RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

sábado, 21 de febrero de 2026

SUERTE

SUERTE
Decido cumplir con mi costumbre de buscar la suerte -esa incómoda tentación del hombre que se mueve por subterfugios desconocidos y que muy pocos, muy pocos la conocen-, me engancho con el primer cuponero que se me cruza, le miro la cara en intento de adivinarle la voluntad, (si le noto despeinado paso de largo), le requiero me enseñe los números que lleva, le revuelvo las tiras como si supiera con seguridad el premiado, le hablo del tiempo -para distraerlo y evitar que preste atención a la venta (eso, dicen, produce una conexión extraña con los astros y provoca una imantación especial que atrae un halo de fusión que suspende el movimiento circular del espacio para engranarse en mi petición), le pido un cupón cuya penúltima cifra sea un cero y preferiblemente acabe en ocho, le pago el servicio y me esfumo, como un imbécil.
Los martes y los viernes sortean millones en un juego que han inventado para toda Europa y al que llaman euromillón ( será porque los millones que tocan son de euros), y la ventanilla es un hervidero de sueños, incluso de proyectos. Allí en realidad se empiezan a gastar los premios que nunca tocan, porque si toca el proyecto es otro, o imagino que será otro, a saber por los comentarios de los libros. Yo no tengo suerte ni para conocer a quienes la han tenido, en mi universo priman los reciclados, los persuasivos, los pasionales, los místicos pero mi agenda de los agraciados está blanca. En la ventanilla ya la cola es un deleite, el personal se distrae con palabrería y reparto. El juego es más que un vicio, crea emociones, hace volar, hace caer, de todo. Se acaba el martes y los pensamientos vuelven al sol, desnudos de suerte; se acaba el viernes y se extinguen las ideas; antes del fracaso la vida fue una utopía.
Miserablemente he confeccionado lemas para olvidar la crecida de mi concupiscencia, cada día, cada hora, y emplear la ilusión en otra gama mejor distinguida de mis predilecciones pero me dejo llevar por la inercia del número, donde pongo el mayor compromiso, porque mientras viven en mi bolsillo me aseguran mofa o felicidad y no me atrevo a traicionarme.

viernes, 20 de febrero de 2026

ME ALIGERO


 

HÁLITO Y VERSOS

Mi nuevo hálito
en tu vieja alga,
los versos, los inversos, los reversos,
las tristezas, la anorexia,
la gleba, el pupitre,
el sueño que no fue,
la realidad que nunca quiso,
un sol castigando,
mi largo recorrido por el tiempo,
tu eternidad de tiempo recorrida,
hay un rumor que aparece
en las creencias y dormita con nosotros
en un ordenado sueño
que acaso sea el cuaderno escrito
de nuestra menuda osadía.

jueves, 19 de febrero de 2026

TE ESCRIBO

 TE ESCRIBO

Te escribo en flamenco,
en nota de endecasílabo con música de guajira,
en una octava alta de fandango al viento,
que deja los latidos
de infinitos sentimientos,
te escribo en do menor de alegría
o te escribo si tú quieres
en la tristeza del alma
contándote mi verdad
con unos versos sacados
del armario de mi adentro
con dosis de soleá;
te escribo, amor, y te canto
mi estrofa de libertad
en el fondo de mi mar.
Te escribo, amor,
como si fuéramos
a librarnos de la guerra
de esta cruda realidad.

A LOS QUIENES

 A LOS QUIENES.

Quienes se quedan en la vía muerta
del destino impuesto, quienes duermen
las mañanas de sol
y despiertan con el olor a ocaso,
quienes solo tienen principio
y reniegan del fin
tendrán que desistir, no es para ellos la luna,
deberán morirse de sueño.

miércoles, 18 de febrero de 2026

LAS CONSIGNAS DEL ARTE

 LAS CONSIGNAS DEL ARTE

La velocidad no evita el arte, tampoco la calma es su presagio. El arte tiene ese don de misterio que deviene fiel al orden, al pensamiento, a la inspiración, a la habilidad y al conocimiento. Me interesa el arte humano, el arte de la perfección en la humanidad de los seres que nos habitan la parcela donde nos habitamos. Respiramos arte o mediocridad dependiendo de quien tengamos en la convivencia; somos fugaces o perennes según aquello que estemos pretendiendo desde el inicio.
Mi arte admirado proviene de sueños bien cumplidos, de delicadezas en el trato, de educación en las relaciones -todo esto es arte-, de servicio a la comunidad en todos los planos, de compromiso en la mejora de la sociedad, de ...miles de formas que empiezan y acaban siendo puro arte. Un cuadro que emocione puede ser arte, un beso que exprese amor, también; una buena fotografía puede ser arte, un detalle de honestidad también; una escultura puede ser arte, un abrazo también; un buen poema puede ser arte, un impulso de generosidad, también. Y toda la vida amando es la más alta distinción del arte.
El arte como medio para lograr mejores cotas de bienestar y felicidad, en todos los sentidos que dejo en esta cartera abierta de pensamientos, pretendidamente artística.

LA MOTOCICLETA

 LA MOTOCICLETA.

A la motocicleta le faltaba el espejo retrovisor izquierdo, el giro lo advirtió con la mano sin cerciorarse del adelantamiento de quien le seguía, en el instante mismo ambos coincidieron en un punto y los conductores besaron el suelo de un asfalto con signos de decadencia y deterioro.
Solo fue un susto. Los cascos salvaron el golpe. Era raso y extraño el lugar, arena en el arcén, árboles lejanos, ni una señal que indicara prohibiciones, ni otra que permitiera la doble circulación. Se trataba de una carretera vacía, inactiva y solitaria. Acababa exactamente en aquel lugar, no existía siguiente consigna ni precipicio, se terminaba el asfalto y todo se convertía en maleza.
De aquellos lugares infinitos de donde parece que el viento da la vuelta y nada ocurre, de donde incluso el tiempo se desposesiona de la prisa, de donde se entreven luces por todas partes, de allí surgió un anhelo. La motocicleta quedó parada a distancia de civilización, los dos chicos se miraron en señal de reproche buscando en cada mirada la culpa del otro mientras el silencio ocupaba una ausencia prolongada de métodos, para hablar bastaba el gesto, para deshacerse de responsabilidad, también. Así lo hicieron, ni una palabra, ni siquiera preguntarse los nombres, ni siquiera emitir un sonido de dolor o desesperanza. Allí no era lunes, era todos los días o era cualquier día inconcreto de un verano absurdo. Solo la mirada, el placer de una mirada en su sitio inhóspito, de dos seres encontrados en una caída de motocicleta al tomar una dirección inexistente, donde termina el mundo de lo realizable y comienzan los sueños.
Por la mirada se comunicaron que llegaron hasta allí, buscándose.