RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

viernes, 13 de marzo de 2026

AMAR CON LOS PIES FRÍOS

 AMAR CON LOS PIES FRÍOS

Duele el frío
que desconecta del pan
las migas de la luna,
nos crujen las placas
del sentir
mientras se arrastra
el zapato húmedo
por la soñada litera del amor,
será imposible desearnos
en esta nada de tiempo,
será indigno saborear calorías
ajenas que duelan
a alcoba de pasiones.
He preparado el agua,
se calentó el frío,
sigamos amándonos.
Ramón Llanes.

PERSONAS CONTRTA PERSONAS

 

PERSONAS CONTRA PERSONAS

 

El conflicto de los humanos permanece idéntico a la era del neolítico, siguen estos seres buscándose para reprenderse, abusarse, odiarse y matarse; no han entendido la existencia, juegan a romperla. Valdría prohibir el golpe, el contragolpe, la malvada hazaña, la confrontación humana; los animales no lo saben, no aprendieron el odio ni el desamor, se buscan la vida sin alterar otras vidas, sobrevivir es su única función vital. Sin embargo no imagino a mi tribu sin guerras, siempre ha sido interesante para algunas personas con poder promocionar la guerra como sistema de solución y siempre han comprobado que nunca la guerra fue una solución pero es de fuertes entrar en la lucha como idiotas perdidos en el compromiso banal del engaño, la destrucción del otro, la muestra del poderío. No me queda más remedio que escribirlo porque he olvidado que en sueños se me permitió acabar con los misiles, ahora no alcanzo a recordar la fórmula.

 

                Ramón Llanes. 13.03.2026

jueves, 12 de marzo de 2026

ENTENDIENDO AL OCASO

 ENTENDIENDO AL OCASO

De esos atardeceres sometidos a un tiempo surgen los límpidos ocasos, de esos que remedian no se sabe cuántas locuras. Mirábamos el sol correr por las llanuras de la mar, aterido de cansancio, sin prisa ni ganas de llegada, sin agonía escrita ni parsimonia flemática; mirábamos las últimas tendencias de la tarde, eran miradas de culto que no emitían más que sorpresas de admiración por tanta belleza y mirábamos los minúsculos riscos de la playa defenderse de la primera oscuridad y hasta nos mirábamos nosotros desde el placer.
El sol, que es la luz al por mayor, no simula tanta riqueza, la extiende y la regala.
Aun en el prodigar de la dormida, los reflejos mimarán las crestas altas de los árboles, de los edificios altos, de los altos pensamientos, hasta darles las cuantas perlas que son necesarias para la prolongación de los efectos de la luz a pesar del ocaso. Ni nosotros ni la tierra entendemos al ocaso.
Creeremos que cada pérdida de la luz habrá de ser un sufrimiento o que no debería tener fecha de caducidad esta vigencia. Mas la noche no entorpece la vida, que la hace a otro antojo, que la remansa y la descansa, que la divierte en tono negro y luces inventadas. Esta historia de emblemas de universo acapara una atención plácida, de plácidos humanos que se han puesto a mirar y mirarse en la emoción de un precioso ocaso.

miércoles, 11 de marzo de 2026

BIENVENIDOS AL RECUERDO

 BIENVENIDOS AL RECUERDO

Y el arrebol del sosiego da paso a estrenar otra vez al interruptor de la luz que ilumina la parte oscura del pensamiento; fue propicia la entrada, bajé, escalón a escalón, sin buscar algo concreto, solo oteando el estado de cuanto allí guardaba y casi tropezando con las últimas sillas, el sombrero flamenco, la guitarra, el acto de ayer, la compra de hoy; qué diferente del mes pasado se encontraba la memoria!, ¡qué tramos tan cortos se habían añadido!.
Me dio suficiente para entrar de lleno en la hondura del amor vivido, los entrecortados sobresaltos de la cuenta de crédito, el gusto –sin cambio- por los versos, la pasión allí muy estrenada, muy hecha, sin cansancio aún, con los ojos abiertos, la destreza de mis padres para saber educarme en medio de pocos medios, las niñas que nos introdujeron en la otra felicidad de la ternura, los fracasos y los tropezones, aquella mañana de baño en un charco donde casi se me tapó todo el aire, el fútbol en la era, mi pueblo como una mina siendo mina como un pueblo, la pequeñez de todas las cosas que tuve y la grandeza con que las tuve. Nada faltaba en el recuerdo o acaso la sensación de no saber guardarlo con más mimo.

ADIÓS A LA MUERTE

 ADIÓS A LA MUERTE

Una noche despertó Sergio sobresaltado llamando a su madre y gritando con efusivo llanto que odiaba la muerte, que no quería morir, que la muerte le estaba persiguiendo; apenas tendría 5 años de aquel suceso; con la ternura propia de una madre le besó la frente y le tranquilizó con palabras cariñosas advirtiéndole que la muerte no existía, que era invención de los sueños, que durmiera, que durmiera. En la paz de la niñez quedó prendido hasta olvidar aquel pensamiento fugaz para volverse juguetón y alegre los siguientes días, como fuera con anterioridad.
Sergio se hizo mayor huyendo de la muerte, renunció siempre a montar en avión, a saltar en público, a trabajar lejos de su casa, a usar el ascensor, a asistir a clases de gimnasia e incluso a enamorarse, a todo cuanto le pudiera acarrear un riesgo de muerte. Ahora tiene más de 90 años y continúa ileso, sin heridas, sin operaciones quirúrgicas, sin amores, en un estado perfecto físico y mental libre de la posibilidad de morir pero sin haber experimentado siquiera una sola emoción en toda su vida.

martes, 10 de marzo de 2026

LA DUDA

 LA DUDA

- No estaba dudando.
- Me dudabas, he notado que dudabas de mi; que te perdías en los pensamientos de mi inexistencia, que me llorabas por haber desaparecido o tal vez por no llegar a mirarte una sola vez. Y tú sabes dónde mis ojos se hacen reflejo de los tuyos, dónde mis manos han acariciado tanto, dónde mi piel se ha mojado contigo. Y ahora me dudas.
- Sólo dudo de mí. Olvidé anoche los renglones amarillos de mi historia. Olvidé aquellos impulsos de nostalgia, he caído en un presente vacío de pasado que ha guardado insultos y reproches, para conspirar a favor de lo desconocido. He borrado las estrellas porque dudo de mí, dudo que tengan perseverancia para brillarme; he tapado el mar que ya no percibo, he atrincherado al tiempo en una minúscula frase de despedida y me he vuelto a casa a tranquilizar la memoria. Y también he olvidado la memoria, la razón del recuerdo y la inercia de pensar. Me cabe dudar en un párpado la lágrima que se ha vuelto para no caer en espacio aprendido.
- ¿Y los años, la voz, la soberbia, el amor, la lucha?.
- En la duda.

lunes, 9 de marzo de 2026

AQUEL SÁBADO DEL TREN

 Aquel sábado del tren

 

 

        Tengo que escribir de tí, de aquel sábado del tren dirección emocional a todos los sitios con un punto de referencia en Molero; tengo que escribirte que no me fui con vosotros, mi camino tenía otro trecho, mi ansiedad era la misma, pero no trencé las vías para llegar contigo al Morante, al Paseo Nuevo, a la calleja, a la miel y al agua que esperaban casi en la tahona sin vestir.

        Para vender aquel sábado de lluvias es esencial ponerle un precio alto, porque el rincón de los pimientos “encurtíos” olía a nosotros al momento de llegar y no me extrañó, nunca me extraña, que al cabo de minutos conocieras el enjambre de miradas y ternuras que se mecían en las telarañas de hilo que simulaban miedo y eran esperanza.

        Escribo de tí, solo esto, Luis amigo, porque me apetece en otoño regar la poética de la inspiración y hacerle estos grandes huecos a nuestra buena amistad. Hasta la próxima gira.

 

 

Ramón Llanes