RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

martes, 30 de junio de 2026

NADIE

 NADIE

Nadie vino a celebrar los besos,
nadie bajó a mirar correr el agua enfadada,
nadie reclamó la hora perdida,
nadie sabe mandar caricias por carta,
nadie está en posesión de la mentira,
nadie renuncia a tener razón,
nadie expresa todo lo que siente,
nadie puede olvidar.
Ramón Llanes.

LA CONCIENCIA DE LOS POBRES

 LA CONCIENCIA DE LOS POBRES

“Créditos personales al dos por ciento”
decía con letras grandes el cartel
y nos vestimos de hombres
y entramos en aquella plataforma
de vanidades,
nos preguntaron, enseñamos las credenciales
a modo de escrituras encontradas
en algún basurero, nos creyeron importantes,
nos hicieron reverencias,
nos subieron al despacho de las vidrieras,
nos obligaron a abrir una vida más
y nos concedieron un crédito infinito
de millones.
Sonreímos y despreciamos la cuantía,
nosotros solo necesitábamos
cenar aquella noche.
Salimos corriendo escaleras abajo
para evitar contagio, los pobres
llevamos siempre la conciencia bien tranquila.
Ramón Llanes. (De La Casa del Mar).

LA PAZ DE MI ARMARIO

 LA PAZ EN MI ARMARIO

Mi armario olía a Paz esta mañana,
el silencio aturdía la quimera de los espacios,
las camisas desprendían
un cómodo halo de sosiego,
se había caído un botón
del pantalón azul de mis tardes de estío.
Las sombras de mi armario
siempre huelen a paz,
como si la paz fuera de huecos,
de quietud, de telas,
o como si fuera paz hecha desde la inconsciencia
de los hombres,
ni una mano ha tocado la urdimbre
del gesto oculto
en la eternidad cotidiana de mi armario.
Y la Paz está allí, nueva y antigua,
esperando la caricia en el próximo rescate.
La hice mía esta mañana
cuando le acerqué la ternura de mis tiempos
en forma de luz penetrante
y me traje la Paz
para esta jornada de contrastes
a compartirla, más que en la materia
en el sentimiento.
Deseo haceros cómplices
de la Paz de mi armario.
Ramón Llanes

lunes, 29 de junio de 2026

A PUNTO DE EXIGIR

 A PUNTO DE EXIGIR

Maneras de demócratas empecinados en la limpieza de las etnias, consideraciones que radicalizan los efectos del concepto “corrupción”, formas, formas, formas mirando del papel solo el color de la tinta, solo observando del hombre el botón caído de la chaqueta, magnificando extrasensorialmente las conductas hasta intentar dormir una noche siquiera en el aposento de la perfección imposible, es el caso.
Mañana -de seguir la pauta marcada-, tocará comprobar si tal mintió alguna vez, si se coló en el cine, si besó a alguien sin tener relación sentimental, si faltó alguna vez a clase por engañar al padre, si se chupó los dedos siendo mayor, si se sigue comiendo las uñas, si bebe a escondidas, si le condonan la cuota del gimnasio por su cargo, si le invitan en el restaurante, si vive exento de dignidades...Y los demás -también versátiles en la picardía- cursarán estudios para exigir, para saber cómo derribar al tal o al cual en la contienda inventada desde la fabulación, con el solo ánimo de molestar. Así hasta que nada sea paz.
Ramón Llanes.

domingo, 28 de junio de 2026

ESCRIBIR DE TI

 ESCRIBIR DE TI.

Para escribir de ti
no tuve que desembarcar en la orilla,
desde la misma mar,
mirando espumas,
desde la proa,
en ese atardecer que esconde esperas,
no necesité remar adentro
con las manos clavadas en el horizonte,
no quise confiar la memoria al aire,
no mimé, para escribir de ti,
la bruma cansada
ni el borbotón de colores que trascendían del poema
porque acaso no fuera ni poema;
no atiné, para escribir de ti,
a ponerme nervioso como fuere necesario
por ser la primera vez que lo hacía entre olas,
ni me mareó la fusta del espejo azul,
ni me incliné por debajo para sondear si estuvieras,
aquello que me parecía inconveniente se mostró afable,
como si todo procediere del destino
y los nombres y las palabras brotaran
cuando me puse a escribir de ti.
Ramón Llanes.

QUIÉN NO HA SIDO ALGUNA VEZ MUJER

 ¡QUIÉN NO HA SIDO ALGUNA VEZ MUJER!

Yo mismo fuí mujer y me comprendo,
en noches de ternuras me pasaba
que al estar en caricias, me rozaba
esa delicadeza del amor que tan adentro
hasta las pupilas me saltaban
de placer, digo, que nunca por el miedo,
mis sentimientos componían
del querer la dulce melodía
y traían desesperados labios
que con pasión se recorrían
las laderas sensitivas de unos pechos
desde donde se perdía
la noción exacta de ese tiempo
necesario para saber si aquel momento
era espacio evidente de la hombría
o brillaba tanto la emoción
que a la par se desconocía
si fuera hombre uno o mujer los dos
o fuéramos ambos fantasía
nacida en el máximo sentido del calor
que la actitud amorosa requería.
En ese glosario fui mujer
y acaso ni a negarlo hoy me atrevo
porque en lo más profundo de este ser
que a veces se cree supremo por nacer
varón, obra preferida del dios perfecto,
para existir he tenido que crecer
en el único vientre madre
que ordena la razón de este universo.
Ramón Llanes.

MI NOVIA JAPONESA

 MI NOVIA JAPONESA.

El primer día que Ruri, -mi novia japonesa- entró en casa, mi padre tomaba con litúrgico sosiego su brandy de Jerez de la tarde, con su gran copa de buen cristal en mano y utilizando todo su ritual adscrito a su manera especial de compaginar tal placer con una grata lectura.
-Soy Ruri,- dijo ella intentando pronunciar correctamente las pocas palabras que sabía de castellano- y le saludó con una leve inclinación de cabeza fijándose y señalando las manos tan blancas de mi padre, interpretando este que se refería a su copa.
-Brandy de Jerez- comentó mi padre con idéntica cortesía-.
Desde hace diez años -formando ya parte de mi familia- sigue creyendo Ruri que mi padre se llama “Brandy de Jerez” y hace que surjan el humor, la complicidad y una delicada sonrisa.
Ramón Llanes.