POR EL DOLOR DE TODOS
Para después del castigo del tren.
Cada vez que se nos pierde un miembro de nuestra sociedad
se nos escapa una ternura del alma
y el dolor nos limita las inquietudes,
cada vez se nos agrietan más las emociones
y se nos desprenden rasgos importantes
en nuestro sentido colectivo del amor,
cada vez la pena nos evita respirar bien
y hacemos de la lágrima una manera con menos felicidad.
Cada vez nos necesitamos más
en la construcción de la alcancía de nuestras esperanzas.
Ramón Llanes. 29 octubre 2026