RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

domingo, 1 de febrero de 2026

LA EDAD DE LA VICTORIA

 

LA EDAD DE LA VICTORIA

 

A los vencedores no se les olvida la victoria y viven conscientes de la no caducidad de sus medallas por haber salvado “su patria”; para ellos la victoria tiene una eterna edad y viven ufanos contándola a cada instante, saben que la victoria está escrita en las paredes, guardada en los sótanos, metida en los pensamientos y presente en sus medias verdades. Pero sí han olvidado las maldades, todo el reguero de maldades que también fue resultado sin edad que han conseguido sacar de la memoria a base de mucho canto y más orgullo.

Los vencidos no pudieron cultivar victorias ni escribirla en los libros para aprendizaje de otros y se dedicaron a sufrirlas desde la forja pacífica de la dignidad; aun no pudieron recuperar sus muertos, sus ideas callaron por el acoso y vivieron sujetos a la infame perversidad impuesta.

La quimera de la concordia se perdió en un horizonte coloreado con ondas de vehemencia. Debe ser necesario que caduque el honor por la “victoria” y se cuele la Paz soñada por las rendijas de nuestra adversidades antes que llegue todo esto a convertirse en el cuento más desagradable y largo de la historia.

                Ramón Llanes. 1.2.26

 

TRES

 Tres.-

Éramos los mínimos
cuando la palabra,
pocos
encerrados
en cápsulas de algodón
protegidos
del mal aliento,
del virus contagioso,
de la peste,
desprotegidos
de los credos, del humano,
del miedo,
de la soberbia,
de nosotros mismos.
Éramos los justos
cuando el empiezo,
se unieron
-para no sé qué-
las hebillas, los sables,
con sangre en las manos,
tiraron
los árboles al abismo,
-¡los árboles
que llevaban iniciales
de historias de amor!-
cayeron al agua sin flores
y minaron de disciplina
Rllanes. (De ASOMOS DEL MIEDO)

viernes, 30 de enero de 2026

DEVOLUCIONES

 DEVOLUCIONES

El sol se ha vaciado por el Algarve;
ha devuelto a la noche su mucho de sombra,
su piquete de asedio y su sinceridad;
ha sucumbido la mar
en un soporífero aliento de rabias,
ha disecado sus luces
en la tarima blanca que le deja la espuma,
aflora con nostalgia
y devuelve rizo a rizo el oleaje viral
que la tiene enganchada a su cosmos.
La mar también ha devuelto las zarzas arrastradas,
los palos tiesos y las bridas rotas;
la mar devuelve todo cuanto no le pertenece,
lo manda a la tierra o al aire
con la misma solemnidad que le llegó,
con el mismo respeto.
Rllanes.

DOS EXTRAÑOS

 DOS EXTRAÑOS

Podría decirte que te conozco y te persigo y que me pones alegre el alma y te estaría faltando a la verdad; podría recitarte un poema que escribí para ti a la luz de la luna y te estaría mintiendo; podría invitarte a un concierto a la orilla del mar en una madrugada del estío y estaría insinuándote que te quedaras conmigo para siempre; podría demostrarte que sé volar y me creerías un fantasma ajeno a las realidades; podría llevarte la cesta de la compra con unas flores y te asustaría verme; podría esperarte diez horas en una estación sin trenes adonde nunca tuvieras que llegar y te reirías de mi quimera; podría arriesgarme a enamorarte y me rechazarías; en evitación de ello por cuanto de error pudiera cometer mi atrevimiento y desconociendo tu capacidad de tolerancia para reprocharme la actitud o aceptar lo pedido, he de decirte que te invito a querernos y a quedarnos en un lugar que sea nuestra vida desde esta noche, ahora que nada ha pasado y aún somos dos extraños.

jueves, 29 de enero de 2026

HABRÁ PAZ

 HABRÁ PAZ

ha llegado con un cajón de golosinas caducadas,
ha dicho que es un regalo
que deja la soledad en las basuras,
ha dicho que están hechas de meladura y hortensias
de miel cuajada, de vientos ábregos,
ha vuelto a su tarea de mentir,
a fingir que reparte esparadrapos y luces,
ha dicho que dicen
que se oye
que habrá Paz en el próximo reparto.

YO NO QUIERO

 YO NO QUIERO

Yo no quiero la paz del mediodía
que llega mal vestida por culpa del dolor.
Yo no quiero batallas y porfías
que en el tren de la vida se suban con rencor.
Yo no quiero sobeos ni manías
en almohadas frías
de alcobas sin rincón.
Yo no quiero comprar melancolías
a mujeres perdidas
en calles sin neón.
Yo no quiero pistolas encendidas
ni muertes de oficinas
Lo que yo quiero son pizcas de alegría
con verdades servidas en besos con amor.
Lo que yo quiero, enamorada mía,
es comerme tus días
con sobrada pasión.

miércoles, 28 de enero de 2026

LA VIDA ES UN BESO

 LA VIDA ES UN BESO

Escribo desde la vida. Con la suculencia de los moldes que ocupo y del espacio que me admite, escribo desde el contorno exacto de la primera felicidad que se me sumó a la luz, estoy ni más ni menos contento que anteayer porque no dependo de ansiedades o desencantos, me basto para ordenarme mis exigencias en el cuidado del alma y en el continuo reciclado del cuerpo, soy consciente de mis facultades, soy materia vulnerable pero está adosada de pasiones, imbuida en todos los órganos que me sostienen el ser.
Me he creado compromisos conmigo para perpetuar esta buena especie que es determinante en el cosmos y que me merece el mayor de los respetos; ahora están mis ojos lagrimeando esperanzas, mañana bailarán con el aire; mis manos no se han ocupado de quebrarse, no he malgastado las reservas ni abusado del dolor. Me concibo a diario, como el alba, como el ocaso. Escribo desde la vida con el solsticio de la voluntad a mano, con las apuestas que he hecho con el futuro, me queda aun todo aquello que no sé para seguir anudando los pensamientos y las acciones en pro de un resultado: luchar cansando a la vida para mejor conservarla.
No será preciso morir para seguir viviendo; el espíritu colabora, el agua colabora, el tiempo colabora, así hasta que se instruyan los mecanismos complejos de las fuerzas de la tierra y este cuerpo de hombre, minúsculo, inapreciable y destructible, se adhiera a la armonía del universo; y entonces dejará de ser inútil y se convertirá en molécula imprescindible en la tarea de la vida y será llamado y consultado para cualquier misión de continuidad. La vida no dejará de ser eterna, la mía tampoco.
De aquí hasta el anuncio de los suspiros que le pongan otro renglón a la existencia, estaré atento a la glotonería de vivir con el descaro de un convencido, con las ganancias del tiempo hinchando la memoria y con todas las libranzas, soledades, sueños y besos metidos en la más transparente cúpula de mi lealtad a la vida.