RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

domingo, 29 de mayo de 2022

A VECES LAS CIUDADES SON TEMPLOS

 

A VECES LAS CIUDADES SON TEMPLOS

 

Para explicar cómo es el silencio solemos referir un templo que es un lugar de culto y oración donde se duerme calladamente el ruido y se percibe la densidad de la calma en su más grata y extensa expresión. Un templo me pareció mi ciudad al poco de pasearla, olvidado de prisa, en la mañana del sábado donde surgían por doquier los humanos y sin embargo se masticaba curiosamente el silencio más profundo; hacía calor, las personas andaban de uno a otro lado, cada cual llevaba su bolsa, su sombrero, su abanico, su mirada y su silencio. Y me encantó observarlo y me pareció un templo y me alegré de comprobar que a veces en las ciudades se cultiva el silencio y sobran las palabras.

 

            Ramón Llanes 29 mayo 2022.

jueves, 26 de mayo de 2022

HOMENAJE A RAMÓN LLANES

 

HOMENAJE A RAMÓN LLANES
 
Por el camino viejo de mi barca
te enseñé mi luna de poeta
y la tendrás junto a la orilla cuando sea llena.
Porque tú sueñas
la misma paz que yo atesoro.
La ilusión de tu mirar quiero llevarme
y tus “reaños” en mis venas guardaría
para fundir “reaños” y ternuras
y darte un poco más.
Yo quisiera tener en mi guitarra
el son eterno de tu risa
y ofrecerte un canto de bordones
que mezclaran tus notas con las mías.
Alguna vez, sin que me esperes
te dejaré que me copies esa luna
a cambio de saber que no me olvidas.
 
        Buenas tardes, mi nombre es Ana Clara de la Fuente Nogales, directora de la biblioteca especializada en temas y autores onubenses de la Diputación Provincial de Huelva y no quepo en mí de orgullo, al acompañar hoy a mi amigo, Ramón Llanes Domínguez. Yo creo que a estas alturas ya debes intuir que no asistes a unas Jornadas de Puertas Abiertas de nuestra biblioteca, si no a un merecidísimo y algo agridulce homenaje.
 
        Mi querido Ramón, quiero expresarte en nombre de todas las personas que estamos aquí hoy contigo y en el mío propio, nuestro más sentido pésame por el reciente fallecimiento de una persona tan querida, tan amada y admirada para ti como lo es Candelaria, tu madre, una señora de los pies a la cabeza,  que nos dio la oportunidad a todos los que te conocemos de disfrutar cada día del hombre que eres hoy, una persona buena, encomiable, generosa, muy generosa y leal donde las haya. Estoy segura de que ella está aquí hoy con nosotros.
 
        Ante todo quiero pedirte perdón y darte las gracias. Perdón porque aunque me considero una persona bastante veraz, he de reconocer que te he engañado hasta llegar aquí, haciéndote creer que venías a participar en uno de tantos eventos que organizamos en nuestra biblioteca. Y también quiero darte las gracias porque, a pesar de algunos avatares que imposibilitaban fijar una fecha concreta, en todo momento quisiste seguir adelante con tu compromiso, sin excusas, y eso ya dice mucho de ti.
 
        Cuando supe que inauguraría y moderaría este homenaje, no lo pensé dos veces, para mí fue un honor, porque aunque hemos comenzado a compartir afinidades culturales hace algún tiempo, creo que tú y yo nos conocemos desde hace unos veinte años, que coincidimos en las cruces de Bonares, con amigos en común. Quién nos iba a decir Ramón, que el devenir de la vida nos iba a conducir hasta aquí, que íbamos a compartir este homenaje codo con codo.
 
        Pienso, Ramón Llanes, que estás aquí hoy sentado,  no precisamente por casualidad. Eres amante de la poesía desde los 12 añitos y siempre la has usado como cauce de expresión. Eres, como tú mismo te defines, poeta de sentimientos y de actitud. Juegas con los versos en cada parcela de tu vida.
 
        Aquí, en esta sala, hay muchísima gente afín a ti, sabemos que has llevado una prolífica trayectoria, no solo en el ámbito laboral, sino en el colectivo de la poesía literaria onubense, sobre todo, en el de Poetas de Huelva por la Paz. Ramón, nos acercas con tus versos y tu prosa, a tus vivencias e inquietudes, expresadas con la maestría con que solo un poeta de tu categoría, sabe expresar, de una forma sencilla, directa, franca y por esta y otras muchas razones, eres un gran referente para la cultura de Huelva, porque no se piensa en poesía onubense sin pensar en Ramón Llanes Domínguez y en definitiva, porque te lo mereces.
 
        Poetas, los hay que sueñan, los hay que saben, que entienden, que entregan su alma en cada verso, los hay que enamoran al leer, los hay creativos, emprendedores y los hay como tú, Ramón, que aúnas todas esas características en una sola persona. Te lo queremos demostrar con cada pequeña aportación de todas las personas que te acompañamos hoy y dándote la oportunidad, quién sabe, incluso de conocerte tú mismo un poquito mejor.
 
        Quiero hablarte ahora Ramón, de todas las personas que han dejado su alma en este homenaje. De Manuela, mujer entrañable donde las haya, poetisa con un gran valor humano y que se afana en mejorar su técnica y su personalidad, cada día. Manuela es, por tanto, amiga tuya, poeta e instigadora, de este merecido homenaje. Quién mejor que ella, para hablar de ti, Ramón y tu trayectoria como persona, como poeta y como amigo.
 
        Y por supuesto, no quiero dejar de mencionar a Ana Deacracia, que aunque no esté aquí sentada, es culpable confesa de todo cuanto está pasando aquí esta tarde. Ella organiza, ella convoca y reúne a la gente, ella lo ha urdido todo con el cariño que le caracteriza en todos los ámbitos de su vida.
 
        No me puedo olvidar tampoco de mi “Juli”, de quien aprendo cada día y culpable también de que todo salga bien hoy y siempre. No entro en detalles con su trayectoria profesional y poética porque necesitaríamos otras dos horas más para hablar de él y hoy es el día de Ramón Llanes, pero su currículum lo avala sobradamente.
 
        Gracias Ramón, gracias Ana, Manuela, Julián, gracias a la Diputación de Huelva y gracias a todos los que estáis hoy aquí, porque este homenaje lo aliñamos entre todas y todos, y evidentemente, es una garantía de que será recordado por Ramón y por todos nosotros durante toda la vida.
 
        Dichas estas palabras y quedándome mil elogios y agradecimientos en el tintero por falta de tiempo, quiero dar paso, primero a Manuela Lozano y seguidamente a Ramón, que debe tener presente, que hoy, lo más valioso, es que hablen de él.
 
        En el colofón de este homenaje, sobran las presentaciones; no serán mis palabras las que lo concluyan, si no las de tus queridas hijas María, Gloria y Susana.
 
        Gracias Ramón… y continúa echando versos al aire.
 
       
        Interviene ahora con su música un buen amigo de Ramón. Nicolás Capelo, contigo también sobran las presentaciones porque tu prolífica trayectoria musical avalan de sobra tu valía. Eres un hombre generoso con el que siempre hemos podido contar, cada vez que hemos necesitado de tus versos en son. Sé que has hecho un esfuerzo por estar aquí hoy con nosotros pero también sabía que no querías dejar de estar aquí hoy con Ramón, por nada del mundo. Adelante, entrégale tu granito de arena.
 
        A continuación, y con el tiempo que nos queda, Ana Deacracia se va a encargar de que cada uno de los amigos de Ramón que quiera dedicarle unas palabras, una anécdota o un poema, tenga la oportunidad de hacerlo en persona, de corazón a corazón. Y para los que no nos dé tiempo, no pasa nada porque aunaremos todas estas muestras de cariño y sueños y los haremos realidad….no digo más. Adelante Ana.
 
        Y como colofón a este homenaje, Ramón, solo que me queda  una sorpresa donde sobran las presentaciones; no serán mis palabras las que finalicen tu homenaje, si no las de tus queridas hijas María, Gloria y Susana. Adelante María. Adelante Susana y Gloria.
 
        Buenas noches a todos y gracias siempre, Ramón.
 
        Huelva 17 abril 2017.

DIOSES DE MI TIERRA

 

DIOSES  DE  MI TIERRA.

(Dedicado a las minas de Tharsis en Huelva)

 

 

 

         He burlado la anatomía del universo proyectando sobre el buche mismo de mi tierra macerada y colorista la pasión de los dioses que, al igual que yo, te veneran con fiesta y policromía de retablo. He bajado a la media profundidad de ti, diosa, a lamer entrañas y neumotórax, a caminar por la vía de la sangre, a traerme la parte sensual que tienes en la herida. Y hemos estado juntos en ese anfiteatro natural que tus piedras te han formado para adornar el paisaje, para los dioses que establecen contigo la cultura de la belleza. En la planta, casi vísceras, de un reguero de azufre, cruzamos la mirada, nos detuvimos a comprobar que era allí a donde me invitabas y, sin palabra, nos rendimos.   

         Me esperabas, me esperas siempre, allá en tu hígado rojo con presencia de siglos. Soy el hombre de pirita con “gosán” o plata que te revela los secretos que no sabes de la vida, tu alma es una alacena de almíbares, de arcillas y de colmos, y te traigo los mensajes que recluto y selecciono para esparcirlos en tu alfombra. Vine, hoy, para presentarte el hombre “yo” que conocías y mis meditaciones sobre ti, tierra mujer, que en dos amores y uno me acrecienta el pecho. Te pisé con el respeto que te debo como diosa, miré tus carnes al sol, tus reservas de sangre para cuando necesitaras que la donaras, te hice en la mañana las caricias en fotos.

         He captado los rasgos de todas tus sonrisas, el piélago es tu mar enrojecido por el tiempo, el aire lo racionas con la la sombra, y tu piel es como un cuaderno de niño en colores superpuestos y todo el cuerpo con trazos de esperanza. Me enamoras, siento el beso de una diosa calarme los labios cada vez que oteas mi pensamiento, cada siempre, siempre, siempre, que permaneces en la crecida de mi ola amorosa. Enniñado y hombrón sé que atiendo por los costados un llamador de tierra mujer que me entiende.

         Con un poco adelantado en el tiempo, a tus entrañas mismas, metiéndome en tu piedra alma, en tus regueros de sangre, en tus mismos ardores, llegué con toda mi jerga a escribirte, tierra mujer, -allá en tu agua-, que te quiero.

 

 

 

 

                       Ramón Llanes.

martes, 24 de mayo de 2022

DE LA CASA DEL MAR

De LA CASA DEL MAR 
7.- Y esto que ven:
la tanta documentación de la pobreza,
el llanto crónico de las mareas
al cruzar tanta humanidad el agua,
los depósitos de cadáveres a las puertas
de los dogmas,
el desconsuelo de la sociedad arcaica
generando mucosidad y vinagre
en los estercoleros de la noche,
esto que ven es el futuro
que para nosotros inventaron los ángeles custodios
de aquella no extinta simbología de la perfección,
es el futuro
de los padres fastuosos,
de las madrastras esquivas,
de las cruces, de los ciriales, de los silicios,
el futuro hecho para no alcanzar
otro peldaño más del sueño,
esto que aun ven
es el precio que pagamos cada instante
por respirar para soportar el día.


Ramón Llanes.

lunes, 23 de mayo de 2022

ESA SOMBRA

 

ESA SOMBRA

 

“Esa sombra me suena” fue su saludo amable y me extendió el abrazo, hicimos parada para refrendarnos el afecto, intercambiamos las palabras necesarias, nos miramos y nos reímos a la vez, apenas dos minutos o tal vez un repaso a la vida, luego, sin olvidarnos, continuamos con la misión marcada de cada cual  pero un rato largo recordé su manera tan lírica de saludarme; no solo me percibió el cuerpo sino también la sombra e intuí que se refería amistosamente al alma. Y tanto me gustó que me produjo este inspirado sentimiento que aquí descargo con idéntica profusión de cariño.

 

                Ramón Llanes. 24.5.22.

sábado, 21 de mayo de 2022

HUELVA ES MONUMENTO DE PASIÓN

HUELVA ES MONUMENTO DE PASIÓN


Henos aquí, líricos amadores
del puerto, de la luz, de Onuba y Ría,
versos que por hacer se escribirían
de elogio, intimidad y devociones.


Henos aquí como descubridores
de Cinta, Soledad, marinería,
con ansias de quedarnos, ¿quién se iría
lejos de estas vivencias y emociones?.


Por ser identidad de este consuelo
que Huelva es monumento de pasión,
somos de agua-sal y de cabezo,


de Joya, Fuente Vieja y de Colón,
de mil abrazos y de Barrio Obrero,
de un alma hospitalaria y corazón.

Ramón Llanes.

jueves, 19 de mayo de 2022

INCIDENCIAS

 INCIDENCIAS


Ha vuelto a parir gatos
la gata de tres pelos,
se esconden de las palabras
y de la luz,
vienen a comer cuando anochece,
me miran de lejos
sin despreciarme,
sin fiarse,
y muerden la oscuridad
con más agrado que la luna,
aprendo a repetirme,
-sin fiarme de mí-
la fórmula para huir
si te acercas al recuerdo
como los gatos,
y no lo consigo.


Ramón Llanes