RAMÓN LLANES
lunes, 14 de marzo de 2022
ODA IMPERFECTA A LO VIVIDO
ODA
IMPERFECTA A LO VIVIDO
¿A quién
dedicaré mi ternura? ¿a quién mi turbulencia?.
Acaso a
la tierra. Sí, hincaré mi travesía en la tierra.
Con la
rabia de un herido o la insatisfacción de un pródigo.
Acabaré
deshollinando mi alma, sin dios, sin premio,
sin una
emérita y luctuosa catarsis. A la tierra, el cuerpo
y la
firmeza, la santidad y los vicios. A la tierra, la ensoñación
y las
penalidades. A la tierra, a la boca más profunda de la tierra
dedicaré
la parte de vida que le corresponde.
A qué
ideario anotaré las ideas que me quedan?,
a dónde
la artesanía de los versos?,
para
quién los libros sin leer y los cuadernos gastados?.
Nadie,
sino la tierra, heredará con deseos mi nostalgia,
a nadie
podré contar que ya estaba en la tierra
antes de
abonar la fosa húmeda, antes de habitarla.
A nadie
diré lo vivido en la jerga del poeta, del añil
o la
manzana. Del corazón, a nadie. No sabrán
responder
con humor tan abundante murmullo.
Enviaré
aquietar a los obispos, seré con ellos compasivo
sin
gratificarles, seré fiel con la música, con la tarde,
fiel con
la amistad y los paisajes. Cruel con nada.
O quizá
con la burla de los malditos, con los miserables
que
incendiaron esperanzas en los pueblos, con las ratas
de
factoría humana, con la colección de avaros. Cruel
con nada,
nada más cruel, para dejar previsto
cómo los
sueños se colorean desde la utopía.
Te
llamaré tristeza, nunca olvido. Te llamaré, si prefieres,
agua y
mar, las dos cosas te serán percibidas. Te ajustaré
a la
última vena que aguante el último misterio del vivir.
Yo me
llamaré como diga la tierra, como mi madre suspire
o me
llamaré con el nombre que los perros dedican al amor.
Te
hubiera gustado llamarme, tantas veces, melancolía,
calma y
emoción. Ahora importa más el recuerdo. De nombres,
elige, traza
un borrón y será el mío. Mi página es frágil
con el
beso, dedícame todo el pensamiento y me estarás
honrando
y me estarás amando, y pensaré dos veces mi decisión.
Cuando
llegué ya estaban los árboles y la mina. Ellos crecieron
conmigo,
crecieron los árboles, creció de sobras, la mina.
Nos
hicimos socios en el respeto. Acabé siendo razón y piedra,
hoja
caduca. A veces estorbo, a veces rey, a veces intrépido
pero
formábamos una sociedad perfecta para los debates
y
sobrevivimos, a pesar del cansancio. Ellos ya estaban
cuando
llegué y supongo que no iremos juntos al desierto,
me
mandarán de explorador y seguiré siéndoles fiel y alegre
como
hasta aquí. Ellos, lo sé, no cerrarán con llave la esperanza.
Ramón Llanes
sábado, 12 de marzo de 2022
CALLE DEL OLVIDO
CALLE DEL OLVIDO
Hoy, las
autoridades por fin,
han
puesto nombre a la calle rota
donde
solo viven los obreros,
donde
juegan el pozo con la sed,
el perro
con la gata, los gritos con el silencio.
Le han
puesto calle del olvido
y
aplaudieron al pisarla el alcalde
por vez primera.
Luego
invitaron a refresco y hambre,
se
marcharon en largos coches negros
con
bocinas huecas
y
hablaron de otra cosa, las autoridades,
de otra
cosa distinta de los obreros
y de la
calle rota
y de las
promesas de siempre.
Nadie
miró,
los
obreros siguieron llorando
con el
olvido.
Ramón Llanes.
RECOMPENSA
RECOMPENSA
EMISARIO
EMISARIO
($).-
Contó el
emisario en síntesis
la
historia de un desengaño
y gastó
todas las palabras.
Contó la
insolencia de un olvido
y
sobraron todas las palabras,
contó la
emoción de un beso
y lloró
el emisario
y
lloramos, sin palabras,
los
dolientes, los besados,
hasta que
se inventó
otra vez
otro beso
y surgió
el emisario
con una
sonrisa.
Ramón Llanes. (De Memoria del pródigo)
EL VENDEDOR
EL VENDEDOR
En
la plaza, un soñador con alegría
a
vender tristezas comparece.
Por
aquella vez del primer desprecio
a
real lo pide,
a
mil quiere vender
un
desengaño amoroso,
una
caída por cien la ofrece
y
poco más por renegar de un beso;
solo
tres mil por la amistad perdida
y
qué si no
por
codiciar merece,
menos
de lo que por perturbarse
con
ocasión de un duelo
por
celos y mujer
su
tristeza vende,
que
allí perdió, aunque ganar
en
otra valentía
acuerda
no atreverse.
Regala
el vendedor un saco a medio hacer
de
acariciar pasiones,
que
dice que al pensar
con
ellas se estremece
y
nada de comer, mezclar con lo de dar,
a
permitirse puede.
Pregona
sus tristezas
en
la miseria oculta de su mejor deleite
y
alguien le pregunta
con
intención de armarle
¿
y a cómo venderá señor,
su
propia muerte?.
Ramón Llanes
jueves, 3 de marzo de 2022
LA PAZ COMO DERECHO
José Romero Muñoz.
Huelva.
LA PAZ COMO DERECHO
Con el alma en la mano
dejo que el alba abra sus puertas
en un paraíso rodeado de astros brillantes
sin armas, donde suena una canción de Paz.
Una mirada cargada de compasión
llena los deseos y la nostalgia
que tenemos como derecho
en un mundo que le falta la Paz
para cerrar ataúdes de inocentes
y no se vuelvan abrir, envueltos
en un manto de sufrimientos.
Un viento del pueblo mira el horizonte
buscando una sonrisa que pueda
mover tiempos tranquilos de Paz
y pare las manos temblorosas
ante la intransigencia irracional
que alimenta el dolor y el llanto,
que busca el vuelo de una paloma
libre, con un canto de Paz.
Los días sin memoria se cargan
de gente egoísta y cruel
que sólo buscan poder, en un mundo
que se creó con armonía,
lleno de amor, solidaridad y Paz .