RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

lunes, 14 de marzo de 2022

UNA LÁGRIMA

 
TH.5
 
 
Tócala, es una lágrima,
la consecuencia de una pena,
la culpa del dolor.
Mírala, lágrima en tono áspero,
vacía de lo amado,
una lágrima que hizo arrugas,
que enjugó la insolencia de un amante
al no saber acabar.
Una lágrima o el pregón poético de una lágrima
o el agua de una herida, lo mismo
que de un adiós, la lágrima,
la pérdida del deseo, la lágrima,
la avaricia del desencuentro, la lágrima,
la bienaventuranza del diablo, es la lágrima.
Como mi buzón de recibir,
una lágrima.


Ramón Llanes (De Memoria del Pródigo)

 

 

 

ODA IMPERFECTA A LO VIVIDO

 
ODA IMPERFECTA A LO VIVIDO
 
¿A quién dedicaré mi ternura? ¿a quién mi turbulencia?.
Acaso a la tierra. Sí, hincaré mi travesía en la tierra.
Con la rabia de un herido o la insatisfacción de un pródigo.
Acabaré deshollinando mi alma, sin dios, sin premio,
sin una emérita y luctuosa catarsis. A la tierra, el cuerpo
y la firmeza, la santidad y los vicios. A la tierra, la ensoñación
y las penalidades. A la tierra, a la boca más profunda de la tierra
dedicaré la parte de vida que le corresponde.
 
A qué ideario anotaré las ideas que me quedan?,
a dónde la artesanía de los versos?,
para quién los libros sin leer y los cuadernos gastados?.
Nadie, sino la tierra, heredará con deseos mi nostalgia,
a nadie podré contar que ya estaba en la tierra
antes de abonar la fosa húmeda, antes de habitarla.
A nadie diré lo vivido en la jerga del poeta, del añil
o la manzana. Del corazón, a nadie. No sabrán
responder con humor tan abundante murmullo.
 
Enviaré aquietar a los obispos, seré con ellos compasivo
sin gratificarles, seré fiel con la música, con la tarde,
fiel con la amistad y los paisajes. Cruel con nada.
O quizá con la burla de los malditos, con los miserables
que incendiaron esperanzas en los pueblos, con las ratas
de factoría humana, con la colección de avaros. Cruel
con nada, nada más cruel, para dejar previsto
cómo los sueños se colorean desde la utopía. 
 
 
Te llamaré tristeza, nunca olvido. Te llamaré, si prefieres,
agua y mar, las dos cosas te serán percibidas. Te ajustaré
a la última vena que aguante el último misterio del vivir.
Yo me llamaré como diga la tierra, como mi madre suspire
o me llamaré con el nombre que los perros dedican al amor.
Te hubiera gustado llamarme, tantas veces, melancolía,
calma y emoción. Ahora importa más el recuerdo. De nombres,
elige, traza un borrón y será el mío. Mi página es frágil
con el beso, dedícame todo el pensamiento y me estarás
honrando y me estarás amando, y pensaré dos veces mi decisión.
 
Cuando llegué ya estaban los árboles y la mina. Ellos crecieron
conmigo, crecieron los árboles, creció de sobras, la mina.
Nos hicimos socios en el respeto. Acabé siendo razón y piedra,
hoja caduca. A veces estorbo, a veces rey, a veces intrépido
pero formábamos una sociedad perfecta para los debates
y sobrevivimos, a pesar del cansancio. Ellos ya estaban
cuando llegué y supongo que no iremos juntos al desierto,
me mandarán de explorador y seguiré siéndoles fiel y alegre
como hasta aquí. Ellos, lo sé, no cerrarán con llave la esperanza.
Ramón Llanes

sábado, 12 de marzo de 2022

CALLE DEL OLVIDO

 CALLE DEL OLVIDO


Hoy, las autoridades por fin,
han puesto nombre a la calle rota
donde solo viven los obreros,
donde juegan el pozo con la sed,
el perro con la gata, los gritos con el silencio.
Le han puesto calle del olvido
y aplaudieron al pisarla el alcalde
por vez primera.
Luego invitaron a refresco y hambre,
se marcharon en largos coches negros
con bocinas huecas
y hablaron de otra cosa, las autoridades,
de otra cosa distinta de los obreros
y de la calle rota
y de las promesas de siempre.
Nadie miró,
los obreros siguieron llorando
con el olvido.


Ramón Llane
s.

RECOMPENSA

 RECOMPENSA

No mejora la piel con el olvido
ni el tiempo pierde la memoria
ni desaparece la costumbre de pensar.
No se me caen las cosas de las manos
si me nombran
ni me domino el vuelco del corazón
ni pierdo el sabor de la nostalgia.
No consigo saborear la ternura de la ausencia
ni me quedan provisiones para tanta soledad
ni he recibido consejos del diablo.
No me acuso de vivir
ni me molesta ni me alegra
más bien me ha perdonado la muerte
tantas veces como lo pedí
o más bien me aceptó de nuevo la vida
tanto como para soportarla.
No me hace falta rendir cuentas
del dolor ni del veneno,
solo los versos de la tierra
que me escribe
me identifican con un apunte
de sueño, mi recompensa.
Ramón Llanes.

EMISARIO

 EMISARIO
($).-
 
 
Contó el emisario en síntesis
la historia de un desengaño
y gastó todas las palabras.
Contó la insolencia de un olvido
y sobraron todas las palabras,
contó la emoción de un beso
y lloró el emisario
y lloramos, sin palabras,
los dolientes, los besados,
hasta que se inventó
otra vez otro beso
y surgió el emisario
con una sonrisa.


Ramón Llanes. (De Memoria del pródigo)

EL VENDEDOR

                                         EL  VENDEDOR

 

En la plaza, un soñador con alegría

a vender tristezas comparece.

Por aquella vez del primer desprecio

a real lo pide,

a mil quiere vender

un desengaño amoroso,

una caída por cien la ofrece

y poco más por renegar de un beso;

solo tres mil por la amistad perdida

y qué si no

por codiciar merece,

menos de lo que por perturbarse

con ocasión de un duelo

por celos y mujer

su tristeza vende,

que allí perdió, aunque ganar

en otra valentía

acuerda no atreverse.

Regala el vendedor un saco a medio hacer

de acariciar pasiones,

que dice que al pensar

con ellas se estremece

y nada de comer, mezclar con lo de dar,

a permitirse puede.

Pregona sus tristezas

en la miseria oculta de su mejor deleite

y alguien le pregunta

con intención de armarle

¿ y a cómo venderá señor,

su propia muerte?.  

 

 

                                  Ramón Llanes

jueves, 3 de marzo de 2022

LA PAZ COMO DERECHO

 

José Romero Muñoz.

Huelva.

 

 


LA PAZ COMO DERECHO

 

Con el alma en la mano

dejo que el alba abra sus puertas

en un paraíso rodeado de astros brillantes

sin armas, donde suena una canción de Paz.

Una mirada cargada de compasión

llena los deseos y la nostalgia

que tenemos como derecho

en un mundo que le falta la Paz

para cerrar ataúdes de inocentes

y no se vuelvan abrir, envueltos

en un manto de sufrimientos.

Un viento del pueblo mira el horizonte

buscando una sonrisa que pueda

mover tiempos tranquilos de Paz

y pare las manos temblorosas

ante la intransigencia irracional

que alimenta el dolor y el llanto,

que busca el vuelo de una paloma

libre, con un canto de Paz.

Los días sin memoria se cargan

de gente egoísta y cruel

que sólo buscan poder, en un mundo

que se creó con armonía,

lleno de amor, solidaridad y Paz .