Ved, cómo siendo agua voy sintiendo
las caricias del oro imaginado,
cómo me abrazo y cómo son amados
los poros del metal a quien pretendo.
A humanizarnos, a vivir queriendo,
a perder los silencios encerrados
en las viejas costumbres que han dejado
las soledades que nos van muriendo.
Vedme enamorada, de inquieta amante
persiguiendo emociones y querencias,
buscando que mi voz se me adelante,
que mis rizos olviden las ausencias
y vuelva con pasión y jadeante
al encuentro de amor de mi existencia.

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