RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

sábado, 15 de junio de 2019

ROMPIENDO LAS ESQUINAS

ROMPIENDO LAS ESQUINAS

Definitivamente presento mi candidatura de disconformidad con la evolución que observo en la sociedad a la que pertenezco y he decidido marcharme a otro lugar, quizá a un lugar inseguro donde estén en quiebra los sistemas de pensiones, donde la sanidad se ponga en entredicho, donde el mundo esté partido en diecisiete trozos y se permita empujar cada cual para su lado, donde exista una corrupción organizada con leyes incapaces de dominarla y reprenderla, donde cada uno que se lleve la pasta no esté obligado a devolverla, donde predomine el mercadeo a la hora de elegir gobernantes e importe más la necesidad ideológica que el pueblo, donde los políticos perciban cifras astronómicas por su trabajo mientras se discuten los salarios de los obreros, donde haya muchos pobres y esté institucionalizada la pobreza como medio estadístico para destacar más a los ricos y hacerlos más ricos aún, donde no exista manera de devaluar el desempleo, donde se voten opciones de marcha atrás para recuperar lo peor de los sistemas superados, donde valga nada quitarle la vida a una mujer, donde se imposible encontrar un trabajo digno, donde la religión ordene las conciencias y el mundo, donde pueda ser un poco menos feliz.
Me iré y después de mil vueltas me encontraré en el mismo punto de partida sometido al placer de ser rebelde y pertenecer al club donde se rompen las esquinas y donde nadie levanta la voz más allá del silencio. Y será como quedarme.

Ramón Llanes. 15 junio 2019.

miércoles, 12 de junio de 2019

DESAFÍOS


 

            DESAFÍOS

 

 

Descubrir qué luz

combina el surco del agua

con la frontera,

qué soldados se duermen

en la playa

y descuidan el vil deber,

qué espuma desama metralla y olvidos,

qué color de piel no es rechazada

en la asamblea del mar;

sanar la herida del recuerdo,

activar la utopía del futuro,

alargar los huecos hospitalarios,

vencer las horas con otras horas más fuertes

y deslimitar las esferas y los cosmos

y los pueblos y el aire

y los placeres y la luz,

y cumplir los intereses humanos del alma.
 
Ramón Llanes. De Marinverso.

NOSOTROS


                                      39.- nosotros

 

Nosotros esculpimos en hielo la batalla de los versos,

nosotros, en silencio, nombramos las palabras,

nosotros no estamos encerrados en la tierra,

nosotros somos los soldados de la séptima nube

que hemos llegado a renovar los libros

que están escritos con tintas de mordaza

y máquinas de insidias y castigos;

hemos llegado a turbar la apatía

y soliviantar las conciencias hasta ofuscarlas.

Hemos venido los poetas, los músicos, los pintores

y los capitanes de las dunas

y los sucesores del crisol de las aguas

y los lectores del libro de los hombres.

Se ha llenado el tiempo de gozadas sin caries

para desmembrar los minutos, hundir la bravía rectitud

y salir con el mundo en las manos

corriendo hacia el aire, para librarlo del esperma

contagioso de la venganza. Corriendo hacia el aire

con los dedos poblados de utopías

y la cabeza puesta en los versos de música

que han escrito los pintores

en este primer escenario de la primavera.
 
Ramón Llanes. De Fábula del vacío.

FANDANGO


martes, 11 de junio de 2019

DE ARTESANOS


 

DE ARTESANOS

 

 

         Un documental enseñó las cualidades que tienen los artesanos, la doble forma de entender el desorden ordenado, la pulcritud expresiva en un taller de cerámica, la importancia del fuego en un herrero, las muecas imposibles para adornar una talla, todas las excelencias de virtuosos de los oficios que desfiguran lo imposible y convierten una nada en un mundo.

         Quien hiciera el reportaje fijó atención en el lutier y asomó su taller a la ventana, mostrando manos infectadas de ternura y gubias con encanto, banco de trabajo golpeado por el tesón y la prudencia, herramientas de molde y devociones en torno a los cultos del arte. Las guitarras formaban el resultado preferencial del lutier, las mandolinas, los laúdes, las bandurrias, todo componía un expositor de complicidades entre el artesano y sus elementos de tarea.

         El olor a madera cortada no traspasó la influencia de la cámara, fue necesario imaginarlo pero llegó con su fuerte apego a la voluntad del olfato; el ámbito sostenía una verdad de cuido y esmero, los sentidos inyectados en cada formón y la disposición del hombre para los estados de sosiego ocupando veintisiete días en crear un instrumento musical de cuerda y darle vida con la máxima emoción, resultaban obras grandes hechas con el más riguroso de los respetos.

         La luz se fue disimulando un goce, la estancia del artesano se hizo a la sombra dejando a cada personaje inerte a punto de ejercer de impulsor de sensaciones y los ya creados se cubrían tímidamente de su pequeña gloria ganada. Solo el aire se escapaba del tiempo y solo la virtud permanecía inquebrantable.

 

 
         Ramón Llanes.

AMOR CONTADO


AMOR  CONTADO

 

         Cualquier sentimiento de felicidad, alegría o emoción experimenta un salto cualitativo y aumenta si es contado o compartido con alguien, de igual manera que cualquier sentimiento de dolor o pena disminuye al ser también contado o compartido. Dedúzcase que a pesar del arraigo como seres individuales que somos, tenemos esa cuota impresa de solidaridad de la que unas veces hacemos gala y otras reprochamos.

         Cuando pienso en mí, me cuento cosas que me elevan mi nivel de autoestima y las menos de las veces, al pensar en mí, me vienen recuerdos o pensamientos que me derrumban. Estoy en esa línea irreal de la incomodidad unos momentos y en la otra de placer, otros momentos. Cuando pienso en tí, amada mía  o tierra mía o madre mía o sueños míos o patria mía, recupero mi estado más natural y acuno todas las formas de esperanzas, todos los proyectos, todas las palabras de buenas entrañas y lucho o escribo por agradarte; eso intento cuando pienso en tí.

         Cuando pienso en nosotros le pongo un subrayado en rojo cálido para que podamos prescindir de flecos que hielan el alma de todos y de sustos y soberbias que sacuden nuestro interno suburbio de paz. Y sé que nosotros somos el alimento germinal de este amanecer llamado vida.

         Este sedimento de amor o millones más que se están convirtiendo en felicidad ahora mismo en lo más honroso de los sentimientos míos o en los tuyos o tal vez en los nuestros, es mi cuento de ahora para conseguir que compartiéndolo, se exceda en aumento y eleve el sentido más puro de nuestra realidad. Hagamos constar nuestro desprecio por el hedor de la pena que nos subyuga o contémosla también para que se desmerezca a sí sola, disminuya y desaparezca de nuestro panorama de luchas.

         No sé si pensando en nosotros lograremos diseñar un zaguán más amplio, con mejores escaleras, mejores gentes y más amorosamente soleado que este viejo que  ahora tenemos; yo llevo años en este empeño.

          

 

 
         RAMÓN LLANES

lunes, 10 de junio de 2019

AL DOBLAR LA ESQUINA


AL DOBLAR LA ESQUINA

 

 

 

            La primera sensación de libertad surge de la inconsciencia, un primer acto reflejo que avisa de los pálpitos siguientes, la dormida permanece aún en un interior vago que precisa de un ruido o de un susto para despertar del todo y aterrizar en el mundo de los vivos; solo fue doblar la esquina, acaso sin mirar ni ver ni oír ni prestarle atención al murmullo o al silencio, solo doblar la esquina y sorprendernos la vida como si de ella saliera un relámpago que estuviera esperándonos para hacernos la idea de la existencia o para mordernos la lengua para adivinar o simplemente saber que aquello nuevo era la realidad, lo anterior formaba parte del sueño o de la fantasía.

            En efecto: la mugre organizada, el tenderete de los comerciantes, la parsimonia del aire, la prisa de los hombres, el cartel del candidato, el árbol moviéndose, la plaza vacía, el vendedor de cupones anunciando el premio del viernes, los bancos con sus alarmas y sus empleados con trajes, el mendigo que solicita una limosna nueva para un café distinto, los comercios iniciando la jornada de otra desesperanza, la música de la fuente...todo estaba en su sitio romo compaginando con la lealtad de los días precedentes, como si solo hubiera ocurrido el tiempo, como si la libertad de hoy fuera un calco de la de ayer y de la del miércoles pasado, una libertad igual de condicionada y tan exactamente idéntica a las realidades como opuesta a los sueños.

            Ganas dieron de volver a los espacios íntimos a reservar la imaginación para no gastarla en este transcurso debilitado por la rutina que traía más desolación que alegría. Las sorpresas también estaban en el ambiente lógico y en la figura del espacio había desaparecido el incordio de vulgaridad para dar paso a una emoción, ¡una emoción!, qué cosa más extraña por esta precaria sociedad tan poco dada a los sobresaltos estimulantes; se hizo una emoción aquella mañana de otoño cuando el empuje nos hizo entrar en la vida al doblar la esquina, unos jóvenes ataviados de jóvenes, con aspecto normal y sin datos que les identificaran con los locos del día, recitaban versos y regalaban octavillas con poemas a todos los viandantes que se agolparon para atenderles. Estaba la vida en un formato nuevo, en la misma ciudad de siempre, sólo por unos versos.

 

 

 
            Ramón Llanes