RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

viernes, 22 de mayo de 2026

FANDANGO. HIZO PARIR A LA GATA


 

SE FUERON LOS SABIOS

26.- se fueron los sabios
El gañán de ojos verdes y espaldas cerradas
es bondadoso de nacimiento,
como su nombre, de origen.
Eleva las manos siempre en señal de abrazo,
requiere amistad, sin congojas.
Luego de comprenderle un rato
los sabios se fueron de la soberbia,
se escondieron en la niebla
y desaparecieron de la bondad
antes de dolerles la inteligencia en el establo
donde el gañán les enseñó cómo
sueñan los corderos.
Rllanes. (De FÁBULA DEL VACÍO)

AL OTRO LADO DEL AIRE

AL OTRO LADO DEL AIRE.
Al otro lado del aire
descolgaremos la memoria
para que cada susurro sea un huracán,
cada beso mil propósitos,
la luz un medio de alcanzarte
y, en vida,
con los ojos prestados de inocencia,
ocupemos la paz, toda la paz,
la eternidad deseada de la paz
y nadie será cómplice de cansancios.
Rllanes

EL AGUA DEL POZO

24.- el agua del pozo
El agua se sale por la boca del pozo,
se libra de la clase de oscuridad de hoy
y se busca la vida.
Anega de paso la besana y la acelga
y miente cuando habla de abundancia,
solo es rutina pasajera
que moja, que aplaca la sed, que no se duerme.
El pozo se alivia y recibe luz
a cambio del agua que se ha ido.
Ramón Llanes. (De FÁBULA DEL VACÍO)

jueves, 21 de mayo de 2026

SI VIENES

SI VIENES.
Si vienes por venir, mejor no vengas,
has de venir con furia, con despecho,
con ganas de crear, que ya está hecho
el vicio de cobrar lo que me vendas.
No vengas con razón ni con prebendas
ni traigas el semblante tan estrecho.
Ven con ilusión, ven por derecho,
y espero que al venir a nadie ofendas.
Agobian los caminos sin repechos
y la misión sin dolorosa senda,
se aturde el corazón por lo maltrecho
del desandar lo andado sin enmienda
que por tanto venir, de menos echo
el gozo de llegar sin reprimenda.
R.Llanes.

miércoles, 20 de mayo de 2026

ME CUENTAN DEL ROCÍO

 ME CUENTAN DEL ROCIO

Muchos que no son rocieros se manchan de recuerdos que luego les valen casi una vida y entretienen su lealtad en el tiempo a aquellas burbujas de placer que dejaran los ojos de otra manera y condicionaran el aspecto, el carácter, la fe, el espíritu de convivencia. Otros vuelven con cansancio de haber naufragado en la vanidad, de haber incumplido los propósitos, de haberse adelantado en el camino para llegar a un lugar inesperado.
La vivencia es irreprochable, el sistema rociero no pretende compensar a cada cual ni reservar días de gloria para cada peregrino, el momento de dignidad se convierte en honor o se pierde en las arenas; no es obligado ser feliz. Tal desvalor es también irreprochable al sistema. Allí se puede nacer a la paz, a la solidaridad, a la fantasía, al amor, a la amistad o se puede morir en la creencia, en la infelicidad, en el desamor, depende de la actitud íntima no del espacio que abren los demás, ya inventado.
La influencia del aire, de las gentes, de los esquemas, del ambiente, del sano jolgorio, de la armonía o de los credos son elementos que se interponen entre los componentes del hallazgo y son capaces de equilibrar más aún los sentimientos o distorsionar la realidad pero no existe en todo ello más dependencia para conseguirlo que la voluntad de cada ser. Convengo con quienes admiten el Rocío como una filosofía que es prolongación de la humana, convengo con ellos en entenderlo como motivación para resaltar cualquier virtud.
No soy especialista en estas cumbres, me lo cuento de cuando lo he vivido.
Ramón Llanes


HABLÓ EL CANTE

 HABLÓ EL CANTE

Aún el tiempo calmo,
casi oliendo a mar de estío,
colores con mantoncillos
de ternura de mujer, la quietud pensativa
hasta que habló el cante
para reinar en la emoción
que mi tierra escucha
a sorbetones de luces perfectas
que hacen de las sombras
arte de sosiegos.
Cantó la voz erguida
de la mujer tan nuestra,
surgió la faz eterna del fandango
añadiendo más vida
y aplaudió convencido el sentimiento.
rllanes

martes, 19 de mayo de 2026

ROCIEROS


   ROCIEROS 

 

            Ya vas cumpliendo tu sueño. Has montado en la carreta, el aire te echa soplos en las sienes, entonas aquella vieja sevillana que aprendiste, te has puesto traje corto y sombrero, tienes, se te nota, un semblante distinto como nuevo o sacado de tus entrañas. Te he visto, todos te hemos visto paseando tu elegancia por entre los adoquines. Vas realzando la belleza y brindo por ti  con esta copa de amistad que no tenemos o que sí tenemos.

            Te he visto también a ti, romero de caballo y espuelas. Vas alegre desde la sonrisa y engalanas el pastel de las calles, me gusta tu grupa llena de colores, te llevas a los caminos de arena el compromiso de la fe y la diversión. Ayer me dijiste que amas a tus gentes, a tus compañeros de casa por unos días, que amas a los que se entienden, como tú, en la copla y el cansancio, me dijiste. Te miro y me pareces otro y brindo por ti con el abrazo que quizá nunca nos dimos.

            Y a ti peregrino de vara y zapatillas que enlazas el día con las estrellas de la noche y bebes de la ansiedad en un sendero que no tiene fin. A ti, gitana de ocasión que te has puesto más preciosa que nunca y te distingues en la sencillez de la luz con castañuelas de risas, y te enredas con la flor y tus miradas se pierden entre los volantes y tu voluntad se hace creencia entre los salmos que te inspiran el ambiente.

            También a ti, rociero de miradas, te he visto soportando el pesar de la espera en los nidos de la ausencia porque no te vas. Te he visto inquieto y sobrecogido por los lances del gentío cuando todo se dirige a la ermita y tú te quedas con un premio de consolación que es tu pensamiento. También por ti brindo a copa llena por las veces que llegaste.

            A un sueño sin hacer y sin memoria, rociero de nunca, precursor de otras estampas, a ti que no vas, que no sientes, que nunca serás casco, cante, convivencia o romero. También a ti te he visto en las ropas del camino, vagar sin entender. Y también por ti brindo con las manos abiertas porque todos somos un poco de todo y tú no eres la excepción.

            Reza, rociero, o canta o llora o grita, por quienes llegan y por quienes se quedan. Reza si puedes, si sabes, si amas, con la oración de los peregrinos que siempre tienen una razón. Y haz el camino a tu forma, verás que parece la vida.

 

 


                                                             Ramón Llanes 

lunes, 18 de mayo de 2026

CONFIDENCIAL

 CONFIDENCIAL

 

Escribir requiere adecuar el pulso a la memoria, invertir en arrojo y sacarle al placer su máxima clarividencia. Se hace el preámbulo y se mascan las palabras antes de anotarlas en la pantalla puntual que dispone el sistema; se merodea por la suerte de los adjetivos para que estén dispuestos a la menor inspiración, luego se inicia el grito con la fuerza de un parto, se escogen los artículos y se comparte tiempo con sabiduría un largo rato hasta que la plana quede exquisitamente acabada y logre arrancar al autor una sonrisa de complacencia.

Una vez en el aire las ondas insonoras se encargan de publicitar lo escrito sin tocar un ápice la línea sostenida, el verbo subjuntivo, la coma separadora, el fondo adverso o las esdrújulas acertadas; de letra a letra podrá, quien se empeñe, encontrar su reflejo o su apariencia; de palabra a palabra, con la solución aritmética de la sintaxis, los conceptos expresarán el mundo que el autor planteó, sus teorías sobre la vanidad o sus creencias insólitas sobre la ínsita posibilidad de la muerte. Todo lo escrito convirtió el blanco virtual en un texto vivo, dejó de existir en la memoria y se plasmó en una realidad con cualidad y capacidad para generar pasiones, odios o simplemente pensamientos. Las palabras tienen esa utilidad, están para adormecer, despertar o volar; están para expresar colores, explicar un dolor o maldecir un sueño; la palabra seduce, corrompe y libera.

En la última noche estaban las sombras puestas en la ventana, como imaginando un perfil de teatro, con su figura de luna y sus muchas estrellas, cuando sonó el teclado desde la suavidad del silencio, escribiendo con pausa de ternura una reflexión confidencial sobre cómo se buscan en el otero de la imaginación las sensaciones y sobre cómo siempre ayuda la tenacidad en la tarea, cuando entendió que no salió el texto pretendido sino un pasaje más o menos lógico de cómo es, en general, la vida. Y al poco llegaron las primeras luces empujando a las sombras y quebrando una parte de lo pensado que, curiosamente, también se parecía, en general, a la vida.

 

Ramón Llanes.

 NO

No a las vías del tren sin trenes.
No a la pobreza de los pobres, llena solo de pobres.
No al desahucio de los sueños y de la casa y de la vida.
No a todos los tres por ciento de interés.
No a las colas del paro.
No al hambre de todos los sabores.
No a la miseria de todos los sitios.
No a los insultos y a las violencias.
No a la primera bala de la guerra y a la última.
No a seguir perdiendo bienestar.
No a las pensiones por debajo de las necesidades.
No a los políticos altivos e inútiles.
No a los hombres que se sienten dueños del dolor de otras.
No a quienes miran por encima de todos los hombros.
No a quienes se mofan de los humildes.
No a quienes tienen poder y no saben dignificarlo.
No a tu espada, a tu fusil, a tu orden y a tu uniforme.
No a tí que me hieres cada vez que me hablas.
Ramón Llanes

domingo, 17 de mayo de 2026

MI VOTO

 MI VOTO

Dejé caer mi voto en la urna perfecta,
allí eché también mis versos rebeldes
y mis esperanzas,
la decencia de los muertos por la paz y el honor de la lucha,
mi rabia despierta por las culpas no pagadas;
eché, con mi voto, sueños y libros,
canciones y sentimientos,
el hambre de los humanos
y la tensión subida de los pobres,
un cajón lleno de ojos con ternura
y un recuerdo a todas nuestras dignas estirpes,
y todo cabía en la urna;
qué habrán pensado
quienes me vieron votar.
Ramón Llanes

CONSIDERACIONES SOBRE LA DERROTA

 CONSIDERACIONES SOBRE LA DERROTA

La derrota ya está hecha, está forjada en mantos desiguales de dolor que sin darnos cuenta ha sometido al miedo fatuo todas nuestras gloriosas utopías por las que habíamos perdido tantos sueños; la derrota es un tumulto de miserias venidas a más y acumuladas en nuestro organismo como virus contagioso que apenas deja respirar lo sucinto y apenas impide atarearse en esperar lo que buenamente llegue. Y es preciso preparar una
custodia de lo que nos falta por perder, evitar el desgaste total, no transmitir siquiera un desaliento frente a los invasores.
Nosotros somos dinastía de afligidos pero poseemos el don ubicuo de estar en nuestras desolaciones con el nombre grabado en catarsis e inconformismo. Somos el mejor cuerpo de esta geometría, somos la democracia aprendida y los no gastados por el
tiempo. El tren es nuestro, también la facultad de su uso; nos queda dignidad suficiente como para restaurar la evolución en sus comprometidos términos.
Para después de la derrota consideraremos las metas y fortificaremos los muros que la parca nos agrietó; fustas de libros para el nuevo salvamento; pliegos de emociones, canciones que hablen de nosotros, hombres que sean nuestros hombres no aquellos débiles que no supieron, no aquellos avaros que no quisieron, no aquellos intrépidos que se dejaron la metralla y se llevaron nuestra certidumbre. No más miserables en nuestras páginas, nosotros sabremos escribirnos el futuro, nosotros, que estamos en el lugar más correcto de la historia.
Rllanes.

sábado, 16 de mayo de 2026

MAYOR EN TODO

MAYOR EN TODO
He llegado hasta aquí envuelto
pasionalmente en la vida,
miembro del tránsito
y del descuido,
compuesto de orden el desaliño
y de destrozos el alma.
He llegado para quedarme
en esta almohada sublime
que me alivia la conciencia
y me alienta las rebeldías.
Ahora soy feliz
siendo mayor en todo.
Rllanes.

viernes, 15 de mayo de 2026

SE REIRÁN DE MI

SE REIRÁN DE MÍ
Algún día me expulsarán del paraíso
sin ropa ni bondad
como ya lo hicieran los vientos,
me restregarán mi indignidad
por los mocos
y se reirán de mi en la floresta
dándose palmadas de gozo con los charcos,
serán el orgullo de la ética
para abusadores,
me embargarán mi hueco de cielo
por mis torpezas terrenales
y limpiarán de mi sudor las huellas
de la cama, luego se rendirán
por no saber olvidarme.
Ramón Llanes

UN SER HUMANO


 

CONSULTANDO A LA TIERRA

 CONSULTANDO A LA TIERRA.

Fuíme a resolver con cuido mis pensamientos antes de suponer el mundo mejor que en sueños intuyeran mis cábalas de hombre, fuíme con necesidad más real a preguntarle a la tierra con mis divagaciones de poeta qué sería de nosotros después de los comicios y de qué consejo podría fiarme. Al mar pregunté qué humanos le persiguen y quiénes le alientan; al aire pregunté quién de los candidatos le prestó atención más correcta; a los árboles y a los pájaros expliqué estos asuntos de los programas y a ellos pregunté consejos para mi voto; pregunté también a los colores y a los sentimientos la causa para confiar en uno u otro; al camino, al cansancio, a la vejez, a la libertad, a las montañas, al dolor de cabeza y al ombligo solicité una respuesta sobre mis decisiones políticas; pregunté a los virus del hospital, a los pupitres del colegio, a las cuentas de sumar y a la geometría, al agua y a los suspiros, y a todas las emociones tuve la osadía de preguntar cuál consideraban la mejor opción para mi voto. Y todas las cosas miraron al escenario, a la academia, a las guitarras, a los libros, a los versos, a los artistas, a los poetas, a los pobres, a los románticos; y los pájaros volaron a la parte de los sueños y el agua miró a la utopía y los sentimientos señalaron a la parte izquierda, allí donde se guarda el corazón y sus enseres de amar.
Por ellos me reafirmé en la idea de mi conciencia de votar por un curso mejor para el pupitre y un sentido más cercano a la libertad de la vida y de los seres que la ocupan; volví a desdeñar a quienes proponen tropiezos, malhumor, discordia y gresca. Decidí votar con la convicción de la utilidad para cambiar sistemas y evolucionar actitudes, votar para mañana y nunca para ayer. Votar por ti que me acompañas en esta tarea del alma.
Ramón Llanes

jueves, 14 de mayo de 2026

HEDONISMO

 HEDONISMO.

En una avenida golosa de paz y colores, anoche, sonaron mil tonos de sevillanas porque el tiempo concede compás en esta fecha para este acontecimiento. También anoche en la misma avenida golosa de paz y colores, las paredes soportaban los carteles que anunciando los perfiles de los candidatos a las próximas elecciones. En la misma avenida golosa de paz y colores se percibían las fragancias de la primavera en un esplendor espiritual y exuberante. Y fue allí mismo, avenida de paz y colores, donde la amistad se me abrazó hasta ocupar completo el sentimiento.
Anoche, sin ir más lejos, tuve a mano un compendio de sensualidad. Mi vista, mi olfato, mi tacto, mi oído y mi gusto se hicieron presentes en una avenida golosa de paz y colores. Por si algo pudiera faltar pensé en el amor que nos tenemos y , como si estuvieras a mi lado, compartímos el beso, mientras el candidato del partido TAL, nos miraba sonriente pidiéndonos un voto a cambio de todo.
Nada fue necesario inventar, todo estaba allí, conspirando en la realidad de las sensualidades para que un hombre y una mujer se engancharan en el pensamiento a través de los sentidos. Nada fue obligatorio inventar y aún ahora, el hombre del cartel sigue mirándonos, mantenemos el gusto del jamón, recordamos los olores de las flores del parque, el abrazo del amigo y nuestro compartimento personal vuelven a solicitarnos un beso en aquella avenida golosa de paz y colores.
Ramón Llanes

miércoles, 13 de mayo de 2026

BÁLSAMOS DE LA MEMORIA DOLIDA

 BÁLSAMOS DE LA MEMORIA DOLIDA

Golpes de recuerdos invaden
mi memoria
recorridos por la sobredosis
de felicidad
durante tanto tiempo,
relucen abrazos primarios
que dejaron viva la pesadez
del pensamiento, es un galimatías
de sucesos el pasmo
que custodia mi sentido del respeto
a lo vivido;
con guardar lo primero
y acaso el último lavado
o con reciclar lo menos lírico
hubiera bastado; fue más que un susto la muerte,
ahora es un torbellino
de ideas que se escapan de mi traje de hombre,
mi alma
necesita más olvidos.
Ramón Llanes.

CURIOSAMENTE, LA MAR


 CURIOSAMENTE, LA MAR

Son las tres menos mucho, no llueve, no amanece ni falta que le hace, el solar cárdeno huele a marisma, el agua huele- curiosamente- a luz. Se refleja en la balsa y alisa el tiempo de la bocana. Gusta la mar en temple al observador; es la recompensa a tanto forzar los ojos, primero en la charca, en el oleaje luego, recompensa sin enredos.
Al otro lado, acá, -digo-, corrige el último examen la profesora de veinticuatro años que nunca supo de espumas y mareas; el tema refiere literatura en ciernes, niños aprendiendo acentos -curiosamente- sobre la mar tan cercana. Para ella es nuevo el lugar, vino a sorprenderse de enseñar, vino a soltar cuadernos y buscar novio o a soltar novio y buscar cuaderno, que a la postre son la misma cosa, mientras fisgoneaba en sus ratos de ocio los edificios viejos de la ciudad. No encontró centro antiguo, ni monumentos importantes ni patrimonios de renombre, solo era una ciudad pequeña con un baño de mar en las espaldas desde que se conocen los tiempos.
Los niños le describieron la mar aquella tarde a las tres menos mucho, en metáforas y con gracejo de marinería, en luto y en bullicio; los niños sabían de los colores de la mar y de su grandeza y de su misterio, nadie alertó aversión ni prisa, la mar estaba fuera y en casa todos los días del año y todas las noches.
Cuando se fue aquella tarde sucedieron miles más, por ejemplo, hasta que los niños fueron tan profesores como la chica de los veinticuatro y se sentaron en su lugar. En una clase sobre la mar, de la misma ciudad húmeda sin centro ni patrimonio, el niño de la tarima-ahora profesor- quiso distinguir su entorno y pidió descripciones de oleajes y arenas y marismas.
Curiosamente se cumplió la paradoja más triste, los niños estaban, jugaban, tenían hambre o ganas de correr, mordían la paz con los dientes ingenuos, se saciaban de todo, presumían de libertad, enciclopedias sin abrir, horror por nada, manías por la calle pero se turbaron por la osadía del profesor al pretender descifrar conocimientos infantiles sobre la mar cercana. La mar era un espejismo que solo servía para gozarla en verano y poco más.
Pudo sucumbir el tiempo pero ella se movía con pasos de agua y precedía los aconteceres tanto como a las tormentas. Curiosamente no se marchó el reloj ni el vicio de las olas, la profesora corregía a las tres menos mucho los exámenes mientras decidió entretener sus pensamientos en la danza marina del atardecer, aquí en la ciudad hallada a la que vino por pereza y sin inquietudes. Y la mar se le enganchó tiernamente en la piel y de allí a los adentros y vaya usted a saber si la profesora volvió a preguntar por edificios antiguos, casco viejo o patrimonio.
Foto: Sergio Llagas.

martes, 12 de mayo de 2026

AYER FUE MARTES EN HUELVA

 AYER FUE MARTES EN HUELVA

Nada comparable con la rutina de los días, la impaciencia de los niños por salir del colegio y las madres luciendo la entrega en cuidado y mimo, la subida y la bajada de la marea en su ciclo menos adverso, la luz de la normalidad, el saludo ligero a los ligeros amigos que caminan de pronto, el encuentro habitual con el mendigo a quien se le toma más que cariño y se le ayuda, la llegada de un compañero de complicidades que trae como abrazo una pluma preciosa que me deja en la trabilla del alma, una llamada para ir cerrando proyectos, la tensión ajustada a la copa de vino, la clase de guitarra a los niños, lo adorable del hogar, el calmo tiempo de mayo, la probanza de un exquisito queso y la conversación nocturna con mi amiga María a quien hace mucho que no veo; las cosas sin rango que pasan una sola vez y se mastican en un martes sin postureo ni ambición y sin embargo todo junto completa el calendario con holganza de agrado; nada comparable con la rutina.
Ramón Llanes.

CAMBIOS

 CAMBIOS

Al cambiarnos presente por pasado,
educación por vana indiferencia,
calamidad por calmas y paciencia,
realidad por un sueño deseado,
al cambiarnos tres libros por un dado,
cambiar una pasión por la demencia,
la soledad cambiarla por creencias,
toda la luz cambiarla por un palo
haremos el agua en sólido estado,
la razón en un ratón convertida,
y la paz en un molde derribado.
Nos quedará conciencia pervertida,
ansias por conseguir lo no ganado
y un dolor tan procaz como una herida.
RAMÓN LLANES

LA LITURGIA DE LA PROBANZA

 LA LITURGIA DE LA PROBANZA

Perdí la emoción cuando me colocaron en el extremo de una mesa larga llena de copas lujosas sin llenar, me saludaron con cierta cortesía –quizá pensando que fuera yo el político de turno que acudía al acto para cubrir el protocolo-, comenzaron a servir los vinos después de unas elogiosas palabras del Presidente sobre la importancia de la liturgia de la probanza mientras algunos miraban con curiosidad mi aspecto desenfadado.
Al comprender la confusión preferí seguir el juego y probé las ocho especialidades de vinos de crianza que adornaban de emulsión y placer tan barroco lugar, miré con agrado a los otros miembros del jurado y me dejé llevar por la sensualidad fragosa y profunda del gusto. Casi olvidé la causa de mi presencia al sentirme gratamente favorecido por el honor esporádico que me hacía el destino y ni siquiera quise ahondar en consecuencias, ¡me sentía tan bien!.
Acerté en la elección del mejor caldo, fui calurosamente aplaudido –ellos seguían tan equivocados como yo-, recibí como regalo una botella del vino ganador y volví a casa con una sonrisa. “A veces –como en la vida- se entra para recitar un poema y se sale con un vino en los labios.
-Parecidas sensaciones- pensé”.
Ramón Llanes (Del libro TE CUENTO)

POBRE DE MÍ

 POBRE DE MI

Cuando hicieron en mi espiritual universo el reparto de las emociones con las cuales debía caminar el resto de la vida se olvidaron de inculcarme el sabor del café, el gusto estético por una corrida de toros, la persecución vehemente a la riqueza, el placer que supone la degustación de los alimentos, el disfrute al andar despacio, el aprecio a las matemáticas, a la mecánica, a la hortelanía, al disfraz, a montar en bicicleta, al ajedrez, a seguir una carrera de coches y acaso a otros más delirios comunes que también son ajenos a mis referencias para el bienestar. A cambio me colmaron de utopías, de versos, de menudencias sensuales como lluvias, atardeceres, melancolías, etc. Y con tal mochila he subsanado mis años. ¡Pobre de mí!.
Ramón Llanes. 12.5.26

lunes, 11 de mayo de 2026

APUESTAS

APUESTAS
Apuesto mi Paz y mi palabra,
mi ilusión, mi deber y mi conciencia;
apuesto mi libro y mi temor,
mis jueves por la tarde, mi pensamiento,
mi linterna y mi sombrero.
Apuesto la Paz de la palabra,
la persiana de las luces rotas,
los paisajes sin fusiles, la mirada y el recuerdo;
apuesto contigo por el mundo sin hacer,
por las tormentas del tiempo,
por las retinas cálidas del alba,
por tu blusa de domingo,
por los sueños
y por las muertes de los hombres pacíficos.
Apuesto con vosotros mi soledad,
mis agallas, mis risas de las doce
y la libertad de mirarnos.
Apuesto con vosotros
el genio que nos tiene apostados a la vida.
Ramón Llanes

EL EXTRAÑO VALOR DEL JURAMENTO

EL EXTRAÑO VALOR DEL JURAMENTO
El ser humano huye del juramento porque sabe del compromiso ético que conlleva y de sus consecuencias negativas en su fuero interno y en su dignidad; en ocasiones, sin embargo, es preceptivo jurar y se hace -pensamos- sin rigor, a la ligera, como si fuera parte del protocolo que el cargo impone, como la corbata o la hora; y con el transcurso del tiempo se ha convertido en una liturgia banal. ¿Qué pensará un recién nombrado senador, delegado, presidente, parlamentario o alcalde cuando pone su mano encima de la Constitución para jurar su cargo?, ¿será consciente de la importancia de su promesa?, ¿le servirá de algo en su comportamiento público?, ¿será conocedor de sus reglas, de sus motivos y de sus deberes para con sus súbditos en base a ese rito?, ¿lo tendrá en cuenta durante su tiempo al servicio de los demás?, ¿se olvidará de las consignas partidistas que sean contrarias al ordenamiento jurado?; de no ser así, ¿por qué no se instauran métodos de reproche y castigo para los incumplidores?. ¿Es temprano aún para andar con estas cavilaciones?.
Ramón Llanes.

AHORA VENGO YO

AHORA VENGO YO
He venido a cambiar el último subrayado en rojo del horizonte que ayer puso la tarde en las puertas de la noche, me gusta el rojo, tiene demasiada fuerza para anunciar la oscuridad; vengo a ponerle al amor el nombre de las cosas que se mueven sin ser vistas, no le llamarás a partir de mañana “amor” a la manera de expresarnos el sentimiento del afecto y más allá, detecto las líneas pálidas de los labios besados en la trayectoria del preámbulo del beso; cambiaré el concepto que tienen las flores en la belleza para inculcarles algo de suciedad, las consonantes nunca deben presidir palabras hermosas, se hará la fealdad si esta responde al código que me gusta. No te llamaré amigo, que desde ahora serás la controversia de mi pulso, el anonimato de mi secuela de hombre, no me gusta la palabra amigo, acaba en vocal que a su vez es nihilista, se confunde con un cero. Y acaso sepas que para cambiarlo he venido yo -todopoderoso incauto- a desculturizar la vida porque en el pupitre donde habito no están bien vistas las palabras que acaban en “da”, gustan más aquellas que finalizan en “mi”. Lo siento, acostúmbrate, debes obedecerme aunque yo no entienda de esto. Busca tú mismo el mensaje.
Ramón Llanes.

domingo, 10 de mayo de 2026

UN RATO DE VIDA

UN RATO DE VIDA



Ayer fue un sábado tristemente anormal porque en mayo no están anunciadas tantas tormentas, fue un día anormal; ayer también se hicieron ratos de vida a modo de premios de convivencia, eso tan fácil de agarrar una guitarra y tocarla como amándola o eso tan amable de recibir en la casa de Romería de nuestro tiempo la visita de un amigo Alonso, cerreño desde siempre, -con Leo en su alma- para ponernos miel de cante en el entarimado suelo de nuestra estancia. Nos alegró el rato, nos alegramos con su voz, nos cubrimos de sonrisas y abrazos cuando todo afuera pareciera insulso y gris por el imperio de la lluvia. Y el “marismeño” nos dibujó un arcoiris en las emociones y en el paisaje.


Ramón Llanes. 10.5.2026




sábado, 9 de mayo de 2026

ME PIERDO

35.- me pierdo
Se me deslizan los pasos por la acera
de mi andanza a la espera de un perseguidor
que quiera vengarse de mis sueños con él.
Miro desesperadamente la esquina doblada,
aligero la valentía, me pierdo
y observo de soslayo al nadie que me persigue.
Me pregunto si he tenido miedo
y me respondo que he tenido prisa.
Rllanes. (De FÁBULA DEL VACÍO)