RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

viernes, 24 de julio de 2026

SOLO LOS ANIMALES PUEDEN SER FELICES

 SOLO LOS ANIMALES PUEDEN SER FELICES

Los animales no conocen el sentimiento del odio, no saben del rencor, de la codicia, de la arrogancia, solo ellos pueden ser plenamente felices. Son solidarios, cultivan el compañerismo, no transmiten desánimos, se aman cuando ambas partes lo aceptan, no tienen fusiles, no quieren separarse de su tribu y duermen con el instinto tranquilo.
Entre nosotros son las cosas de otra manera: divagamos, terciamos, rompemos, batallamos. Tenemos el desvalor del pensamiento, formamos los mundos que ya están formados, destruimos las verdades y montamos un andamio con ilusiones ficticias para caernos en el primer escalón. El pensamiento nos traiciona, el odio nos transforma, la soberbia nos aparta, la fuerza la utilizamos para vencer a quienes no son nuestros enemigos.
No es verdad que llevemos genéticamente una parte animal, ya se ha perdido con el tiempo, ahora somos seres irracionales separados de aquella primigenia biología. Con este panorama habrá que considerar la idea de volver al árbol aunque ello solo nos aporte felicidad.
Ramón Llanes

A VER SI SOMOS CAPACES

 A VER SI SOMOS CAPACES

A ver si somos capaces de comprender
que todos somos seres humanos,
con dientes y muelas, con riñones,
pelo, boca, uñas que crecen, resfriados.
Que todos, da igual la piel o el lugar de procedencia,
vamos a morir un día
y abandonaremos estos cuerpos
que son prestados,
que no tiene importancia de qué color sean
o qué rasgos los haga diferentes.
A ver.
A ver si somos capaces
de darnos cuenta que nuestra estancia en el planeta
es temporal y accidental donde hayamos nacido,
puro azar si comemos o nos morimos de hambre,
si hablamos sirio, o alemán, o ruso, o japonés,
si creemos en Mahoma o Jesucristo.
Que lo importante es que nuestra alma vibra
con la belleza, con el amor, con el desasosiego,
que todos desconocemos el sentido de esta vida,
que todos sentimos miedo ante la muerte.
Que estamos aquí todos juntos
compartiendo espacio y tiempo, desamparados,
sin saber de dónde venimos y adónde vamos.
A ver si somos capaces
después de tantos miles de años
de aprender a ser vecinos solidarios.
De darnos un poco de calor unos a otros.
De no hacernos daño.
Ramón Llanes.

miércoles, 22 de julio de 2026

PAISAJE DE FUEGO

 PAISAJE DE FUEGO

!Oh, qué debilidad de paisaje¡,
roto el termómetro,
mezquina la armonía,
idiota el tiempo,
impiden el discurso del aire,
van náufragos al mar colmado
sin orillas.
Los musgos crean memoria de calor
y hacen rosquillas en la tarde,
el ambiente sufre infartos,
los ciegos andan oliendo
irresistiblemente a estío,
el fuego es fruto de moda
que quema los ciclos,
fue al credo del verano
a arder lúpulos,
instauró un ocre a destiempo
en mentideros de bulla
aprendices de hormigas.
Mandan pintores
y diseñan un bodegón de miedos.
!Oh, qué será volver a la ganancia del paisaje¡.
Ramón Llanes



martes, 21 de julio de 2026

DE LOS MIEDOS Y OTROS SUSTOS

 DE LOS MIEDOS Y OTROS SUSTOS

Vine a profanar los miedos.
Esos serafines del sueño
que desgranan la facultad de dormir,
persisten al despertar
y conviven como parásitos
en este armar, desarmar, demoler
y deshacer ficciones que es la lontananza
del hombre solo.
El miedo del solsticio pasado,
del mentor presente,
del venidero tiempo de ventisca,
de todos los miedos que se juntan
en el asco y frenan
la palabra, la añoranza, el deber.
De los miedos acólitos que descreen
salmos, desprecian cereal y lodo,
acusan, disuelven, castigan, orinan
con desprecio en la acacia
sin respetar que duermes
y que eres tú, en viveza
quien lo sufre. A esos miedos
traviesos y leprosos
vengo a ahuyentar del frasco donde
amas.
Ramón Llanes

AMOR CONTADO

 AMOR CONTADO

Cualquier sentimiento de felicidad, alegría o emoción experimenta un salto cualitativo y aumenta si es contado o compartido con alguien, de igual manera que cualquier sentimiento de dolor o pena disminuye al ser también contado o compartido. Dedúzcase que a pesar del arraigo como seres individuales que somos, tenemos esa cuota impresa de solidaridad de la que unas veces hacemos gala y otras reprochamos.
Cuando pienso en mí, me cuento cosas que me elevan mi nivel de autoestima y las menos de las veces, al pensar en mí, me vienen recuerdos o pensamientos que me derrumban. Estoy en esa línea irreal de la incomodidad unos momentos y en la otra de placer, otros momentos. Cuando pienso en tí, amada mía o tierra mía o madre mía o sueños míos o patria mía, recupero mi estado más natural y acuno todas las formas de esperanzas, todos los proyectos, todas las palabras de buenas entrañas y lucho o escribo por agradarte; eso intento cuando pienso en tí.
Cuando pienso en nosotros le pongo un subrayado en rojo cálido para que podamos prescindir de flecos que hielan el alma de todos y de sustos y soberbias que sacuden nuestro interno suburbio de paz. Y sé que nosotros somos el alimento germinal de este amanecer llamado vida. Hagamos constar nuestro desprecio por el hedor de la pena que nos subyuga o contémosla también para que se desmerezca a sí sola, disminuya y desaparezca de nuestro panorama de luchas.
No sé si pensando en nosotros lograremos diseñar un zaguán más amplio, con mejores escaleras, mejores gentes y más amorosamente soleado que este viejo que ahora tenemos; yo llevo años en este empeño.
RAMÓN LLANES

lunes, 20 de julio de 2026

EN TREINTA VERSOS, LA VIDA

En treinta versos, la vida.

Me recito mi vida sabiendo que he nacido.
Con esta luz de sur los ojos me han colmado
de horizontes de tierra. Me han amado
hasta un infinito sutil fiel bien definido.
Mis días son insomnios remendados,
mis noches son momentos definidos,
mi paraíso son versos que he cosido
con pespuntes del hilo que he ganado.
La insidia y el rencor no se han parado
a husmear en mi razón y he sabido
regentar mi alcoba con el mismo atino
que la pasión me ha dominado.
Hasta los sueños malgastados y perdidos
forman parte de mi “yo” no completado
porque no son las canas misión de mi cuidado
ni a la bolsa en buen recaudo la he metido.
En el alma llevo la prisa, los amigos,
un libro, una guitarra, un credo, lo soñado,
lo real, lo vivido, la paz y lo deseado
y no le he puesto final a cuanto aspiro.
En poco más que amar me quedo resumido,
solo con versos quisiera haber cambiado
este dogal de mundo que para vivir me han dado
y no renuncio al placer de reandar por mis caminos.
A dios, que todos me dicen que ha existido,
no lo busqué ni me sentí esperado
ni de menos le eché ni me ha llamado
ni ha sido en mis entrañas recibido.
En poco más de dar y amar mi vida se ha quedado
y espero no perder con ello lo querido.

Ramón Llanes.

FANDANGO. AYER