RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

sábado, 21 de febrero de 2026

SI ALGUNA VEZ TE ACERCAS

SI ALGUNA VEZ TE ACERCAS

Si alguna vez te acercas no traigas el cuaderno de los sábados
ni vengas soñada ni aparentes amor,
si vienes a cuidarme los versos
trae una sonrisa larga, un pensamiento libre
y unas avellanas. Tráeme tu milonga pegada en la voz,
le hacemos el hueco en nuestra transparencia
y nos sentamos, si alguna vez te acercas.
El patio canta cada vez que alguien presumido
asoma, pone el árbol su sombra de estío,
y se alegran inquietas las flores del alféizar;
es un honor cálido que te acerques,
que traigas tu olor y tus impulsos,
que te desmayes de complicidad, que sueñes con nosotros,
es el placer que esperábamos
desde antes del tiempo amargo.
Y calienta tus pasiones de siempre
si alguna vez te acercas.

HE NACIDO

HE NACIDO
He nacido con lluvia en la boca,
brazos mojados, pies en lodos
y charcos de agua en mis sueños,
he nacido por la candidez de mayo
sin darme cuenta de la luz.
Se me acercan los recuerdos
del atardecer de setiembre que nos cuajó
la herida en el tesón de un golpe,
cuando éramos también
un solo charco.
R.llanes. (del libro MEMORIA DEL PRÓDIGO).

LA EXTRAÑA SEDUCCIÓN DEL PODER

LA EXTRAÑA SEDUCCIÓN DEL PODER



Que el poder seduce y corrompe son dos axiomas que han quedado evidenciados a través de todo el proceso de la historia. Si todo poder seduce y si todo poder corrompe es un dilema con difícil solución porque a la vista de los gérmenes encontrados ciertamente no podemos generalizar e intentar acusar de ello a todo bicho viviente que, fuera por casualidad o fuera por arte desleal, haya obtenido del resto de los mortales autoridad y legitimación para departir acaso un poco o un mucho de poder.

Es una verdad empírica, sin embargo, que el poder tiene una atracción especial, fuerte y desmedida que seduce a los mortales e incluso a los animales, les crea una dosis de sustancia en el cerebro y les produce un estado de bienestar de imposible explicación natural pero capaz de hacerles modificar sus pautas de conducta, sus costumbres, sus estados de ánimo, etc. Hasta aquí todo me parece normal, dentro de la lógica. De por sí, por su cualidad innata el poder no tiene virus maligno de origen ni se trata de acción ilícita, prosaica o divina. Poder es sinónimo de potencia, de fuerza, de facultad, y está tan repartido como el aire. Raro ser carece de algo de poder.

Más aun, el poder, en el empleo incontrolado puede convertirse en vencer. Es entonces cuando hemos de prestar disconformidad con el uso del concepto. El poder es un don que quien lo tiene lo recibe de alguien -alguna persona, alguna institución, muchas personas, una situación determinada- y su ejercicio nunca puede configurarse dentro del concepto de vencer. Quien da poder a otro no puede ser vencido por este ni sometido ni vengado. El poder, desde una perspectiva civilizada, se otorga para mejorar el ámbito en el cual debes ejercerlo, así está expresamente instituido.

Más aun, ¿por qué, en las sociedades modernas, el poder se delega?, ¿por qué un elegido en cualquier metodología democrática acuna tanto poder, él solo?. Si en sociedades como la nuestra el poder emana del pueblo no consigo entender la extraña paradoja de que quien lo ejerza, en sistema ocasionalmente delegado, obtenga una capacidad ilimitada de obrar. Ni acabo de entender la tolerancia institucional y popular ante evidentes abusos de poder. De tal manera que podríamos acuñar este lema: “te doy el poder para que seas mi enemigo”; porque se nos antoja la existencia de esa enemistad entre el poderoso que manda y el otorgante que obedece.

Admito la seducción por el poder, por el conocimiento, por la libertad, por el amor, mas no es admisible en derecho ni humana ni constitucionalmente que el poder sea un referente de desigualdad, altivez, soberbia o arma para vencer a quien fuera el otorgante. Algo debe cambiarse.




RAMÓN LLANES

SUERTE

SUERTE
Decido cumplir con mi costumbre de buscar la suerte -esa incómoda tentación del hombre que se mueve por subterfugios desconocidos y que muy pocos, muy pocos la conocen-, me engancho con el primer cuponero que se me cruza, le miro la cara en intento de adivinarle la voluntad, (si le noto despeinado paso de largo), le requiero me enseñe los números que lleva, le revuelvo las tiras como si supiera con seguridad el premiado, le hablo del tiempo -para distraerlo y evitar que preste atención a la venta (eso, dicen, produce una conexión extraña con los astros y provoca una imantación especial que atrae un halo de fusión que suspende el movimiento circular del espacio para engranarse en mi petición), le pido un cupón cuya penúltima cifra sea un cero y preferiblemente acabe en ocho, le pago el servicio y me esfumo, como un imbécil.
Los martes y los viernes sortean millones en un juego que han inventado para toda Europa y al que llaman euromillón ( será porque los millones que tocan son de euros), y la ventanilla es un hervidero de sueños, incluso de proyectos. Allí en realidad se empiezan a gastar los premios que nunca tocan, porque si toca el proyecto es otro, o imagino que será otro, a saber por los comentarios de los libros. Yo no tengo suerte ni para conocer a quienes la han tenido, en mi universo priman los reciclados, los persuasivos, los pasionales, los místicos pero mi agenda de los agraciados está blanca. En la ventanilla ya la cola es un deleite, el personal se distrae con palabrería y reparto. El juego es más que un vicio, crea emociones, hace volar, hace caer, de todo. Se acaba el martes y los pensamientos vuelven al sol, desnudos de suerte; se acaba el viernes y se extinguen las ideas; antes del fracaso la vida fue una utopía.
Miserablemente he confeccionado lemas para olvidar la crecida de mi concupiscencia, cada día, cada hora, y emplear la ilusión en otra gama mejor distinguida de mis predilecciones pero me dejo llevar por la inercia del número, donde pongo el mayor compromiso, porque mientras viven en mi bolsillo me aseguran mofa o felicidad y no me atrevo a traicionarme.

viernes, 20 de febrero de 2026

ME ALIGERO


 

HÁLITO Y VERSOS

Mi nuevo hálito
en tu vieja alga,
los versos, los inversos, los reversos,
las tristezas, la anorexia,
la gleba, el pupitre,
el sueño que no fue,
la realidad que nunca quiso,
un sol castigando,
mi largo recorrido por el tiempo,
tu eternidad de tiempo recorrida,
hay un rumor que aparece
en las creencias y dormita con nosotros
en un ordenado sueño
que acaso sea el cuaderno escrito
de nuestra menuda osadía.

jueves, 19 de febrero de 2026

TE ESCRIBO

 TE ESCRIBO

Te escribo en flamenco,
en nota de endecasílabo con música de guajira,
en una octava alta de fandango al viento,
que deja los latidos
de infinitos sentimientos,
te escribo en do menor de alegría
o te escribo si tú quieres
en la tristeza del alma
contándote mi verdad
con unos versos sacados
del armario de mi adentro
con dosis de soleá;
te escribo, amor, y te canto
mi estrofa de libertad
en el fondo de mi mar.
Te escribo, amor,
como si fuéramos
a librarnos de la guerra
de esta cruda realidad.