RAMÓN LLANES
BLOG DE ARTE Y LITERATURA
miércoles, 14 de enero de 2015
martes, 13 de enero de 2015
A RAMÓN LLANES (PRESENTACIÓN SECUENCIAS POR PACO G. DURÁN)
Qué
tienen en común y de diferente, a la vez, el agua y el fuego, la
luz y la sombra, la tierra y el aire, el amor y el desamor…
Evidentemente, todo y nada. Tales conceptos coexisten con nosotros
día a día. Forman parte de nuestra vida. Cada uno los vemos de una
manera distinta. Sin embargo, Ramón nos las cuenta en sus semblanzas
internas de una forma sencilla, con un dominio de los vocablos, del
conocimiento de la lengua, con una técnica llena de lirismo, que a
muchos nos parece difícil interpretar. ¿Lo veis? Sencillez y
dificultad. Palabras antagónicas que todos vivimos y que todos
sentimos… ¿Cómo explicarlo? Sin duda, la clave está en la visión
personal, en el don, en el duende, en el ARTE con mayúsculas. Por
tanto, llegamos a la resolución de un sencillo silogismo
existencial: “Ramón Llanes es un artista”.
Consigue
con su pluma lo que un gran pintor llega a plasmar con sus pinceles.
El resultado de ese lienzo son estas “Secuencias del más adentro”
y otros muchos de su extensa obra literaria. El paisaje lo tiene a su
alrededor: nos baja a la mina, nos sube a los cabezos andevaleños y
desde allí nos transporta la memoria, porque él, como nadie, sabe
plasmar el trazo, el color, la expresión, el sentimiento…
Amigo
Ramón, déjame decirte utilizando tus propias palabras, que aún es
pronto para que degustes tus flores
de chocolate. Seguro
que verás como “…iremos
corriendo al futuro, empujándonos unos a otros todos los hombres de
la mina” y,
sin duda “…volveremos
a ser bocamina, pirita, salario y alegría”. Y
ten, pero que muy claro, que tu nombre también permanecerá
escrito en las piedras
de Tharsis, para siempre. Mucha salud y enhorabuena por este trozo de
tu talento y de tus adentros.
09/01/2015
Dedicado a Ramón Llanes
Domínguez, en la presentación en Tharsis de su último libro
editado “Secuencias del más adentro”.
Francisco González Durán.
PRESENTACIÓN SECUENCIAS POR JUAN DOMÍNGUEZ
PRESENTACIÓN
DEL LIBRO
“SECUENCIAS
DEL MÁS ADENTRO”
(Ramón
Llanes Domínguez)
Tharsis,
9 Enero 2015
Siempre
es un motivo de alegría y emoción el nacimiento de un nuevo libro y
no sólo para su autor o autora sino para el mundo en general y el
mundo cultural en particular.
Alegría
y emoción que se traduce también cuando la obra literaria es
presentada en sociedad y mucho más cuando se presenta en el lugar en
el que el autor o autora vio la luz por primera vez, allí entre los
tuyos, allí entre tu gente.
Este
es el caso que nos ha reunido en esta tarde gélida pero a la vez
ardiente de este viernes nueve de enero de este recién estrenado dos
mil quince.
Pues
sí queridos amigos y amigas. Alguien que está sentado en esta mesa,
alguien para quien hoy es un día muy especial, en este nuestro
Tharsis de cobre y de vagonetas y que por el amor de sus padres Pepe
y Candelaria se le concedió la libertad de la luz presenta su último
libro escrito y publicado.
Porque
tú, nuestro querido y admirado paisano Ramón Llanes Domínguez
tienes a bien presentar esta nueva obra literaria tuya en tu pueblo,
en ese Tharsis tuyo y nuestro.
Este
Ramón que como él mismo se describió es un pelele de huesos, de
trapo y humo viejos. Un inacabado canto de nostalgias, un renglón
seguido sin puntos y sin comas, una enredadera sin camino. Un payaso
de recuerdos que busca la libertad que le hace falta para acabar el
canto de nostalgias, para poner los puntos necesarios, para rellenar
los huesos con su sangre, para que los humos y la enredadera lo
definan.
Este
Ramón que eleva su voz en forma de versos en la primera de las tres
partes titulada “Mineralogía del alma” que forman este libro
“Secuencias del más adentro” para que no nos olvidemos de
nuestro Malacate, de nuestras piedras, galerías, minerales,
paisajes, aromos, hombres, trenes, casino, cielo, posada…
Este
Ramón que eleva su voz en forma de prosa en la segunda parte
titulada “El día menos pensado” para deleitarnos con unos
relatos breves no exentos por supuesto de toques literarios para el
goce del lector reflejados en algunos como “Cita con Laura, El tren
de las cerezas, El niño y el mar, El otoño blanco, La leyenda del
pirata amante, Un leve toque de respeto”.
Este
Ramón que eleva su voz en forma de prosa en la tercera parte, no
exenta de pinceladas a la actualidad de nuestro pueblo, comarca y
provincia, titulada “El ojo perdido” para decir a quien
corresponda que en nuestra tierra estamos olvidados pero no vencidos
y que nuestros sueños son todos de mina, de ruido de barrenos, de
máquinas en estado febril comiéndose los riscos; los sueños son de
esperanzas, de filones y galerías cultivando el alma misma de la
tierra, de negrura al atardecer en los rostros manchados de los
hombres después del tajo. No son sueños de nostalgia, son sueños
de futuro, de renacer, de salir de las listas del paro. Son los
sueños de muchos ciudadanos por volver a lo nuestro.
En
“Abrid las minas” sugiere a los políticos que tanto han
estropeado nuestra vida que le pongan un toque de dignidad a su
gestión, que sean conscientes de lo que ha de significar la puesta
en valor de todos los recursos mineros y que se pongan a trabajar día
y noche hasta que empiecen a sonar barrenos y maquinarias en los
aires de nuestro queridísimo Andévalo.
Se
atreve Ramón a pedirle a sus queridos “Reyes Magos de Tharsis”
que nos dejen en cada casa un expediente limpio para ser firmado por
todos como municipio número ochenta de la provincia de Huelva, que
es la ansiosa voluntad de este pueblo suyo llamado Tharsis.
Por
último y aprovechando este atril, no me gustaría dejar pasar la
oportunidad de recordar a quienes corresponda y a todos nosotros
tharsileños y tharsileñas que un pueblo, en este caso nuestro
pueblo Tharsis, se debe construir desde el respeto, amor y conciencia
a todo y por todo lo nuestro.
Y
Ramón es patrimonio vivo de nuestro pueblo y concedámosle el lugar
que por amor y lealtad se merece en este su rincón favorito de la
geografía andevaleña.
Mientras
tanto, disfruten de su verso y prosa en su libro que hoy hace su
puesta de largo en Tharsis: “Secuencias del más adentro”.
Juan
Domínguez Blanco.-
lunes, 12 de enero de 2015
SIEMPRE NOS QUEDARÁ PARÍS
Gota a gota, llenando vasos de incordios, poniendo al brete de la intolerancia el mensaje de credo divino, huestes de perversos anegan de sangre y dolor lugares de culto, personas de respeto. Una muerte nunca tendrá justificante para aminorar su reprobación, estas tampoco. Paris ha quedado en humo de vehemencias por esos “quienes” de la nada que se alertan con inspiraciones extrañas para proceder con la barbarie a cercenar vidas desde un antojo singular, sin una razón lógica ni una trama acertada.
Estos seres macabros se mueven a sus anchas por las avenidas acogedoras que les dieron rango y les permitieron formar parte de una ciudadanía educada en los tálamos de la democracia y ahora se rebelan contra la tolerancia, acechan detrás de cada gesto no aceptado y disparan a discreción como si de un juego de película se tratara. Otro día tocó a muerte en Madrid, otro a Nueva York, otro a Londres y desconocemos el hasta cuándo y los límites de esta maldad. No saben -suponemos- de nuestras preocupaciones por nuestras esperanzas y dan señales de ataque cuando se sienten -a su modo- atacados. Tiran a matar, como el escorpión, aunque la ofensa haya sido la negación del saludo.
Nosotros, tan enfrascados en otras atenciones, no poseemos fórmulas para atajar este problema y los responsables de nuestra seguridad tampoco parecen buscarlas. Las normas deben establecer la pacífica convivencia entre todos pero sin grado ilimitado de permisividad. Quienes predican la muerte no han de tener sitio en nuestra sociedad; a quienes no saben de estas cosas habrá que hablarles de correspondencia en el respeto o, sencillamente, impedirles estar.
Ramón Llanes en DIARIODEHUELVA.COM. 12.1.2015
PERDIDOS
La vida tiene parámetros escondidos. Para ir a la tristeza se precisa comprobar la voluptuosidad de la alegría como para hablar se precisa del silencio o del descanso para volver a cansarse; son probos galimatías que enredan el sostenimiento efímero que impone la pulsación del cuerpo. Estar encontrado para poder perderse, sano para valorar el dolor y cuerdo para entender la locura.
Sondeando los acuíferos se supieron las estribaciones del agua y sus efectos en la aportación vital a los seres vivos; investigando el espacio supimos algo de las distancias; leyendo, aprendimos, adquirimos conocimientos, entendimos más el mundo encontrado. Puede quedarse ahí la curiosidad o avanzar hasta sus aplicaciones. Sí, determinar para qué aquello, para dónde el cálculo, para cuándo la obra; auto inculcarse la necesidad de normas o módulos, después del aprendizaje, a fin de unir el compromiso de lo aprendido con la solidaridad de la enseñanza, eso tan útil llamado compartir sabidurías para extender más las experiencias obtenidas quizá por el bien de los demás y de la sociedad.
Nunca en términos de consejos, dogmas u otras tildes frecuentes en la docencia, solo enseñar conocimientos, distribuir lo aprendido. Algunas disciplinas conllevan ciertamente mucho teorema personal que el enseñante apunta en sus comentarios y ejercen influencias decisivas en quien lo aprende; otras disciplinas no son exactas y juegan en ella las valoraciones más extravagantes o acertadas que realizan los docentes, pero es un riesgo asumido con tendencia a controles de rigor que no la admitan o se extingan en lo posible.
La aparición del deseo como confrontación para conseguir lo deseado, tener conciencia de un conflicto para adecuar mejor la paz, mancharse para sentir el placer de limpiarse o probar la ausencia para vivir después apasionadamente un beso. Cuando todo sea empezar por mor de la práctica de saber iniciar nuevos momentos a costa de lo compartido.
Ramón Llanes en digitalextremadura.com 12.1.2015
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