RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

jueves, 16 de abril de 2026

EL EMISARIO

 EL EMISARIO

Contó el emisario en síntesis
la historia de un desengaño
y gastó todas las palabras.
Contó la insolencia de un olvido
y sobraron todas las palabras,
contó la emoción de un beso
y lloró el emisario
y lloramos, sin palabras,
los dolientes, los besados,
hasta que se inventó
otra vez otro beso
y surgió el emisario
con una sonrisa.
Ramón Llanes.

EN ABRIL

 EN ABRIL

Muérete en abril, conmigo,
tiempo, ensoñación, mujer, quebranto,
alféizar, caldo, hembra, efe,
sordera, afasia, disloque, anemia,
cántara, amor, causa, lisonja, espejo,
muérete en abril, conmigo,
catarsis, solo para entender
a qué juegan los dioses
cuando nos olvidan,
para iniciar antes todos los abriles
que le sobran al tiempo,
para recitar sin náuseas a la oscuridad,
recitar mirándonos vivir.
Muérete en abril conmigo, vida.
Ramón Llanes.

LIBERTAD SIN IRA

 LIBERTAD SIN IRA

La razón de un clásico en la estructura musical cumple un medio siglo prolongado y quienes no han llegado a la edad no saben de la placentera sorpresa causada en el ámbito ansioso de aquella expectante sociedad, lo saben quienes maduraron sueños con la sola alianza de una canción, lo saben -lo sabemos- los perseguidos en las calles y en los libros, los pernoctas de las utopías, los incrédulos de las liturgias, los desatendidos en los hospitales y los corredores de fondo delante de una jauría de lobos grises que perseguían ideas para destrozarlas. Lo sabemos bien quienes cantamos ese himno gigante y extraño que Jarcha nos puso en la rebeldía de la boca y nos sirvió de entrenamiento para conseguir inventar un proyecto de mundo mejor.
Ahora vivimos en la remembranza de un pasado nostálgico valedor de mucho y aliado aun de algo que se olvidó borrar, es que persiste la invasión del impasible ademán, de los columpios del “faccio” indolente de la perversa institución represiva que impidió la evolución y se inclinó por disparar miserablemente a las vidas. Queda vigente un tufillo a odio en quienes no entendieron la libertad sin ira proclamada en los cuadernos libres de los seres humanos libres que construían tendencias de un bienestar universal. Queda violencia a flor de piel en gremios de camisa nueva hostiles con los diferentes, queda una ingrata oscuridad en este pentagrama que supo musicar los sentimientos con la utilidad de notas sonorizadas con abrazos, queda un mundo entero por recorrer repartiendo libros en los parques y melodías en las tabernas hasta que resuene guárdate tu miedo y tu ira en los estrados de las justicias mal ordenadas y para incidir de nuevo en y si no la hay sin duda la habrá. Ya es hora.
¿Es una canción que invita a la modificación de los moldes violentos o lo he soñado en noches de luna llena contándonos risas bajo la guitarra?, ¿es una opción formulada desde la verdad de los seres inconformistas o lo hemos soñado juntos en las aulas?, ¿es un prospecto de una medicación contra el malestar de la insidia o lo tendremos que volver a soñar en la trena represiva?.
Los adscritos a la fórmula de esta LIBERTAD SIN IRA somos más de cuarenta millones y tenemos poetas buscando poetas en los cubos de basura del tiempo y en las cunetas enrojecidas por el dolor; no hemos perdido el vicio de querer encontrarnos, SIN IRA, en la ganada función de la democracia porque la canción nos despertó de la sumisión y nos enseñó cómo abrir las manos para la honestad sabiduría del utópico bien ya conseguido. Con esa LIBERTAD en el alma somos más de cuarenta millones persiguiendo la PAZ. ¡Feliz LIBERTAD SIN IRA!.
Ramón Llanes. Huelva 16 Abril 2026.



miércoles, 15 de abril de 2026

CITA CON LAURA

 CITA CON LAURA

Este arte inusual de merodear por los sueños no contados de los hombres, permite a un aprendiz de adivino saber de las cosas que se suceden en el amor con tan exacta posibilidad de acierto como si de pronosticar el tiempo se tratara. Es verdad, en un cuaderno no escrito de sucesos no acaecidos suelo observar, sin pudor, las citas amorosas que llenan sus páginas de una pasión atemporal y también, a veces, se empaña de un desengaño fugaz que rastrea las hojas queriendo imponer un inoportuno ritmo.
En tal cuaderno se amontonan besos, citas, promesas, silencios, “te quieros”, y las mil sensaciones que presiden una relación. Parece que alguien tiene previsión exacta de cuanto va a ocurrir, como si viera por un alto telescopio el futuro. Mas siempre no es igual, no siempre el amor acaba en desengaño ni siempre el primer impulso termina en amor. Las consecuencias se saben desde arriba pero son impredecibles para la mayoría de los humanos.
En la hoja de hoy, color ocre pálido, con letras escritas a modo de timidez, se colige con medio gusto a la vulgaridad y medio secreto al desatino, un eslogan que indica: Cita con Laura, y una fecha en un calendario rodeado en rojo chillón. Cuenta, -advierto que se trata de hecho aún por suceder- cómo Lucas recibe la consigna letal de acercarse al lugar que la nota indica con completa identificación, para evitar confusiones. Laura se dice menuda, culta, con los ojos tan grandes como un pozo, con la ansiedad por las nubes, generosa y alegre, tierna, serena y sobre todo apasionada. Lucas y Laura no se conocen, viven en la misma órbita generacional y geográfica, pajean por los mismos lugares pero nunca han tenido la suerte de encontrarse siquiera en el mercado.
Ellos no lo saben, no saben que la cita no tendrá lugar, que Lucas no aceptó tan seductora sugerencia. Ellos no conocen de este don protector que el universo otorga con magia a los seres ingrávidos que pululan el espacio celeste en busca de estas emociones; ellos no se encontrarán porque existe un resquicio en la voluntad de Lucas que le hace desconfiar de la cita.
Desde arriba se ven todas las emociones y la distancia no las disminuye, las agranda; se ven desde arriba hasta los sueños más osados, hasta comprender por qué el futuro hace esas filigranas con la realidad para modificar tantos sentimientos.
RAMÓN LLANES

martes, 14 de abril de 2026

CALLE DEL OLVIDO

 CALLE DEL OLVIDO

Hoy, las autoridades por fin,
han puesto nombre a la calle rota
donde solo viven los obreros,
donde juegan el pozo con la sed,
el perro con la gata, los gritos con el silencio.
Le han puesto calle del olvido
y aplaudieron al pisarla el alcalde
por vez primera.
Luego invitaron a refresco y hambre,
se marcharon en largos coches negros
con bocinas huecas
y hablaron de otra cosa, las autoridades,
de otra cosa distinta de los obreros
y de la calle rota
y de las promesas de siempre.
Nadie miró,
los obreros siguieron llorando
con el olvido.
Ramón Llanes.

UN SOPLO DE MI VIDA

 UN SOPLO DE MI VIDA

Yo llevo en un soplo de mi vida
tu vida a cuestas,
a centímetros de golpes
calmo mi pensar
para ser caricia;
quiero saber, por mí,
la longitud concreta
de unos besos
y busco una mano cálida
para sanar mi frío.
El sol que necesito
me abrigará
cuando acaso
me recuerdes una mañana.
Ramón Llanes. Del poemario UN SOPLO DE MI VIDA (1982)

TENEBRIDAD

 TENEBRIDAD

El ruido de la calle, bien de mañana, tiene su sonoridad arcaica y antigua que parece simular un reflejo de algo o una memoria nueva; en el caminar lento y detrás de mis pasos oí que alguien que conversaba con un niño pronunció la palabra “tenebridad” a cuenta de no sé qué y me giré para felicitarle por haberme recordado ese bello vocablo. Luego seguí andando y pensé en las veces que me sentí en un estado tenebroso en el transcurso de la vida y fueron muchos aunque no tantos o fueron tantos que parecieron muchos, ni siquiera intenté rememorarlos porque antes de cualquier otro renglón de pensamiento se me volvieron a caer los ecos de una única tenebridad, la peor de todas, aquella que nos llevó a cambiar los sistemas del corazón y convertir en nostalgia las vivencias más puras y alegres, esa que me supo indicar que este 14 de abril de unos años atrás dejó mi madre su existencia en nuestro más cruel legado. Y entonces me causó menos dolor comprobar que ni tenebridad está admitida en nuestro diccionario ni mi madre dejó de ocupar el lugar privilegiado que tiene en mi alma.
Ramón Llanes. 14.abril 2026.