RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

sábado, 22 de agosto de 2026

AQUEL DÍA DE LA LLUVIA

 AQUEL DÍA DE LA LLUVIA

Aquel día de la lluvia, ¿recuerdas?, cuando quiso la casualidad que nos conociéramos en el ascensor mientras mirabas el móvil, aquel día que no era sábado ni se habían producido noticias especiales ni me vestí de frac ni me sobraba dinero, ese mismo día casi sin santoral ni cumpleaños, cuando todo se convirtió en rutina, un oscuro martes de octubre de insulso agrado para mi memoria por haber olvidado los nombres de los nombres de quienes me esperaban en clase para no celebrar una nota alta en el examen ni tenía ganas para salir por la tarde ni remota idea de encontrar a alguien para besarnos en la escalera, ese día pánfilo tú subiste al ascensor y me miraste y me sonreíste y te pregunté por tus sueños y me mandaste a callar y te hablé del mar y se nos paró la vida y no supe si darte un beso o una isla y se me levantaron los ojos de tanto tú en ellos y sonó un timbre como una melodía que nos invitara al abrazo y se me cortó la respiración, ¿recuerdas?, ese día mismo en que nos volvimos locos de amor por vez primera porque la existencia estaba toda en un ascensor con sonrisas donde nos besamos apasionadamente casi sin libertad de movimiento como dos seres ingenuos que nunca habían comprobado la capacidad de sus miradas, ese gran día que ya es efemérides en nuestro amor, ¿recuerdas?.
Rllanes. (Del libro TE CUENTO)

viernes, 21 de agosto de 2026

HISTORIAS DE AYER TARDE

 HISTORIAS DE AYER TARDE

Con la misma secuencia que un verso e idéntica exactitud que un soneto habíamos diseñado para ayer por la tarde una manifestación poética por la PAZ en un espacio amplio y acogedor propio para estos menesteres, o incluso más; el acto a referir comenzaría sobre las diecinueve horas pero antes nos dio por ocupar la acera y usar la conversación como preámbulo al encuentro. La calle fluía con las gentes habituales o quizás más y en tal sosiego pasaba un muchacho joven que portaba en sus hombros a un niño pequeño y una mujer le acompañaba tres pasos más atrás; al observar la afluencia en la puerta de la Sala se limitó a preguntar: “qué regalan aquí?”, poesía, le indiqué, y siguió su camino con la misma parsimonia y silbando una indescifrable canción, ni siquiera esperó su regalo.
La tarde se fue poniendo romántica, comprometida, lírica y emotiva a medida que los poetas recitaban sus versos en aquel lugar tan plácido. Acudieron los amantes de la poesía que eran los necesarios, fueron muchos y se sintieron bien. Al dirigirme a mi vehículo, una vez acabado el acto, aun casi con el entusiasmo en los ojos y las sonrisa abierta, encontré en el parabrisas una felicitación – a modo de multa- de parte de la policía municipal por aparcamiento indebido. Corrí a mis adentros a pronunciarme la culpa por el descuido y pensé enseguida formular en versos mis alegaciones jurídicas para mi defensa. El muchacho del niño al hombro y la policía municipal me trasladaron a una realidad impropia de ayer tarde y encontré tantas paradojas que no supe distinguir y preferí seguir pensando en el rato de Paz que hicimos en aquel buen lugar.
Ramón Llanes

jueves, 20 de agosto de 2026

IMPORTANDO ILUSIONES

 



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IMPORTANDO ILUSIONES

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Esos estados que apuestan por la organización de las inmigraciones incitan al humanismo porque detrás de cada ser que abandona su tierra, en el contexto de una desesperación salvaje, solo ven la posibilidad de una decisiva importación de ilusiones, mientras los sectores más arcaicos vislumbran delincuencia, terror y mezclas étnicas no admitidas por suponer la denigración de la especie y la pérdida del dominio sobre razas que consideran inferiores. Esos estados de corte conservador o ultraconservador diseñan políticas de invasión, colonización y destrucción a través de métodos inciviles rechazados en los principios éticos y jurídicos de todas las naciones que conforman las organizaciones internacionales de los derechos humanos.
Basta con mirar el mundo y con detenerse y analizar las posiciones de poder para saber quiénes están en un bando y quiénes en una orilla; no es complejo advertirlo, no es preciso hacer un master en geopolítica para entenderlo, todos gozamos de ciertas capacidades mentales para alcanzar una conclusión medianamente acertada. Mírense las actitudes belicistas e imperialistas de gobiernos de EE.UU, de Rusia, de Israel; el acercamiento a estas por parte de Argentina, Italia, Hungría y otro largo etcétera de países gobernados por partidos cuya característica es la destrucción de lo solidario y la aversión patológica hacia los pobres. Los crímenes al día contra lesa Humanidad, los genocidios, la vulneración perversa de la filosofía democrática y la hostilidad generalizada son sopas cotidianas en las mesas de esta tribu universal que nos tocó habitar.
Por otro lado mírense México, Brasil, España, Suecia, Islandia, Finlandia, Canadá, Nueva Zelanda, China y otros más de gran relieve que se posicionan en la creación de una metodología capaz de tender lazos colaborativos con los países menos desarrollados y más desfavorecidos y promocionar la alianza del humanismo para obtener, como bien propone China, conseguir un mundo mejor y más igualitario desde la participación global de todos. Esta idea es ahora mismo la de mayor importancia política, el germen de la universalización del bienestar donde no tengan cabida criterios de sectarismos, de prioridad nacional o de fronteras carcelarias. Parecerá una utopía de alguien que escribe de imposibles en una tarde tibia de agosto o puede parecer un programa “buenista” contra natura pero está asentado su diseño en consideraciones y fundamentos de suficiente valor como para atenderlo y prestarle la atención debida si acaso queremos salir de este folclore de bombas y estas incertidumbres constantes que nos oferta el sistema actual donde los más poderosos tienen una voz de mando persecutoria y malvada.
Comprender la inmigración es comprender la vida y saber de futuro; los pájaros emigran, el viento se mueve sin previo aviso y sin necesidad de ser escoltado en las fronteras, los sentimientos no pueden ser maniatados y pertenecer solo a una determinada fórmula de enlace, el capitalismo ya se ha adelantado para que el dinero tenga cauces abiertos de movilidad internacional sin reparos, una especie de inmigración/emigración fuertemente impuesta, la tristeza y la alegría son rasgos comunes de todos los pueblos y compartir seres humanos supone el enriquecimiento en cultura y emociones entre los habitantes acogidos y los acogedores; intercambiar modos, costumbres, lenguaje, amores, sensibilidades y actitudes jamás podrán ser lacras para las sociedades receptoras hasta el punto de incluir en programas electorales su repulsa hechos con cábalas funestas más que con previsión humana. Probemos a importar ilusiones, no es una locura.
Sin embargo nos alienta que los posicionamientos de China con respecto a la coordinación general de las naciones para el logro propuesto estén muy bien gestionados y puedan acercarnos para el próximo lustro a la aceptación de estos principios por todo el mundo. Y a China nadie la pondrá en duda, allí se cuece y se inventa el progreso, aquello tiene tintes de haber alcanzado la utopía. Y si acaso no me cree porque usted tenga una consigna partidista contraria a todo esto porque esté de acuerdo con lecciones conservadoras, acomódese, piense esta tarde más que otros días, invoque a sus espíritus o a sus dioses y emita una conclusión fuera de odio, hostilidad o rencor, verá como le sale un sistema muy similar al expuesto. Y si no fuera usted el caso del convencido léase un poema cualquiera, tal vez algo de Lorca y luego me cuenta.
Ramón Llanes. 20 agosto 2026.