RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

jueves, 8 de febrero de 2024

LA LLUVIA DESEADA

  

LA LLUVIA DESEADA

 

 

            Se abrieron los cielos como una espuerta grande y dejaron caer las copiosas ensenadas de agua que guardaran sus nubes en paño de oro; los campos empezaron a oler a tierra mojada, las jaras emprestaron su magia a los eriales sabios de la solana, el tiempo se puso lánguido y las personas se encerraron en la calidez de la casa hasta que pasara la sonoridad del trueno y dejara la tormenta los signos nuevos de su reflexión cíclica.

            Vimos el agua en la piedras y en las ramas quedas de los árboles, las correntías dominaron el prepucio del arado; empezaba a tener vigencia el invierno con la exuberancia de líquenes y la mudanza del calor de los riscos que había esperado mojarse en una obsesión de placer; es el otoño, el impulso más genuino del otoño, las más soberana procesión de enseres del otoño. El agua en su comodidad de reventarse en los aires y acariciar los palmos secos de la tierra en un amoroso encuentro. Mirábamos llover y cantábamos al llover como inquietos niños que observan por vez primera una tarde tibia. Al resguardo de la paz, en un cesto de hogares de aperos de seres, los llantos de afuera se hicieron ritos en la sucursal del adentro. El otoño había aparecido en plenitud.

            Vendrán las aves a los charcos, a beberse los reflejos, a trincharse de risas, a olisquear el agua y a zambullirse con sentido. Los cauces altos, los ríos corriendo, la sed apagada, las tierras empapadas; un silencio de perlitas en los majuelos, una lombriz en la tana, la vida en su sitio. Y luego la prosa a ponerle metáforas a las trochas y a los terrones en un ritual de emociones que se someten a ser tiernamente capturadas en este leve ágora del tiempo que es un solsticio agnóstico al paraíso perdido. Hoy venderemos con la palabra toda la fragancia que dejara en el alma de la tierra, la deseada lluvia.

 

 

            Ramón Llanes. 

HE NACIDO

 

HE NACIDO

 

He nacido con lluvia en la boca,

brazos mojados, pies en lodos

y charcos de agua en mis sueños,

he nacido por la candidez de mayo

sin darme cuenta de la luz.

Se me acercan los recuerdos

del atardecer de setiembre que nos cuajó

la herida en el tesón de un golpe,

cuando éramos también

un solo charco.

 

 

R.llanes. (del libro MEMORIA DEL PRÓDIGO).

BAJO LA LLUVIA

 

BAJO LA LLUVIA

 

 

         Naturaleza convulsa, se dejó llorar a lágrima abierta por los roquedos y las avenidas hasta sobrar agua y anegar campos solitarios, asfaltos y vergeles; se enfureció por osadía y comenzó a llover y llover sin otro sentido que cumplir con su primigenia ceremonia.

         En la mañana viva el chorreón caía con desmayo desde donde siempre pero con más ansiedad y sorprendió a quienes intentaban desunir sueño  de realidad y a quienes solo deseaban incorporarse a la dinámica de los quehaceres. Y llovía sin prisas cuando alguien del entorno paseaba con calma bajo la lluvia, con el sonrojo de unos y la creencia de estupidez de todos. Dibujaba en el paisaje urbano una figura atrevida y tierna, se mojaba a conciencia, no aligeraba el paso y reía a quienes le miraban sin llamarle loco.

         Pudo ser un aficionado al sosiego o un poeta estremecido que buscara rimas en la adversidad o un enamorado ahíto de sufragios de besos pretendiendo un imposible olvido o una mujer que solicitara la atención debida a sus necesidades o una novia dejada desvestida de sueños en el altar o una prostituta que volviera a casa después de su tarea o un pescador que calculara mal los tiempos o un vigilante que perdiera su hora o un penitente que anunciara la próxima pascua o un borracho avergonzado o simplemente un ser humano cargado de soledad o un hedonista que quisiera sentir el inmenso placer de dejarse mojar en un día cualquiera e insólito por la lluvia frágil; o tú, que me esperabas.


Ramón Llanes.

miércoles, 7 de febrero de 2024

ODA IMPERFECTA A LO VIVIDO

 
ODA IMPERFECTA A LO VIVIDO
 
¿A quién dedicaré mi ternura? ¿a quién mi turbulencia?.
Acaso a la tierra. Sí, hincaré mi travesía en la tierra.
Con la rabia de un herido o la insatisfacción de un pródigo.
Acabaré deshollinando mi alma, sin dios, sin premio,
sin una emérita y luctuosa catarsis. A la tierra, el cuerpo
y la firmeza, la santidad y los vicios. A la tierra, la ensoñación
y las penalidades. A la tierra, a la boca más profunda de la tierra
dedicaré la parte de vida que le corresponde.


Ramón Llanes.

NUEVO DÍA

 NUEVO DÍA

 

 

            Al pisar la calle, aún con su regusto a noche, me agobia muchas veces la sensación de saber con seguridad si soy merecedor del nuevo día, de esa inmensa prominencia de luz que me está enriqueciendo la melodía de vivir; al sentir el primer hilo de frío en los mentones tengo la costumbre de aliarme con tal placer, olvidando de cuantos inconvenientes me van a deparar la crecida de los intereses, el discurso absurdo del político absurdo de turno, el malestar que veré en las miradas sin miradas de los seres desocupados, la falta de voluntad incluso en los voluntariosos, la felicidad que no germina en las personas de mi entorno y las miles de locuras que se suceden a cada paso, como si estas fueran la más natural manera de comportamiento; pero me olvido del tiempo que me falta para empezar a olvidar mi memoria y me pongo el traje de nuevo día como si me colocara el uniforme del paraíso y todo me empezara a girar a mis solas órdenes.

            Son las primeras horas, aún con la escotilla del pensamiento semicerrada, y se anuncian desencantos a modo humano; un desalivio por aquí, un malentendido al uso, un reproche inservible que daña, un sinadiós inesperado, nubes de desconsuelo que han bajado -sin permiso- hasta interioridades reservadas. Despropósitos que el nuevo día va sumando a la agenda mecánica del alma y ordena en los pardos colores del deber.

            Y así, hasta que la tarde se involucra en frescura y aparecen signos positivos- a costa de no ver el telediario del mediodía- y se convierte, por sí misma, en un tono menos ácido y más soportable. Los desniveles no acabaron de desequilibrar el contenido empírico que llevo tan adentro y a estas horas aún respiro sin cansancio, medito lo que falta por hacer y pongo los pasos prestos a continuar la jornada.

            Acaso me dé por dedicarme a fortalecerme en la intemperie de la selva que habito, donde curiosamente no existen enemigos concretos. Hay un significado científico o causal que me imprime una reflexión sobre la pérdida del adversario y no le encuentro razón ni fundamento. Me ocurre que todos me parecen mis enemigos y, en la distancia corta, todos son mis amigos. Y tampoco llego a la conclusión de saber si es mi obligación buscarme enemigos.

            De vuelta a casa, anocheciendo las fuerzas, intento descongelar el primer pensamiento del día y me quedo atónito al no tener conciencia exacta sobre si merecí el nuevo día que la inercia del universo me había ofrecido. Y me sofoco, solo a medias.

 

 

 

Ramón Llanes

NUESTRO PATRIMONIO ESPIRITUAL

 NUESTRO PATRIMONIO ESPIRITUAL

 

Juan Ramón Jiménez-Pablo Neruda-Rosalía de Castro-Gabriela Mistral-León Felipe-Ceferina Naranjo-Reposo Neble-Juan Drago-Miguel Hernández-Isabel Tejero-Juan Cobos Wilkins-Eva Vaz-JA Ramírez Lozano-Estela Rengel-Fernando Romero Barrero-Adelaida Hidalgo-García Lorca-Zenobia Camprubí-Alfonso Pedro-Loli Izquiero-Alfonsa Acosta-Juan A. Muñiz-Esther Fortes-Casto Márquez Ronchel-Javier Sánchez Durán-Ana Deacracia-Pepa Martínez-Pepa López Ríos- Augusto Thassio-Casto Sancha-Ernesto Feria-Carmen Marín-Lola Guevara-Rosa Pazos-Loli González-Rosa Veiga-Paqui Aquino-Josefa de Lima-Antonio Cabrita-Clara Lourenzo-Aurea Nobre-Eladio Orta- JL Rúa- Inés Díaz-Mario Marín-MJ Leblic- y todas cuantas personas andan confabuladas con la poesía.

 

                Ramón Llanes 

NO SOLO ES ELEGIR

 NO SOLO ES ELEGIR

 

Colocar una papeleta en una urna implica grandemente al elector; con ella no solo se elige una opción de representación sino que se otorga un voto de ilimitada confianza para que el elegido pueda usarlo a su libre albedrío en cuanto se le ocurra, como cerrar un colegio, insultar a un adversario, sumarse con tu voto a un credo  religioso concreto, hacer apología de la mentira, desviar la ruta del tren, subir el agua, bajar el salario, despedir sanitarios necesarios, alargar las listas de espera en los centros médicos, privatizar la sanidad, criminalizar a inmigrantes, gays, lesbianas, negros, gitanos, pobres, etc.

Depositar un voto en una urna es algo muy responsable que puede traer unas consecuencias negativas o positivas dependiendo de a quién se le otorgue el derecho a decidir; hacerlo nos convierte en cómplices sociales de la maldad o en impulsores de la verdad. De ahí que, a veces, muchos prefieran huir antes que votar, dada la ingrata experiencia vivida en estos años de democracia sustentada solo en la grandeza de elegir.

 

                Ramón Llanes