ME CUENTAN DEL ROCIO
RAMON LLANES
DE LITERATURA Y FOTOGRAFIA
RAMÓN LLANES
miércoles, 20 de mayo de 2026
ME CUENTAN DEL ROCÍO
HABLÓ EL CANTE
HABLÓ EL CANTE
martes, 19 de mayo de 2026
ROCIEROS
ROCIEROS
Ya vas
cumpliendo tu sueño. Has montado en la carreta, el aire te echa soplos en las
sienes, entonas aquella vieja sevillana que aprendiste, te has puesto traje
corto y sombrero, tienes, se te nota, un semblante distinto como nuevo o sacado
de tus entrañas. Te he visto, todos te hemos visto paseando tu elegancia por
entre los adoquines. Vas realzando la belleza y brindo por ti con esta copa de amistad que no tenemos o que
sí tenemos.
Te he visto también a ti, romero de caballo y espuelas. Vas
alegre desde la sonrisa y engalanas el pastel de las calles, me gusta tu grupa
llena de colores, te llevas a los caminos de arena el compromiso de la fe y la
diversión. Ayer me dijiste que amas a tus gentes, a tus compañeros de casa por
unos días, que amas a los que se entienden, como tú, en la copla y el
cansancio, me dijiste. Te miro y me pareces otro y brindo por ti con el abrazo
que quizá nunca nos dimos.
Y a ti peregrino de vara y zapatillas que enlazas el día
con las estrellas de la noche y bebes de la ansiedad en un sendero que no tiene
fin. A ti, gitana de ocasión que te has puesto más preciosa que nunca y te
distingues en la sencillez de la luz con castañuelas de risas, y te enredas con
la flor y tus miradas se pierden entre los volantes y tu voluntad se hace
creencia entre los salmos que te inspiran el ambiente.
También a ti, rociero de miradas, te he visto soportando
el pesar de la espera en los nidos de la ausencia porque no te vas. Te he visto
inquieto y sobrecogido por los lances del gentío cuando todo se dirige a la
ermita y tú te quedas con un premio de consolación que es tu pensamiento.
También por ti brindo a copa llena por las veces que llegaste.
A un sueño sin hacer y sin memoria, rociero de nunca,
precursor de otras estampas, a ti que no vas, que no sientes, que nunca serás
casco, cante, convivencia o romero. También a ti te he visto en las ropas del
camino, vagar sin entender. Y también por ti brindo con las manos abiertas
porque todos somos un poco de todo y tú no eres la excepción.
Reza, rociero, o canta o llora o grita, por quienes
llegan y por quienes se quedan. Reza si puedes, si sabes, si amas, con la
oración de los peregrinos que siempre tienen una razón. Y haz el camino a tu
forma, verás que parece la vida.
lunes, 18 de mayo de 2026
CONFIDENCIAL
CONFIDENCIAL
Escribir
requiere adecuar el pulso a la memoria, invertir en arrojo y sacarle al placer
su máxima clarividencia. Se hace el preámbulo y se mascan las palabras antes de
anotarlas en la pantalla puntual que dispone el sistema; se merodea por la
suerte de los adjetivos para que estén dispuestos a la menor inspiración, luego
se inicia el grito con la fuerza de un parto, se escogen los artículos y se
comparte tiempo con sabiduría un largo rato hasta que la plana quede
exquisitamente acabada y logre arrancar al autor una sonrisa de complacencia.
Una vez en
el aire las ondas insonoras se encargan de publicitar lo escrito sin tocar un
ápice la línea sostenida, el verbo subjuntivo, la coma separadora, el fondo
adverso o las esdrújulas acertadas; de letra a letra podrá, quien se empeñe,
encontrar su reflejo o su apariencia; de palabra a palabra, con la solución
aritmética de la sintaxis, los conceptos expresarán el mundo que el autor
planteó, sus teorías sobre la vanidad o sus creencias insólitas sobre la ínsita
posibilidad de la muerte. Todo lo escrito convirtió el blanco virtual en un
texto vivo, dejó de existir en la memoria y se plasmó en una realidad con
cualidad y capacidad para generar pasiones, odios o simplemente pensamientos.
Las palabras tienen esa utilidad, están para adormecer, despertar o volar;
están para expresar colores, explicar un dolor o maldecir un sueño; la palabra
seduce, corrompe y libera.
En la
última noche estaban las sombras puestas en la ventana, como imaginando un perfil
de teatro, con su figura de luna y sus muchas estrellas, cuando sonó el teclado
desde la suavidad del silencio, escribiendo con pausa de ternura una reflexión
confidencial sobre cómo se buscan en el otero de la imaginación las sensaciones
y sobre cómo siempre ayuda la tenacidad en la tarea, cuando entendió que no
salió el texto pretendido sino un pasaje más o menos lógico de cómo es, en
general, la vida. Y al poco llegaron las primeras luces empujando a las sombras
y quebrando una parte de lo pensado que, curiosamente, también se parecía, en
general, a la vida.
Ramón Llanes.
NO
domingo, 17 de mayo de 2026
MI VOTO
MI VOTO
CONSIDERACIONES SOBRE LA DERROTA
CONSIDERACIONES SOBRE LA DERROTA

