RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

domingo, 27 de octubre de 2024

LA EDAD REBELDE

 LA EDAD REBELDE.

 

 

No toda rebeldía procede de la inmadurez. Existen rebeldes toda la vida, como existen románticos toda la vida; ahora, tiempo de inquietud, la rebeldía llega desde el tono inteligente y pensado, reflexión madurada del ser que observa la limitación de su tiempo para dedicárselo a sí mismo; no es el trabajo pilar tan determinante en la edad tardía. Y se busca el júbilo, se añora el tiempo (aunque luego se desperdicie), el ocio como fin y no como medio, el placer de poseer el tiempo, el confort de discernir con absoluta libertad.

Así lo han hecho muchos amigos que apenas pisar la raya de los sesenta han puesto cerco a su actividad para verle la otra cara a la vida. Algunos por otras causas relacionadas con los sistemas de crisis alcanzaron dicha meta en edad más baja. Ha sido el júbilo, etapa hecha, deber cumplido; comienzo de una singladura a descubrir. Rebeldía, entonces, a las disciplinas y al fragor, apuesta por la independencia y los desates. Ese logro de la vida detrás del trabajo. Se consigue un nivel y una calidad envidiables, dicen unos; se le ven los ojos a los aburrimientos, dicen otros. El júbilo se prepara con las herramientas del ajetreo, dicen los expertos. Ese premio que se hace más disfrutable cuanto más merecido, que alegra o irrita, según a quien toca.

La edad rebelde no buscada y consentida, edad desde donde el tiempo es ovillo decreciente, desde donde apenas se ve la parsimonia, edad rebelde por hacer, por aplicar conocimientos, por dejar las cosas bien hechas, edad para consolidar el proceso del amor en todas sus corrientes. Edad grande pero rebelde con el tiempo.

 

 

 

 

                                                                       Ramón Llanes

LO EFÍMERO

LO EFÍMERO



Unos jugaron contra otros en un alarde mundial de ambientación mediática, unos ganaron y otros perdieron la contienda efímera, ya todo es pasado, acaso ni se recordará quién estuvo magnífico y quién fracasó en sus intentos con la alegoría del balón. Hoy todo es historia inocua y nadie tendrá recuerdo perfecto ni exacto de lo sucedido, cuando pasen días se disolverán los gritos de la victoria y los lamentos de la derrota y el espectro del universo seguirá inventando mañanas, nacimientos de estrellas, atardeceres y tormentas como si no hubiese existido un sábado por la noche donde unos ganaron y otros perdieron. Son las menudencias de la memoria de la vida.



Ramón Llanes. 27.10.24

A PONERTE CANCIONES ESPERADAS



A PONERTE CANCIONES ESPERADAS.


En honor a Miguel Hernández.


Escribiste un poema con tu vida
en mi recuerdo,
Aquella luz de otras alboradas,
aquellos versos.
Con muerte escribiste tu partida
como un lamento,
el hambre con cebolla derretida
a fuego lento,
el tiempo sin reloj, la madrugada,
un carcelero,
un doblete de balas despedidas
por el silencio
y un adiós manchando la mañana
de un largo miedo.
A recitar tu voz que nadie olvida
comparecemos,
a ponerte canciones esperadas
a tu regreso.



Ramón Llanes.

viernes, 25 de octubre de 2024

PARA QUÉ LA VIDA

 


                      PARA  QUÉ  LA  VIDA.


Pudo bastar con una pregunta

para autorizar o declinar la invitación

de mi derecho a la vida.

Una simple consulta.

El bautismo es menos

y me preguntaron;

el matrimonio es menos y me preguntaron;

nadie -para nacer- me tuvo en cuenta,

ni siquiera escrutaron mi voto.

Me dirán que no existía,

pudieron inventar la fórmula,

era fácil llegar a mí,

llegaron.

Estaba yo con mi eternidad

sobrado de todo

y me nacieron

como un compromiso biológico

responsabilizando a mis progenitores.

Me rebelo, les presento un llanto

de impotencia,

pero ellos sabían que me estaban condenando.

Para qué la vida,

cuando me arropaba la inconsciencia

en una nada de perfección,

allá en los infinitos espacios

de la única verdad.

Para qué la vida

es ahora

mi protesta, ahora cuando les destruyo el sistema.


Rllanes.

LA DUDA

 LA DUDA


-          No estaba dudando.

-          Me dudabas, he notado que dudabas de mi; que te perdías en los pensamientos de mi inexistencia, que me llorabas por haber desaparecido o tal vez por no llegar a mirarte una sola vez. Y tú sabes dónde mis ojos se hacen reflejo de los tuyos, dónde mis manos han acariciado tanto, dónde mi piel se ha mojado contigo. Y ahora me dudas.

-          Sólo dudo de mí. Olvidé anoche los renglones amarillos de mi historia. Olvidé aquellos impulsos de nostalgia, he caído en un presente vacío de pasado que ha guardado insultos y reproches, para conspirar a favor de lo desconocido. He borrado las estrellas porque dudo de mí, dudo que tengan perseverancia para brillarme; he tapado el mar que ya no percibo, he atrincherado al tiempo en una minúscula frase de despedida y me he vuelto a casa a tranquilizar la memoria. Y también he olvidado la memoria, la razón del recuerdo y la inercia de pensar. Me cabe dudar en un párpado la lágrima que se ha vuelto para no caer en espacio aprendido.

-          ¿Y los años, la voz, la soberbia, el amor, la lucha?.

-          En la duda.


R.Llanes

jueves, 24 de octubre de 2024

QUIÉN

 QUIÉN
 
 
 
Quién hundirse en los filones oscuros,
acariciar con hambre sus estrías,
regenerar amor a las galerías
y buscar en la mina  los futuros.
 
Quién morder con el ácido del agua,
enturbiarse los ojos de osadías,
quitar freno a las máquinas tardías
y hacer rugir los motores al alba.
 
O quién para ser mineral y vida
enterrarse en secretos del olvido
morder toda piedra hasta la herida,
 
sudar con sangre todo lo vivido
entender cómo se gana la partida
y transmitir que nada se ha perdido.
 
 
            Rllanes

EL LADO OSCURO DEL TIEMPO

 EL LADO OSCURO DEL TIEMPO.

 

 

El tiempo ocupa un espacio tan infinito que se escapa de la vida y engulle los acontecimientos sin parsimonia ni voluntad de cambio. Es mentor de pasado presente y futuro, es libre y goloso. Nos somete a su reciclaje con greñas o fantasías. Nos envuelve en una consigna infranqueable por encima de compromisos y alteraciones. El tiempo no evoluciona, siempre trae la misma cara, siempre con el péndulo al mismo ritmo, sin alterarse por su exceso de actividad, sin cansancio.

Cuando cogemos el tren de la inercia nos parece que le dominamos pero ese tren lo perdemos millones de veces, siempre vamos a remolque de su imperio. Es curioso.

Es el lado oscuro del tiempo. Queda otro lado más sutil, menos dramático. Queda, acomodarse a su tic-tac, convertirlo en un aliado agradable para tenerlo a mano y pasear con él, como recurso inconsciente de nuestro aprovechamiento. También es curioso que le miremos con más desidia que agrado. Acaso nos queden más vidas por delante o se nos escape de nuestra capacidad humana.

 

 

 

 

                                               Ramón Llanes