RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

jueves, 2 de abril de 2026

TODOS MENOS YO

TODOS MENOS YO
En letra grande y cursiva anunciaron que el bienestar futuro dependía de la actitud presente, de olvidarse por un tiempo del mundanal ruido, de evitar excursiones y aglomeraciones, que se trataba de salvar la vida y henos aquí que a la llegada de la primera enseña de calor con olor a sahumerio, salieron de la clausura encomendada los magnánimos, las tímidas, el parlante, la feliz dama, los viajantes, los pescadores, las soñadoras, el sacristán, los lectores, las poetisas, los pusilánimes, las mozas y los muchachos, los amigos, los familiares, los cuñados, las novias, las primas hermanas...todos menos yo.
Ramón Llanes.

miércoles, 1 de abril de 2026

NOTICIAS

NOTICIAS
Las noticias de estos diarios se acumulan y aniquilan los sentidos de quienes divagamos por estos andurriales, juegan a conseguirnos y nos ofrecen mucho más de lo que queremos y necesitamos pero nadie sabe convencerles de esa torpeza; somos el enganche y la meta para el poder escrito, hablado y televisado, a cada instante nos ponen al día de la vida, nos cuentan que fulano dice, que mengano dice, que zutano dice, y siempre dicen lo mismo y siempre nos ponen el rostro con su nuevo afeitado, su corbata distinta y su posición aventajada en las encuestas, nos hablan de todo, incluso de pormenores insulsos para la convivencia pero no han anunciado los medios que ya han llegado las golondrinas, los ruiseñores y los vencejos a pasar con nosotros el estío, a ponernos otra música a nuestro desteñido espacio.
Ramón Llanes.

martes, 31 de marzo de 2026

NOS SALVARÁ EL ARTE

NOS SALVARÁ EL ARTE
Han llegado los ilógicos
vendiendo su miedo
con paños de censura y palabras como flechas,
quieren romper la paz que otros crearon,
pregonan un mundo sin Ilustración,
sin sentimentalismos, sin seres iguales;
mienten para convencer a los pusilánimes
y tienen ya un batallón azul de adeptos
a sus cornucopias horteras,
pero no alcanzarán las alturas
porque no saben volar
ni saben leer ni han estudiado a los clásicos;
a pesar de sus difamaciones
nunca vencerán las conciencias de los sabios
porque carecen de la nostalgia del arte,
no entienden cómo se describe un sueño
ni cómo se inventa una utopía.
Vienen con los ojos hechos pedazos
de tanto romper las esperanzas
pero a nosotros el arte -como siempre- nos salvará
de sus leyes de regreso.
Ramón Llanes.

lunes, 30 de marzo de 2026

LA MUJER Y LA TARDE

A punto de escribir
se asomó la tarde por la cristalera del salón,
invadiendo de costumbre la estancia
y dejando al descubierto nuestra memoria
en un instante de luz extraña tantas veces vista.
Parecía el sol que,
a compás de una melancolía incierta
y de una razón golosa,
quería deshacer algo o dibujar el acabado de la pared
a juego con la sorpresa de la hora;
parecía un sol acomplejado o tímido,
con lupa de fisgón en la retina
que se hacía al hogar en la primera entrada.
Parecía también una mujer recién llegada
con chal de luces,
tacón de charol y mirada insinuante;
se reflejaban ambas en la trasera de la puerta,
-tarde y mujer-,
sostenían un halo de azul,
prendían el tiempo y se quedaban.

ESOA DESFAVORECIDOS QUE NOS RODEAN

Son cada vez más, salen a nuestro paso, nos piden algo para comer, tienen causas justificadas para estar desfavorecidos, saben que les olvidamos al caer la noche, han desaprendido a soñar, nos parecen de cartón cuando el día les alumbra el camastro -que no la vida-, nunca se pierden porque nos necesitan, no son bandoleros, delincuentes, malvados, corruptos, tienen caras, andan, miran, sonríen, quieren amar.
La imaginación no ha llegado a dotarles de espacio merecido -solo por el hecho de ser humanos- para un techo con mantas, con ducha caliente y comida digna; la imaginación no ha sido capaz de pensar más en ellos que en el presupuesto militar, que en armamento, que en gastos superfluos de política ingrata, no hay recursos económicos para ellos, nadie imagina soluciones con bondad y nosotros les prestamos mínimas atenciones porque no son nuestro problema. Acaso se nos debería caer cada día un poco de vergüenza en el sentido común, hasta entenderlo.

domingo, 29 de marzo de 2026

SALVEMOS AL SER HUMANO

La vida se ha puesto cuesta arriba para una gran mayoría de los humanos, ahora no es la vida
esa expectativa suculenta y maravillosa tantas veces soñada, la vida se ha enredado en las trampas puestas por los sistemas que pretenden deshumanizar y despoblar de pobres este coloso mundo de intereses que a diario maldice la existencia de los seres humanos que piden, solicitan y exigen adecentamiento de todas las instituciones. El ser humano necesita un salvavidas urgente, hay mucho depredador suelto que desea su aniquilamiento, los credos sistémicos no producen sentimientos ni valores ni pudor, se ajustan a terminologías de fuerza y de capacidad para generar dividendos y a ello no son llamados quienes pertenecen a la plebe.
Los dictados del capital cada vez se empeñan más en destrozar las éticas y se desenvuelven en la luctuosidad del género humano como medio para conseguir un equilibrio a su amaño. Es la corrupción en sesión continua de las ideologías conservadoras que en nada admiten la modificación de estas normas suyas tan cómodas para preservar sus privilegios. Se nos ha ido de las manos la verdad hasta límites peligrosos, solo nos queda el asombro y mejor la rebeldía.

LA DUDA DE CARMEN

Carmen ha crecido, se hizo mayor sin notarlo más que al tener que comprar cada poco tiempo tallas más grandes de sujetador, solo en eso percibía el alargamiento de sus huesos y la exuberancia de sus senos, sus hermosos senos tersos, suaves y erectos, quizá envidia de las otras mujeres de su edad. Carmen sigue creciendo más y más, es alta, corpulenta, amable, soñadora y febril; crece y a la vez piensa en el amor como cualquier chica, su único pensamiento es besar a alguien, abrazar al chico de la panadería, al cartero o al mecánico pero ellos andan con las miradas en otros monumentos.
Carmen ha crecido tanto que ya tiene cuarenta y dos años y aún no se ha visto en asuntos de enamoramientos ni eróticos ni siquiera ha recibido propuesta mínima para una cita, una seducción o un entretenimiento fugaz; no ha padecido síntomas que le hayan advertido su cambio hormonal por un acontecimiento, no sabe qué se siente, cómo son las consecuencias, qué debe hacer, porque ayer en su paseo vespertino después del trabajo en la Biblioteca un señor con gafas se le acercó, le pidió su número de teléfono y su Instagram, le invitó a un café con sacarina y le sonrió cálidamente como si quisiera cortejarla de la forma más antigua; y ella, al volver a casa con un semblante nuevo sintió un especial hormigueo en el estómago y pensó que esto podría ser enamoramiento pero tiene sus dudas porque jamás lo había experimentado pero esta noche no ha podido dormir acordándose del señor de gafas que le invitó por la tarde a un café con sacarina.