RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

martes, 13 de octubre de 2026

SI ME PREGUNTAS

 SI ME PREGUNTAS.

Si me preguntas qué sueño tuve anoche podré contarte uno de ellos, en ninguno estaba la guerra, en todos estaba la gente que se manifestaba contra la posibilidad de la existencia de una guerra. Y era gente de postín, ese tipo de gente tan sencilla y tan hermosa como las flores que gusta de oler, vivir, amar y emocionarse pero son contraria a los conflictos. No se trata de cualquier tipo de gente, son gente sensible, pacífica, libre. Gente de andar por casa sin miedo a que el vecino venga a robarte los libros ¿sabes?, este tipo de gente.
Si me preguntas con quién estuve ayer, te diré que hice lo de todos los días, una conversación sabrosa con los amigos en aquella bodega de la esquina donde ponen una exquisita manzanilla. Y hablamos de lo de siempre, en la clave de humor de siempre, con el sol que nos acompaña estos últimos días y mirando arder el día y mirando a los amigos. Se nos fue el rato y nos fuimos a casa con un nuevo sentido en el paladar.
Si me preguntas qué haré esta tarde, te diré que he quedado con el informático para que me vea algo del ordenador, no puedo dejar de escribir todas las cosas que se me vienen a la memoria y disfrutar contándolas. Y luego haré hogar y lectura, como siempre. Queda tiempo para la palabra, en casa la usamos a menudo y con frecuencia diaria, la adornamos, la mimamos, la protegemos.
Si me preguntas por la vida te diré que no observo que la máquina esta de mi país este, supere los traumas y los dolores, parece que debe estar con intervenciones quirúrgicas cada día, en debido reposo, con anestesias, con rehabilitación constante. Podrás preguntarme cuanto quieras pero tráeme la voz esa de la parte de ahí, de lo que amamos y así hacemos para el fin de semana próximo una sombra de palabras que más nos agasaje. Y luego ya veremos.
Ramón Llanes.

lunes, 12 de octubre de 2026

QUIÉN

 QUIÉN

Quién hundirse en los filones oscuros,
acariciar con hambre sus estrías,
regenerar amor a las galerías
y buscar en la mina los futuros.
Quién morder con el ácido del agua,
enturbiarse los ojos de osadías,
quitar freno a las máquinas tardías
y hacer rugir los motores al alba.
O quién para ser mineral y vida
enterrarse en secretos del olvido
morder toda piedra hasta la herida,
sudar con sangre todo lo vivido
entender cómo se gana la partida
y transmitir que nada se ha perdido.
Rllanes

EL DESPERTADOR

 EL DESPERTADOR

Observar con ternura el despertador puede ser una cursilería o un desvelo porque su materia induce al rechazo y su canto al dolor. Antes de él se extiende un manto oscuro que queda plasmado en plácidas dormidas, con susurros y silencios donde la noche inventa miles de sensaciones que los sonidos intrépidos de la máquina exacta de relojería vienen a romper de un golpe seco e infame que a su vez divide el placer en dos mitades, la una enternecedora, la otra tóxica.
Afuera espera un pronóstico de inseguridades, una gresca con la vanidad o una nueva ilusión surgida desde los sueños, -mucho antes del empuje a la vida-, y apenas el esfuerzo tiene rango y a poco que un descuido se inyecte en el somnífero, la almohada se presta al sosiego y atiende esa inconfundible gana de volver y los ojos sin deshincharse simulan una parsimonia de cansancio, hasta que la insistencia del inquieto despertador -que siempre llama dos veces o tres o veinticuatro- obliga a tomar conciencia de una impuesta y no aceptada realidad.
La alcoba será luego un desierto de normas y las cuerdas darán paso a las horas sin avisos ni consejos. En el despertar del sábado los tiempos juegan de otra manera, no existe premura que corresponda atender, las ventanas cerraron su luz a la estancia, los proyectos se fueron durmiendo en el calor perezoso de la noche, las bridas de la puerta están forradas con acanto pero en tan sabroso dormir, -por las razones que nadie sabe-, el despertador vuelve a sonar con la misma voluntad, a la misma hora y se inventa el mismo canto de siempre para organizar el día, sin conocer que el sábado se cambian las costumbres y advirtiendo que alguien se olvidó de ponerle mordaza a la campanilla del despertador.
Ramón Llanes.

SE BUSCA

SE BUSCA
Jardín con palmera alta, buganvilia, enredadera a media pared, dama de noche y frescor, se busca. Calle vieja con bufón, alpendes de lavadero, lajero y tiestos de regar, se buscan. Se busca merendero afirmado a la colaboración de la tarde y horizonte sin hacer, se buscan ocasiones para los verbos inutilizados, frases perdidas y largos epílogos, caras arrugadas y compañías y bancos con azulejos amarillos donde entretener los sopapos del ocio ganado. Se buscan mecedoras de rejillas, mujeres prendadas en el ganchillo a la puerta del verano y gorras de pana colgadas en el perchero del salón.
Se busca teatro amenizador de niños con títeres y payasos, se busca templete de plaza de pueblo, banda de música, acólito para la misa de siete, santero, comilón y sochantre. Se buscan el tiempo y el mecenas, la cripta y el saludo, los zahoríes y las rameras; se buscan ganas y sosiego, fantasías y alivios, tradiciones y paneras, tonás y cascabeles. Se busca espacio para amar, se busca rémora de antaño, se buscan recuerdos, se buscan golondrinas y ermitaños, malecones, propósitos de rebeldía, ensaladas de orégano, caldos de puchero, sopas de pan y dulces de convento.
Se busca un sitio para untar agrados, poner turbante de concordia, formar palacios sin cornucopias, establecer semblanzas de todas las razones, casas para reuniones grandes, se buscan solsticios de nobleza y gentes de valor para alcanzar la paz que estamos buscando..
Ramón Llanes.

ODA AL DESAHOGO

ODA AL DESAHOGO.
Ya no escribo poemas, los desangro,
no mastico el verso, no sufro por él,
no traiciono a la verdad,
no hago misiles ni invento traiciones,
no recurro a lo lírico para enamorarme,
no fabrico milagros de luna llena,
no presiento el beso para despedirme,
no se me caen las lágrimas de vergüenza,
ya no corrijo las ilusiones,
no me tropiezo con el deber de oírte,
no estoy para hablar de soledades,
no me paso la noche entera con la guitarra,
no me río porque me da pereza,
no recito para seguirme creyendo poeta,
no es mía la mejor frase para un epitafio,
no quiero nacer otra vez por si acaso,
no están mis ojos para rímel ni antifaces,
no me sobran cartas para la próxima jugada,
no me da asco retirarme del oficio de loco,
no hay palabras capaces de aburrirme,
no me he propuesto cambiar,
no me muero porque sería hermoso.
Ramón Llanes

sábado, 10 de octubre de 2026

LOS VERSOS


 

EL VOTO ANALFABETO

EL VOTO ANALFABETO
“No entiendo de política, votaré al PP”, es una frase que circula y ambienta el mundillo más obsoleto y vulgar de esta vida donde se promocionan y opinan los iletrados sin lírica que se mueven por las cuerdas de esparto. No importan los proyectos, los programas, los resultados obtenidos por los gestores del gobierno, las propuestas demagógicas de los conservadores o los frenos legislativos que se inventan los ultras-vox; nada importa cuando no se entiende y el voto se come lo poco que queda de pensamiento, se ha perdido el sentido de saber discernir y valorar lo hecho y de calcular la maldad que puede pudrir los cimientos democráticos que con tanto desgaste pusieron los ciudadanos en manos de esta libre -hasta ahora- sociedad. Cuentan el miedo y la sinrazón, las voces faltas de verdad, la arrogancia al creerse ya poseedores del poder hasta el punto de llamar a los socialistas “puteros y cocainómanos” en una sesión del Parlamento Andaluz; hasta aquí hemos llegado y solo nos queda continuar dejando que el voto analfabeto nos siga comiendo todas las posibilidades de evolución y perdamos el magnífico tiempo que el futuro nos pone en los sueños.
Ramón Llanes