RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

jueves, 25 de junio de 2026

FEDERICO

 FEDERICO.

Con desdén y estopa
los viciosos de matar, ácratas del sentimiento,
hundieron en la tierra
un alma de agua
que permanece
en la eternidad de nuestras
eternidades,
nadie le pudo vigilar
la extensión de los versos.
Ramón Llanes

CONSIDERACIONES

 CONSIDERACIONES.

Sin ganas de aparentar que el viernes convierte los nudos en esperanzas, sin especiales compromisos que invadan todo el tiempo que se aposenta en el horizonte, sin calor en la sangre capaz de recalentar los huesos tan enfriados por este tiempo, sin demasiadas opciones para diseñar el viaje de mi vida, sin pelos en la lengua que me domestiquen los improperios de algunas veces, sin solemnidad para soportar una homilía de domingo, sin tolerancia suficiente para escuchar las constantes falsas promesas de algunos políticos, sin agallas para excluir de mi ámbito a quienes no me enriquecen.
Pero sí con ganas de seguir formulando ideas de convivencia, con las esperanzas puestas en los ojos de las gentes, con la benevolencia para atender razones, con generosidad para entregar todo lo que dé tiempo.
Así, como quien dice, tenemos muchos gustos y suficientes medios humanos para seguir pensando que vivir es aun un sueño no descubierto.
Ramón Llanes

APUNTES DEL ESTÍO

 APUNTES DEL ESTÍO

Se acerca la luz con rabia y aleja las sombras de la tahona, prende tiempo en las cales, amedrenta los ocasos tan largos y se comporta de ocupa invulnerable. Es la ficción de la luz, para que el pulso de los vivos se acelere cuando la barrunte. Inercia o destino que gubia y sembrados aceptan, como barranco y abejas asimilan. Presume el estío de bisturí para quejas, echa luz y empacha rebeldías; domina el espacio solo con la claridad y aligera la calma.
Por el estío se trizan los espejos, se calientan ilusiones o se olvidan horizontes. Todo en uno, dejando caer la tristeza para la niebla, abrochando el botón de la nostalgia. Todo en uno hasta preguntarnos qué hará fulano con el sol que le toque; a dónde mengana avistará el amanecer más próximo; en qué remojo de playa dejará zutano sus embelesos; si tendrá Eva su tiempo abierto para tardes de odios al fútbol y remitirá la fuerza cuando se anime a comerse los versos; de qué estío tendrá la pluma poética el recuerdo en alza; a dónde irán ellos que no encuentren misoginia o hipocresía; si será tiempo propicio para que el galeno nos revise pensamientos con su buen modo y alguien se deleite con sueños de postín. Todo en un estío que se nos desnubla y nos adhiere a lo afable, a lo de Pepa o Juana, a lo de Lucía, a lo de casa; a todo lo uno que inventamos para desaparecer o más estar.
Ramón Llanes.
Foto: Paco Gil.




miércoles, 24 de junio de 2026

ALMA AMÉRICA

 ALMA AMÉRICA

Al imaginarte solo éramos pensamiento o acaso la minúscula soledad de un ideario convertida en un hueco pensante incapaz de revolucionar una placenta y sin embargo nos confirmaron la vida y todo comenzó a cambiar, vinieron a dejarnos en la efemérides más casual, con la mistura ardiente; para ti hicieron de Pampa un ejido nuevo, para mi diseñaron un trozo de tierra herida y suculenta; nos conocimos en un sueño, aquel que tuviste de volver a la génesis y conocer la España profunda y aquel otro mío que con la misma identidad y presagio me animó a recorrer tu llanura de alma América y no desfallecer hasta encontrarte. De ser extraños a querernos pasó un instante, la primera mirada hizo recuerdos sin haberlos vivido , nos pareció que ya estábamos inventados en aquel deseo del interior de la madre, quizá nos configurara la estética por el rango racial que nuestros ojos traían de origen; es cierto que no nos mezcló el destino, nacimos mezclados de intuición y emociones.
Cuando llenaste mi sonrisa con tus palabras te supe más como yo, cuando tu voz dibujó un arco iris con nuestros colores nos entregamos a la profusión del beso y vino la lluvia a mojar aquella esperada verdad. Ya habíamos cubierto mil siglos con la imaginación en tránsitos de inexistencia y desde ahora se nos abría una luz para premiar la conspiración nuestra para décadas venideras, ya éramos de nosotros, pertenecientes al plural y al pronombre, a la saciedad y al futuro, éramos representantes de la fortaleza que la raza ponía en caminos iguales, socios del mestizaje sin desarraigo ni mácula. De ti me nacieron los hombres, de mi te nacieron las mujeres, de ambos enamorados nos nació el sentimiento, de esta justificación de nacencias nos vino la alegría con mil resortes a componer en el predio amado el sentido del amor.
Ni siquiera advertimos que todo pudiera haber sido un sueño querido pero es verdad que el tiempo no estaba esperándonos ni los soldados habían llamado a nuestras puertas, fue sigilo cada disparate y deber cada mirada; conseguimos, por una vez, ser lo pensado; unimos mucho más que la libertad. Dicen que a ti se parecen los hijos en belleza y a mi en rebeldía; decimos que nos ha puesto la vida una linda épica en los dobleces de las manos. No más es la felicidad.
Ramón Llanes.

DIOSA TIERRA


 DIOSA TIERRA

Hemos estado juntos en ese anfiteatro natural
que formaron tus piedras para adornar el paisaje.
En tus vísceras de azufre
nos cruzamos las miradas,
nos detuvimos a comprobar que era allí
a donde nos invitábamos y, sin palabra, nos rendimos.
Me esperabas,
me esperas siempre
allá en tu hígado rojo con presencia de siglos.
Soy el hombre de pirita con “gosán” o plata
que te revela los secretos que no sabes de la vida,
tu alma es una alacena de almíbares,
de arcillas y de colmos,
y te traigo los mensajes que recluto y selecciono
para esparcirlos en tu alfombra.
Ramón Llanes.

martes, 23 de junio de 2026

LA SOLEDAD DE UN NIÑO

 LA SOLEDAD DE UN NIÑO

Pasea un niño a medio despertar
por la gran avenida,
no advierte la luctuosidad
ni la miseria,
sonríe a nuestras miradas
y acampa creyendo haber encontrado
menos soledad,
le tapamos las estrellas
y le cubrimos de miedo, nos llora con acento
agrio, enseña una infinita sonrisa al mismo tiempo
y se queda sujeto
a nuestro pedestal de gloria
en instantes incontables de utopías
que nos asoman
mientras las manos se nos escapan
a sus manos con la rémora
de una osadía de antaño.
Somos muchos, mujeres, basuras, hombres,
refugios, fogatas, botellas vacías,
somos un ejército de idiotas
olvidados
del valor de la ternura.
Ramón Llanes. (De LA CASA DEL MAR)

EL CAPATAZ

 EL CAPATAZ.

Finalizada la tarea el capataz invitó a todos -con halagos por la buena faena- a entrar en las dependencias de la casa donde un servicio de personas gratas ofreció una fría copa de vino y unas aceitunas majás; siguieron los platos de gurumelos revueltos, las turmas con arroz, la chacina de la última matanza, revoltillos, un exquisito potaje con todos sus avíos, guitarra, fandangos y una celebración al modo del terruño.
Sebastián permaneció sentado sin probar alimento. El capataz se acercó y echándole el brazo por encima en señal de afecto le reiteró la invitación siendo de nuevo rechazada dando las gracias por todo y sufriendo con pudor porque nada de lo servido era de su gusto, a lo que el pobre capataz se atrevió a espetarle: “entonces a ti qué te gusta, mote?”, sonando a compás de vida una general carcajada.
Rllanes.