RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

martes, 8 de septiembre de 2026

EXPRESIONES EMOCIONALES DE EL ANDÉVALO. CAP. 15º. LA POESÍA 2

 EXPRESIONES EMOCIONALES DE EL ANDÉVALO.

(Capítulo 15º).
LA POESÍA-2
De Isabel Orta Peral de Cabezas Rubias.
APRENDÍ A CONTAR
A Cabezas Rubias
Aprendí a contar estrellas
en las noches de estío
cuando sentados al fresco
mi abuelo señalaba los astros
con su dedito huesudo
y todo su amor en la mirada.
Aprendí a contar los días,
las semanas y los meses
que me separaban de mi pueblo,
de sus calles empedradas,
de sus afables gentes.
Aprendí a contar historias
durante las siestas de verano
cuando mi abuela me hablaba
de guerras pasadas,
de miserias y esperanzas.
Aprendí a amar a mi pueblo,
mi pequeño Rubias del alma,
mi pequeño pueblo
blanco y poderoso,
donde nadie es forastero.
Aprendí a contar estrellas,
a contar historias,
a soñar despierta
en mi pueblo,
EN MI CASA.
Foto: Antonio Haldón



EL ENCUENTRO

 EL ENCUENTRO

Ayer apenas éramos extraños y hoy me produce comodidad haberte conocido. Aquella circunstancia no buscada y tan casual, aquella tarde a las seis, aquella plaza con luz, aquellas primeras palabras sobre la política del sentimiento, tus ojos puestos en todas las cosas, los compañeros hablando de desencantos, el tiempo, tan dócil; lo recuerdo como una grata sorpresa, como si me tocara encontrarte, como si estuvieras allí porque yo llegaría.
Ahora, cada vez que comprendo tu nombre y escribo tu sonrisa, me secciona la complacencia del alma una doble sonoridad de música nueva que impulsa un timón sin destino porque son los espacios quienes acuden abiertos a la complicidad nuestra, etérea y fértil desde la primera señal. Ni siquiera llamarle amistad, solo encuentro y tal vez serendipia afectuosa que vibra desde la primera atención. Sin conocer de ti más allá del nombre y sabiendo solo de tu físico, habiendo intercambiado pensamientos y risas, siendo seres de distinta procedencia, con deberes sociales distintos y con edades desiguales, nos mantuvimos erectos en el agrado, gustándonos en el trato y considerando que algo común unía toda la amalgama de distinciones.
Al cerrar la página de aquella tarde, doblegué el sentido que para otro asunto tenía y me encaminé, escritura arriba, a dedicarte las primeras salvas, no huyendo del tiempo ni aclamando las ligerezas de la segunda emoción, solo derritiendo las sobredosis del mejor sentido a la conformidad. Nada más de ti he conocido para no llamarte, como dije, a la esclavitud de la amistad; solo ahí, en todas las puertas encendidas pero sin limitación de la conciencia, sin arraigo, sin voluntad; solo el pulso determinando el deseo, las cosas en sus sitios, los destinos en su crianza y las vidas en sus loterías. Saber solo tu nombre, no más que conocerte por la sonrisa, es el trance que guardaré de aquel encuentro de las seis en la plaza con luz, una tarde de la vida.
Ramón Llanes

lunes, 7 de septiembre de 2026

EXTRAÑAS VOCES EN LAS CALLES

 EXTRAÑAS VOCES EN LAS CALLES

Gentes de supuestos trapíos han salido a los columpios a vindicar nada, son del equipo contrario a todo y quieren hacer ruido para asustar a quienes creen contrincantes de una nada efímera que es la simbología del poder; el aire de sus calles aguantó el bullicio, les permitió continuar en el error de inculpar y tratar de ridiculizar a los elegidos pero ellos no saben que no fue el aire quien les permitió gritar y abanderar la protesta, ellos no estuvieron cuando los demás hacíamos la democracia y construíamos sueños infinitos para procurar una sociedad mejor y más justa, ellos no corrieron delante de los represores, no estuvieron encarcelados por representar sus ideas y defenderlas, ellos eran los verdugos y nunca sabrán que no es su razón quien les permite el vocerío ni es su calle quien les sufre, es sencillamente la tolerante democracia en la que ellos nunca creyeron. Ahora se columpian quienes otrora rompieran los columpios; parece una absurda paradoja pero es la vida.
Ramón Llanes.

SETIEMBRE ES UN PUEBLO

SETIEMBRE ES UN PUEBLO.
Setiembre es un pueblo
con mil calendarios
en el alma puestos,
una iglesia, un santo,
una plaza, un gesto,
seres solidarios,
armonía y beso,
calores y espacio,
premura, sosiego,
voces, paz y cantos,
romance y silencios,
es setiembre llanto
por quienes se han muerto
en el vecindario,
es también recuerdo,
unión de diario,
personajes viejos
que adornan el patio
y muchachos nuevos
con sus idearios.
Setiembre es un pueblo
infinito y ancho,
romántico y bueno.
Rllanes.

EXPRESIONES EMOCIONALES DE EL ANDÉVALO. CAPÍTULO 14º. LA POESÍA.

 EXPRESIONES EMOCIONALES DE EL ANDÉVALO.

(Capítulo 14º).
LA POESÍA
De Manuel Chaparro Wert nacido en Riotinto en 1901.
ALOSNO
Isla en los mares de la serranía,
conservas tus añejas aficiones
y en azul de sonrisas y canciones
diluyes tu ancestral fisonomía.
En la clara y leal monotonía
de tu vida revives emociones
de tiempos netos tintos en blasones
y en episodios de caballería.
Tu trajín tiene fijo su destino
en la quietud piadosa de un crucero
en la ruta sin fin del peregrino.
Hoy, como ayer, adoras el sendero;
que, igual que tus esquinas, tu camino
canta humildades con vigor de acero.


Ramón LLanes.



domingo, 6 de septiembre de 2026

DESCUBRIENDO SETIEMBRE

 DESCUBRIENDO SETIEMBRE.

Voy descubriendo los días,
en una noche la luna,
en un alivio el silencio,
en un gesto su alegría,
en otro gesto fortuna
a setiembre descubriendo
como si fuera un baúl
entre sombra y entre luz
entre cerrado y abierto,
sorpresas de una en una,
aquí todas las manías,
allá todos los defectos,
trozos de melancolías,
cuatro dosis de ternuras,
un paisaje, un recuerdo,
una soledad vacía,
pasiones, prisas, premuras,
sonrisas y sentimientos,
es setiembre fantasía
en medio de lluvia y tiempo,
setiembre, nuestra aventura,
palidez, refugio y cuento.
Ramón Llanes.

EXPRESIONES EMOCIONALES DE EL ANDÉVALO. CAPÍTULO 13º. CONCLUSIONES.

 EXPRESIONES EMOCIONALES DE EL ANDÉVALO.

(Capítulo 13º)
CONCLUSIONES.-
Desde la óptica tratada con esa perspectiva más poética que antropológica referimos y asentamos a modo de conclusión que este lugar pequeño en el mundo llamado Andévalo contiene una multitud de elementos productores de emociones que a la vez le configuran con esa versatilidad y distinción que hemos expuesto. Apuntamos que El Andévalo es una emoción o son a la vez un millón de emociones juntas.
Quizá por estar ahora en Huelva permítanme ofrecer a esta tierra mi homenaje personal con un brindis de afecto emotivo por el acomodo y la hospitalidad que siempre puso al servicio del bienestar de los andevaleños que por una u otra causa tuvimos que asentarnos aquí. Si El Andévalo es nuestra madre Huelva es nuestra abuela, tan mimosa y tan amable. Con honor la respetamos y la queremos.
Aunque podrá ser tema para ampliar más esta reflexión no puedo cerrar esta página sin llenarla de poesía, el sentimiento andevaleño que los seres humanos del hábitat han ido formulando en el tiempo.
De Vanesa Navarro Calero de Nerva.
A NERVA, MI TIERRA
Me enamoraste con tu sangre rebelde,
con tu lucha valiente,
con tus rojos atardeceres
y me convertiste en tu guardiana, para siempre.
Me enamoraste de tu libertad,
de esa Villa que hoy se muere,
de esa Peña donde te entregué mi lealtad
y te robé los besos que pintaron en tu rostro,
tus ilustres nervenses.
Que yo me muero de celos
y que mi alma por ti enloquece
cuando te bailo en mis desvelos
cuando defiendo lo que mereces.
Que si no es por nuestro amor
¡Ay, Nerva!
Qué canalla eres.
No me sacio con tu arte,
no me canso de tu piel,
me embriagas con tu sangre, verde y roja, tan roja, a la vez,
que si no es por nuestro amor
¡Ay, Nerva!
¿Cómo sobreviviré?
Ramón Llanes.