RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

viernes, 23 de agosto de 2013

DE CIRIGALLOS Y CIRIGAÑAS.

DE CIRIGALLOS Y CIRIGAÑAS


Anda, quien más babea, haciendo de cirigallo en vida sin calor para conspirar, sin fuerza para la contienda, sin pronombre para la frase, sin agallas para el farol, valiéndose en el todo de su equívoco,  dejándose caer de confuso en el jergón de la crítica perezosa cuando al mejor despertar apuesta por un descanso, si al levantar ocurriósele algún desdén que a otros ofenda y a la culpa sin predicción lanza el dardo vagaroso de su incompostura. A lo más, atreve su furia a cirigaña cuando se nota desatendido en la red de su circo y se sabe más vulnerable. Prototipo de indeseable, al tributar los elogios con lisonjas, encomios, cobas y garatusas a fin de lograr, no que quien las recibe se engrandezca sino que quien las usa se libere.
Gregarios propulsores de la banda cínica que circunda los pentagramas menos musicales de la escena libre que nace, crece y se reproduce en teatros de ahora, sin miedo a la extinción de la especie. Abajo siempre serán cirigallos del pueblo que jamás acabaron de poner la primera piedra, desertores del esfuerzo y la lucha solidaria, arriba siempre serán cirigañas con su tufo que se calan desde la lejanía, apestan y se pierden en su mismo bigardo.
A más que a recordar los sensible colores de las palabras que quedan descuidadas en los libros refiéranse aquí la significación que de ellas aprendemos.

Ramón Llanes. 24-1-07.

martes, 20 de agosto de 2013

SEMBLANZA DE UN RECUERDO


SEMBLANZA DE UN RECUERDO


Imaginar la voz de Lorca y los gestos de Miguel Hernández, para quizá fortificar la idea de mito que ocupa la memoria. Emprender la búsqueda de las facciones, de los enseres, de la manera de toser, del color de las manos, de la magia natural de los personajes que enriquecen la esculpida identidad que cada cual nos hemos forjado. El pensamiento de Goya, la mirada de Juan Ramón, el andar de Neruda, los esfuerzos de Borges para distinguir los colores, las insatisfacciones de León Felipe, la cama donde muriera Espronceda, el color de los ojos de Rosalía de Castro, el detalle desconocido de quienes han participado en esta formación intelectual que nos tilda.
Es un cúmulo de pequeños lagos que acucian de curiosidad el pensamiento con tal de conocer el más mínimo renglón de vida de seres admirados. Hasta dónde llegara Bécquer en su ansiedad amorosa, el por qué del suicidio de algunos poetas, la causa de las quimeras de Góngora, los motivos de la inspiración de Cervantes, la forma de trabajar de Baudelaire, si se cansó muchas veces Miguel Ángel o si Lope de Vega odiaba a Quevedo.
Muchas, infinidad de sorpresas se han quedado escondidas en la historia de los grandes que nunca nos llegarán a nuestro conocimiento para esbozar esa sonrisa de agrado que viste nuestra cara cuando nos creemos cómplices de secretos que a nadie llegaron y que son líneas marcadas por nuestro propio interés con el único afán de aumentar la admiración.
En ocasiones nos creamos la semblanza, en ocasiones la intuimos pero siempre atentamos contra lo olvidado, porque la formación del saber -pensamos- depende de cuantos entresijos íntimos y casi sin importancia definieron a los personajes a quienes tenemos en el puro afecto o pleitesía.


RAMÓN LLANES 17.8.2013. Publicado en digitalextremadura.com

lunes, 19 de agosto de 2013


ENREDOS

Hacer en verano un análisis imparcial sobre la actual situación política del país puede resultar apasionante o enredoso y quizá ni uno ni otro adjetivos convengan comprometerlos para tan rancio menester; huiremos de dichos tópicos. El cocedero político es alarmantemente llamativo en todas las esferas. Cada palabra del ejecutivo o cada interpretación, por ellos, de la realidad, es acusada por los ciudadanos como una bala directa al bienestar, provista de inconsideraciones inimaginables. Aquella noble función de gobernar, al faltar la imaginación -amén de otros ingredientes imprescindibles para la tarea-, se ha convertido en un enredo de vocablos más cercanos a la demagogia que a la ética.
Incluso aunque Rajoy tuviera razón, cuando ello ocurriera y comenzara a tener vigencia en la sociedad, se habrá llevado por delante un mundo estructurado que acaso solo necesitara de capacidad imaginativa para retocar los cuatro desafueros del engranaje. Gobernar en contra de la opinión de todos, del sistema y de los ciudadanos, es validarse como enemigo del elector.
Dicen del Presidente -lo habrán oído más de una vez-, que llegó al cargo exento de ambición lucrativa personal, que ya gozaba de su excelente remuneración como Registrador en Santa Pola y que está en el ejecutivo perdiendo dinero. Esto no lo debe utilizar un político si es verdad y mucho menos si es mentira, porque es una manera burda de usar privilegiada presión sobre sus no aliados, a fin de aparecer como bondadoso y eludir debates de mayor calado. Con argumentos así no se permite gobernar un país con problemas.
El verano nos da para pensar que estamos mermados de derechos, sin soluciones económicas, sin mandatarios eficientes capaces de resolver las exigencias que demanda la sociedad, hartos de enredos, comidos por las enormes tasas de desempleo, exactamente lo opuesto a las necesidades actuales y a los criterios de los expertos en macroeconomía.
Este hombre no tiene agallas ni capacidad para conducirnos, su equipo padece el mismo mal que todos los gobiernos de derecha, aquello del “tú o yo”, y el sistema se tambalea hacia el peor lado, de ahí que le propongamos al Presidente, con educación, que se haga un hueco en Santa Pola, se dedique a aumentar lícitamente su patrimonio y no vuelva a meternos en más líos. Más le valdrá.



RAMÓN LLANES 11.8.2013. Publicado en digitalextremadura.com

domingo, 18 de agosto de 2013

CAPRICHO (POEMA-CANCIÓN)


CAPRICHO



La luz es una sombra que se enciende.
Las sombras son las luces que se apagan.
La voz es un silencio que se pierde.
Los silencios son palabras que se callan.

La vida es una muerte que se vence.
La muerte es una vida que se acaba.
El día es una noche que amanece.
Las noches son los días que se pasan.

El frío es un calor que se enfurece.
El calor es un frío que se engaña.
El aire es un agua que se mece.
El agua es un aire que se estanca.

El sol es una luna para verte.
La luna es aquel sol que tú me mandas.
Y tu amor es la causa de mi suerte.
El tiempo es el capricho que me falta.

Ramón Llanes

CORAL POLIFÓNICA "JOSÉ LIMÓN" DE CALAÑAS. 31.3.2013.


VISTA GENERAL DE THARSIS


THARSIS, AGUA DE MINA.