RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

viernes, 6 de febrero de 2015

EL OTRO DÍA


Ramón Llanes. 
La futura negociación de nosotros mismos con nuestra propia supervivencia pasa inexorablemente por el pasado; lejano, cierto o complejo pero tiempo pasado con su consecuencia de contraluz o cansancio. Todo lo de atrás persigue en nuestra cábala un remonte más dulce que agrio como si un borrador tácito se encargara de olvidar la sustancia menos sabrosa del recuerdo. Durante el pensamiento prevalece una dócil afinidad de este con la nostalgia, la adueña, la seduce, la mueve y la mima con un justo parecer a fin de sacarle esa versatilidad romántica con capacidad para ocasionarle sonrisas, un parecer mejor, una égloga nueva, un agrado.
Todo se puede volver mentira al correr la última maratón, todo lo guardado puede envolverse en una súbita perfidia, en algo obsoleto o inútil; todo lo que contienen las neuronas que se encargan de esta distribución dentro de la cámara más genuina del cerebro queda sometido a las inclemencias más severas hasta poderle derribar una simpleza de detalle o un desaliñado momento.
Al llegar al pasado se consensua la libertad de la elección de éste con la conciencia y ellos elaboran el proyecto de disponer del recuerdo o de incentivar el presente para establecer una causa nueva que impulse la actividad. En principio cuesta un mundo obedecer, intervienen cansancios y desganas pero cuando el ejercicio del futuro entra en el juego se entripan los desalientos y nacen corajes que empujan. La ejecución de los actos conlleva el placer de su realización y concede la posibilidad de enraizarlos en la tierra de los recuerdos hasta convertirlos en modos y sirvan mañana o dentro de veinte años para una nueva virtuosidad de confort en la memoria. Será la ganancia del tiempo para la felicidad, ¡qué delicia!.
HUELVABUENASNOTICIAS.COM. 6.2.2015

martes, 3 de febrero de 2015

DALE LA VUELTA A LA TORTILLA


DALE LA VUELTA A LA TORTILLA


En un anuncio publicitario hecho por actores, cantantes, futbolistas y algunos otros personajes del mundillo del éxito, aconsejan, como actitud perentoria, que le demos la vuelta a la tortilla. El mensaje parece impersonal pero no lo es, se escenifica en un talante distendido y abierto, va dirigido a un mundo determinado o a las personas que se mueven en ese determinado mundo, está fraguado en un contexto alegre y fácil de entender y resuelve transmitir, a través de una bella metáfora, un descontento general por la situación mundana que nos aprieta los sesos y nos quiebra todos los sentidos y nos mal alimenta y nos mal cuida y nos desasiste y nos olvida, para que los menos famosos, los sin éxito, los perdidos, los solitarios y los desaprensivos, todos los demás de la lista, sepan -sepamos- que estos de arriba poseen la misma sensibilidad y también están hasta las trabillas de tanto enjuague y de tanta miserable burla.
“Dale la vuelta a la tortilla” insinúa una completa necesidad de cambio, de probar la otra parte, de limpiar los socavones y de ponerle a la continuación de la historia un sostén más, un derecho mejor, una idea más pura. No es la frase que ha puesto un partido para intenta ganar las elecciones o puede que sea el slogan de una campaña tendente a lograr el poder pero ya en las últimas escamas de los huesos, cuando se nadó tanto a contracorriente y en tantas esquinas se sufrieron sustos e incomodidades, ahora qué importa probar cómo sabe la otra parte de la tortilla. Aunque la tortilla la encontremos falta se sal, qué habremos perdido, qué peor que haber estado sin tortilla, que haber sido coetáneos de un terremoto que dejó anegada la dignidad de palos rotos y miserias, qué puede haber detrás de la tortilla que sea peor que un desahucio, un salario mermado, una muerte por hepatitis o una plaza repleta de seres con hambre.
Volver la tortilla será un acto reflejo con su dosis de sorpresa, su entusiasmo, su fantasía y todo el placer que supone el descubrimiento de lo inaccesible y lo prohibitivo; será escavar en nuevas partes de la tierra, tener la opción de vivir un momento importante y participar activamente en él, de ponerle pasión a la tortilla y comerla con la mejor voluntad a sabiendas que fue producto de un sueño meditado y colectivo. Si sale mal con volver a intentarlo mil veces escribiremos mejores renglones para la historia que estos de ahora tan anodinos y funestos. Digo yo.


Ramón Llanes. 2.2.2015. en DIGITALEXTREMADURA.COM

lunes, 2 de febrero de 2015

SECUENCIAS DEL MÁS ADENTRO. GIBRALÉON.


Excelente foto de Manuel González Flores.

viernes, 30 de enero de 2015

PROSTITUCIÓN

 
30 enero 2015
Ramón Llanes.
 
 No seré tan iluso de caer en el tópico cursi de escribir de prostitución sin entenderla, sin conocer el germen que la origina o la circunstancia que la alienta; desconozco los pasos a dar para formar parte de su complejo engranaje, no tengo la información mínimamente necesaria y casi diría que mis datos son falsos, siempre tuve -o me crearon- una mala conciencia sobre tal actitud y los teóricos la refieren como acción de perversidad y vicio y me temo que me equivoco y que ellos tampoco aciertan.
Otros advierten de la función social que cumple la existencia de la prostitución al ser cauce para ofrecer afecto a quienes lo demandan; los menos arbitrarios le concederían mejores fórmulas de bienestar, los cínicos la impulsarían, los ateos entrarían en todos los trapos, los más religiosos seguirían rechazando su práctica en los foros públicos y reconocerían su imprescindible misión regeneradora en las pláticas privadas. Nadie o pocos han preguntado a ellas o a ellos sobre su idoneidad. Y me temo que están en un error.
No tengo una opinión perfecta formada para escribir en un diario sobre algo que me resulta tan desconocido como incómodo y no me atrevo a descorrer cortinas con osadía de listillo para extender a los lectores un conocimiento del que carezco. La prostitución es un mundo -dicen los practicantes- que requiere un estudio sociológico en profundidad donde se intenten tomar las fotos desde todas las ópticas y donde los protagonistas se impliquen. Si acaso cerrar un prostíbulo soluciona o crea problemas, si acaso es lupanar la propia vida fuera de su definido ámbito, si acaso hetairas no son solo las que perciben su diezmo, si acaso es un mal necesario o si acaso de no existir la prostitución habría que inventarla, son cuestiones espirituales a las que nunca he tenido acceso directo y temática de importancia poco tratada en los versos, ello me obliga a zanjar mi reflexión y dejar para los expertos tan delicado asunto, yo no me atrevo a escribir de algo que no entiendo.

Ramón Llanes en HUELVABUENASNOTICIAS.COM

jueves, 29 de enero de 2015

miércoles, 28 de enero de 2015

EL ENCUENTRO


Ayer apenas éramos extraños y hoy me produce comodidad haberte conocido. Aquella circunstancia no buscada y tan casual, aquella tarde a las seis, aquella plaza con luz, aquellas primeras palabras sobre la política del sentimiento, tus ojos puestos en todas las cosas, los compañeros hablando de desencantos, el tiempo, tan dócil; lo recuerdo como una grata sorpresa, como si me tocara encontrarte, como si estuvieras allí porque yo llegaría.
Ahora, cada vez que comprendo tu nombre y escribo tu sonrisa, me secciona la complacencia del alma una doble sonoridad de música nueva que impulsa un timón sin destino porque son los espacios quienes acuden abiertos a la complicidad nuestra, etérea y fértil desde la primera señal. Ni siquiera llamarle amistad, solo encuentro y tal vez serendipia afectuosa que vibra desde la primera atención. Sin conocer de ti más allá del nombre y sabiendo solo de tu físico, habiendo intercambiado pensamientos y risas, siendo seres de distinta procedencia, con deberes sociales distintos y con edades desiguales, nos mantuvimos erectos en el agrado, gustándonos en el trato y considerando que algo común unía toda la amalgama de distinciones.
Al cerrar la página de aquella tarde, doblegué el sentido que para otro asunto tenía y me encaminé, escritura arriba, a dedicarte las primeras salvas, no huyendo del tiempo ni aclamando las ligerezas de la segunda emoción, solo derritiendo las sobredosis del mejor sentido a la conformidad. Nada más de ti he conocido para no llamarte, como dije, a la esclavitud de la amistad; solo ahí, en todas las puertas encendidas pero sin limitación de la conciencia, sin arraigo, sin voluntad; solo el pulso determinando el deseo, las cosas en sus sitios, los destinos en su crianza y las vidas en sus loterías. Saber solo tu nombre, no más que conocerte por la sonrisa, es el trance que guardaré de aquel encuentro de las seis en la plaza con luz, una tarde de la vida.
Ramón Llanes en HUELVAHOY.COM. 28.1.2015

A MI AMIGO LUIS PÉREZ QUINTERO


A MI AMIGO LUIS PÉREZ QUINTERO EN SU SANTORAL




Aquí acudo yo a celebrar tu santo
y no traerte el bañador que esperas,
sabes que eso solo broma fuera
y no será para ti causa de llanto.

Para ti tiene mucho más encanto
compartir nuestra amistad verdadera
con tu María Fernanda y mi Miguela
con muchas risas, tinto y con tu canto.

Pues ya que estamos, Feliz Navidad,
Feliz cumpleaños y aniversario,
y gracias siempre por nuestra amistad.

Y que nunca te sea necesario
visitar ni médico ni hospital,
y suerte a tus universitarios.





Ramón Llanes
Huelva 21 de junio de 2012.