábado, 30 de diciembre de 2017

ANDALUCÍA ROMÁNTICA. GRANADA

ANDALUCÍA ROMÁNTICA.


GRANADA.


1.- Te dejaré que me sueñes

a la orilla del Genil
en la vega de Granada
alguien suspira por ti.

Suspiros de morería
requiebros del Albaicín
media granaína llora
en las aguas del Genil.


2.- Quebranto de mil bordones
se mezclan desde Granada
con el rumor de vihuelas
de las fuentes de la Alhambra.

El moro vigila ausente
a la espera de su amada
y la mora que se pierde
en el carmen de Granada.

3.- Sueña la mora un castillo
y el gitano una gitana
el paseo de los tristes
poema de una guitarra.

Llanto del moro dolido
de llanto dolida el alma
el gitano da un quejío
que estremece a su gitana.

4.- Generalife de luna
testigo del amorío
con laúdes plateados
amores le canta al río.

Que un gitano y una mora
se embelesan en Granada
la mora encontró su moro
el gitano a su gitana.

ESTRIBILLO

Romances cuenta la luna
entre las flores del agua,
romance gitano y moro
eternidades del alma.


Letra: Ramón Llanes.Música Alonso Pavón


HOY TE DIRÉ

HOY TE DIRÉ

Hoy te diré compadre, amigo, colega, amor, bienvenido, amable, auténtico, deseable, interno, sensato, imprescindible.
Te diré amiga, madre, consoladora, amada, indiscutible, fascinante, deseada, auténtica.
Y te diré todo cuanto no te dije, lo que nunca pudimos completar, lo que se me quedó en el alma. Te diré que nos seguimos necesitando, que no es tarde para seguir siendo complementos, te diré que nada ha cambiado nuestro sentido de la libertad para tenernos. Te diré que hoy no acaba el tiempo que nos debemos, que hoy empieza el tiempo que nos merecemos.
Hoy te diré que no existe el fracaso para nosotros, que existe el éxito porque nos sabemos imprescindibles. Con un beso.



Ramón Llanes

SUR

SUR

Un silencio con pasión
retumba en el cerro
y desvela la prontitud de un rayo,
se rompe el aire con añoranzas,
en los montes suenan aún las bandurrias
de la tarde con el disimulo
de un pasacalles de músicas.
Es la vida del sur en costumbre
que tiñe de carnaval toda la espuma
preciada del malecón,
a ratos canta un divé su insolencia,
se lleva el río las flores de mayo
hacia las orillas, es primavera o tiempo,
es el verso quien emociona las paredes blancas
y quien reconoce el pasmo de la vega,
son las nieves fuentes del estío,
almacena el frutal sus jugos
por las laderas del sur saliente, es un descaro
de ensoñaciones la playa,
está viviendo el sur todos los contrastes
mojados en manzanillas y santería
y nadie teme
al eco bronco del trueno
aunque amedrente en las colinas
y apague por instantes las miradas en la trastienda.
El sur es la conspiración contra el desvelo.


Ramón Llanes.
Huelva.
DEL Poemario AIRES DE ANDALUCÍA.

viernes, 29 de diciembre de 2017

ANTOLOGÍA HUELVA ES VERSO





 Antología HUELVA ES VERSO

Ramón, amigo y poeta

publica una antología
con una esperanza mía.
Era una joven pirueta,
parte azul de una etiqueta
“Sueños de amor y de mar”.
Era mi primer azar 
Y con 24 años .
Y ya he subido peldaños.
Llanes, muy agradecido
por el favor recibido.
Además, me has colocado,
mi alfabeto afortunado,
delante de Juan Ramón.
Tengo el pecho dilatado,
seguro, por la emoción.


Laureano Jiménez Carrión

jueves, 28 de diciembre de 2017

REVERSO



REVERSO.


Ahora tienen hambre el agua y la sombra,
se corrompe el frío
con una soledad tremenda,
la calle resulta un calvario
y de noche llegan perros que roban la sonrisa,
suele faltar leche en el albergue
todas las mañanas,
nadie ha llamado a la muerte
y a diario se presenta,
con genio y enfado.
En muchas oscuridades
de este sur nuestro como la alegría
fenece el sentido del amor
sin comprenderlo.


Ramón Llanes

Huelva.
AIRES DE ANDALUCÍA

miércoles, 27 de diciembre de 2017

LOS CÓDIGOS LIBRES DEL DESEO

LOS CÓDIGOS LIBRES DEL DESEO
Por Navidad no entran ganas de usar la polémica o el inconformismo, se desvían los gustos hacia la solidaridad, el abrazo, la congregación de afectos o la diversión. El tiempo tiene unos códigos prefijados que nos encaminan a distintas opciones dependiendo de la época, ahora la convivencia, mañana el máximo esfuerzo, ayer la rebeldía. El deseo también impone sus necesidades, el individuo es caprichoso en demasías y el gozo forma parte del compendio de fibras que convergen en el estado de ánimo de cada cual, el confort imprescindible para los estímulos y para la conformidad del estado íntimo.
Los códigos, aún instaurados, también son elegibles porque el cursor pulsa en voluntad aquello que pide la conciencia o el espíritu. Existe una cómplice manera de coexistir entre códigos naturales y códigos elegidos, son elementos que se gestionan en la misma base para la consecución de un fin común, no son paralelos, no se odian ni se desentienden, son gemelos con una genealogía empírica única.
A su compás, el cuerpo solicita guerra o calma; la travesura, el sosiego, son comportamientos que dependen de la insignia personal para la cobertura de lo necesario en cada momento. Y ahora toca un poco de olvido –sea dicho con todo respeto- a todo cuanto de insatisfacción pueda prolongar la maledicencia, el dolor o el miedo. Toca codificarse en la complacencia de los usos que el tiempo afectuoso de la Navidad imprime a la vida. Un sueño, una petición, una palabra, un desafío a lo imposible, cualquier adoración a nuestros héroes pequeños, cualquier sentimiento incógnito, mucho entusiasmo, lo pensado, lo deseado, lo nunca conseguido. El concepto en plenitud de la justificación del trabajo y de la entrega. Toca sacar los pudores y la timidez para hacer una manifestación colectiva de complicidad con esos códigos libres que están, ahora, empujando a placeres ordenados que también crean estímulos y hacen alma.
Y así nadie conspirará contra la benevolencia si el impulso hacia lo confortable proviene de la excelencia del ambiente que propicia de la Navidad.

Ramón Llanes. en HuelvaBuenasNoticias.

martes, 26 de diciembre de 2017

NO ES FUEGO


QUIZÁ

QUIZÁ

Quizá estuviera la vida esperándonos
para nacernos
a la sombra de un tiempo deseable 
con los ojos puestos en el sur,
quizá sabía la vida nuestro destino
antes de mover el fuego de la estrella,
quizá sea de la vida
el privilegio por habernos encontrado
o quizá todo sea producto
de la delicadeza.
Con sabiduría ocupamos un espacio nuestro,
y fuimos creados desde una pócima de paz
y somnolencia, la culminación de la estirpe,
el premio a los antepasados.
Es cierta la constitución del germen
que hizo de la vida
un ser soñado, no hecho, no parido,
soñado con pasión.


Ramón Llanes. AIRES DE ANDALUCÍA.

EL DESPERTADOR


El despertador

Observar con ternura el despertador puede ser una cursilería o un desvelo porque su materia induce al rechazo y su canto al dolor. Antes de él se extiende un manto oscuro que queda plasmado en plácidas dormidas, con susurros y silencios donde la noche inventa miles de sensaciones que los sonidos intrépidos de la máquina exacta de relojería vienen a romper de un golpe seco e infame que a su vez divide el placer en dos mitades, la una enternecedora, la otra tóxica. El día comienza sin alterar su ritmo, las campanas obscenas del despertador mandan en el único sentimiento vivo del ser en ese instante y le ordena se prepare para la batalla.
Afuera espera un pronóstico de inseguridades, una gresca con la vanidad o una nueva ilusión surgida desde los sueños, -mucho antes del empuje a la vida-, y apenas el esfuerzo tiene rango y a poco que un descuido se inyecte en el somnífero, la almohada se presta al sosiego y atiende esa inconfundible gana de volver y los ojos sin deshincharse simulan una parsimonia de cansancio, hasta que la insistencia del inquieto despertador -que siempre llama dos veces o tres o veinticuatro- obliga a tomar conciencia de una impuesta y no aceptada realidad.
La alcoba será luego un desierto de normas y las cuerdas darán paso a las horas sin avisos ni consejos, la inercia del tiempo pondrá el rigor mientras dejará su mundo de sonidos el aparato molestoso que adorna la mesilla con su vulgar tono de insolencia.
En el despertar del sábado los tiempos juegan de otra manera, no existe premura que corresponda atender, las ventanas cerraron su luz a la estancia, los proyectos se fueron durmiendo en el calor perezoso de la noche, las bridas de la puerta están forradas con acanto pero en tan sabroso dormir, -por las razones que nadie sabe-, el despertador vuelve a sonar con la misma voluntad, a la misma hora y se inventa el mismo canto de siempre para organizar el día, sin conocer que el sábado se cambian las costumbres y advirtiendo que alguien se olvidó de ponerle mordaza a la campanilla del despertador. 

Ramón Llanes.
EL CAJÓN DEL SASTRE

UN AÑO DE LIBRO


lunes, 25 de diciembre de 2017

A ESOS MIEDOS


FANDANGO. COMO EL JUNCO


PERECIDO


PARECIDO


El universo ha fijado en nosotros
su felicidad, se excede en luces,
acompaña al sol para nuestras excelencias
cotidianas, se muestra sobradamente fecundo
y entrega más de lo que pide.
Me considero universo
con pies de sur, vencejo inquieto,
rato conventual de altramuces y taberna,
sitio de todos,
candil y horizonte inacabable.
Este universo recita equipaje con mudas de poemas,
lleva un trozo de alma en las manos,
presume de caricias, se ofrece al destino,
consigue un hallazgo al corazón
y siempre guarda en el silencio
todas las preguntas.
La solapa del universo
se parece apasionadamente al sur.


Ramón Llanes.

Huelva.
Del poemario AIRES DE ANDALUCIA.

domingo, 24 de diciembre de 2017

RECINTO ROMERÍA DE THARSIS


DESEOS DEUN POETA

DESEOS DE UN POETA

Deseo para estos días de principios de invierno que una lluvia serena y constante nos ponga dificultades para salir de casa, pero llene los ríos y embalses. Que si hace mucho frío, en el leñero tengamos la leña suficiente para encender la candela con la que calentar nuestros cuerpos. Deseo que sigamos teniendo sueños que cumplir que nos den las razones necesarias para querer seguir habitando este planeta. Deseo que al mirar hacia atrás sintamos que ha merecido la pena vivir este último año. Deseo también que si miramos dentro de nosotros mismos, nos nazca sin permiso la sonrisa. Que si unas lágrimas han de poner un hilo de brillo descendente en nuestra cara que sea porque nos sigue emocionando algún recuerdo grato. Deseo que la cena repleta de manjares exquisitos, sea solo la excusa necesaria para poder compartir un rato de charla y de risas con aquellas personas con quienes vamos haciendo el camino. Deseo que seamos capaces de ver en los regalos que algunos de nosotros vamos a recibir en estos días, la generosidad de las manos de quienes los ofrecen. Y deseo que pasado un año, yo pueda seguir ofreciendoos mis buenos deseos y vosotros todos sigáis ahí y podáis leerlos en vuestros móviles. 


Santa Ana La Real.
Juan Antonio Muñiz. 24 de diciembre de 2017.

ESTRELLA DE NAVIDAD


sábado, 23 de diciembre de 2017

EL AMOR ES NAVIDAD


ESTAMPAS DE NAVIDAD


OJALÁ FUERA NAVIDAD LA VIDA

OJALÁ FUERA NAVIDAD LA VIDA
En el runrún del día apabulla la prisa, la calle es un murmullo nuevo, diciembre trae cosas que endulzan o que rechinan, encuentro un calcetín sin pié, unas gafas sin ojos, un alma sin recuerdos, un mendigo sin manta, un libro cerrado, unos guantes sin manos; no habíamos soñado así la Navidad, esto es la continuación de la vida del mes pasado y del año anterior, no hemos prestado mantas ni donado ojos, ni hemos mirado si todos los guantes tenían asignadas sus manos, no somos quienes nos propusimos ser la otra Navidad y la otra y la del dos mil, esto no se parece a un sueño y sin embargo hemos comprado el somnífero, la cesta, el pavo y la bufanda; hemos echado en falta solo a los nuestros más cercanos, a los otros, los lejanos, los desvalidos, los que no saben soñar porque no duermen, a todos esos no los tendremos en cuenta. Algo sigue sin funcionar y me temo que somos nosotros mismos, tú que me aguantas, yo que te hablo.
Ramón Llanes. 23 diciembre 2016.

viernes, 22 de diciembre de 2017

YO TE BUSCO, NAVIDAD

YO TE BUSCO, NAVIDAD

Yo te busco Navidad:
en los versos que no han sido escritos,
en las palabras que no han sido dichas,
en los gritos que no se oyen,
en las canciones que no suenan,
en el eco que no retumba,
en los libros sin paginas,
en los salmos que no se han escritos,
en las oraciones que no sienten
la fe y la esperanza…
Yo… Yo busco a la Navidad.

En los corazones desnudos,
en los pies que no caminan,
en las mentes que no entienden,
en las almas que no vuelan,
en los dedos que no señalan,
en las lagrimas de un niño,
en las bocas que no saborean
la desdicha y la solidaridad…
Yo… Yo busco a la Navidad.

Entre el sentir tuyo y mio,
entre la tierra y las estrellas,
entre el campo arado,
entre las piedras y el agua,
entre el vuelo de un pájaro,
entres las barcas que navegan,
entre tanto lamentos
y las rocas de mis tormentas,
Yo… Yo busco a la Navidad.

Entre las cestas vacías
de miradas perdidas,
en el vino afrutado
con el que brindaras
y entre bocas desnudas
que tiritan por la paz…
Hoy quiero que mis versos sean
un canto para todos aquellos
que buscan a la Navidad.


(M. Sánchez, 7-12-2012)

TIEMPO DE PAZ


TIEMPO DE PAZ

Nos ha llegado la hora única, un tiempo esperado con largas ansiedades que luego serán mucho menos de lo pensado y la paz paccionada en mundos y conciencias dejará otro rasguño en la baba caída de nuestra ingenuidad. Han sobrado deseos, la observación de los humanos extiende una culpa rancia a los dioses que han de llegar, a los reyes magos que nunca vinieron a la sonrisa de la paz más convertida en dolor y hambruna que en rumor de empuje.
Quizá que no hemos llegado a la paz con las manos mejor dispuestas o quizá que todo fuera un trance obligado de mentirijillas inventado por sabios de marketing para ordenar un poco el malestar y enfocarlo todo a una sola conspiración; para dejar de pensar que faltaremos muchos a la cena, que faltarán agallas para desentumecer los odios, que escasearán las ternuras en las mesas y que pocos podrán brindar con el champán de la tolerancia, la buena voluntad y la verdad. Verán árboles adornados, belenes barrocos, estrellas de colores y zambombas ruidosas, mientras esa doble ración de arrumacos universales esperará hundida en la intratable manera de no saber hacer ni sabernos vivir ni enterarnos del mensaje.
A punto del último desliz de satisfacción personal, con almirez en la mano, seguirán sonando bombas funestas por las megafonías del mundo, las pulsaciones aceleradas en cárceles y hospitales y el rumiar felicidades de muchos en contenedores profundos para llevarse a la boca algo menos maravilloso que una cena caliente en compañía de los seres queridos pero más imprescindible que el brindis final seguido del abrazo.
No se notará la fatalidad en la mesa y sobrarán vítores y alimentos porque estos faltarán en la paz de quienes no podrán acudir al convite a recibir viandas con paz en noches con menos honor y más recuerdos.  Y volverá a ser la misma paz transversal de siempre sin el color natural de la solidaridad en los postres.

Ramón Llanes.

jueves, 21 de diciembre de 2017

DISTINGOS







DISTINGOS



Al mirar el paisaje
descubro la hondonada,
el precipicio es verde nostalgia,
lacerados y húmedos los juncos,
ortigas sin pedigrí
anuncian la belleza,
quizá se nos fue el tiempo
con la memoria.
Es la fiebre por la tierra
que llama a inculcar paces
desde montes desiertos del oriente andaluz
hasta arenas constantes
de la canela inmensa
que reina en las fronteras
del agua. Quienes no lo saben
preguntan el blanco
que asume la melancolía de este sueño,
nítido el deber, afinado el gesto,
color a hombre es la dehesa
y a mujer huele el patio.


Ramón Llanes.

Huelva
De la Antología andaluza AIRES DE ANDALUCÍA.
Editorial ALGORFA.

GENTE LINDA


Gente linda

A un aventurero que recorrió el mundo de manera casi precaria le preguntaron qué paisaje le sorprendió más y cuál fue la mayor de las emociones sentidas. Las gentes son lo mejor del mundo –dijo–. Y luego añadió las ayudas recibidas, las sensaciones compartidas, las sonrisas de los menos favorecidos. No encontró caníbales, gentes de mal, perniciosos, malvados, miserables; encontró amabilidad, humanidad, afecto.
El mundo del aventurero es más extenso y amplio, nosotros discurrimos en un entorno pequeño y conocido, las personas que nos cruzamos pertenecen a nuestro magma de vida, somos los mismos seres con distintas casas pero ¡cuánta gente linda tiene nuestro pequeño mundo!, ¡cuánta mujer entregada, cuánto hombre incansable, cuánto niño alegre!. Bien pensado y bien valorado, el ser humano de nuestra cercanía es el más excelente patrimonio del que podemos gozar. El don preciado que complementa nuestra dignidad; ¡qué hacer sin él!.
Los pueblos están repletos de complicidades, siempre existe alguien para consolar un desencanto, otro alguien para comprender un dolor, otro alguien para un aliento. La conciencia de estos seres imprescindibles no tiene parámetros ni niveles de exactitud, actúa con el impulso de los sentimientos y acude a una llamada no escrita de la ética. La gente linda mantiene el paisaje y consolida el amor.
La parte más íntima de nuestra individualidad se alimenta –puede parecer– de autoestímulos personales pero siempre precisa de un empuje común que solo la colectividad aporta. Y la predisposición del ser como único y como colectivo es su simiente para diseñar, consolidar y restaurar todo lo que concierne al universo de las emociones y cumple a la perfección su función solidaria y reparadora. Gente linda. 

Ramón Llanes.

martes, 19 de diciembre de 2017

BÚSQUEDA


BÚSQUEDA.


Se han ido las respuestas
al otero gris que no es la vida
hasta acumular un trenzado de tristezas
en los campos que trillan almas rotas de consuelos,
ya no son ocres las esperanzas,
no es libre el pensamiento y esclavo vaga el hombre
por el quicio asustado de la dolencia,
la voz se ha perdido,
la mirada sucumbe al rito de llorar,
las calles del pueblo que nos ama
se dislocan de miedos.
Nadie es capaz de soñar algo distinto
al tajo de mañana, a la lumbre necesaria,
al pan de los días, al beso entrañable;
nadie trae mejoras a la mesa,
acaso una sonrisa caída o un quiebro
a la pena. Nuestro es el pueblo que tiembla,
nuestra la tenaza quieta, nuestros son los álamos secos
y quizá sean de nosotros, solo de nosotros,
las culpas que nos ataron a este
impropio destino.
Hubieran nacido otros sentimientos
de no ser por tanta petulancia en el deber,
por tanto descuido en la escritura
de las páginas que solemos emborronar
cuando buscamos ansiadamente una mano distinta.


Ramón Llanes.

Huelva.
De la Antología andaluza AIRES DE ANDALUCÍA

lunes, 18 de diciembre de 2017

APUESTAS



APUESTAS


Apuesto la insignia y la locura,
el pastel, los paisajes, la marisma;
apuesto las leyes que nos salvan,
los pájaros de Doñana y las mareas,
apuesto la flamencura y los espacios,
la luz nueva, el pan crujiente, la campiña,
apuesto el lenguaje que tenemos,
la intensidad de nuestras pasiones,
el color infinito de Al-andalus,
la creencia en los abrazos,
la importancia de un hombre apuesto
en esta retina de encantos
que la luz que nos ciega reparte entre nosotros,
apostemos la fuerza, el remanso, la debla,
la guitarra y el sombrero;
apostemos la luna que nos sigue,
la liturgia del fandango, la bondad de los pobres,
el sermón de la abuela,
apostemos por esta tierra única
el todo que nos emociona la vida.


Ramón Llanes. DEL POEMARIO "AIRES DE ANDALUCÍA"

Huelva

LA SONRISA ES NAVIDAD


DE PRONTO


De pronto

Es aún muy de mañana cuando se me abre el apetito de salir al mundo, después de los pasos de noche y madrugada, aún con la mancha de los estigmas del sueño encallada en el inconsciente. Me encuentro con la calle, con las esquinas salientes, con el asfalto negro; me encuentro con el silencio de las personas que caminan sin remedio, con la prisa de algunos; me encuentro, de pronto, con niños despiertos sin compasión que insinúan frescura y futuro.
De pronto llego al final del trayecto, también tiene calles, esquinas, vida mañanera. ¿No existen bohemios voluntarios que la habiten? –me pregunto–; solo el suelo mojado me indica que algo estuvo insomne mientras yo dormía. Me arrimo a la encimera alta de esta misión de hoy a donde me traen a diario las obligaciones de supervivencia y de pronto no me parece que haya tocado la vida ni la meta, me parece solo que he conseguido rebasar un obstáculo y apuntarle horas a mi calendario en fase positiva.
De pronto calculo las incidencias que me esperan y calculo cuánto de sorprendente puede restregarme el día, sin acaso desearlo. Y le pongo un botón de muestra emitiendo la primera sonrisa a quien me esperaba. 

Ramón Llanes.

domingo, 17 de diciembre de 2017

DEPENDIENTES


Dependientes
La venganza está servida en mantel de riqueza, con el fondo siempre romántico de ciudades lindas y con las pulsaciones de los seres a flor de la piel más hermosa; la dulce fragancia de los perfumes insaciables y el culto de excelencia por la belleza justifican la maravillosa docilidad al hedonismo más efervescente, mientras el miedo persigue la conformidad y no se mitiga el deber de la venganza. La guerra empieza a formar parte de la verdad y ya no son efímeros los bombardeos ni limitados los conflictos; aquí, los demás, confirman la dependencia a estos episodios donde cualquiera es vulnerable y cualquiera puede perecer sin apenas denunciarlo.
La parte de nadie que pronostica el dolor, los dependientes del miedo, todos los deshabituados a las consecuencias de la contienda, que son tantos como casi el infinito, que son los obreros de la paz cotidiana, quienes la hacen posible en muchos sitios y quienes la custodian, todos los utópicos que la han cuidado en la insignificancia de una riña suelta y que no tuvieron acceso a los mercados de armas ni a las fábricas de destrucción activa, todos aquellos de las clases de ética en el pupitre de madera, de la lectura del Quijote en mañanas de frío sin calefacción, todos los inútiles que se durmieron soñando con un mundo mejor o al menos mejorable y que ahora se tiran de los pelos porque se irán en poco tiempo sin haberlo conseguido. Esto no se parece a lo soñado.
Para qué tanto empeño y tanto disloque de revoluciones pacíficas y de manifestaciones en favor de la armonía y de la solución de las cosas, para qué todos los movimientos de lealtad y amor por esos mundos, viviendo debajo de estrellas y pensando en alcanzarlas o para qué la universidad, las lecciones de Filosofía, el estudio de los clásicos, el latín, el griego, Góngora, Lorca; para qué la guitarra al hombro distribuyendo canciones sentimentales por las noches de amistad. Todo, para acabar siendo un dependiente más de la vulgaridad del miedo y de la fatalidad de la guerra; de nada sirvió el espíritu, de nada el trabajo realizado con las pestañas sonrientes, ahora todo se resuelve desde la hipócrita destrucción de los seres con bombas en la conciencia. Otra vez nos equivocamos.

Ramón Llanes. EL CAJÓN DEL SASTRE
16 Noviembre 2015 

NUESTRO GUIÓN. (Almudena González)


TAL VEZ PENSAMIENTOS

TAL VEZ PENSAMIENTOS

Los destinos nos marcan la ruta.
Yo estoy en los versos,
tú remiendas de caricias cada tarde,
el soldador piensa en el hierro,
la modista trata la tela con ternura,
el panadero nos alimenta,
el cura nos entiende,
el mecánico os arregló un escape,
la chica de la tienda tiene una cara preciosa y me trata muy bien,
he pensado regalarle una flor.
Mañana vendrán los niños
y la casa siempre está dispuesta para ellos,
me besarán con prisa y seguirán jugando,
me sobran dos abrazos para compartirlos,
abrazaré a la señora que vende cupones en la esquina,
daré una limosna, alguien la necesita,
las monjas son siempre buenas y ayudan y aman,
el hambre no ha venido hoy,
pusimos el caldo para calentarnos el alma,
dios parece un tipo cariñoso.
Por aquí no vienen los poetas,
invitaremos a los poetas a recitar versos
en este templo de la amistad.
No estamos cansados de desafiar inconvenientes,
nos alienta la conspiración
por un futuro más justo.
No estamos cansados de querernos
porque pertenecemos al amor
en cuatro dimensiones.
Aquí la vida toma sentido
pero hay que trabajarla.

Ramón Llanes. 16.12. 2017


HUELVA: LA TIERRA QUE HABITA EN POEMAS


DEL AMOR Y OTRAS NECESIDADES


Del amor y otras necesidades

A propósito de atender la invitación de alguien en la celebración de su cuarenta aniversario de enlace con la persona amada, a propósito de su propuesta de felicidad expresada en letras de amor, como transcurriera su vida toda -apunta el lema de la misiva-, acercando algo más que la curiosidad intuí haber sucumbido como un romántico sentimental ante el relato que presentaba una sencilla posición basada en la apuesta por la convivencia y un ejercicio constante de respeto y aceptación mutua del promedio de capacidad de cada uno. Me pareció algo singular quizá por su pauta de simplicidad o por su forma tan lógica de contarlo; algunas cosas no entendí y otras las olvidé pero anoté los cupos superados de enfriamiento, de hartazgo y de incomprensiones; me fijé en lo íntimo y lo íntimo resultó que ocupaba un lugar pequeño en la relación, todo se había diseñado, de tropiezo en tropiezo, con la gestión del amor en los niveles de la razón, la ética y la tolerancia.
Ahora que lo pienso esta fórmula nada tiene de mágica, de extrater- restre o de quimera, es tan normal, tan acaso tonta o simplista que dan ganas de rechazarla y no incluirla en libros de texto de psicología o de preparación al matrimonio; no he consultado las estadísticas porque la tarde se puso fea en el horizonte y continué dándole vueltas a esta pareja que evidencia en el exterior todo aquello que dice contener su espacio más personal. Estuvimos el rato del abrazo, de la conversación sobre hijos y nietos y poco más, la tarde se había puesto fea e invitaba a marcharse no sin antes querer entender lo imposible que resulta convivir con un prójimo y lo fácilmente que lo solucionan otros. Pensé, al final, que podía ser tema para un artículo o una charla de casino en una tarde menos fea que esta.
Reconozco que fue la almohada quien me trajo de nuevo los recuerdos del aniversario de mis amigos y seguí elucubrando sobre cómo superar un enfado, cómo evitar una bronca, qué ingredientes usarían para no quebrar el respeto y qué desgaste les habría producido el empleo de esta fórmula tan sumamente arcaica o tan líricamente moderna para ser capaces de entenderse, comprenderse, tolerarse, respetarse y amarse durante cuarenta años sin que la larga travesía hubiera dejado indelebles cicatrices. Me quedé tan sorprendido de nuevo que me durmió el propio pensamiento.


Ramón Llanes. EL CAJÓN DEL SASTRE
6 Septiembre 2015 

LA AMISTAD ES NAVIDAD


V RECREACIÓN REYES MAGOS DE THARSIS


viernes, 15 de diciembre de 2017

DE PAZ Y OTRAS VERDADES

DE PAZ Y OTRAS VERDADES


Desde el rincón más tierno de tu pensamiento
buscaremos Paz para los dos,
tú y yo seremos cómplices en este tajo
de ansiedades,
tú y yo hemos solicitado
la anulación de los conflictos,
sabemos tú y yo de las fauces malditas
que emplean la guerras
y no son válidas excusas para nosotros,
ni limpias soluciones ni necesarias consecuencias,
todo en las guerras está maldito, inútil.
La Paz que pedimos es un derecho constituido,
un estado de felicidad,
la Paz es una constante actitud de vida,
es una apuesta tuya y mía y de todos los humanos
que se restriegan el dolor
cansados de lágrimas
después de cada puesta en escena
del último combate.
Necesitamos, tú y yo, los apuntes de geografía,
los saldos de afectos,
las persianas rotas,
el cántaro vacío,
la luna a medio mecer, nuestra ración de abrazos,
el corazón en llamas,
la sonrisa puesta,
el fragor de los románticos,
mas tú y yo, amigo, no precisamos el odio,
no somos de la discordia ni del hambre,
no apostamos por la muerte impuesta,
nosotros somos adictos a la Paz,
en todas las horas, en todos los pupitres
y en nuestros sentimientos.
Tú y yo, hermano, con la grandeza de la Paz en el alma.





Ramón Llanes 27 enero 2016.

¿ES NAVIDAD?

¿ES NAVIDAD?
Me dirigía tranquilo a mi quehacer diario; es Navidad y las gentes mostraban el mismo rostro de siempre salvo algunas excepciones; nos deseábamos felicidad, de manera distinta a como lo hacemos el resto del año. Encontré hombres y mujeres que pedían una limosna para comer, un indigente dormía en el zaguán de una entidad bancaria con los pies al descubierto, llovía, tenía la cabeza tapada, eran poco menos de las once, nadie le prestaba atención.
En el bar alguien pidió un desayuno con vehemencia amenazando coger una metralleta, nadie le prestó atención y se fue sin desayunar; llovía, muchas gentes caminaban sin paraguas, se mojaban sin pretender ser románticos; un chico joven, bien vestido vendía calentadores de marca desconocida, nadie le compraba; en una esquina estaba, como siempre, el vendedor de cupones que lleva un año sin dar buena suerte, la señora del kiosko de prensa tenía frío y estaba aburrida, con cara de tristeza, los bares son un reguero de público a la hora del desayuno, toman café con tostada, (muy típico); Una chica alta y rubia hablaba con su novio por el móvil, pasábamos, la oíamos, nadie le prestaba especial atención. Un moro vende alfombras de las que no vuelan y nadie le compra.
Las conversaciones tienen exclusiva referencia a los asuntos de siempre, un hombre muy mayor me pide dos minutos de mi tiempo, le hago poco caso pero le atiendo. Me ofrece, gratis, su mensaje para esta Navidad: “quiero ser feliz”. Y le sonrío con toda complacencia.
Ramón Llanes