RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

miércoles, 28 de enero de 2015

A JUAN MANUEL BAQUERO


A  JUAN MANUEL BAQUERO, AMPARADOR DE NOBLEZAS



Vas atado a la sombra del paisaje
de alguna encina vieja y silenciosa,
te buscas en el reino de tus cosas
y amansas con paciencia tu coraje.

Envuelves en “mastranto” tu bagaje
“pa” que huela a barranco tu semilla
y germine “tu ser de la Burrilla”
en todos los que lleven tu equipaje,

que en esa paz que buscas desde el suelo
arropas tu plegaria más sencilla
que llega a tu Virgen, que en el cielo,

conoce que has guardado mil cosillas
de tu vida y tu amado Castillejos
que escondes con pasión en tu cajilla.


Ramón Llanes
(del poemario SONETOS DE CORAZÓN)

martes, 27 de enero de 2015

SER INGENUO



 
 Enlazando asuntos y atando cabos para llegar a una conclusión razonable, hurgando en las bondades, moviendo fichas de confianza en el sentido de las agujas del reloj, nunca simulando, siempre empleando la candidez como norma no académica, mirando de frente las cosas y el mundo, empleando la ingenuidad en la gran esfera convulsa del cosmos expeditivo y agresor, parecerá un pronóstico ficticio de acción o parodia, que ha cambiado la sustancia del ser o que se suceden alteraciones importantes en la máquina de vivir.
         Desde los observatorios no formulados ni pretendidos los compañeros de viaje quedan apuntados en la lista de los pícaros, que indiciariamente está asignada a la inteligencia; en el anverso, cualquier dato que tienda a definir la actitud general en arenas de candor, sencillez o credulidad, es costumbre viral el encuadre en personalidad sencilla, torpe, soñadora o utópica, con la consiguiente bruteza de sustraerle al individuo su renglón en el catálogo de los listos. Culpa el error más que a las consecuencias a las actitudes y supuestamente el ingenuo se obliga a no permanecer incauto o confiado so pena de desmerecer trato en el columpio de este insano parque de atracciones.
 
         Encontrar un perfil posicionado en la pauta de la ingenuidad, excretor de malabarismos retorcidos y afinado en los cortes de la limpieza, resulta poco menos que imposible y produce una extraña sensación de chufla en los avatares del ruido que genera el trámite de convivir. El observador no tira de estadísticas ni usa su catálogo de adjetivos -unos amables, otros desagradables- para encajar a cada individuo en su lugar exacto, el observador se limita a otorgarle posición ética, le dota de función y le deja libre en la constancia para desde allí tender el alambre de salvación al primero que descuide el pálpito; en alguna ocasión o en muchas, se rendirán cuentas a la libertad, sin adjetivos ni calificaciones.
 
Ramón Llanes en DIGITALEXTREMADURA.COM 27.1.2015

RESPUESTAS

Ha venido el emisario a traer la encuesta, a preguntar por la vida, a ocuparse de nosotros, a llevarse una respuesta en el cuaderno para sus apuntes. Ha querido preguntar por el timbre roto, por la pared caída, por el silencio, y nadie ha consentido emitir una respuesta. Preguntó por las horas de descanso, por los hijos que están inscritos en el libro de familia, por la estufa apagada, por el tendedero, y callaron los asistentes como si se tratara de una trampa contra ellos. Quiso preguntar por el salario de cada mes, por la hipoteca vencida, por los papeles del coche, por la ansiedad de los niños, por el desorden en la casa, por la limpieza de los cristales, por la religión que profesan, por los ídolos que tienen, por los sueños despiertos de cada día, y no fue capaz de hacerlo. Preguntó por la trivialidad en forma de test: la dieta mediterránea, la marca del reloj, los años de la abuela, el número favorito, la hora del almuerzo, y cada cual respondió al intruso con las mismas premisas de la encuesta: que de dónde venía, que para quién, que por qué, que cuándo, que su nombre, que su cargo, que su filiación deportiva.
El emisario era un hombre pequeño que nunca tuvo inquietudes ni aspiró a puesto de responsabilidad, hacía su trabajo, se montaba en su motocicleta, visitaba a su madre todos los días, llevaba afecto al hogar y se bebía de un sorbo la programación nocturna de la tele. No pensaba en ascender ni en tener más hijos ni en buscar una amante ni en escribir un poema, se limitaba a obedecer, sin preguntas y sin respuestas.
Todos los osados sin respuestas se asoman antes a la argucia para comprender mejor por qué se les tiene en cuenta para conocerlos; todos saben que cuando les preguntan les ofenden, que si responden se desnudan, que si se callan aciertan. Hartos de estar hartos, de furias, de anuncios, de voces, de acosos, hartos de la cosa pública, del amén privado, de la asistencia y del recelo, hartos de sí mismos, los hombres sin respuestas son la asamblea tácita, la mayoría.

Ramón Llanes en DIARIODEHUELVA.ES. 26.1.2015

lunes, 26 de enero de 2015

POR TI


POR TÍ
El sorbo de codicia por ti
o el último sollozo de la noche
o las flores de los endrinos en el ocaso
o la luz inquieta en tu sonrisa
o la plaga de lodo
o la sombra con el musgo y tu retrato
o mis galones de general poeta
o mi evocación a la plenitud de la luna vaga
o mi arrebato cuando te sostengo los ojos
o mi agua de labios sin cloro
o yo en carrera de metros lisos hacia ti
o mi debilidad por los ritos
o el paso del tiempo en soledad
o mis besos con éter y silencios
o una pulmonía por esperarte
o el resto de pus que me queda en el alma
o la valentía de los románticos
o mi visión de ti enhebrando pensamientos
o un abrigo de visón con etiqueta de olvido
o la paz que te robo en cada beso
o el enigma de lo que nunca has dicho
o la sabiduría de los sordos
o la tenacidad del pasamanos
o la arritmia de mi boca en la espera
o yo durmiendo sin sueño
o yo amaneciendo en tus brazos
o tú despertándome
o la risa contenida de los aliados
o la guerra por lograr acercamientos
o los gritos que se me ocurren
o la locura bendita de los presos que huyen
o yo escribiéndote el romance en versos
o tú asomada siempre a mi
o nosotros pacto de amores sin remedio,
elige tú, amor, tú que me amas.
Ramón Llanes. (del poemario TRATADO DE ELLA)

jueves, 22 de enero de 2015

DE LO HUMANO


DE LO HUMANO

Arriesgarse a escribir del temple en la calle treinta y dos de la manzana este del barrio nostálgico de una ciudad vieja, con ojos en el puente que indica el paso del río, los nubarrones en el sitio de siempre cortándose intencionadamente la luz a la hora más fría del día más frío, costando una inmensidad poder calentarse la única cacerola de la subsistencia, quedando helados los niños en el salón sin cortinas y lleno de miedos. No hay luz en casa, vinieron a desarmarla, se llevaron el calor y dejaron más miedo, se quemaron de indiferencias, cerraron las puertas para que no entrara el frío que ya vivía allí y tropezaron también con el hambre de enero en aquel almacén de cuerpos inanimados por la dureza de la insolidaridad.
Arriesgarse a escribir de la falta sangre de cero negativo en un hospital del barrio nuevo, aquel que se divisa cuando se cruza la rotonda de la escultura de un militar condecorado, un sitio donde se padece la multiplicidad del dolor que se quema y contagia de dentro afuera como una cascada de fuego, allí mismo, en ese hospital donde tantos sueños se quedaron, donde no han cortado la luz porque falta sangre de cero negativo y esperan que llegue un compromiso con urgencia.
Arriesgarse a escribir que avisan, mientras, en los plasmas, que la vida se pone cada día más fácil, que es una realidad encontrar un hueco en cualquier hueco, que se acabó el deshonor en el salario y se acabó la tristeza en los hogares. Y avisan que, pronto, por esta condición de progreso, por este estado de gracia venido a más, por tanta dulcificación en el entorno, por las penas pasadas, por la voluntad de los gerifaltes, anuncian convocatoria de elecciones para sorprender al enemigo -que es el ciudadano-, para concederse un nuevo baño de multitudes a los victoriosos, para asegurar las ejecuciones, para que se pueda cortar la luz sin riesgo jurídico, para que siga faltando sangre y medicamento de hepatitis, para que la sociedad apruebe las conductas y para que todas las cosas tengan un soporte de justificación suficiente como para evitar una manifestación, una protesta, una demanda o una cárcel.


Ramón Llanes. 21.1.2015. En HUELVABUENASNOTICIAS.COM

lunes, 19 de enero de 2015

HE NACIDO


HE NACIDO

He nacido con lluvia en la boca,
brazos mojados, pies en lodos
y charcos de agua en mis sueños,
he nacido por la candidez de mayo
sin darme cuenta de la luz.
Se me acercan los recuerdos
del atardecer de setiembre que nos cuajó
la herida en el tesón de un golpe,
cuando éramos también
un solo charco.


R.llanes. (del libro MEMORIA DEL PRÓDIGO)