RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

miércoles, 9 de septiembre de 2026

SOMOS II

 SOMOS (II)

Para lo bueno del saldo
y lo peor de la herida,
para lo alto y lo bajo,
para el redil que cobija,
para la lucha y el tajo,
para la misión de arriba,
para el beso y el regalo,
para jugar la partida,
para perder lo ganado,
para despejar la ira,
para vivir sin halagos,
para desterrar la huida,
para recordar de un trago
el amor que no se olvida,
para morirse despacio,
somos, tú y yo, la vida.
Ramón Llanes.
Foto: Ramón González Gallego.


LA EXPRESA VERDAD DEL LENGUAJE

 LA EXPRESA VERDAD DEL LENGUAJE

Somos incultos y neófitos en la cultura del lenguaje y hacemos que nuestras palabras, muchas veces, pisoteen los conceptos; olvidamos la inclusividad cuando al escribir de seres humanos nos lleva la mente a usar “hombres”, como si ahí estuviera encerrada la exactitud que deseamos transmitir; nos limitamos a obviar el género y siempre, siempre, perjudicamos con nuestra torpeza al otro cincuenta por ciento de la población. Con esta forma de evitar decir hombre y mujer o humanos o seres, etc, estamos faltando a la expresa verdad del lenguaje y aquí lo advierto como error después de que alguien me corrigiera con sutilidad y a quien otorgo la grandeza de su acierto para que mis entretenimientos con las palabras no me permitan más tales descuidos.
Ramón Llanes

EXPRESIONES EMOCIONALES DE EL ANDÉVALO. CAP. 16º. LA POESÍA 3.

 EXPRESIONES EMOCIONALES DE EL ANDÉVALO.

(Capítulo 16).
LA POESÍA-3
De Manuel González Mora de Valverde, nacido en 1921.
CANCIÓN DE EL ANDÉVALO
Andévalo tan lejano
de marginado y oscuro
tienes el cante más puro
y cordial tiendes la mano
que recibes al hermano
entre sonrisa y cantar.
Recios como el encinar
son tus hombres sin mentiras
que siempre de frente miran
sin volver la cara atrás.

De Patricia Chapela, de Huelva pero descendiente de La Zarza y Tharsis.
CONTRAMINA
(Pozo Algaida de La Zarza)
No hay árbol
ni raíz,
los frutos se secaron
y mudó la sombra.
Sólo quedó aquí
una tierra de estiércol rancio
de color oscuro,
un quiebro a la vida.
En el enjambre de las ausencias,
la miel se volvió resina
y las abejas se desataron
en estampía como almas en pena.
Sólo quedó aquí,
una bruma persistente,
un vapor de agua vacilante
y los muertos.
Esos lo ocuparon todo.
Foto: Juan Ruíz.


martes, 8 de septiembre de 2026

EXPRESIONES EMOCIONALES DE EL ANDÉVALO. CAP. 15º. LA POESÍA 2

 EXPRESIONES EMOCIONALES DE EL ANDÉVALO.

(Capítulo 15º).
LA POESÍA-2
De Isabel Orta Peral de Cabezas Rubias.
APRENDÍ A CONTAR
A Cabezas Rubias
Aprendí a contar estrellas
en las noches de estío
cuando sentados al fresco
mi abuelo señalaba los astros
con su dedito huesudo
y todo su amor en la mirada.
Aprendí a contar los días,
las semanas y los meses
que me separaban de mi pueblo,
de sus calles empedradas,
de sus afables gentes.
Aprendí a contar historias
durante las siestas de verano
cuando mi abuela me hablaba
de guerras pasadas,
de miserias y esperanzas.
Aprendí a amar a mi pueblo,
mi pequeño Rubias del alma,
mi pequeño pueblo
blanco y poderoso,
donde nadie es forastero.
Aprendí a contar estrellas,
a contar historias,
a soñar despierta
en mi pueblo,
EN MI CASA.
Foto: Antonio Haldón



EL ENCUENTRO

 EL ENCUENTRO

Ayer apenas éramos extraños y hoy me produce comodidad haberte conocido. Aquella circunstancia no buscada y tan casual, aquella tarde a las seis, aquella plaza con luz, aquellas primeras palabras sobre la política del sentimiento, tus ojos puestos en todas las cosas, los compañeros hablando de desencantos, el tiempo, tan dócil; lo recuerdo como una grata sorpresa, como si me tocara encontrarte, como si estuvieras allí porque yo llegaría.
Ahora, cada vez que comprendo tu nombre y escribo tu sonrisa, me secciona la complacencia del alma una doble sonoridad de música nueva que impulsa un timón sin destino porque son los espacios quienes acuden abiertos a la complicidad nuestra, etérea y fértil desde la primera señal. Ni siquiera llamarle amistad, solo encuentro y tal vez serendipia afectuosa que vibra desde la primera atención. Sin conocer de ti más allá del nombre y sabiendo solo de tu físico, habiendo intercambiado pensamientos y risas, siendo seres de distinta procedencia, con deberes sociales distintos y con edades desiguales, nos mantuvimos erectos en el agrado, gustándonos en el trato y considerando que algo común unía toda la amalgama de distinciones.
Al cerrar la página de aquella tarde, doblegué el sentido que para otro asunto tenía y me encaminé, escritura arriba, a dedicarte las primeras salvas, no huyendo del tiempo ni aclamando las ligerezas de la segunda emoción, solo derritiendo las sobredosis del mejor sentido a la conformidad. Nada más de ti he conocido para no llamarte, como dije, a la esclavitud de la amistad; solo ahí, en todas las puertas encendidas pero sin limitación de la conciencia, sin arraigo, sin voluntad; solo el pulso determinando el deseo, las cosas en sus sitios, los destinos en su crianza y las vidas en sus loterías. Saber solo tu nombre, no más que conocerte por la sonrisa, es el trance que guardaré de aquel encuentro de las seis en la plaza con luz, una tarde de la vida.
Ramón Llanes

lunes, 7 de septiembre de 2026

EXTRAÑAS VOCES EN LAS CALLES

 EXTRAÑAS VOCES EN LAS CALLES

Gentes de supuestos trapíos han salido a los columpios a vindicar nada, son del equipo contrario a todo y quieren hacer ruido para asustar a quienes creen contrincantes de una nada efímera que es la simbología del poder; el aire de sus calles aguantó el bullicio, les permitió continuar en el error de inculpar y tratar de ridiculizar a los elegidos pero ellos no saben que no fue el aire quien les permitió gritar y abanderar la protesta, ellos no estuvieron cuando los demás hacíamos la democracia y construíamos sueños infinitos para procurar una sociedad mejor y más justa, ellos no corrieron delante de los represores, no estuvieron encarcelados por representar sus ideas y defenderlas, ellos eran los verdugos y nunca sabrán que no es su razón quien les permite el vocerío ni es su calle quien les sufre, es sencillamente la tolerante democracia en la que ellos nunca creyeron. Ahora se columpian quienes otrora rompieran los columpios; parece una absurda paradoja pero es la vida.
Ramón Llanes.

SETIEMBRE ES UN PUEBLO

SETIEMBRE ES UN PUEBLO.
Setiembre es un pueblo
con mil calendarios
en el alma puestos,
una iglesia, un santo,
una plaza, un gesto,
seres solidarios,
armonía y beso,
calores y espacio,
premura, sosiego,
voces, paz y cantos,
romance y silencios,
es setiembre llanto
por quienes se han muerto
en el vecindario,
es también recuerdo,
unión de diario,
personajes viejos
que adornan el patio
y muchachos nuevos
con sus idearios.
Setiembre es un pueblo
infinito y ancho,
romántico y bueno.
Rllanes.