RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

martes, 7 de julio de 2026

DERECHOS INNEGOCIABLES

 DERECHOS INNEGOCIABLES

El precioso verano se ha convertido en una estación de tránsito para cualquier destino. Algunos llegarán al otoño, otros saltarán ciclos y serán capaces de acabar de nuevo en otro estío. Incertidumbres, en definitiva. Así, se me quemaron las manos buscando en mi cajón de derechos, aquellos que han organizado mi vida de manera próxima y profunda; vida cierta, sin versatilidades ni extrañezas; vida con un sobresalto de última hora que me intenta limar derechos de la máxima madurez.
Ordeno los derechos con la jerarquía de su grandeza, les asigno el etiquetado de importancia y les pronuncio el respeto con todas las mayúsculas; a nadie es permitido -ni por evolución, inercia o mandato- destruir o desbrozar los derechos innegociables que son el eje central de las causas y el bienestar del ser humano. La vida exige una ilimitada protección, desde los poderes públicos y desde la sociedad. La restricción en los medios que sirven para el cuidado de la vida, -díganse prevenciones, diagnósticos, atenciones médicas, atenciones quirúrgicas, medicación etc- supone una merma con respecto al deber de protección debido. El derecho a la vida, a la seguridad a la vida que cada cual tenemos inscrito, en todos los términos de despliegue de dispositivos que incidan en su garantía, en todos los conceptos que sean adecuados para conseguirlo, es un indeleble deber imposible de eludir en democracia para quienes ostentan, -por propia voluntad y por sufragio universal- el deber de su protección.
El cuidado de la vida desde su inicio, a todos los ciudadanos, en todos los momentos, tiene que constituir un principio inalienable para que su dedicación desprenda objetivos cumplidos de mejora de la calidad de la vida física de cada individuo. El derecho a la vida no entra en estas escalas a los efectos de competir, es el derecho por excelencia.
Esta opción ha dejado de entenderse en los últimos tiempos y emanan desde los poderes públicos actitudes de conspiración contra quienes ejercen el servicio al cuidado de la vida y contra los elementos materiales que les son complementarios e imprescindibles para tal servicio, con sobredosis de deslealtad y vulneración a los principios constitucionalmente consagrados. No puedo dar a ello mi consentimiento y elevo a la instancia mayor su mayor respeto y su inmediata rectificación.
Rllanes.

domingo, 5 de julio de 2026

NADIE TE MIRARÁ CUANDO DESFILES

 NADIE TE MIRARÁ CUANDO DESFILES

 

 

Seguro marcharás

erecto y con el fusil colgado,

un creyente de libertad deforme,

un corsario del mundo y afamado

por conmover mocitas de renombre.

Y nadie  mirará,

y nadie te verá

ni serás siquiera honroso hombre

de larga credencial,

de garante verdad,

ni al verte desfilar serán conformes.

 ¿Y cuándo gritarán

que sobra desfilar?.

La Paz no necesita tu uniforme.

 

 

Ramón Llanes

DESAFINANDO

 DESAFINANDO

Canté para alegrar un instante del mediodía
al sopor de una sombra ardiente,
canté para desafinar las distancias
que me pueblan de inversos placeres
el ritmo de la vida,
canté conmigo, para mi sola conciencia,
y me quedé despierto
desafinando las gradas altas del sueño.
Y pervivo.
Rllanes

sábado, 4 de julio de 2026

FRÁGIL POEMA

 FRÁGIL POEMA

Cualquiera es soldado
con licencia para olvidar,
cualquiera cree tener el don
de ganar. Y así, nadie es perdedor,
nadie aprende las reglas de la ética,
la disciplina del afecto.
Ha desaparecido
el privilegio de la conciencia,
esta selva se seca de amapolas,
preside el ambiente un tufo
a tanque oxidado y a penal.
Los animales reproducen vida
en Ítaca, las plantas en Jíbaro.
Se han llevado el oro de Tharsis
a las colmenas de avaros de Troya,
es el espacio un cenagal de indiferencias
donde domina un pirata
que rompe las estrellas con el garfio
y quita luz a los astros. Isla Negra
se ha quedado indispuesta
en la crecida del verso.
Autorizaron a cualquiera
para mandar con licencia,
para quemar almanaques, borrar músicas,
encarcelar el aire, envenenar el agua
y mutilar todos los poemas.
Ramón Llanes
(del poemario MEMORIA DEL PRÓDIGO)



EL ERROR DEL VOTO

 EL ERROR DEL VOTO

Dadas las circunstancias y vistos los efectos del voto -a veces tan nocivos y tóxicos- sería confortable evitar estas adversas formas de llegar a la democracia, inventar alguna otra manera para elegir a los representantes del pueblo y establecer pautas distintas; ya se ha evidenciado que así no funciona el sistema. Primero por no estar debidamente legislado el protocolo que debe evitar tantas elecciones juntas y segundo para que nuestro voto no sea una ficción, una entelequia parecida a la quimera que adquiere razón de servilismo del votante al votado a quien se destina. El voto es un error porque no atiende la expectativa que provoca, porque deja de tener cualidad desde el momento en que se emite y porque se le pierde el rastro y pasa a propiedad de otros para con él modificar la vida del votante a su descuidado capricho.
El voto es un error, como es un error comprar leche y observar que te vendieron café; o adquirir una moto que no funciona; o pertenecer a un club de bailarines y enterarte que es un club de coheteros. Con el voto también te dan aquello que no es, lo que no te anunciaron en la caja, una mentira que altera el sentido común. Con el voto nuestro, alguien roba, otro alguien se hace importante, otro prevarica, algunos perciben unas pensiones desorbitadamente injustas, otros pactan con el diablo social y muchos se pasan la responsabilidad por el olvido. Esos son los resultados del voto nuestro. Para que así no sea habrá que inventarse otra fórmula.
Ramón Llanes.

viernes, 3 de julio de 2026

PRIORIDAD NACIONAL

 PRIORIDAD NACIONAL

Incluir este concepto de prioridad nacional como nuevo supone osadía lingüística fuera de lo propiamente empírico necesario para componer cualquier vocablo o establecer contenido. Una de las teorías ya antigua donde se asentó el fascismo se cuidó de defender a modo de slogan el “tú o yo” que chocó con aquella otra propuesta por el humanismo del “tú y yo”, también muy utilizada en religiones monoteístas. Desde entonces el criterio genérico de las corrientes filosóficas -unas ultraconservadoras y otras progresistas- se ha dividido en fronteras, formas que han servido para las exclusiones de unos seres por otros seres; la etnia, el color de la piel, la procedencia social, el credo o la posición económica, han sido causas de distinción utilizadas por algunos sistemas en evitación de invasiones o colonizaciones imaginadas.
Todas las sociedades han tendido siempre a proporcionarse líneas evolutivas de avances tanto en tecnología como en pensamiento y así se asentaron los principios de la Ilustración, de la Declaración Universal de los Derechos del ser humano, de la Revolución del Mayo del 68 y de cuantos tratados de Ética y Filosofía han alimentado las tendencias acordes con las posiciones más necesarias para alcanzar mejores cotas de progreso y bienestar. También la Ciencia Jurídica y la Economía se han alineado en este sentido, con otra concepción no se hubieran tocado metas tan suculentas. La mente ha registrado tanta imaginación y ha llevado a cabo tanta avanzadilla que ni a nostalgia huelen los parámetros de antaño sobre velocidad, conocimiento, índices de analfabetismo, superación de enfermedades, etc. Es un tiempo muy abierto donde no cabe la regresión a métodos superados, nada de volver atrás en Medicina o en Investigación, en Arte o en capacidad de desarrollo.
De ahí que la mal tildada “prioridad nacional” solo vislumbre un panorama de crónica vuelta a una irrealidad viciada por la oxidación del tiempo, una predicción vendida como alegoría a lo auténtico, como volver al carburo, a la eliminación del vehículo a motor, a la anulación de los medios visuales o del mando a distancia; un ejemplo de abrazar otra vez todo aquello que la sociedad quiso olvidar por inútil. No será posible, las utopías no juegan en este campo de regresos, juegan a crear expectaciones, a diseñar mil mundos donde solo existe uno.
Legislar ahora sobre constituir una prioridad nacional con significado de eliminar injerencias es imposible; no está acomodada la vida solo en un decibelio, no se alimenta el ser humano solo de un producto, no provienen las riquezas necesarias de unas solas manos. Es imposible generar los límites de exclusión, las sociedades modernas no han avanzado tanto para retroceder en humanismo. Cada humano es protagonista en cualquier sistema y no son admisibles normas que afecten a romper derechos y a anular la regulación de tránsito en sociedades que se precisan unas de otras para subsistir; no es posible impedir la exportación ni la importación, no podrá el poder legislativo olvidar en unas líneas todo cuanto las civilizaciones influyeron unas en otras. Retrotraer la vida a un tiempo sin el uso de “filosofía”, “democracia”, “teatro”, “hemisferio”, palabras y conceptos todos procedentes del griego, no es posible. Empezar a vivir sin el conocimiento jurídico de las leyes romanas necesitaría configurar un ordenamiento sin fuentes; renunciar al disfrute de una obra musical de Mozart o de Albinoni o a contemplar a Caravaggio o Botero, sería inaudito; desacreditar ahora la música de Latinoamérica por entenderla como un perjuicio endémico o evitar el pronunciamiento de vocablos como “aceite”, “aceituna”, “alcoba”, “ojalá” o 4000 más que en nuestra lengua tienen origen árabe o quitar de nuestra ciencia el “álgebra” o el abrazo o la tolerancia o el sistema numérico, con procedencia árabe, o destruir todas las obras de arte del mismo origen- Alhambra, Mezquita, Giralda, etc- que son patrimonio de nuestra humanidad, es imposible.
El engendro de prioridad nacional no tiene fundamentos ni cimientos como para lograr establecerse en una sociedad que se preocupa de actos y pensamientos amables para ofrecer posiciones de progreso sin renuncia a la riqueza aportada por otras civilizaciones y sin alteración de la dignidad de cada ser humano.
Ramón Llanes. 4. Julio 2026.