RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

miércoles, 15 de julio de 2026

DOS MUNDOS

 DOS MUNDOS

La política es el arte de la disgregación. Es la ideología la marca indiciaria de los desafíos que recalan en la división de clases con la finalidad de obtener la más cualificada cuota de aceptación en el ejercicio de cualquier nota de mando. La política es la “ciencia” capaz de crear, inventar o diseñar dos mundos distintos con la única capacidad del pensamiento, sin necesidad de prácticas de laboratorio ni investigaciones atareadas e interminables, solo es preciso un elemento: la estrategia; desgarbada, viciada, tóxica, sin aperos de ética, pero estrategia, como mala arte para poder seccionar a los seres humanos según la conveniencia, previa tarea de recaudación de gestos y gustos exactamente iguales a los plasmados en las consignas del líder.
Así, con esta tela, el movimiento político actual de nuestro país, ha formado dos mundos que responden a fines iguales pero con anatomías desiguales porque el mínimo parecido que pudiera existir entre ellos facilitaría el rechazo de los adeptos. La política está ordenada en este parámetro de la disgregación y el separatismo; los mundos deben ejercer su posicionamiento con la regla del alejamiento, a ser posible odio, a ser posible venganza. Es un ejercicio macabro puesto de moda por quienes se consideran vencidos en el escenario de las urnas y se dedican a criminalizar las verdades y los derechos, no para bien suyo sino para mal del otro.
Desde la óptica del ciudadano medio que nace, crece, se reproduce y muere, estas finalidades no aseguran un ejercicio mejor del poder porque las premisas de los partidos tienen sus venenos en las leyes y pueblan de deshonra hasta el parecer de los excluidos. El humano superviviente formula sus cuestiones en su propia soledad porque no gusta ni participa de las grescas parlamentarias y se siente un dios menor en esta andadura que mucho se parece a una batalla constante contra la incoherencia. Y estos ciudadanos, -una vez en esos mundos-, separados, inútiles, a contracorriente, se envenenan con la savia machacona que está latente en cada mensaje político y él acaba por ejercer sus devaneos con estas miserias, mirando a ninguna parte y aprendiendo a ser crítico inmisericorde, tirano y malvado con quien no se viste con el traje de su ideología. Y quedan dos mundos irreconciliables incluso para cumplir los mandatos constitucionales que con gran boato juraron.
Ramón Llanes.

CALLE GUALDA 100

 

Calle Gualda: "Salir de la vulgaridad y concederle un préstamo a nuestra fantasía

martes, 14 de julio de 2026

LA POESÍA DEL FÚTBOL

 LA POESÍA DEL FÚTBOL

El fútbol tiene su lírica, su rima, sus endecasílabos y sus metáforas; sobre un manto verde inmaculado crecen latidos y asoman lágrimas, se simula un universo con sus estrellas brillantes y sus apagadas galaxias, se funden calor y gozo al ritmo de una filigrana bella que hace vibrar de entusiasmo a los humanos que la perciben y casi que elevan a la sublimación de arte; el grito de ánimo es una música con estridencias escrita en un aire infinito, las voces son canciones de honor y brindis de felicidad, la alegría que se exhala cumple una misión psicológica capaz de aliviar un estado de ánimo y perder la contienda colabora en la superación para construir la próxima ganancia. El mundo de los seres que aplauden ama el fútbol porque es poesía, que si no tuviera imágenes y careciera de una perfecta armonía emocional habría acabado pronto o tendría mínimos adeptos. Un poema es todo eso que el fútbol juega en la primavera del campo adornado con una indescriptible pasión, un poema expresa un gol tal como la sensibilidad anota un verso, el fútbol es una sinfonía de hombres con sentimientos, la poesía es una sinfonía de sentimientos con palabras. Ambos son de esta vida.
Ramón Llanes



lunes, 13 de julio de 2026

FANDANGO. MI CORAZÓN DICE


 

EL AGUA NO SABE

 EL AGUA NO SABE

Al canal que cruza la hierba le llaman para testificar
en el pleito, los pájaros no irán, las piedras no han temblado;
el agua no sabe, continúa absorta
mientras los hombres se empeñan en desviarla
para llenar otro surco.
¡Ay, el agua!, misión de maltrato en trechos y caudal!,
el universo del agua enturbiado
por la miserable ineptitud de los enanillos del bosque
que no supieron ni sabrán
el nombre que la naturaleza le pone a las cosas.
Rllanes. (De FÁBULA DEL VACÍO)

EL PUCHERO

 EL PUCHERO

El puchero de madre tiene todos los sabores agradables de los alimentos y repara las cicatrices que deja la noche en la estampa del cuerpo y en el suburbio del alma, así que sin ser una pócima mágica solo alcanzable por seres de élites, llena de contenido una ansiedad perecedera y avisa de las calamidades existentes en el alrededor; es el placer que la naturaleza y madre ponen en las bocas agnósticas a tanto diseñado arte culinario y concede la fuerza digestiva para hacer frente a las mil caras que presenta la tarde en días de calor y en tiempo de truenos.
Cuentan las leyendas más severas de su poder salvador en épocas de hambruna y de sus facultades para sobrevivir a las circunstancias adversas de las modas y las evoluciones en esto de la gastronomía, permanece el puchero en la ternura caldosa de su impronta casera, acaso la luz semiabierta de la cocina pendiente del deleite, la mirada siempre insinuante del gato, la consejería eterna de madre en la silla de al lado, el humo de padre sofisticando el ambiente, los hermanos inquietos y los ingredientes de vida haciendo de un cuerpo débil, adormilado y pusilánime, un hombre de altura creyendo en metas y sueños mientras es devorado el último hálito de elixir que el espejo del plato vislumbra en la postrera faz del fondo vacío.
Amar la costumbre orgánica que los antepasados emitieron como un talón al portador de longitud infinita, arte de cocina y tiempo, amar hasta dedicarle el monumento más útil y hacerle un hueco en la asignación como patrimonio de la más humilde humanidad por haber contribuido a la felicidad de los pobres en todos los tiempos y haberle ganado el envite a tanta dificultad. El puchero es la hacienda de madre, la herencia de madre, el calor de madre para resolver las insignificantes dudas de la imaginación alimenticia. En su honor se explican las cosas pequeñas con la grandeza de las palabras.
Ramón Llanes



domingo, 12 de julio de 2026

COSAS DE NIÑOS

 

COSAS DE NIÑOS
 
Dedicado a Calañas,
tierra de mi estirpe,
y alma mía.
 
 
 
¿Dónde está la fuente, madre?,
¿dónde la niña galana?,
¿dónde los hombres cansados
con sueños en la mirada?.
¿A dónde van los señores
con la grupera y la jaca?,
¿de dónde vienen las voces
que se oyen, tan lejanas?,
¿dónde están los empedrados
de la cuesta de la plaza?,
¿por qué se miran los novios
con las manos enlazadas?,
¿por qué la muerte se avisa
con un toque de campana?,
¿por qué dicen que es eterno
el Morante, que me encanta?.
 
Y tú, ¿por qué lloras, madre
cuando ves la Coronada?.
Dime, madre, ¿tú que sabes
de la mina, que se acaba?,
¿qué sabes de “los adentros”
que solo conoce el alma?,
¿qué sabes, madre, del miedo
que por las noches te abrasa?,
¿dónde guardas la alegría
que nunca asoma a tu cara?.
 
-Tantas preguntas me haces,
mi niño, que me emborrachan;
la fuente está adormecida
entre los sueños del agua
y delante de la Virgen
señorea la galana.
Los hombres no están cansados,
esperan a la esperanza.
Esos señores que miras,
con la grupera y la jaca,
son los jinetes del tiempo
que galopan por el alba
y van haciendo caminos
por las sendas solitarias.
¿Tú no ves las calles viejas
con las esquinas más blancas
y las vidas de la historia
en sus paredes grabadas?.
Allí los novios se cuentan
sensaciones y se hablan
y se besan escondidos
del pudor de las miradas.
 
Así es el amor, mi niño,
preludio de fuego y lágrima;
y por eso se entretienen
con las manos enlazadas.
 
La campana de la Iglesia
hace temblar la templanza
pero a gloria también toca
y a rosario de plegaria.
Es tan eterno el Morante
como el frío y la mañana
y es eterno centinela
de la vida de Calañas.
 
Ya sabes lo que yo siento
al llegar la Coronada
¿por qué me preguntas, hijo?,
las emociones se callan.
La mina nunca se agota,
de tarde en tarde se para
por razones que no entiendo,
nadie sabe lo que pasa.
Cuando tú seas mayor
verás cómo se levanta
y podrás dejar en ella
el sudor de tus entrañas.
 
Los “adentros” son “adentros”,
cosas que viven guardadas,
motivos de la existencia
que te consuelan el alma.
Y cuando me viene el miedo
y me perturba la calma
con una sonrisa tuya
ya me siento consolada.
Tú eres, hijo, la alegría
de todas mis esperanzas.
Las vocecillas que suenan
son el eco que dejaran
los niños, que como tú,
hacen preguntas tan raras.
 
 
 
 
                                               R. Llanes. 1.07.1992.