RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

sábado, 4 de julio de 2026

FRÁGIL POEMA

 FRÁGIL POEMA

Cualquiera es soldado
con licencia para olvidar,
cualquiera cree tener el don
de ganar. Y así, nadie es perdedor,
nadie aprende las reglas de la ética,
la disciplina del afecto.
Ha desaparecido
el privilegio de la conciencia,
esta selva se seca de amapolas,
preside el ambiente un tufo
a tanque oxidado y a penal.
Los animales reproducen vida
en Ítaca, las plantas en Jíbaro.
Se han llevado el oro de Tharsis
a las colmenas de avaros de Troya,
es el espacio un cenagal de indiferencias
donde domina un pirata
que rompe las estrellas con el garfio
y quita luz a los astros. Isla Negra
se ha quedado indispuesta
en la crecida del verso.
Autorizaron a cualquiera
para mandar con licencia,
para quemar almanaques, borrar músicas,
encarcelar el aire, envenenar el agua
y mutilar todos los poemas.
Ramón Llanes
(del poemario MEMORIA DEL PRÓDIGO)



EL ERROR DEL VOTO

 EL ERROR DEL VOTO

Dadas las circunstancias y vistos los efectos del voto -a veces tan nocivos y tóxicos- sería confortable evitar estas adversas formas de llegar a la democracia, inventar alguna otra manera para elegir a los representantes del pueblo y establecer pautas distintas; ya se ha evidenciado que así no funciona el sistema. Primero por no estar debidamente legislado el protocolo que debe evitar tantas elecciones juntas y segundo para que nuestro voto no sea una ficción, una entelequia parecida a la quimera que adquiere razón de servilismo del votante al votado a quien se destina. El voto es un error porque no atiende la expectativa que provoca, porque deja de tener cualidad desde el momento en que se emite y porque se le pierde el rastro y pasa a propiedad de otros para con él modificar la vida del votante a su descuidado capricho.
El voto es un error, como es un error comprar leche y observar que te vendieron café; o adquirir una moto que no funciona; o pertenecer a un club de bailarines y enterarte que es un club de coheteros. Con el voto también te dan aquello que no es, lo que no te anunciaron en la caja, una mentira que altera el sentido común. Con el voto nuestro, alguien roba, otro alguien se hace importante, otro prevarica, algunos perciben unas pensiones desorbitadamente injustas, otros pactan con el diablo social y muchos se pasan la responsabilidad por el olvido. Esos son los resultados del voto nuestro. Para que así no sea habrá que inventarse otra fórmula.
Ramón Llanes.

viernes, 3 de julio de 2026

PRIORIDAD NACIONAL

 PRIORIDAD NACIONAL

Incluir este concepto de prioridad nacional como nuevo supone osadía lingüística fuera de lo propiamente empírico necesario para componer cualquier vocablo o establecer contenido. Una de las teorías ya antigua donde se asentó el fascismo se cuidó de defender a modo de slogan el “tú o yo” que chocó con aquella otra propuesta por el humanismo del “tú y yo”, también muy utilizada en religiones monoteístas. Desde entonces el criterio genérico de las corrientes filosóficas -unas ultraconservadoras y otras progresistas- se ha dividido en fronteras, formas que han servido para las exclusiones de unos seres por otros seres; la etnia, el color de la piel, la procedencia social, el credo o la posición económica, han sido causas de distinción utilizadas por algunos sistemas en evitación de invasiones o colonizaciones imaginadas.
Todas las sociedades han tendido siempre a proporcionarse líneas evolutivas de avances tanto en tecnología como en pensamiento y así se asentaron los principios de la Ilustración, de la Declaración Universal de los Derechos del ser humano, de la Revolución del Mayo del 68 y de cuantos tratados de Ética y Filosofía han alimentado las tendencias acordes con las posiciones más necesarias para alcanzar mejores cotas de progreso y bienestar. También la Ciencia Jurídica y la Economía se han alineado en este sentido, con otra concepción no se hubieran tocado metas tan suculentas. La mente ha registrado tanta imaginación y ha llevado a cabo tanta avanzadilla que ni a nostalgia huelen los parámetros de antaño sobre velocidad, conocimiento, índices de analfabetismo, superación de enfermedades, etc. Es un tiempo muy abierto donde no cabe la regresión a métodos superados, nada de volver atrás en Medicina o en Investigación, en Arte o en capacidad de desarrollo.
De ahí que la mal tildada “prioridad nacional” solo vislumbre un panorama de crónica vuelta a una irrealidad viciada por la oxidación del tiempo, una predicción vendida como alegoría a lo auténtico, como volver al carburo, a la eliminación del vehículo a motor, a la anulación de los medios visuales o del mando a distancia; un ejemplo de abrazar otra vez todo aquello que la sociedad quiso olvidar por inútil. No será posible, las utopías no juegan en este campo de regresos, juegan a crear expectaciones, a diseñar mil mundos donde solo existe uno.
Legislar ahora sobre constituir una prioridad nacional con significado de eliminar injerencias es imposible; no está acomodada la vida solo en un decibelio, no se alimenta el ser humano solo de un producto, no provienen las riquezas necesarias de unas solas manos. Es imposible generar los límites de exclusión, las sociedades modernas no han avanzado tanto para retroceder en humanismo. Cada humano es protagonista en cualquier sistema y no son admisibles normas que afecten a romper derechos y a anular la regulación de tránsito en sociedades que se precisan unas de otras para subsistir; no es posible impedir la exportación ni la importación, no podrá el poder legislativo olvidar en unas líneas todo cuanto las civilizaciones influyeron unas en otras. Retrotraer la vida a un tiempo sin el uso de “filosofía”, “democracia”, “teatro”, “hemisferio”, palabras y conceptos todos procedentes del griego, no es posible. Empezar a vivir sin el conocimiento jurídico de las leyes romanas necesitaría configurar un ordenamiento sin fuentes; renunciar al disfrute de una obra musical de Mozart o de Albinoni o a contemplar a Caravaggio o Botero, sería inaudito; desacreditar ahora la música de Latinoamérica por entenderla como un perjuicio endémico o evitar el pronunciamiento de vocablos como “aceite”, “aceituna”, “alcoba”, “ojalá” o 4000 más que en nuestra lengua tienen origen árabe o quitar de nuestra ciencia el “álgebra” o el abrazo o la tolerancia o el sistema numérico, con procedencia árabe, o destruir todas las obras de arte del mismo origen- Alhambra, Mezquita, Giralda, etc- que son patrimonio de nuestra humanidad, es imposible.
El engendro de prioridad nacional no tiene fundamentos ni cimientos como para lograr establecerse en una sociedad que se preocupa de actos y pensamientos amables para ofrecer posiciones de progreso sin renuncia a la riqueza aportada por otras civilizaciones y sin alteración de la dignidad de cada ser humano.
Ramón Llanes. 4. Julio 2026.

jueves, 2 de julio de 2026

FANDANGO. UN AIRECILLO


 

RECUERDOS DE IDA Y VUELTA


Recuerdos de ida y vuelta

Al llegar los días de asueto que la semana nos regala, la mirilla y el sentimiento ponen rumbo al norte, cincuenta kilómetros al norte por más señas, allá a los campos solícitos del Andévalo, que siempre espera. Ha sido así siempre; el viernes el camino de ida, el domingo, la misión de la vuelta. El trecho no es largo y el paisaje ayuda al pensamiento y somete a una conversación muy sabida y más deseada; hablamos del ferrocarril que vamos dejando a la izquierda, del río Odiel que cruzamos en Gibraleón, hablamos de San Bartolomé a medida que se nos acerca, las niñas nos preguntan si vamos llegando; luego Alosno con su historia de fandangos y al poco la Sierra Ensillada, donde se empina La Divisa y, detrás de las curvas, Tharsis, enigmático porque siempre tiene algo para darnos y fiel porque nunca nos abandona. La puerta grande está, de par en par, abierta y el viernes es fiesta emocional en el alma de nuestra tierra tan sagrada.
Despertar allí, oyendo llover o viendo las solanas con los primeros resplandores, es casi orgásmico, casi divino. La sutileza del paisaje fuerte, rojizo hasta doler, los páramos en un orden de colores, las contraminas, el silencio perdido, la ensoñación de pertenecer a este mundo sin etiqueta de caducidad, el aire, que parece tan esquivo y es tan parco; despertar allí no es oír el tiempo es oír hasta la luz, hasta las entrañas que las galerías conservan; se pone tan cerca, allí, la vida, que el recuerdo tira hacia delante y no hacia atrás.
No queda ni un segundo libre, sin placer; el mismo compás toca su tambor de espiritualidades como si fuera el primero en la historia, las nubes pasan envidiando la profundidad y nosotros rastreamos piedras que tienen fibras de existencia.
El domingo se hace más rápido, como si la prisa tuviera prisa; las aceitunas nuevas, ya majadas y endulzadas, se prueban con la impaciencia del agrado y la creencia por la mina se acrecienta con el deseo. Pronto será, otra vez, sueño cumplido. Así pensamos desde que el retrovisor nos va ocultando las últimas jaras hasta que el olor de esteros se nos mete en la encima del primer deleite porque oteamos la Onuba nuestra que también nos amamanta.

Ramón Llanes

miércoles, 1 de julio de 2026

ESPERA

ESPERA
Alfombras y levitas
esperan un encuentro de labios y sonidos
allá en los cielos plácidos
y los roquedos
que huelen a tizne y nana.
De brezos la prudencia,
de sed la altura, de pasión, la nuestra,
en mitad, el infinito.
Ramón Llanes.

APENAS

 APENAS

Apenas tres destellos de luz
y pronto sombra.
Apenas un compás de silencio
y siempre gritos.
Apenas un momento de siempre
y pronto nunca.
Apenas unas horas de hoy
y pronto ayer.
Apenas un minuto de furia
y pronto miedo.
Apenas una gota de vida
y pronto muerte.
Apenas tus palabras de amor
y pronto olvido.
Apenas una risa de gozo
y pronto llanto.
Apenas una fuente de agua
y pronto sed.
Apenas un hilo de libertad,
apenas un hilo.
Ramón Llanes. (de ÁMBITO SUR).