RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

domingo, 31 de mayo de 2026

OTRA VEZ

 OTRA VEZ

Pequemos otra vez
rompiendo la farola del campo,
esa bandeja grande que, en forma de plata aseada,
se mueve colgada
por los llanos y los esmeriles,
se aniña, se empobrece, se disloca.
Luna se llama también
tu pensamiento.
Ramón Llanes. (de MEMORIA DEL PRÓDIGO

ESTADO DE ÁNIMO

 ESTADO DE ÁNIMO

Otra vez es de día con tono valiente y difuso y entre los rasgos que presenta y los instantes de pasión que se avecinan se podría entender que los estados de ánimo se alteran. Por otro lado, pensar en tranquilidad y placer, en vacaciones y descanso, da suficiente para acordar que es tiempo para que ese mismo estado de ánimo se recupere. En ese dilema estamos en estío, hacemos maletas o miramos al cielo, cogemos el mapa para diseñar la ruta o nos ponemos en manos de la espontaneidad para salvar con un delirio más este compromiso de parar el trajín en unos días.
Sea como fuere el tiempo nos hará guiños, se nos subirán los colores al fragor de los deseos, nos divertiremos con andar, estar, pasear, hablar o simplemente meditar y todo será como siempre, la semblanza de siempre en el paisaje y en las caras. Pues también así habrá ocasión para ratos de entretenimiento y placeres; es más o menos la vida.
Ramón Llanes

sábado, 30 de mayo de 2026

DE LA PAZ Y DE LA MINA

DE LA PAZ Y DE LA MINA
La parte de nosotros que deambula
en la nostalgia nos pide el clamor
conjunto de la Paz, de la Mina,
de los pozos abiertos,
de las extendidas manos,
del barreno en el aire,
del abrazo en el alma;
nos pide un eco distinto
en la galería que evoque la Paz del azufre,
para agarrarnos Mina a la parte de ti que nos quema
las entrañas de nuestra obstruida pasión,
la parte de la Paz que nos inquieta la soberanía
del sentimiento. Hemos perdido toda la parte de la Mina,
toda la Paz en partes, todo entero el deseo;
a mucho de amarlas conseguiremos
alcanzar de la Mina su ajuste,
de la Paz su sistema, de nosotros el regazo,
de la vida
las míticas emociones.
Ramón Llanes.
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DE ESTA EDAD TARDÍA

36.- de esta edad tardía
Cubierto por el manto calmo de la edad
me agobia la absurda sensación
de haber llegado tarde a mi vida
y estar de pie, en una meta no pensada,
viviendo en humedales y esteros
que por el estío son ardientes
hasta dañar
y afables en la invernada
que precede a la catarsis.
Mi estado es de privilegio por el llameante mar
y los calidoscopios borrosos del ocaso;
mi piel es un signo de interrogación
a quien me enseñara el agua y los pasos.
Queda por pensar
cuánto hubiera sido el diezmo
por desviar el calendario, el espacio o la mirada.
Queda por pensar quedarme
asomado a la ría, ganar más paisajes para los ojos
y regresar a mis confines primigenios
como un soñador sobrado de querencias
vuelve a la casa, al padre y a la novia
a contar, en un beso, su extravagancia,
su mundo y sus apasionantes deseos
por entregarse a su tierra.
Ramón Llanes. (De FÁBULA DEL VACÍO)

MUCHO TIEMPO DESPUÉS

MUCHO TIEMPO DESPUÉS
Desde que éramos futuro y los deseos tenían esa distorsionada forma de imposible, desde que comenzábamos a creer en nuestras posibilidades y se nos ahuyentaban la mayoría de los miedos porque nos fortalecíamos en la juventud, desde mucho tiempo atrás, -antes incluso de la comisión de los tantos errores sociales-, desde entonces se nos convocaba para mover las estructuras y jeringar a los sistemas. Y ya, desde entonces, existían las promesas como ricas esperanzas acarameladas que seducían en evidencia a la ingenuidad. La parte ingrata de la sociedad nos trataba de comprar para luego vendernos en la primera estación o para dejarnos escondidos con toda la culpa en los andenes del olvido.
El tiempo no ha hecho otra cosa que repetir la incomodidad de la historia y en estas alturas de invenciones de tecnología, volvemos a ser objetos de promesas banales y engañosas que dan con el cuerpo en otro distinto andén y con el alma en cualquier vendeduría de miserias para ser director general de los directores generales que pegan los carteles en los miedos de los demás y los obligan a descender a los abismos de la injusticia a cambio de un juego sucio con bocadillo, cerveza y postre.
No resulta desviado preguntarse ahora qué hemos conseguido en este “mucho tiempo después”, sin contar el avance técnico y solo teniendo en cuenta en aquello que nos distingue de otras civilizaciones por el bienestar alcanzado. Huimos desaforadamente del imperio de la nostalgia y no pertenecemos a conocidos ateneos populares de la demagogia pero somos carne del cañón que estalla en cada guerra, boca que perdió la costumbre de distinguir sabores y humano en lista de espera en petición de los derechos perdidos, por eso podemos denunciar un fracaso o ponerle un cero en dignidad a este mentidero de sables que se erige tutelador de nuestras vidas.
Ramón Llanes.

miércoles, 27 de mayo de 2026

MADRES

 MADRES


Las madres oyeron la tormenta del martes por la noche. Aún quedaban cosas por hacer. Las madres siempre llegan antes que la tormenta, antes que viento, antes que se queme la camisa, antes de desesperar, las madres no tienen dote de cansancio ni calma de aburrimiento; son la premura, son como las avispillas que danzan y la vida la hacen ellas, ordenan los astros, mandan en el tiempo. Las madres acusan todos los dolores de todos los hijos y los amielan, endulzan el amargor y se guardan el padecer como lo hacen las estrellas.
De los días que tienen veinticuatro horas contadas, los minutos se convierten en largas escenas de menesteres, que de aquí sacan la tercera parte, de allá le ganan sitio al reloj, el algo que basta, el suspiro que alivia, la mirada que sana, la caricia que se hace bálsamo, el beso que prende ternura. Las madres son de madera más noble y más ruda a la vez.
Al momento de llegar, la suerte entra en casa; empedernidos prestatarios de los sueños, todos son de ellas, nosotros interpretamos, dormimos, pero ellas los prescriben, los inventan, los llevan a la realidad. En el sigilo de la melancolía, con nota de suspenso en el examen de latín, alguien lloró su lágrima a la almohada hasta que una madre le mezcló las suyas y juntos aprobaron la asignatura de amarse. No alcanza la categoría de manifiesto, solo es una reflexión.



YA LLEGARON LAS CARRETAS


 YA LLEGARON LAS CARRETAS.

Cuando la tarde gemía en su penúltimo suspiro asomaban las carretas por la puerta de Huelva, rindiéndose los onubenses en acordes de bienvenida, sonando los himnos de cariño y agradeciendo a los peregrinos la estética que dedicaban a la vida de esta ciudad nuestra. Así, con tiempo calmo y vencejos piando en el aire llegaron las Hermandades a su lugar de estancia después de recorrer medio mundo del pinar con el sofoco de la senda.
Ya llegaron las carretas a su casa, a esperar que pase un ciclo nuevo y vuelva a ser razón para engalanarse y buscar los campos para llegar al templo soñado. Llegaron las mujeres que habitaron las carretas y los hombres que pusieron el fragor del empeño, llegaron cohetes que asustaban a los perros y partían el aire. Parece que llegó a Huelva esa parte de vida ausente durante unos días y la ciudad se puso con otros colores, a modo de fiesta, porque vinieron los nuestros a estar con nosotros y nos trajeron más belleza.
Ramón Llanes

CÓMPLICES

 CÓMPLICES.

Buscadores de cómplices, es la moda que prima un entorno a veces infiel, a veces drástico, a veces irreal, a veces violento y otras veces político. Se pirra cualquiera por un cómplice ¡lo que son las cosas¡, porque de este paso a la solidaridad va un trecho pequeño y menos de aquel a la amistad; todo puede ser. Hasta en venta se ponen los cómplices, a la orden del día.
Del cómplice al delator, del cómplice al traidor; surgen no solo las discrepancias también las confrontaciones y hasta las guerras. Las consignas que reciben las personas implicadas en la dicha o la desdicha, que de todo se da. Cumplir supone una heroicidad y defraudar siempre se acerca a la traición pero ninguna de las dos consecuencias deben ser pacto de violencias, porque guardamos y retenemos y otras veces olvidamos. Y el olvido también es un error en el contexto de la complicidad.
En este corresponsal de tareas por todo el mundo la complicidad se desdice a diario, se maltrata a diario y los hombres se ajustan cada vez a moldes en los cuales la complicidad se queda en desuso para la envergadura. Para las cosillas pequeñas ser cómplices suena a poco. Prima mucho el morbo y todo se piensa en clave de estrategia como si siempre debiéramos estar preparados para conseguir algo o para ganar y utilizamos a los cómplices y los metemos en nuestros embrollos pero la mayoría de las veces no les hacemos partícipes de lo que nos sirvieron cuando habíamos llegado a la meta pretendida, recriminándoles la falta de apoyo si se fracasa.
Se nos ocurre que precisamos cómplices cuando tenemos clara necesidad de compartir algo que nos sucedió fuera de la normalidad y echamos manos de la amistad luego somos dos y después más hasta que el secreto sea comidilla y empiece a crear desconfianza. No era eso la complicidad.
Ramón Llanes

martes, 26 de mayo de 2026

HABLANDO SOLO

 HABLANDO SOLO

 

 

             Se ha estirado tanto el “informatismo” que casi hasta para hablar solo es obligado indicar la contraseña, índice inequívoco de la esclavitud a la tecnología obligada y consecuencia de una  dependencia atroz a este tipo de apetecibles formas de comunicarnos. Pretendía meterme en el cajón de los ritos para saber cómo ponerle acierto en recibir amigos en casa, ofrecerles lo mejor del hogar, del calor, del trato y que se sintieran de la mejor manera posible, que tuvieran la libertad para bostezar a gusto, probar la lírica de nuestra convivencia y ponerle un encanto fresco y distinto a las creencias nuestras, eso pretendía.

            El sol de la calle me hizo un hueco que mi sombra acarició un instante y la cabeza siguió moviendo fichas de la mesa: los cubiertos en su lado, las servilletas  nuevas, un vino escogido, el paisaje desde el balcón; dándole vueltas y hablando conmigo de la incidencia de estos amigos en la armonía nuestra, de cómo hemos mantenido una amistad durante muchos años sin apenas proporcionarles un desatino, de cómo hemos quemado juntos etapas preciosas y nos hemos transmitido el afecto en cada ocasión. Hablaba durante la soledad de la tarde, de frente a la suculencia de un año recién estrenado, con las manos en los bolsillos y el corazón atento a atender para que nada pudiera olvidarse en esta prodigiosa liturgia de recibir en casa a buenos amigos.

            Ni apenas los ruidos se metían a distraer el pensamiento que hurgaba apasionado en los pormenores del encuentro y desembalaba conversaciones como un niño busca detrás del papel su regalo de reyes. Tanto énfasis pusiera el subconsciente que la longitud entre el deseo y la realidad se perdió paso a paso en la avenida de las flores y ocultó en la mente la causa preparada hasta morderla con un gancho de olvido y perder la orientación y el destino en un opaco despiste de la grieta del intelecto solo sostenida por el sentimiento del agrado. Entonces hablaba de otras cosas triviales en nula relación con el contexto esencial de la pretensión primera. Habían pasado los árboles que señalizaban la entrada a la vida pensada y con la extrañeza del paisaje comprendí la pérdida de órbita aunque no el porqué de la misma. Volviendo atrás recuperé la misión de la llegada de los amigos con toda naturalidad y me sentí bien.

 

 

 

            Ramón Llanes

CITA CON EL SOL

 CITA CON EL SOL

Se me viene la imagen golosa del sol cuando hace su entrada en la escena de nuestro pequeño universo, impregna tierra y sombras de un contorno distinto y a su hora desaparece por la llanura del mar sin más conocimiento que el de su origen. Barre y peina la insólita cúpula, se entretiene en los bajos, acude a los ojos y a las dolencias, restablece el don de gozarlo como un privilegio que otorga la sabia naturaleza. A solas llega, a solas se va, sin el ruido, la locura o la inquietud. Y vuelve en el mañana con más seguridad; así es aquí; nos cita, le citamos, comparece, nos alivia, se va por su puerta grande.
Conté los días sin sol hasta hoy, en este año, solo fue UNO en nuestra tierra, en esta más cercana que andamos y permitimos que nos soporte. Solo un día sin sol parece poco pero también conté que aquel día le echamos de menos, tan de menos como que el aire parecía otro, más insulso, más húmedo, menos afable. Presumo de mi cita con el sol, presumo de este espacio lugar que la suerte me dio para vivir donde me deleitan sus rayos y otras veleidades.
Y presumo de saber que seguiré bajo su luz sin fecha de caducidad, sin preocuparme por encender o apagar, sin remedio. Es así aquí, siempre.
Ramón Llanes.
foto: Ana María Cáliz.

LO QUE PESA EL HAMBRE

 LO QUE PESA EL HAMBRE.

El hambre pesa, produce dolor, crea rabia e impotencia, hiere. Nos despertamos sabiendo que mucha gente la padece, nos dormimos con el mismo sentir. Hacemos lo mínimo: pensarlo. No estamos dispuestos a saber qué podemos aportar.
Hoy me ha llorado alguien por miedo a morir, ayer también alguien me pidió ayuda para comer. Siempre me persigue el hambre de los demás, como a ti, como a todos. Pero somos capaces de apagar la tele y dormir con la conciencia limpia. La conciencia no pesa ni duele.
No sé por qué te cuento todo esto si es posible que también tú tengas hoy hambre de algo, aunque sea de amor. Perdona, no pretendía ser insolente.
Ramón Llanes.

lunes, 25 de mayo de 2026

ÁRBOLES

 ÁRBOLES

Leía hace poco en una revista que se calcula pueden existir en España unos cinco mil millones de árboles. Es una cifra alta pero insuficiente para las necesidades del equilibrio en el ecosistema; es sin embargo halagüeño el dato, no somos de los países más escasos en arboleda, ello indica que la fiebre devastadora no ha podido devaluar de manera alarmante ese equilibrio que nos permite sobrevivir con garantías al menos algún tiempo. Al hilo de este comentario leí que la erosión también influye en la eliminación de los árboles y que sería imprescindible que cada español sembrara trescientos sesenta y cinco árboles al año para continuar con la perpetuación de la especie. Y leí más, leí que al ritmo actual de eliminación de árboles a consecuencia de talas incontroladas, fuegos, urbanizaciones etc, a menos de una década nos quedaríamos casi con la mitad de ellos.
Leí también, por seguir pulsando el ánimo de mi curiosidad, que la función de un árbol en el ecosistema es más importante que una alcantarilla, más que una planta de reciclaje de residuos, más que un camino, más que una estrella. Leí que de los árboles depende nuestra existencia y muy mucho nuestro bienestar en salud. Esto lo escribí hace 20 años y hoy leí que ahora tenemos 7000 millones de árboles que aun son insuficientes. De tanto leer sobre los árboles reflexioné que, visto el panorama, era preferible cerrar la revista y ponerme a sembrarlos.
Ramón Llanes



domingo, 24 de mayo de 2026

ESOS DESFAVORECIDOS QUE NOS RODEAN

ESOS DESFAVORECIDOS QUE NOS RODEAN
Son cada vez más, salen a nuestro paso, nos piden algo para comer, tienen causas justificadas para estar desfavorecidos, saben que les olvidamos al caer la noche, han desaprendido a soñar, nos parecen de cartón cuando el día les alumbra el camastro -que no la vida-, nunca se pierden porque nos necesitan, no son bandoleros, delincuentes, malvados, corruptos, tienen caras, andan, miran, sonríen, quieren amar.
La imaginación no ha llegado a dotarles de espacio merecido -solo por el hecho de ser humanos- para un techo con mantas, con ducha caliente y comida digna; la imaginación no ha sido capaz de pensar más en ellos que en el presupuesto militar, que en armamento, que en gastos superfluos de política ingrata, no hay recursos económicos para ellos, nadie imagina soluciones con bondad y nosotros les prestamos mínimas atenciones porque no son nuestro problema. Acaso se nos debería caer cada día un poco de vergüenza en el sentido común, hasta entenderlo.
Ramón Llanes.

A PUNTO DE EXIGIR

A PUNTO DE EXIGIR



Maneras de demócratas empecinados en la limpieza de las etnias, consideraciones que radicalizan los efectos del concepto “corrupción”, formas, formas, formas mirando del papel solo el color de la tinta, solo observando del hombre el botón caído de la chaqueta, magnificando extrasensorialmente las conductas hasta intentar dormir una noche siquiera en el aposento de la perfección imposible, es el caso.

Mañana -de seguir la pauta marcada-, tocará comprobar si tal mintió alguna vez, si se coló en el cine, si besó a alguien sin tener relación sentimental, si faltó alguna vez a clase por engañar al padre, si se chupó los dedos siendo mayor, si se sigue comiendo las uñas, si bebe a escondidas, si le condonan la cuota del gimnasio por su cargo, si le invitan en el restaurante, si vive exento de dignidades...Y los demás -también versátiles en la picardía- cursarán estudios para exigir, para saber cómo derribar al tal o al cual en la contienda inventada desde la fabulación, con el solo ánimo de molestar. Así hasta que nada sea paz.


Ramón Llanes

sábado, 23 de mayo de 2026

ERAS TÚ EL DEL TAMBOR?

ERAS TÚ EL DEL TAMBOR?
Me pareciste; a lo lejos del espejismo, con las señas indudables de la noche, te dije que te vi tocando un tambor a primeras horas del alba en ese lugar por nosotros conocido y me dijiste que sí, que eras tú, para seguir la broma, y me pediste el sombrero que un día te prometiera y te lo puse y no te pareció propio para tu aspecto y me lo traje de vuelta, puesto, como siempre, y me ruborizó tu amable halago y solo fue imaginado el inicio porque ni yo te ví ni tú has tocado el tambor en tu vida pero nos reímos y en eso nos cundió ese rato del mediodía, amigo Paco, los testigos presentes pueden confirmarlo.
Ramón Llanes

INDOLENTES

INDOLENTES
Como ser humano individual cada cual posee su pasión, su entusiasmo, su fantasía y su modalidad de vehemencia; rastrea, se apropia, se subleva y se posiciona al lado de cualquier opción según le interese; con ello se garantiza la estabilidad emocional, la soberbia, el don posesivo, la altanería y los privilegios del cargo; es adicto el humano a poder pertenecer a grupos sociales en su determinada dinastía y como tal actúa y se compromete en acciones afines a sus credos o ideologías, se enfrasca en lo que le importa de su mundo y toma partido hasta sus más profundas trancas para defender o defenderse.
Y sucede que no siempre la unión hace la fuerza y el humano más transversal, el más rebelde, el lobo de la manada o el líder del grupo, en cuanto se ve imbuido en una formación social pierde su valor natural, se convierte en masa, baja escalones y desciende a la villanía más rancia hasta el punto de importarle menos que un caramelo un desahucio, una injusticia, una mentira e incluso una guerra. Y vista desde arriba, la sociedad de estos seres humanos poderosos es indolente, matemáticamente indolora, exenta de fibras emocionales y carente de un sistema pasional capaz de alterarle los esquemas; el individuo responde a los sístoles y diástoles con su propia energía, la sociedad no, el individuo llora, se amarga, sufre, la sociedad no; el ser humano como unilateral cae, se levanta, grita, vive, la sociedad no responde a esos códigos y es -muy a pesar de las organizaciones internacionales que lo impulsan- indolente; ¡cómo -si no- pudiera consentirse y explicarse la existencia, en este siglo de las luces, de tantos conflictos bélicos en el mundo!.
Ramón Llanes.

viernes, 22 de mayo de 2026

FANDANGO. HIZO PARIR A LA GATA


 

SE FUERON LOS SABIOS

26.- se fueron los sabios
El gañán de ojos verdes y espaldas cerradas
es bondadoso de nacimiento,
como su nombre, de origen.
Eleva las manos siempre en señal de abrazo,
requiere amistad, sin congojas.
Luego de comprenderle un rato
los sabios se fueron de la soberbia,
se escondieron en la niebla
y desaparecieron de la bondad
antes de dolerles la inteligencia en el establo
donde el gañán les enseñó cómo
sueñan los corderos.
Rllanes. (De FÁBULA DEL VACÍO)

AL OTRO LADO DEL AIRE

AL OTRO LADO DEL AIRE.
Al otro lado del aire
descolgaremos la memoria
para que cada susurro sea un huracán,
cada beso mil propósitos,
la luz un medio de alcanzarte
y, en vida,
con los ojos prestados de inocencia,
ocupemos la paz, toda la paz,
la eternidad deseada de la paz
y nadie será cómplice de cansancios.
Rllanes

EL AGUA DEL POZO

24.- el agua del pozo
El agua se sale por la boca del pozo,
se libra de la clase de oscuridad de hoy
y se busca la vida.
Anega de paso la besana y la acelga
y miente cuando habla de abundancia,
solo es rutina pasajera
que moja, que aplaca la sed, que no se duerme.
El pozo se alivia y recibe luz
a cambio del agua que se ha ido.
Ramón Llanes. (De FÁBULA DEL VACÍO)

jueves, 21 de mayo de 2026

SI VIENES

SI VIENES.
Si vienes por venir, mejor no vengas,
has de venir con furia, con despecho,
con ganas de crear, que ya está hecho
el vicio de cobrar lo que me vendas.
No vengas con razón ni con prebendas
ni traigas el semblante tan estrecho.
Ven con ilusión, ven por derecho,
y espero que al venir a nadie ofendas.
Agobian los caminos sin repechos
y la misión sin dolorosa senda,
se aturde el corazón por lo maltrecho
del desandar lo andado sin enmienda
que por tanto venir, de menos echo
el gozo de llegar sin reprimenda.
R.Llanes.