RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

domingo, 4 de enero de 2026

OLVIDADOS

OLVIDADOS

Si de angostar no recuerdo,
por calistenia pregunto,
del ambón ya nadie sabe
y con el arzón me asusto,
un emoliente no cabe
en el dengue que no tengo
y la apepsia ya es un nudo
que a la trapaza no vale;
son olvidados del mundo
como el tal refitolero,
la girándula, el presunto,
la antífona o el pajolero.
Hágale sitio, que se salven
las palabras del tabú del sumidero.

Ramón Llanes.

RITOS

No quiero que cumplas los ritos,
cruza rápido por la mitad
de mi pasión, ven a hostigar mi pandemia
de perderte, ocupa los trazos descuidados del cuaderno
de vivir, rellena mi agenda,
hazme de nuevo ser amado
en el refugio de tus perennes encantos,
déjame la música doliendo
la memoria, publica con vehemencia
que me amas
y corre a besarme si te sobra amor.

jueves, 1 de enero de 2026

VERSOS

VERSOS
Versos, versos, versos,
en la juguetería y en las mordazas, en la estación sin trenes,
en la soledad y en la tristeza, versos en la cama,
versos en la camisa nueva,
en el despropósito de los malvados,
en la mirada de los ricos, versos en la escuela,
en la dolencia del mundo, en las calles vacías,
versos en el tedio, en la mesa, en las hormigas,
versos para el tráfico, para las mareas,
para las sonrisas delicadas, para la inquietud,
versos expresivos y rebeldes para la traición,
versos para hacer morir la muerte.

martes, 30 de diciembre de 2025

DISIMULOS

 DISIMULOS

 

                Disimulan los feroces sus garras afiladas para el combate, los calvos disimulan la calvicie, el capitalismo salvaje actual disimula sus consecuencias, el tímido se auto disimula, los amantes disimulan estar enamorados y esconden sus deseos y desaparecen de la luz y se siguen amando, los políticos intentan disimular sus errores y lo consiguen durante un tiempo hasta que la voracidad del siguiente político le descubre un pastel mayor incluso que el estimado; la democracia disimula sus manchas y sus imperfecciones, se amedrenta del poder y del pueblo, asume menos responsabilidades de las establecidas, corretea por los charcos donde se pudre la dignidad y deja de ser democracia muchos ratos dando paso a floripondios extraños que en nada se le parecen; la vida disimula su dolor, casi incapaz de entender que es solo una materia imperdurable, vulnerable y frágil sometida a la continua amenaza de la muerte; los hombres son los expertos en disimulos, en ocultar lo que saben, lo que sienten, lo que hacen, propiciando a los demás una apariencia distinta de la real a fin de conseguir mayor relevancia social, mayor rédito público o mejor aceptación general. El disimulo es un arma amable de común utilidad que solventa grandes compromisos, evita otros y se consagra como un acto sin aserto delictivo ni reproche personal.

Como institución conceptual admirada debe su prolífico uso a otra institución llamada picaresca a través de las cuales- de estas dos-, solo a la pretensión de aparentar, olvidar, conceder indulgencia, plasmar tolerancia o engañar, limitan sus metas. Es sin embargo el disimulo un notorio componente de la mentira que en asuntos nimios pasa desapercibido pero influye en el desarrollo de las sociedades en temas de trascendencia. No tendrá repercusión disimular una mirada, un sueño o una soledad pero no será de recibo aceptar el disimulo de una tragedia, una felonía cometida por gobernantes o cualquiera de los maltratos sociales que se llevan a cabo incumpliendo la carta magna para cubrirse en grandezas sus actores. No apostamos, desde la razón, por disimulos nocivos que dejan una malvada huella en los pueblos. Acaso, mejor la verdad, siempre.

 

Ramón Llanes

lunes, 29 de diciembre de 2025

DE LOS NIÑOS

 DE LOS NIÑOS

Si volver quisieran los niños
se haría un camino sin greñas en el agua
pero los niños siempre miran a lo imposible,
lloran las vueltas, rompen las páginas
que toca repetir,
se asean para el infinito
con el brillo que produce lo desconocido
y no atienden las razones de los mapas.
Rllanes.

RESPUESTAS

 RESPUESTAS

 

 

         Ha venido el emisario a traer la encuesta, a preguntar por la vida, a ocuparse de nosotros, a llevarse una respuesta en el cuaderno para sus apuntes. Ha querido preguntar por el timbre roto, por la pared caída, por el silencio, y nadie ha consentido emitir una respuesta. Preguntó por las horas de descanso, por los hijos que están inscritos en el libro de familia, por la estufa apagada, por el tendedero, y callaron los asistentes como si se tratara de una trampa contra ellos. Quiso preguntar por el salario de cada mes, por la hipoteca vencida, por los papeles del coche, por la ansiedad de los niños, por el desorden en la casa, por la limpieza de los cristales, por la religión que profesan, por los ídolos que tienen, por los sueños despiertos de cada día, y no fue capaz de hacerlo. Preguntó por la trivialidad en forma de test: la dieta mediterránea, la marca del reloj, los años de la abuela, el número favorito, la hora del almuerzo, y cada cual respondió al intruso con las mismas premisas de la encuesta: que de dónde venía, que para quién, que por qué, que cuándo, que su nombre, que su cargo, que su filiación deportiva.

         El emisario era un hombre pequeño que nunca tuvo inquietudes ni aspiró a puesto de responsabilidad, hacía su trabajo, se montaba en su motocicleta, visitaba a su madre todos los días, llevaba afecto al hogar y se bebía de un sorbo la programación nocturna de la tele. No pensaba en ascender ni en tener más hijos ni en buscar una amante ni en escribir un poema, se limitaba a obedecer, sin preguntas y sin respuestas.

         Todos los osados sin respuestas se asoman antes a la argucia para comprender mejor por qué se les tiene en cuenta para conocerlos; todos saben que cuando les preguntan les ofenden, que si responden se desnudan, que si se callan aciertan. Hartos de estar hartos, de furias, de anuncios, de voces, de acosos, hartos de la cosa pública, del amén privado, de la asistencia y del recelo, hartos de sí mismos, los hombres sin respuestas son la asamblea tácita, la mayoría.

 

 

         Ramón Llanes

sábado, 27 de diciembre de 2025

HÁLITO Y VERSOS

Mi nuevo hálito
en tu vieja alga,
los versos, los inversos, los reversos,
las tristezas, la anorexia,
la gleba, el pupitre,
el sueño que no fue,
la realidad que nunca quiso,
un sol castigando,
mi largo recorrido por el tiempo,
tu eternidad de tiempo recorrida,
hay un rumor que aparece
en las creencias y dormita con nosotros
en un ordenado sueño
que acaso sea el cuaderno escrito
de nuestra menuda osadía.