RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

sábado, 20 de julio de 2019

SONETO AL DIVENÍ

AL DIVENÍ


Admiro “el Divení” emparejado
entre mujer afable y caballero
y nombro con Andrés, Paqui Borrero
y a Mari que la pongo con Delgado.

Aparicio y Manoli se han quedado
llevando la cabeza del cuarteto,
a Joaqui con Ortiz, ahora los meto
con Simón y Juani, bien rimados.

Tomás y Josefita no se escapan
y tampoco Josefa con Rosendo,
a Rojas que lo caso con Fernanda

a Manolo con Juani, por supuesto,
a Pedro con Manoli en esta tanda
y doy por dedicado mi soneto.







A mis amigos del Divení.
Ramón Llanes 9-3-1996. 

viernes, 19 de julio de 2019

DICEN DE LA PAZ

DICEN DE LA PAZ


A la caída del sol 
los oráculos aparecen sin incógnitas 
en cualquier vocerío de norte a sur 
para maldecir el contenido trémulo de las palabras. 
Y dicen de la paz, y la nombran y la maltratan.
De esa paz que siempre es añoranza 
cuando más, utopía; 
de la paz intrépida en la región alta, 
de la paz templada en las bajas tierras, 
de la paz nostálgica en los sitios de médanos y algas, 
mar en señas de paisaje; 
dicen de la paz como si cada voz fuere un logro 
y quedare en el casillero personal 
a la hora de dignificar el currículo pero la manchan.
Cada uno la refiere en adjetivo distinto, 
todos desaciertan, todos la pudren, la contaminan.
¡es tan fácil conversar de la paz que no existe¡.
Y la paz pulula, está viva, se mueve entre nosotros,
mientras que el parecer general la estima remiendo de la vida, 
al momento que suene un globo a roto, que cante una lágrima,
un cohete que se enfurezca, 
un telediario de imágenes oscuras. 
Vienen a decir lo mucho de la paz deseada 
o más que deseada, cultivada 
en el discurso o dotada de rabia disparada 
o con olor a tripa suelta. 
El contenido y el resultado no son el medio ni el fin, 
son el eco y la resonancia,
la crema que queda de la noticia. 
No vale el ¡haya paz¡, sino ¡hagamos la paz¡, ¡inventemos la paz!.
Siempre dicen de la paz improperios 
y a quien la miente ni destierran.
Aún nos volvemos a la alcoba 
después de los oráculos 
dudando de si es paz el brebaje actual 
que hacemos para los niños 
o se trata 
de una burda copia de otra mentira.


Ramón Llanes. 

miércoles, 17 de julio de 2019

NOTICIAS


NOTICIAS

Las noticias de estos diarios se acumulan y aniquilan los sentidos de quienes divagamos por estos andurriales, juegan a conseguirnos y nos ofrecen mucho más de lo que queremos y necesitamos pero nadie sabe convencerles de esa torpeza; somos el enganche y la meta para el poder escrito, hablado y televisado, a cada instante nos ponen al día de la vida, nos cuentan que fulano dice, que mengano dice, que zutano dice, y siempre dicen lo mismo y siempre nos ponen el rostro con su nuevo afeitado, su corbata distinta y su posición aventajada en las encuestas, nos hablan de todo, incluso de pormenores insulsos para la convivencia pero no han anunciado los medios que ya han llegado las golondrinas, los ruiseñores y los vencejos a pasar con nosotros el estío, a ponernos otra música a nuestro desteñido espacio.

Ramón Llanes.

A MANUEL VÁZQUEZ DEL PINO. Soneto




A MANUEL VÁZQUEZ DEL PINO

Con motivo de su reconocimiento
por el Ayuntamiento de Huelva.



Nada falta ya para tu equipaje
tan repleto de todo lo ganado
has puesto tu respeto en el calzado
y el corazón entero en el viaje.

Tú sabes el por qué de este homenaje,
hiciste muy posible lo soñado
a base de ser un perfecto humano
igual en la calma que en el coraje.

Manolo, obedeciste a tu conciencia,
con el honor que llevas por bandera
alcanzas hoy toda la excelencia.

Soñador de tu Huelva marinera
capaz de enriquecer esta existencia
a todos cuantos bien te consideran.




José Manuel Rodríguez Gómez
Huelva 10 de abril 2019.

EL NIÑO Y EL MAR

EL NIÑO Y EL MAR



Recuerdo un paso de trenes, la barrera bajada y mi abuelo durmiendo con la debilidad de sus años en el asiento trasero del coche rojo que nos conducía al infinito mar tan esperado. Yo llevaba los ojos más abiertos que el día, eran casi las doce de un trozo de verano, el curso me trajo notas que empujaron a mis padres a colorearme el mar en los sentidos, promesa a cumplir un sábado de julio recién marcados doce años en mi agenda, doce años en espera de un sueño.
Subió por magia la barrera, corrí los deseos hacia la última duna que aún me impedía divisar el horizonte azul tan largo y tan descrito por mi abuelo tantas veces en tantas noches de invierno. Los ronquidos no desviaban mi atención del paisaje de pinos que comenzaba a trepar por los costados de la carretera y la metían en una boca verde inmensa y calmada como cuidando la tierra de la calentura del sol creándole un nudo de sombras calladas y expectantes. A este lado la tierra al otro lado el mar, quedaban rectas y curvas detrás de los esteros a poco más de unos minutos que se me hacían tristes y dolorosos. Llevaba sangre infantil de doce años, la ilusión de un preso el día de su salida de la cárcel, el cosquilleo indomable en las manos y una prisa incapaz de disimular. Ellos hablaban, yo arañaba el espacio, quería adelantarme al aire con mi ingenuidad de niño, me pensé perseguidor de los pájaros, solo llegar colmaba aquel momento de mi vida.
El coloso pinar no se acababa, seguía sin saber imaginarme una llanura de agua, ¡qué extraña sería una llanura de agua, sin árboles, sin montañas!, el vaivén del tiempo, de mi tiempo atareado me traía más ansiedad, me ahogaba la incalculada lejanía, huí del miedo al fracaso convencido de mi sorpresa cuando mis ojos tocaran por primera vez el mar.
Apareció la última duna, me levanté del asiento en señal de un triunfo impensable, desperté a mi abuelo y le abracé gritando mil palabras, una tras otra, sin necesitar respuesta.
Recuerdo que enmudecí cuando el mar y yo nos miramos. ¡El mar!, ¡mi soñado mar!.
Nadie había sido capaz de describirme en doce años aquel misterio interminable; ¡es más grande, más azul, más poderoso!; nadie mejor que mis ojos.



R. Llanes. 15-10-06.

martes, 16 de julio de 2019

VOS.

a). V:O:S

Azul no es el mar por sí solo,
es por capricho de color
que roba al cielo,
ha perdido
la insinuación, también
este enigma que desluce el poco pasado,
ciega el futuro,
se queda en proyecto
y acaba soñando no haber sido.

Ramón Llanes

VERSOS DE BITÁCORA II

VERSOS DE BITÁCORA (II)


A pena por centímetro,
hoy, que hipoteco las quimeras,
los sueños se desmayan
en la mente, los genes se tumban
a la sombra,
abril queda tan lejos como la rosa,
para dedicar una canción
me falta tiempo
y no le pongo cara de bondad
a mis deseos.
A dolor por paso
es el tributo del miedo
a perderme en la náusea precoz
del cuarto olvido
a quien tuviera valor para empeñar
en el declive de una sorpresa,
el golpe que tiende la luz,
el desacato a la risa,
la muerte merodeando la esperanza
y los vivos sin senos
para entretener la tarde de un sábado
cualquiera. Qué brebaje de insidia
le habrán puesto los demonios
a mi melancolía¡.

Ramón Llanes