RAMON LLANES
DE LITERATURA Y FOTOGRAFIA
RAMÓN LLANES
BLOG DE ARTE Y LITERATURA
miércoles, 14 de enero de 2026
DEL AMOR Y OTRAS OSADÍAS
Del amor hablamos en la trena y en el campo, del amor son la palabra y el verso y las muchas verdades y la soledad; del amor es la osadía de vivir con hambre amorosamente desnudo en el golpeo de la lluvia y del amor la locura, todo cuanto arranca la valentía del entendimiento para perseguir o estar con la persona amada. Del amor son las utopías y el alpinismo, el orgullo y la insensatez. Qué haremos los gremios incivilizados si en el alimento del cotidiano vivir se desprecia el amor y las sopas son solo sopas que sorprenden en el primer calentón y después se enfrían por la incontinencia. A qué estarán predestinados los seres que han creado mil formas de amarse, en qué mundo cabrán los desechados de la orgía sensual que produce la emoción de vivir en apareamiento.
A estos perplejos consignatarios de placeres les minará de inconsciencia el predictor de amores y acabarán por huir calle abajo del mundo con la sola intención de desaparecer de algo tan inútil como su casualidad de saberse inocuo para amar, para ser exageradamente amado. No será posible mientras la pasión tenga protagonismo en este teatro fugaz llamado vida, no será posible que los humanos renuncien a tal sublimidad cuando pende tanto bienestar sin más osadía que la entrega, sin otra joya que una mirada.
UNA LLAMADA, UN RECUERDO
UNA LLAMADA, UN RECUERDO
La espera tiene esa virtud de constancia que anima la soledad hasta nutrirla de sensaciones; ayer esperaba, mañana esperará con la docilidad del pensamiento en cada mimbre de estancia, luego el devaneo con la sorpresa, la suntuosidad del regalo. Todo se convierte en prenda de apego, la delicadeza mima las razones y la querencia a lo nuestro deja viva la estampa del deseo.
Una llamada esperada apuntalando un hermoso recuerdo, la rapidez en la capacidad real de lo tan esperado hasta convertirlo en fragancia para la supervivencia. El recuerdo en la estima de esa verdad que consolida el cómodo compromiso con la realidad, hay pendientes que dejan de serlo y futuros que se enrolan en una pausa de lógica. Ya están en el fragor del tiempo las cosas puestas para las faltas, las coberturas y las listas. Nada sobrará en la faldriquera o acaso un hueco mínimo para un sentimiento de última hora.
Así se estibará el sondeo de felicidades pretendidas por la contundencia de una llamada a las cuitas de lo agradable y con la creencia en la fortaleza de los recuerdos, un todo impersonal que se funde en gracia y a veces en gloria de humanos de a pie que circundan hiperverdades con las mismas ganas que sube una estrella a otro firmamento. Sobran motivos para esperar desenlaces colgados en los recuerdos como sobran estímulos para libar con los ojos de la inconsciencia cualquier júbilo que se adelante. Llamada y recuerdo, un algo efímero que se repite en el largo cauce de nuestro tiempo.
martes, 13 de enero de 2026
sábado, 10 de enero de 2026
CORREVEYDILE
Que ya es temprano para la pasión
que han sonado los primeros ecos
que no tiren el estiércol a la memoria
que hoy también se hará la noche
que fingen el oro y el diamante
que se les nota palidez a los besos
que han llegado tarde a casa las flores
que no sufran los románticos
que la muerte se salvó a última hora.
Corre ve y dile.
UN DÍA DE PAZ EN CORTELAZOR
UN DÍA DE PAZ EN CORTELAZOR
Huele a tomiza la tarde,
a tana de invierno, a sombra,
a helecho cuando te nombra
Me huele al azor tu aire,
al viejo encinar que honra
la sabia emoción que cabe
en los tomillos que sobran
y en el camino que sabe
de caminantes y horas.
El pueblo huele a personas,
a solemnidad y a baile,
huele a consejo de madre
y al silencio que las formas
hacen en los despertares.
A Paz me huelen las rosas
de esta Corte que se abre
y enseña luz y verdades
al amante de estas cosas
tan inmensamente grandes
y tan dulcemente hermosas.
BUEN HUMOR
BUEN HUMOR
Esto del humor trae de cabeza a más de uno porque tiene una importante influencia en los acontecimientos sociales hasta el punto de ser capaz de alterar decisiones, romper negocios y producir desengaños. El humor se mira más que al ombligo pero se domina poco.
Hoy ha llovido algo y las nubes han presidido la estampa del cielo, ello ha propiciado un estado de ánimo distinto al de ayer que no llovió. Es un ejemplo de influencia del tiempo en las personas, al menos por esta parte de la geografía donde no estamos muy asociados con la lluvia y el mal tiempo. Quizá en otras latitudes las causas del mal humor sean otras.
El buen humor también depende de los niveles de agrado en que se encuentre cada uno y las fluctuaciones del tiempo ponen o quitan algo en tal contienda, y la soledad afecta y las ilusiones intervienen y los sueños tienen parte y la suerte es un valor y así hasta un sinfín de situaciones que determinan la animosidad alegre o triste de un individuo o de otro aunque ambos pertenezcan a la misma sociedad y perciban idénticos amaneceres y las mismas tormentas. Es una óptica, existen otras; se puede diseñar un tratado del humor y presentarlo en el próximo congreso del mundo en un intento de dosificar, modificar y mejorar aquello que lo requiera. Y de camino -pienso- ninguna guerra se ha formado con buen humor.
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