RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

jueves, 12 de febrero de 2026

GENERACIÓN RADIO

 GENERACIÓN RADIO

 

Aquello necesario de inventar se hizo posible hace poco más de un siglo, fue la radio que sigilosamente se nos adentró en las vísceras y nos ayudó a crecer; y creció con nosotros y nos apuntó a la solemnidad de los solsticios; esa máquina humana mágica que nos acercó los abismos y las sorpresas, que nos puso alfileres en las manos, que amó con nosotros y murió en nuestra pena tantas veces, esa radio humanista que hoy cumple el sueño de haber llegado hasta este infinito de la realidad, a esa radio de pócimas en palabras y de enseñanza vital, a ella nos referimos en el halago; a ella con su generación amada tan detrás, tan delante, a ella como niña en el juego de ternuras, a ella como mujer en el consuelo; a ella como creadora, sabia, edén de las mañanas abiertas y columpio en las tardes más íntimas. Sea radio siempre la voz de los seres nostálgicos, de los amantes, de los decaídos, de las mujeres alegres del entorno mundo; sea radio el placer hallado en la mediodía del tiempo, sea radio la vida.
Ramón Llanes. 13.2.2026




 

miércoles, 11 de febrero de 2026

COSAS DE TODOS LOS DÍAS

 COSAS DE TODOS LOS DÍAS

Cuesta pensar que en otros lugares la vida no es plácida, que el dolor cruje cuerpos y sentimientos, que no existe acuerdo de entendimiento entre los habitantes; es difícil pensar desde aquí que las disputas presiden los negocios, los plenos, los colegios, los jardines, las asociaciones, las paredes, las sombras; es complicado hacerse a la idea de la existencia de un mundo peor escaso de libertad o conciencia, sometido, triste, delicado de salud, con eternas necesidades de vindicar la felicidad; no resulta fácil identificar a los seres que otros territorios habitan y que no desean seguir compartiendo el “algo” que con otros une; en esta parte del universo, con mar cálido trayendo brisa, la luz encendida a tope en los esteros, la prisa envejecida, los colores de la risa siempre puestos, la canción en los labios y la pena fuera del tajo, en este lugar se sucede la vida sin pelmas que incendien la sabiduría de custodiar la convivencia como el más preciado de los tesoros.

CLASES DE PENSAR

 CLASES DE PENSAR

Si de nuevo fuere costumbre la soledad, el pensamiento, la palabra, como armas, como útiles de vivir, lienzo donde se plasmaran además colores de emocionantes sentimientos y al caer en los ojos se expresaran y se compartieran, ideas para dejar quizá la vida, acciones para alcanzar quizá los sueños. De nuevo la intimidad, con acento de luz, la creación, el ser visto en estado puro, lo imaginado.
Impartirán en la academia clases de pensar para los listos que se apunten, para quienes escriban su sobrenombre con esperanza, para quienes aludan al conocimiento en su interés. Otra vez, el golpe que arrasa la mediocridad y corta viento áspero convertido en zumo de ademanes, de formas, de identidad. Ni existencia de trastos, poca rabia, salud a las templanzas, al concierto y a las revelaciones. Irán a la academia desecho de políticos, tardíos eclesiastas y toreros sin taleguilla; asumirán el programa, pertenecerán al elenco de los escogidos en el lugar donde no se echan los leones a la arena y cada artista es un mito.
Las clases de pensar serán para mirar la sombra, apretar los dientes, ensimismarse, rectificar, adormecer o engullir errores. Para cuando, de nuevo, sea costumbre iniciar el contacto con la vida, evitado de prácticas endógenas y la palabra herede al pensamiento. Y la conclusión admita apuntes.

martes, 10 de febrero de 2026

PELLIZA

 PELLIZA

Este vocablo, de menos uso lingüístico que antaño, proviene genéticamente del latín tardío “pellicea” cuyo significado se traduce en “una prenda de abrigo hecha o forrada de piel fina”; tuvo después sus derivaciones y a cualquier chaquetón grande y capaz de impedir la entrada del frío en el cuerpo se le llamó “pelliza” e incluso “pellica”. Por estas tierras, no especialmente duras en los inviernos, parecía natural encontrar personas mayores con su pelliza y su gorra. El tiempo ha ido creando sus sinónimos y ahora una zamarra, un tabardo, una cazadora, o un gabán se han convertido en esos sinónimos que reflejan tal vez cosa distinta a la pelliza pero que han venido a sustituirla. Aquella voz primigenia casi que es solo nostalgia. Ahí queda.
Ramón Llanes. 11.02.2026.

APÚNTAME

 APÚNTAME

Me parece no estar aquí, tengo la leve impresión de haberme ido o de haber pasado sin pulso por el agasajo de la memoria; apúntame para esta tarde en el asiento 14 del autobús de la vida que tal vez me haga falta un kilo y medio de realidad, porque las nubes, las metáforas y los vientos me han sacado los colores de la ficción. Parezco una desventura, un mendigo sin papeles, una media hora sin la aguja del minutero. Ay, si yo fui un lector sorpresa en las escaleras de la mina, qué de mi resulta ahora imperceptible, tal vez la barba, el poco pelo, la prisa o mi propia insonorización. Por si acaso aun soy un llamado a la estirpe de los aspirantes a optimistas, apúntame a cualquier colegio donde los niños se limpien los mocos con la manga del chaleco y haya charcos en el patio, apúntame, te devolveré con versos los placeres otorgados. Ahora hablemos de otra cosa, de algo distinto a las noticias del día. No te olvides, apúntame de nuevo en tu amistad.
Ramón Llanes. 11.02.2026

lunes, 9 de febrero de 2026

TIEMPO DE AROMOS EN MI TIERRA


 

DE SOMBRA

 DE SOMBRA.

La luz no justifica la vida,
delicadeza es la sombra,
tiene espacio,
rendijas que la cubren
y a la claridad halaga
y aprisiona,
el color es el afecto
y la frecuencia.
Se caen las sombras
prohibidas en la luz.
Ramón Llanes. (De EL DESEADO TIEMPO DE LAS SOMBRAS)