FEDERICO.
Con desdén y estopa
los viciosos de matar, ácratas del sentimiento,
hundieron en la tierra
un alma de agua
que permanece
en la eternidad de nuestras
eternidades,
nadie le pudo vigilar
la extensión de los versos.
Ramón Llanes
DE LITERATURA Y FOTOGRAFIA
FEDERICO.
CONSIDERACIONES.
APUNTES DEL ESTÍO
ALMA AMÉRICA
LA SOLEDAD DE UN NIÑO
EL CAPATAZ.