RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

lunes, 25 de mayo de 2026

ÁRBOLES

 ÁRBOLES

Leía hace poco en una revista que se calcula pueden existir en España unos cinco mil millones de árboles. Es una cifra alta pero insuficiente para las necesidades del equilibrio en el ecosistema; es sin embargo halagüeño el dato, no somos de los países más escasos en arboleda, ello indica que la fiebre devastadora no ha podido devaluar de manera alarmante ese equilibrio que nos permite sobrevivir con garantías al menos algún tiempo. Al hilo de este comentario leí que la erosión también influye en la eliminación de los árboles y que sería imprescindible que cada español sembrara trescientos sesenta y cinco árboles al año para continuar con la perpetuación de la especie. Y leí más, leí que al ritmo actual de eliminación de árboles a consecuencia de talas incontroladas, fuegos, urbanizaciones etc, a menos de una década nos quedaríamos casi con la mitad de ellos.
Leí también, por seguir pulsando el ánimo de mi curiosidad, que la función de un árbol en el ecosistema es más importante que una alcantarilla, más que una planta de reciclaje de residuos, más que un camino, más que una estrella. Leí que de los árboles depende nuestra existencia y muy mucho nuestro bienestar en salud. Esto lo escribí hace 20 años y hoy leí que ahora tenemos 7000 millones de árboles que aun son insuficientes. De tanto leer sobre los árboles reflexioné que, visto el panorama, era preferible cerrar la revista y ponerme a sembrarlos.
Ramón Llanes



domingo, 24 de mayo de 2026

ESOS DESFAVORECIDOS QUE NOS RODEAN

ESOS DESFAVORECIDOS QUE NOS RODEAN
Son cada vez más, salen a nuestro paso, nos piden algo para comer, tienen causas justificadas para estar desfavorecidos, saben que les olvidamos al caer la noche, han desaprendido a soñar, nos parecen de cartón cuando el día les alumbra el camastro -que no la vida-, nunca se pierden porque nos necesitan, no son bandoleros, delincuentes, malvados, corruptos, tienen caras, andan, miran, sonríen, quieren amar.
La imaginación no ha llegado a dotarles de espacio merecido -solo por el hecho de ser humanos- para un techo con mantas, con ducha caliente y comida digna; la imaginación no ha sido capaz de pensar más en ellos que en el presupuesto militar, que en armamento, que en gastos superfluos de política ingrata, no hay recursos económicos para ellos, nadie imagina soluciones con bondad y nosotros les prestamos mínimas atenciones porque no son nuestro problema. Acaso se nos debería caer cada día un poco de vergüenza en el sentido común, hasta entenderlo.
Ramón Llanes.

A PUNTO DE EXIGIR

A PUNTO DE EXIGIR



Maneras de demócratas empecinados en la limpieza de las etnias, consideraciones que radicalizan los efectos del concepto “corrupción”, formas, formas, formas mirando del papel solo el color de la tinta, solo observando del hombre el botón caído de la chaqueta, magnificando extrasensorialmente las conductas hasta intentar dormir una noche siquiera en el aposento de la perfección imposible, es el caso.

Mañana -de seguir la pauta marcada-, tocará comprobar si tal mintió alguna vez, si se coló en el cine, si besó a alguien sin tener relación sentimental, si faltó alguna vez a clase por engañar al padre, si se chupó los dedos siendo mayor, si se sigue comiendo las uñas, si bebe a escondidas, si le condonan la cuota del gimnasio por su cargo, si le invitan en el restaurante, si vive exento de dignidades...Y los demás -también versátiles en la picardía- cursarán estudios para exigir, para saber cómo derribar al tal o al cual en la contienda inventada desde la fabulación, con el solo ánimo de molestar. Así hasta que nada sea paz.


Ramón Llanes

sábado, 23 de mayo de 2026

ERAS TÚ EL DEL TAMBOR?

ERAS TÚ EL DEL TAMBOR?
Me pareciste; a lo lejos del espejismo, con las señas indudables de la noche, te dije que te vi tocando un tambor a primeras horas del alba en ese lugar por nosotros conocido y me dijiste que sí, que eras tú, para seguir la broma, y me pediste el sombrero que un día te prometiera y te lo puse y no te pareció propio para tu aspecto y me lo traje de vuelta, puesto, como siempre, y me ruborizó tu amable halago y solo fue imaginado el inicio porque ni yo te ví ni tú has tocado el tambor en tu vida pero nos reímos y en eso nos cundió ese rato del mediodía, amigo Paco, los testigos presentes pueden confirmarlo.
Ramón Llanes

INDOLENTES

INDOLENTES
Como ser humano individual cada cual posee su pasión, su entusiasmo, su fantasía y su modalidad de vehemencia; rastrea, se apropia, se subleva y se posiciona al lado de cualquier opción según le interese; con ello se garantiza la estabilidad emocional, la soberbia, el don posesivo, la altanería y los privilegios del cargo; es adicto el humano a poder pertenecer a grupos sociales en su determinada dinastía y como tal actúa y se compromete en acciones afines a sus credos o ideologías, se enfrasca en lo que le importa de su mundo y toma partido hasta sus más profundas trancas para defender o defenderse.
Y sucede que no siempre la unión hace la fuerza y el humano más transversal, el más rebelde, el lobo de la manada o el líder del grupo, en cuanto se ve imbuido en una formación social pierde su valor natural, se convierte en masa, baja escalones y desciende a la villanía más rancia hasta el punto de importarle menos que un caramelo un desahucio, una injusticia, una mentira e incluso una guerra. Y vista desde arriba, la sociedad de estos seres humanos poderosos es indolente, matemáticamente indolora, exenta de fibras emocionales y carente de un sistema pasional capaz de alterarle los esquemas; el individuo responde a los sístoles y diástoles con su propia energía, la sociedad no, el individuo llora, se amarga, sufre, la sociedad no; el ser humano como unilateral cae, se levanta, grita, vive, la sociedad no responde a esos códigos y es -muy a pesar de las organizaciones internacionales que lo impulsan- indolente; ¡cómo -si no- pudiera consentirse y explicarse la existencia, en este siglo de las luces, de tantos conflictos bélicos en el mundo!.
Ramón Llanes.

viernes, 22 de mayo de 2026

FANDANGO. HIZO PARIR A LA GATA


 

SE FUERON LOS SABIOS

26.- se fueron los sabios
El gañán de ojos verdes y espaldas cerradas
es bondadoso de nacimiento,
como su nombre, de origen.
Eleva las manos siempre en señal de abrazo,
requiere amistad, sin congojas.
Luego de comprenderle un rato
los sabios se fueron de la soberbia,
se escondieron en la niebla
y desaparecieron de la bondad
antes de dolerles la inteligencia en el establo
donde el gañán les enseñó cómo
sueñan los corderos.
Rllanes. (De FÁBULA DEL VACÍO)