JULEPE
Nuestro patrimonio lingüístico nos
permite acercarnos a casi todas las formas que necesitamos para entendernos y
comprendernos, hemos bebido de muchas e importantes fuentes que nos han formado
en el habla. Hoy traigo esta curiosa palabra JULEPE que está por ahí escondida
en nuestro diccionario sin hacer ruido pero que se utiliza para ciertos
momentos que ahora describo. Proviene del árabe-hispano. ǧulláb, y este del persa gol āb 'agua de
rosas'. Tiene muchas derivaciones porque en efecto es
una poción de aguas destiladas, jarabes y otras materias medicinales así como
un juego de naipes, un esfuerzo o
trabajo excesivo de alguien, un golpe, una tunda, una paliza. También es
reprimenda, castigo, susto, miedo (de uso en Sudamérica). Dar julepe a alguien
es meterle prisa, dejarlo sin baza, hacerle trabajar en exceso, imponerle larga
tarea fatigosa, etc.
Todos estos significados son sinónimos de esta curiosa
palabra que nos ha llegado de otra cultura a modo migratorio y que ha servido
para engrosar nuestro ya extenso y bello vocabulario castellano. Ahí queda.
Ramón Llanes.



