RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

domingo, 12 de julio de 2026

COSAS DE NIÑOS

 

COSAS DE NIÑOS
 
Dedicado a Calañas,
tierra de mi estirpe,
y alma mía.
 
 
 
¿Dónde está la fuente, madre?,
¿dónde la niña galana?,
¿dónde los hombres cansados
con sueños en la mirada?.
¿A dónde van los señores
con la grupera y la jaca?,
¿de dónde vienen las voces
que se oyen, tan lejanas?,
¿dónde están los empedrados
de la cuesta de la plaza?,
¿por qué se miran los novios
con las manos enlazadas?,
¿por qué la muerte se avisa
con un toque de campana?,
¿por qué dicen que es eterno
el Morante, que me encanta?.
 
Y tú, ¿por qué lloras, madre
cuando ves la Coronada?.
Dime, madre, ¿tú que sabes
de la mina, que se acaba?,
¿qué sabes de “los adentros”
que solo conoce el alma?,
¿qué sabes, madre, del miedo
que por las noches te abrasa?,
¿dónde guardas la alegría
que nunca asoma a tu cara?.
 
-Tantas preguntas me haces,
mi niño, que me emborrachan;
la fuente está adormecida
entre los sueños del agua
y delante de la Virgen
señorea la galana.
Los hombres no están cansados,
esperan a la esperanza.
Esos señores que miras,
con la grupera y la jaca,
son los jinetes del tiempo
que galopan por el alba
y van haciendo caminos
por las sendas solitarias.
¿Tú no ves las calles viejas
con las esquinas más blancas
y las vidas de la historia
en sus paredes grabadas?.
Allí los novios se cuentan
sensaciones y se hablan
y se besan escondidos
del pudor de las miradas.
 
Así es el amor, mi niño,
preludio de fuego y lágrima;
y por eso se entretienen
con las manos enlazadas.
 
La campana de la Iglesia
hace temblar la templanza
pero a gloria también toca
y a rosario de plegaria.
Es tan eterno el Morante
como el frío y la mañana
y es eterno centinela
de la vida de Calañas.
 
Ya sabes lo que yo siento
al llegar la Coronada
¿por qué me preguntas, hijo?,
las emociones se callan.
La mina nunca se agota,
de tarde en tarde se para
por razones que no entiendo,
nadie sabe lo que pasa.
Cuando tú seas mayor
verás cómo se levanta
y podrás dejar en ella
el sudor de tus entrañas.
 
Los “adentros” son “adentros”,
cosas que viven guardadas,
motivos de la existencia
que te consuelan el alma.
Y cuando me viene el miedo
y me perturba la calma
con una sonrisa tuya
ya me siento consolada.
Tú eres, hijo, la alegría
de todas mis esperanzas.
Las vocecillas que suenan
son el eco que dejaran
los niños, que como tú,
hacen preguntas tan raras.
 
 
 
 
                                               R. Llanes. 1.07.1992.
 
 

CONFIDENCIAS

 CONFIDENCIAS

Haremos que la nada se asuste de la historia,
que la historia no es arrastre, no es huella.
Es, la historia, cambio en el espacio,
en los silencios, en la verdad.
Tiempo para reparar el paraíso roto,
para versionar magias y matices. Lugar
para tragarse esquemas y quemar
las palabras en el espejo.
Tiempo para nosotros.
Ramón Llanes. (MEMORIA DEL PRÓDIGO)

CRECEMOS

 CRECEMOS

Andamos de servilleta en servilleta creyéndonos crecer hasta que las sombras nos advierten que solo crecen ellas y que nosotros somos aun semillas de parvulario asomadas al revés; caminamos por detrás de la puerta, tenemos la arritmia del vértigo por adelantar a las nubes y no poseemos el don de calcular las distancias ni los horizontes. Nos acostamos con la idea perversa de tener la conciencia tranquila cuando han fenecido a nuestras espaldas los sueños de otros seres y cuando la discordia asola nuestro zaguán más preciado que es la tierra. Descrecemos a pasos agigantados sin tener la osadía de pensar “por culpa de quién”.
Ramón Llanes.

SI SUPIERAN LOS PÁJAROS

 SI SUPIERAN LOS PÁJAROS

Con devoción y honra,
a Miguel Hernández.
No faltaron a la cita las premisas del alba,
creyeron en ti como hombre
y anidaron en la misma boca del canto
libre escrito de tus carnes no vengadas,
los poetas nunca hicieron silencios
con tus versos de dolor,
nunca desoyeron la tímida palabra
que rozara el frío
ni las caldas del fuego que te faltaran,
¡ay, Miguel, si supieran los pájaros
la verdad de tu vida
como sabemos los poetas
la mentira estricta de tu muerte!,
¡ay, Miguel, si no te hubieras ido
y estuvieras de sol a sol enredado en libros
y asuntos comiendo las metáforas
y leyendo con pan las variaciones de la tarde!.
¡Ay, Miguel, si pudieras hoy cantar con nosotros
el himno de libertad que tú empezaste!
Ramón Llanes.

CAUSAS DEL OLVIDO

 CAUSAS DEL OLVIDO

Por qué
se entristece este tiempo
de ventanas cerradas
y ni una luz se cuela
por la rendija del proyecto;
por qué
las rosas ni son rosas ni huelen
a dos días después,
por qué
el adiós a las memorias
para bien de los olvidos.
Y la injusticia, por qué;
y los abusos, por qué;
y esta constante dolencia de tripas
de tanto desencanto, por qué.
Maldito olvido
que nos enfila a oscuras conciencias
y laxa verdad.
Todo esto no era preciso para vivir.
Ramón Llanes.

sábado, 11 de julio de 2026

CASINO

 CASINO

Para conjugar las horas de libranza
en los fuegos del estío
se hicieron vitalidad los sitios del ocio,
simulacro de palacete de la vida de los mineros,
concesión de mérito, lugar de emblema y calma.
Los foros nuevos del estar,
nunca para el conflicto,
nunca para resolver credos,
solo para sustanciar emociones desde la pequeña libertad
que el orden concedía a los obreros.
Se extendió para siempre su halo de utilidad,
se consiguió entender de otra forma la unión
y fue allí donde se volcaron sabidurías
y culturas, recién hechas o recién traídas de otros lugares.
Se le llamó círculo como semejanza a lo unido,
más escenario de estancia que de tránsito,
y perdura, con los sobresaltos de la historia,
con la soberanía del tiempo.
Ramón Llanes.



AUN SOMOS UN SUEÑO

 AUN SOMOS UN SUEÑO

Se nos echó el tiempo encima de manera inimaginable, ya no somos aquel proyecto de la inquietud pero hemos acaparado todas las utopías como si sólo hubieran sido nuestras y nos quedan dos pozos de nostalgia y una memoria, mas no queremos renunciar a la posibilidad de alcanzar otro sueño. Aun somos un sueño.
Qué hacer para no perderlo, es la idea; en la solariega senda se sigue divisando el infinito, no se rompió el horizonte para nosotros, sigue allí, atento a nuestra voluntad, intacto, limpio y fértil, como si fuéramos los “nuevos” que se acercan a agarrarlo. Y así, una página tú, otra ella, muchas entre todos, volvemos al fuego primigenio para comprobar que las miradas de los nuestros siguen activas y risueñas y juntos nos damos alas para enfrentarnos a nuestro próximo proyecto. Ya somos muchos, nos hemos cuidado las emociones, nos hemos comprometido a salvar dificultades y hemos creado la unión nueva para la complicidad de nuestra senectud, ahora que ya somos un poco más útiles para nosotros mismos.
Estaré contigo, viviremos en una distinta luz que nos hará copiosa la iniciada singladura, seremos el grupo de amigos que desea compartir vida en los más amplios sentidos, seremos protagonistas de nuestro propio tiempo, sin urdir la mínima molestia, sin levantar la voz fuera de nuestro asunto, con facultad de sabernos dueños de la organización de nuestro tiempo con la mayor elegancia y envejeciendo juntos aprovechando los lazos de amistad y afecto.
Ramón Llanes.