DIFUNTOS
RAMON LLANES
DE LITERATURA Y FOTOGRAFIA
RAMÓN LLANES
domingo, 1 de noviembre de 2026
DIFUNTOS
DESPUÉS DE MAÑANA
DESPUÉS DE MAÑANA.
Has olvidado tu horquilla en mi zapato,
las gafas de leer, la pulsera y los besos en la mesa
de noche;
el libro de poemas abierto por la página 27,
los recuerdos que no existen más que en el recuerdo
y la mitad del precio de soñar, has dejado;
y una bruma de espacios sordos
que turban y divierten mi emoción
cuando no es ajena a nosotros.
El vacío es una estampa en el cuarto,
solo la percha guarda tu olor a desnudo
y medio pendiente en el suelo de aquel olvido.
Habías gritado libertad sin querer despertarme
y lo hiciste con ternura, despeinada de amor.
Aun me agobia el eco de ayer,
me retumba en las manos la indolencia
que no se hizo cómplice
cuando se cerraban las luces del espejo
y te mirabas la sonrisa que te salía del alma sin
haberla llamado,
eres así de excepcional, tal como te conocí.
Te hacías alegre y estabas triste
antes y después del último cumpleaños.
Luego cayó un reloj que avisaba la hora del equipaje
y te llevaste otro libro y tus medias
y todo se transmutó en melancolía.
Pudimos hacerle todos los guiños al dolor
pero ya era mañana al advertirlo.
Es que sonaste a ocaso
allí detrás de la puerta,
sobre el rincón derecho.
Y, de pronto, ya no estabas
ni estaba el eco ni el dolor ni la habitación
ni la ciudad ni el olvido.
No estaba el futuro llamándonos
ni estaban las caricias en la sombra
ni siquiera quedó la armonía del mensaje.
Solos tú y yo, en la culpa, en el placer.
Te quiero hablar, otra vez, cuando te tenga.
¿Quisiste volver para decirme:
“después de mañana seguiremos amándonos”?.
Ramón Llanes.
NOS ESPERA LA PAZ
NOS ESPERA LA PAZ
NOVIEMBRE
NOVIEMBRE
jueves, 29 de octubre de 2026
ALGO DE AMOR PENMDIENTE
ALGO DE AMOR PENDIENTE.
Todas las fechas clavadas en la memoria,
cada beso, cada palabra,
cada respiración;
todas las fechas aprendidas.
Largas orillas de recuerdos
entrelazados por ti,
todo el calendario-mar
de mi febril pensamiento.
Y retinas en las manos,
dedos en los ojos,
boca en los pies,
esperando jugar contigo
a las nostalgias
y sabiéndome entregado
hasta no entender
qué más puedo amarte.
Ramón Llanes.
HISTORIA DE ORGATE
HISTORIA DE ORGATE
Hizo lo posible por enmendar su plana
en un impulso viril después de una cuarentena de años pensativo como la estatua
del silencio y se erigió en portavoz de sus propios anhelos, en una mañana
hortera, cuando la calle era un hervidero de ausencias y el viento huía como
escapado de sus garras. Corto y perezoso se añadió a una manifestación en
contra del trabajo y volcó su inercia de sueño en su callada actitud de miedo,
otra vez, una vez más, en su desorden de cuajo y flema y volvió al catre
cansado del trote. Orgate quiso ser bailarín de una corte, bufón en un
tanatorio y músico de campanario pero ninguna de las profesiones le engrasaron
con suficiencia su ansiedad. Orgate quiso tener un barco en su bañera, un tren
en su mesa y un cortijo en su alcoba pero ninguna de tales pertenencias
saciaban su causalidad de existir. Su mundo era demasiado grande para tan
pequeños útiles.
El ser y el tener se difuminaban por su
notable pensamiento neoliberal, semillero de sus duelos de niñez con el mismísimo
futuro, y conspiraban un sinfín de neutrones despistados en su preclara mente
hasta conseguirle la falacia de sobrevivir de su cuento.
Desde hace una eternidad se sabe de Orgate
lo mínimo. Pudo haber escrito sobre la inadecuación de posesiones materiales o
de la felicidad que otorga el asentamiento filosófico en el “ser”, o pudo
escribir del desarrollo del ser humano a través de los apoyos constantes en la
colectividad e incluso pudo haber escrito un tratado de cómo vivir sin
desacomodarse, -sin dar golpe-, pero prefirió la inacción. Su alergia al
trasiego de un campo magnético a otro, -léase de la cama a la mesa-, le insulta
en exceso su dignidad como hombre y permanece en el sillón de la espera soñando
un mundo mejor para sus características, hecho por otros.
Ramón Llanes
POR EL DOLOR DE TODOS
POR EL DOLOR DE TODOS