RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

domingo, 21 de junio de 2026

AL HILO DEL FÚTBOL

 AL HILO DEL FÚTBOL

Con esto del fútbol, el tiempo del ocio se acelera, nos quedamos desatendidos, desocupados, como si no tuviéramos ocupaciones. Y luego la sorpresa de nuestro equipo nos eleva la moral, nos pretende ansiosos de triunfos, se nos agolpan las emociones. Es el contorno de la vida activa, algunos de los sueños que notamos se precipitan para cumplirse. La euforia ronda calle a calle los pueblos, es como una Navidad en verano, donde casi no se habla de tristeza ni de penalidades ni de agobios. El fútbol aglutina nuestros sentimientos.
Se necesitan los espacios ocupados de algo que dé sentido a la indolencia restante, a la de los días sin notas de color. Para alguien, que se asoma de soslayo a la pantalla por la inercia, rechaza el espectáculo con sus razones pero nada impide que el grueso de los forofos continúe en alegría, se gana un pulso a la competición con el esfuerzo de otros. Se sienten las ilusiones y se propagan. Es el entorno quien manda. Y nosotros somos entorno y parte, paganos y lúdicos, en este elenco de motivaciones.
Hasta que se nos permita el placer, disfrutemos.
Ramón Llanes

sábado, 20 de junio de 2026

LA DOBLE VERDAD DEL ESPEJO

 LA DOBLE VERDAD DEL ESPEJO

Siempre he creído que el espejo nos engaña y le reservo un cierto agnosticismo por su manera de enseñarnos la realidad, hasta el punto de dudar de sus actos; le he notado en muchas ocasiones una predisposición al desencanto mostrando una imagen de pusilánime de mí mismo sabiendo yo, de sobra, que jamás tuve esa correspondencia en mi proceder; con tal mensaje he caminado muchos días haciendo magnos esfuerzos por disimular mi desventaja con los demás, he sonreído hasta empalagar, he sido valiente o gritón o borracho solo para demostrar a los congéneres más cercanos que mi aspecto exterior era producto del espejo y en nada se parecía a la verdad de mi actitud ante la vida. No conseguía quitarme la faz depresiva, “lo llevas escrito en la cara, eres un pusilánime crónico”, -me decían-.
En otras ocasiones el espejo, más nítido, me sacaba a relucir un aspecto amable en momentos innecesarios como la asistencia a un funeral, allí me convertía en un tipo guasón y simpático viéndome en la obligada razón de solicitar disculpas y cambiar los gestos ante el asombro de los dolientes, “se te nota poca sensibilidad”, -comentaban algunos- y me exigían una conducta más acorde con el ritual de la muerte; yo apelaba a la maldad de mi espejo pero de nada me servía.
Con gran desbarajuste en mi interior decidí seguir los consejos de un amigo y visitar un museo del espejo que en una feria de pueblo ponían para mofa de los paisanos; allí me ví gordo, flaco, con nariz puntiaguda, alto, enano, calvo, niño…los distintos espejos me trataban de modificar la estética con el solo fin de conseguirme un rato de risa placentera; no tengo conciencia de haber disfrutado en aquel espejismo pero sí me asedió un pensamiento nuevo que determinaba mi torpeza y supe que los espejos jugaban al agrado o al sollozo pero mostrando siempre mi unívoca estampa, era simplemente un YO reflejado en una pantalla. Y se despejaron mis dudas sobre la insolencia de los espejos. Y aun vivo.
Ramón Llanes.

viernes, 19 de junio de 2026

VENCIDO EN LA CONTIENDA

 VENCIDO EN LA CONTIENDA

Se te ocurre doblegar el dolor
por ser vencido en la contienda,
expresas tu propósito de enmienda
controlando un poco tu pasión.
La felicidad puede más que la razón
y de razones completas tu agenda,
te pones en las lágrimas la venda
y crees aliviado el corazón.
Apenas aparentas afición,
quizá de tu gol pareces dueño
y pierdes la ironía y el sabor,
¿acaso te vuelves más pequeño
al dibujar en tus manos un balón
y hacer de tu vida solo un sueño?
Rllanes.

CUARENTA SEGUNDOS

 RECORDANDO LA INDIGNACIÓN EN CUARENTA SEGUNDOS

Apenas he conseguido cuarenta segundos para expresar un privilegio cuando me he dado cuenta de que me han inscrito en el listín de los indignados; al parecer doy el perfil, se me nota en la manera de andar; ahora, con este compromiso en el cuerpo no se me ocurre otra cosa que repetir el lema “si no nos dejáis soñar no os dejaremos dormir”, calzarme la más fuerte voluntad y partir con ellos hacia esa singladura donde la ventisca es la mejor de las caricias que se consigue y la contracorriente la única esperanza.
Apenas estoy en los elegidos cuando consigo aprender que somos más de cuarenta millones de indignados y nos parece útil cruzar esta maravillosa aventura de la utopía. No hemos soñado otro remedio. Y aún seguimos en las mismas.
Ramón Llanes.

DISCURSOS

 DISCURSOS

Qué fácilmente pronunciamos en estos momentos los discursos contra la guerra, qué propuestas tan interesantes nos inventamos contra la guerra, qué lindo es un pensamiento rebelde contra algo que sale del poder, qué lógica es la crítica contra la violencia y qué bien resulta, con eco, con aplausos. Cuando oímos el halago nos sentimos mejores, como si hubiéramos cambiado el mundo solo por unos párrafos en prensa o radio que nos acomodan en un pedestal de privilegiados.
Y cuando la guerra acabe –y ha de ser pronto- haremos discursos sobre cómo debió hacerse, sobre los errores de la guerra, sobre las causas, sobre la demagogia de los políticos –porque nosotros escribiendo o hablando nunca somos demagogos-, sobre la eficacia de la guerra y muchos etcéteras.
Resultará que entre unas cosas y otras – los antecedentes, la guerra y las consecuencias- nos llevaremos unos años más hablando y recordando la guerra, a nadie le interesa que se termine la conversación porque genera riqueza periodística y de debate en los foros principalmente televisivos. Pagamos el canon de la moda y nos tragamos todos los discursos del yo pienso, para seguir teniendo algo de qué hablar y olvidarnos de otros menesteres.
Hoy, pues, renuncio a mi discurso sobre la teoría o la práctica de la guerra, ni siquiera debí comenzarlo. Hoy reivindico mi derecho a estar triste porque quiero, porque alguien a quien amo desesperadamente se me fue sin motivo dejándome un socavón de indigencia del que no soy capaz de salir, porque a mi amigo le tienen en observación por un problema de hígado con mala pinta, porque la incertidumbre de esta sociedad nos mata poco a poco, porque no somos siquiera capaces de progresar desde la armonía, porque me da la gana otorgarme un momento de tristeza.
Perdona, amigo, no quería prepararte un discurso y al final lo hice.
Ramón Llanes

jueves, 18 de junio de 2026

UNA RAJA EN EL PANTALÓN

 UNA RAJA EN EL PANTALÓN

Un leve tirón en el pernil, una raja, de pronto, en el pantalón a la altura de la rodilla, un primer desencanto en mitad de un acto de esos literarios acostumbrados a vivir, una risa opaca mientras alguien recitaba algo interesante y un vuelco a la conformidad al comprender que insigne menudencia acaso no mereciera atención primaria; continuar oyendo las palabras fue lo más lógico y pensar luego que ahora los jóvenes se ponen pantalones rajados fue una invitación a estar a la moda sin necesidad de la edad y una causa para pasear ufano por las corrientes rotas de la vida sin pudor ni vergüenza. Al hacerse la noche la raja parecía un emblema o tal vez el pico suelto de un pañuelo a medio sonar; al llegar a la casa, después de cenar a riendas sueltas en un lugar amable de paso y delicatesen, la prenda ocupó su sitio en el armario para ser cortada a la altura de la rodilla y ofrecerle una segunda oportunidad como pantalón corto. Y el pantalón y nosotros ¡tan contentos!.
Ramón Llanes 19.6.2026

ANOCHE

 ANOCHE

Y nos sorprendió el mar
con las escaleras sin peldaños, los zapatos sin pies,
el honor sin disciplina,
mucha polilla en el armario;
anoche, que se fugara la madrastra con su novio
al granero donde nadie les sabe amantes,
notó el mar nuestra derrota
por el festín de la cárcel que dieron amnistía
a los presos que se fugaron
en una noche de luna llena con una sábana de flores,
el mar y la tierra
mitigaron en silencio la impura derrota.
Y tardaron en abandonar nuestro desorden.
Rllanes.