RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

lunes, 20 de julio de 2026

COBRAR POR VIVIR

 COBRAR POR VIVIR

Los pensamientos son animales salvajes que pueblan las llanuras de la mente, aparecen a su capricho, andan con libertad y recorren nuestras intimidades como si fueran su propia casa, que quizá lo sean. Unos se me amontonaron en un pronto de descuido planteando a mi conciencia una idea del poder del ser humano para exigir un tributo por habitar en la sociedad y por darle el calor y la confortabilidad necesarios para su hegemonía. Imponer una servidumbre más a los sistemas naturales que dirigen esta voluminosa esfera terrestre. Y cobrar por vivir.
Al rato de nacer en la alacena del cerebro este fanático pensamiento vinieron de otro lado a contradecir el fundamento de aquel, a reprocharle su materialismo e intentar convencerle del espíritu filantrópico que preside el mundo en cuanto al hacer en la vida. Que cada ser recibe un premio diario por vivir con el regalo del sol, del aire, de la naturaleza, del perfume, de la procreación, de los puentes, del agua, del viento y de las convivencias. Que si todo no fuera suficiente como para llegar al convencimiento tal vez valiera a este osado pensamiento advertirle que ya el universo premia en suficiencia con otorgar la infinita grandeza del amor.
Me vine, los dejé con el debate y no supe quién impuso su criterio pero ciertamente ahora no soy capaz de inclinarme hacia una u otra postura. En fin, voy a lo mío que es vivir.
Ramón Llanes

domingo, 19 de julio de 2026

MIRANDO LA VIDA

MIRANDO LA VIDA (I)
A través de la ventana que daba a la vida quise contemplar la estrategia del ser humano para desperezarse, huir, caminar o perderse en el agobio; quise saborear el equilibrio de tantas soledades y la constancia de los árboles, quise saber por qué algunos se escondían y otros desentonaban en la acera, quise advertirles de las consecuencias del miedo; y de tanto querer me hice un insolente y olvidé los pensamientos.
Ramón Llanes.

sábado, 18 de julio de 2026

HISTORIA DE OSORIO

 HISTORIA DE OSORIO

Hizo lo posible por enmendar su plana en un impulso viril después de una cuarentena de años pensativo como la estatua del silencio y se erigió en portavoz de sus propios anhelos, en una mañana hortera, cuando la calle era un hervidero de ausencias y el viento huía como escapado de sus garras. Corto y perezoso se añadió a una manifestación en contra del trabajo y volcó su inercia de sueño en su callada actitud de miedo, otra vez, una vez más, en su desorden de cuajo y flema y volvió al catre cansado del trote. Osorio quiso ser bailarín de una corte, bufón en un tanatorio y músico de campanario pero ninguna de las profesiones le engrasaron con suficiencia su ansiedad. Osorio quiso tener un barco en su bañera, un tren en su mesa y un cortijo en su alcoba pero ninguna de tales pertenencias saciaban su causalidad de existir. Su mundo era demasiado grande para tan pequeños útiles.
El ser y el tener se difuminaban por su notable pensamiento neoliberal, semillero de sus duelos de niñez con el mismísimo futuro, y conspiraban un sinfín de neutrones despistados en su preclara mente hasta conseguirle la falacia de sobrevivir de su cuento.
Desde hace una eternidad se sabe de Osorio lo mínimo. Pudo haber escrito sobre la inadecuación de posesiones materiales o de la felicidad que otorga el asentamiento filosófico en el “ser”, o pudo escribir del desarrollo del ser humano a través de los apoyos constantes en la colectividad e incluso pudo haber escrito un tratado de cómo vivir sin desacomodarse, -sin dar golpe-, pero prefirió la inacción. Su alergia al trasiego de un campo magnético a otro, -léase de la cama a la mesa-, le insulta en exceso su dignidad como hombre y permanece en el sillón de la espera soñando un mundo mejor para sus características, hecho por otros.
Ramón Llanes

viernes, 17 de julio de 2026

ELLOS, NOSOTROS

 ELLOS, NOSOTROS.

No hemos alcanzado la sabiduría porque estuvimos manchados siempre de locura y adictos a lo insólito, porque pusimos flores en las miras de los fusiles y nos coloreamos la cara cuando se anunciaron las batallas. Navegábamos al revés, romanticismo arriba, rebeldía abajo, con el canto en la voz, sembrando sonrisas en las almohadas y dando manos de cal blanca a los muros quejumbrosos de la inseguridad y los desatinos del sistema. Hemos olvidado el interés medio de una pérdida, desconocemos el valor de la moneda y no hemos desistido de navegar en la entrega sin contraprestación a cambio.
Ellos hablan otro idioma, nos marcan las pautas, exigen el rédito del favor, no entienden de condonar deudas, llevan un cuaderno de morosos y condenan a los incumplidores de los retrasos, saben mucho de números y muy poco de letras, nunca han escrito una carta de amor ni han cantado al aire unos versos de Lorca.
Ramón Llanes.

FUIMOS XXI

 FUIMOS (XXI)

Se hizo mi caminar
de amaneceres tardíos
y besos sin estrenar,
de silencios y gentío
de noblezas y verdad,
de calores y de fríos,
de costumbres de mirar,
de acuerdos y desacuerdos,
de pena y felicidad.
Yo fui el rebelde izquierdo
nacido de una protesta
con ganas de ser travieso.
Dejaron mi puerta abierta
y del mundo me escapé
sin tener que dar respuestas.
Y me quisieron tan bien
que allanaron mi horizonte
y en el aire me quedé.
Me hice verso y poeta
y loco me enamoré
dejando el alma repleta.
Ramón Llanes.

jueves, 16 de julio de 2026

HUELVA ES MONUMENTO DE PASIÓN.

 HUELVA ES MONUMENTO DE PASIÓN

Henos aquí, líricos amadores
del puerto, de la luz, de Onuba y Ría,
versos que por hacer se escribirían
de elogio, intimidad y devociones.
Henos aquí como descubridores
de Cinta, Soledad, marinería,
con ansias de quedarnos, ¿quién se iría
lejos de estas vivencias y emociones?.
Por ser identidad de este consuelo
que Huelva es monumento de pasión,
somos de agua-sal y de cabezo,
de Joya, Fuente Vieja y de Colón,
de mil abrazos y de Barrio Obrero,
de un alma hospitalaria y corazón.
Ramón Llanes


Foto: Ana María Cáliz.

CAMBIANDO DE TEMA

 CAMBIANDO DE TEMA

Ya que el juego produce buenos beneficios para nuestro estado de bienestar he pensado que también lo podría producir para beneficio personal de cada uno de los ciudadanos cambiando solo algunos detalles del actual sistema. Por ejemplo. no se haría con juegos a números sino a nombres; nuestros nombres –el de todos los españoles mayores de edad- estarían metidos en el bombo y cada día se repartiría el premio entre un número determinado de personas. Si se recaudaron 90 millones/día pues el reparto sería entre los primeros noventa nombres que salieran del bombo, un millón para cada uno. Se haría por provincias, cada día a una distinta, y así en un año todos los españoles conseguiríamos un millón de euros sin cargo alguno a las arcas del estado, y el año próximo a empezar de nuevo. Y seríamos mucho más ricos, mucho, mucho más felices; y el pobre de Amancio Ortega no tendría que regalarnos material de quirófanos. ¿O no?.
Ramón Llanes