RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

martes, 10 de febrero de 2026

PELLIZA

 PELLIZA

Este vocablo, de menos uso lingüístico que antaño, proviene genéticamente del latín tardío “pellicea” cuyo significado se traduce en “una prenda de abrigo hecha o forrada de piel fina”; tuvo después sus derivaciones y a cualquier chaquetón grande y capaz de impedir la entrada del frío en el cuerpo se le llamó “pelliza” e incluso “pellica”. Por estas tierras, no especialmente duras en los inviernos, parecía natural encontrar personas mayores con su pelliza y su gorra. El tiempo ha ido creando sus sinónimos y ahora una zamarra, un tabardo, una cazadora, o un gabán se han convertido en esos sinónimos que reflejan tal vez cosa distinta a la pelliza pero que han venido a sustituirla. Aquella voz primigenia casi que es solo nostalgia. Ahí queda.
Ramón Llanes. 11.02.2026.

APÚNTAME

 APÚNTAME

Me parece no estar aquí, tengo la leve impresión de haberme ido o de haber pasado sin pulso por el agasajo de la memoria; apúntame para esta tarde en el asiento 14 del autobús de la vida que tal vez me haga falta un kilo y medio de realidad, porque las nubes, las metáforas y los vientos me han sacado los colores de la ficción. Parezco una desventura, un mendigo sin papeles, una media hora sin la aguja del minutero. Ay, si yo fui un lector sorpresa en las escaleras de la mina, qué de mi resulta ahora imperceptible, tal vez la barba, el poco pelo, la prisa o mi propia insonorización. Por si acaso aun soy un llamado a la estirpe de los aspirantes a optimistas, apúntame a cualquier colegio donde los niños se limpien los mocos con la manga del chaleco y haya charcos en el patio, apúntame, te devolveré con versos los placeres otorgados. Ahora hablemos de otra cosa, de algo distinto a las noticias del día. No te olvides, apúntame de nuevo en tu amistad.
Ramón Llanes. 11.02.2026

lunes, 9 de febrero de 2026

TIEMPO DE AROMOS EN MI TIERRA


 

DE SOMBRA

 DE SOMBRA.

La luz no justifica la vida,
delicadeza es la sombra,
tiene espacio,
rendijas que la cubren
y a la claridad halaga
y aprisiona,
el color es el afecto
y la frecuencia.
Se caen las sombras
prohibidas en la luz.
Ramón Llanes. (De EL DESEADO TIEMPO DE LAS SOMBRAS)

EL CAPITÁN DE LOS SUEÑOS

 EL CAPITÁN DE LOS SUEÑOS.

En otro sueño era fiesta, el sol iluminaba las sombras y las mujeres ponían techo de cortadillo entre los árboles, los hombres repartían besos y un señor con barba blanca nos trajo sombreros y pasteles. Aún no tenía trece años, el sueño me había hecho volver. Recuerdo que sonaban cohetes y subíamos al circo con ilusión de fiesta. No estabas en este sueño y el capitán no me permitió que lo guardara; te lo cuento y lo olvidas, tampoco yo quiero conservar sueños de tu ausencia.

DE MADERA

 DE MADERA

Al tacto la madera posee la sublimidad que a otros elementos falta, tiene además cierto rasgo de seducción, es preciosa a la vista, atesora nudos que son edades o tiempos y cada vuelta es un parto. Crear la efigie desde la madera, moldear el tallo y pisarle los dedos como un recién llegado pisa la arena, acudirle gubia, transparencia de ternura, un gozo descifrado muchos árboles atrás, muchos o tantos como una historia en semen de sensaciones.
De madera el tonel que empresta solaz al sarmiento, de madera estatua de estirpe presidiendo la simbología en el paso del hombre. De madera se hacen las finuras y las fortalezas y las manos se convierten en caricias acariciadas cuando vierten mundo al respeto del tronco y se conjugan en simpatía y sacrilegio, en esa adoración mutua; después o al tiempo, la mirada, la creación completa en una tabla vieja que antes fortaleciera la techumbre de la alcoba. Allí está todo, nada falta al esculpidor que le busca sin apariencia de espeleólogo una tira de felicidad, un momento de heroicidad a la astilla y la secciona de parte a parte aprovechando el hilo con precisión de relojero. Madera en badajo, en aldaba, en cornucopia, en vino, en sorbo de aire próximo al serrín y madera en el fuego, último intento al agrado y penúltima utilidad. Se queda en la vida del tiempo indeleble y cálida.

domingo, 8 de febrero de 2026

DESPUÉS DE LA LLUVIA

 DESPUÉS DE LA LLUVIA

Cuando acabe la lluvia
te compraré un paraguas,
las botas rojas que te gustan,
un sombrero de fieltro negro,
dos entradas para el teatro
y la misma sonrisa
hecha de sol infinito.