RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

martes, 6 de agosto de 2013

MI MANO DERECHA


MI MANO DERECHA

Soy diestro de nacimiento; mi mano elegida ha sido siempre la derecha, con ella he conseguido forjar las mejores tareas y los muchos infortunios que el hacer me ha permitido. Mi apoyo principal es mi mano derecha, me ayuda a comer, a escribir, a gesticular, a conducir, a cortar chorizo a dar, a recibir y a lanzar cometas al aire. Siempre ha sido mi aliada, jamás me faltó el respeto, jamás me fue desleal. Mi mano derecha forma parte de mi conciencia desde que comenzamos a entendernos con el pensamiento o solo con la voluntad.
Mi mano derecha me ha cautivado muchas veces porque supo hacer correctamente aquello que le sugerí, porque me llevó a perfeccionar los moldes de las caricias, porque contribuyó a mi eficacia, porque es una continuación de mi defectos y una limitación de mis virtudes. Porque me añade compromisos, me alienta cuando el dolor me enfunda miedos, me alimenta el ego en los subterfugios de los desconsuelos; porque es activa, versátil, generosa y tierna. Porque su posición no es mi preferida en las ideas pero le respeto el espacio y la amo. Mi mano derecha sabe quien soy, hemos caminado juntos en la ilusión de vivir.
Y sobre todo mi mano derecha es mi alma externa o esa parte externa del alma que se configura en el retrato y que por sus gestos conocen mi procedencia. Es mi palabra, mi contenido, mi exageración y mi grito. Ella ejecuta el humor y le da sentido al viaje.
Se me ha puesto el sol tan cerca que le huyo, me refugio en las sombras que me tientan a otro placer y describo un alegato de interés que sirva como homenaje íntimo a mi mano derecha, ahora que ejerce en plenitud su cometido de amor a sus conjurados miembros de la corpórea viva. Ahora que me escribo con ella y me duermo en su apoyo y me ayuda a soñar de una manera templada y limpia.


RAMÓN LLANES. 1.8. 2013. Publicado en digitalextremadura.com

lunes, 5 de agosto de 2013

ATENTO (del poemario MEMORIA DEL PRÓDIGO).


ATENTO


Está el paisaje veraneando de nosotros
con su puesto de helados
y su sombrilla. Estoy atento
al mechón que se le cae a la tarde,
a los prismáticos, a los ojos,
al cuento indígena que me ruge
la siesta, al manzano, a la lentitud
de las horas. Atento a distinguirme
entre la soledad y el espacio,
atento a masticar sin morderme.

Anoto fechas, me inclino en el riego,
pongo el agua en su sitio
y no me cabe, sobran cuadrículas.
Luego tú, sin conciencia del dolor,
con esa razón de salvarme
me hundes. Luego, la tarde
hundiéndome también
y la noche al acecho,
luego, el sueño que invita a no despertar,
la singularidad de un bostezo,
la dosis de lumbalgia,
luego, nosotros, desposeyéndonos
en la distancia, atentos a no conceder
ventajas al recuerdo.

RAMÓN LLANES

ODA IMPERFECTA A LO VIVIDO. (del poemario MEMORIA DEL PRÓDIGO)


ODA IMPERFECTA A LO VIVIDO

¿A quién dedicaré mi ternura? ¿a quién mi turbulencia?.
Acaso a la tierra. Sí, hincaré mi travesía en la tierra.
Con la rabia de un herido o la insatisfacción de un pródigo.
Acabaré deshollinando mi alma, sin dios, sin premio,
sin una emérita y luctuosa catarsis. A la tierra, el cuerpo
y la firmeza, la santidad y los vicios. A la tierra, la ensoñación
y las penalidades. A la tierra, a la boca más profunda de la tierra
dedicaré la parte de vida que le corresponde.

A qué ideario anotaré las ideas que me quedan?,
a dónde la artesanía de los versos?,
para quién los libros sin leer y los cuadernos gastados?.
Nadie, sino la tierra, heredará con deseos mi nostalgia,
a nadie podré contar que ya estaba en la tierra
antes de abonar la fosa húmeda, antes de habitarla.
A nadie diré lo vivido en la jerga del poeta, del añil
o la manzana. Del corazón, a nadie. No sabrán
responder con humor tan abundante murmullo.

Enviaré aquietar a los obispos, seré con ellos compasivo
sin gratificarles, seré fiel con la música, con la tarde,
fiel con la amistad y los paisajes. Cruel con nada.
O quizá con la burla de los malditos, con los miserables
que incendiaron esperanzas en los pueblos, con las ratas
de factoría humana, con la colección de avaros. Cruel
con nada, nada más cruel, para dejar previsto
cómo los sueños se colorean desde la utopía.

Te llamaré tristeza, nunca olvido. Te llamaré, si prefieres,
agua y mar, las dos cosas te serán percibidas. Te ajustaré
a la última vena que aguante el último misterio del vivir.
Yo me llamaré como diga la tierra, como mi madre suspire
o me llamaré con el nombre que los perros dedican al amor.
Te hubiera gustado llamarme, tantas veces, melancolía,
calma y emoción. Ahora importa más el recuerdo. De nombres,
elige, traza un borrón y será el mío. Mi página es frágil
con el beso, dedícame todo el pensamiento y me estarás
honrando y me estarás amando, y pensaré dos veces mi decisión.

Cuando llegué ya estaban los árboles y la mina. Ellos crecieron
conmigo, crecieron los árboles, creció de sobras, la mina.
Nos hicimos socios en el respeto. Acabé siendo razón y piedra,
hoja caduca. A veces estorbo, a veces rey, a veces intrépido
pero formábamos una sociedad perfecta para los debates
y sobrevivimos, a pesar del cansancio. Ellos ya estaban
cuando llegué y supongo que no iremos juntos al desierto,
me mandarán de explorador y seguiré siéndoles fiel y alegre
como hasta aquí. Ellos, lo sé, no cerrarán con llave la esperanza.


RAMÓN LLANES.

domingo, 4 de agosto de 2013

MUJER LUZ (del poemario MEMORIA DEL PRÓDIGO)









Mujer luz


Gimió la luz creando un latido,
como nueva en los ágapes
del tiempo, gimió la luz
y parió la hembra otra luz
con vida infinita
y volvieron a encontrarse
en las puertas del ser. De fuego
a útero, con victorias y triunfos.
De mujer son las bocas
ricas y claras que componen
el resplandor en el nacer y en la agonía.
De luz es la constancia hembra
que divierte al universo.
Hay un retrato en sepia,
de toda la vida, en el desván del cielo,
que trata luminosamente de ellas.
Allá donde se nacen
y nunca se han perdido. 

RAMÓN LLANES

MUJER SARMIENTO (del poemario MEMORIA DEL PRÓDIGO)



Mujer sarmiento


Aquello del horizonte
es un crepúsculo en tono uva
que imita una mujer. Aquello otro
del horizonte
es una mujer en tono uva
que imita un sarmiento,
la generosidad fugaz de la tierra
que imita un parto
es otra mujer
o es otro sarmiento
que desnudan el horizonte
de podas
y lo nacen exacto
para ofrenda a la tierra.


RAMÓN LLANES.

HOMBRE ÁRBOL (del poemario Memoria del pródigo)



Hombre árbol


Eso es el árbol,
una raíz con muchos hombres hojas
en el aire. El hombre
es un corazón con árboles quietos
en la sangre.
Es el hombre
el color del árbol, su pensamiento,
su paso acelerado,
mientras es el árbol
su paciencia.


RAMÓN LLANES
(del poemario "Memoria del pródigo")

viernes, 2 de agosto de 2013

LA VIDA ES UN BESO


LA VIDA ES UN BESO


Escribo desde la vida. Con la suculencia de los moldes que ocupo y del espacio que me admite, escribo desde el contorno exacto de la primera felicidad que se me sumó a la luz, estoy ni más ni menos contento que anteayer porque no dependo de ansiedades o desencantos, me basto para ordenarme mis exigencias en el cuidado del alma y en el continuo reciclado del cuerpo, soy consciente de mis facultades, soy materia vulnerable pero está adosada de pasiones, imbuida en todos los órganos que me sostienen el ser.
Me he creado compromisos conmigo para perpetuar esta buena especie que es determinante en el cosmos y que me merece el mayor de los respetos; ahora están mis ojos lagrimeando esperanzas, mañana bailarán con el aire; mis manos no se han ocupado de quebrarse, no he malgastado las reservas ni abusado del dolor. Me concibo a diario, como el alba, como el ocaso. Escribo desde la vida con el solsticio de la voluntad a mano, con las apuestas que he hecho con el futuro, me queda aún todo aquello que no sé para seguir anudando los pensamientos y las acciones en pro de un resultado: luchar cansando a la vida para mejor conservarla.
No será preciso morir para seguir viviendo; el espíritu colabora, el agua colabora, el tiempo colabora, así hasta que se instruyan los mecanismos complejos de las fuerzas de la tierra y este cuerpo de hombre, minúsculo, inapreciable y destructible, se adhiera a la armonía del universo; y entonces dejará de ser inútil y se convertirá en molécula imprescindible en la tarea de la vida y será llamado y consultado para cualquier misión de continuidad. La vida no dejará de ser eterna, la mía tampoco.
De aquí hasta el anuncio de los suspiros que le pongan otro renglón a la existencia, estaré atento a la glotonería de vivir con el descaro de un convencido, con las ganancias del tiempo hinchando la memoria y con todas las libranzas, soledades, sueños y besos metidos en la más transparente cúpula de mi lealtad a la vida.

RAMÓN LLANES. 30.7.201. Publicado en huelvabuenasnoticias.com