RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

jueves, 10 de octubre de 2024

FANDANGO. LA TERNURA


 

ESPERAR AL MUNDO

ESPERAR AL MUNDO (XXVI)
(Soneto con estrambote)
Sentarse sin espasmo en la escalera,
mirar que el mundo pase a cada hora
sin pronunciarle ascos ni demoras,
sin una reprimenda ni una queja,
esperarlo sin más, a ver si llega
curtido, guasón, con sueño; si implora
perdón o si es un santurrón ahora
y presume de su mentira entera,
si es aún esquivo e indolente,
arrogante, infiel y pura quimera
o ha cambiado su orgullo de repente
y viene a traer lo que de él se espera:
que sea mundo humano; si nos miente
no le perdonaremos sus maneras
y haremos otro mundo expresamente
donde sobre el amor para cualquiera
hecho con las verdades de las gentes.
Ramón Llanes.

DESENFOQUE

DESENFOQUE
Se puso el día con una acumulada lluvia y rompió las albercas y desbordaron los pantanos y hasta un trozo de luna cayó en el río; se manifestaron los ególatras pidiendo más atenciones y los futbolistas solicitando más salario; se callaron todos los pájaros del mundo para oír el canto del gorrión, se pudrieron las manzanas antes de ser comidas; las historias dramáticas de las películas se hicieron a la realidad y el mundo empezó a ser ficción, se burlaron las palabras de sí mismas, corrieron la última carrera los cojos del hospital, hablaron los mudos en idiomas inventados, cerraron las tabernas y abrieron los cementerios; el cielo se vino abajo y cundió un pánico general que quebró todas las utopías de bienestar pero a mi se me quitó el dolor de cabeza.
Ramón Llanes.

miércoles, 9 de octubre de 2024

DÍGAME

 DÍGAME

 

 

         -Sí, dígame.

         -Buenos días, ¿es usted el Director General del mundo?.

         -Sí, ¿con quién hablo?, en estos momentos no puedo atenderle.

         -Señor, es solo un minuto.

         -Lo siento, no puedo atenderle, hable con el Secretario General.

         -Solo intento comentarle, señor, que en nuestro laboratorio de investigación, donde trabajamos en tres turnos más de diez mil científicos de todas las disciplinas técnicas, jurídicas, sociales y humanas, hemos descubierto la solución a los problemas que asolan este laberinto llamado mundo del cual usted figura como su único Director General. En nuestros estudios hemos avanzado lo suficiente como para detectar cuáles han  sido los errores de cálculo que el capitalismo ha cometido para llevarnos a una crisis devastadora; sabemos, señor Director General, por qué existe en nuestra parcela mundo tan exagerada cuota de desnutrición entre la población infantil y hemos encontrado las fórmulas para hacer decrecer las tasas de desempleo hasta niveles cero;  tenemos muy avanzados los estudios sobre la eliminación de los armamentos en los estados y hemos compuesto un catálogo de compostura ética para las entidades bancarias y financieras sin necesidad de sustentarse en cláusulas abusivas que solo sirvan para enriquecer a estas entidades. En nuestro departamento de juventud hemos elaborado un calendario de atenciones a las clases más desfavorecidas y estamos trabajando en nuevos sistemas de educación acorde con posiciones sin contexto ideológico ni dogmático. En definitiva, señor, queremos que nos atienda para ponerle a su disposición los resultados de nuestro trabajo de laboratorio de muchos años y de mucha gente, porque creemos haber descubierto sistemas adecuados para que los habitantes de este “su mundo” tengan elementos de juicio suficientes para alcanzar los máximos grados de felicidad. ¿Qué le parece, señor, podrá recibirnos?.

         -Pipipipipipipi.

         -¿Por qué me ha colgado, señor, si solo pretendía despertarle?.

 

 

         Ramón Llanes

TE BESÉ


 

EXTRAÑOS

 EXTRAÑOS.

 

 

Estas gentes que nos circundan y nos miran como a seres tan extraños, tienen la suerte de observarnos desde lejos creyendo que nosotros somos la opulencia y nos rechazan. A la vez, nosotros les concedemos mínima importancia a sabiendas que son gentes de tránsito, que no echarán raíces, que no acabarán amando esta tierra. Ellos piensan que nosotros jamás acabaremos amándoles.

Tal disputa por el territorio es tozuda por ambas partes. Este que no suelta prenda, aquel que vigila. Aún somos extraños en un castillo de naipes, en una calle sin terminar donde apenas cabemos los que nos consideramos dueños. Extraños en el color y en la palabra pero menos extraños en el sentimiento.

Cuando todo nos parezca tan normal como necesario tendremos ganada otra batalla más a las fronteras, que desde Adán venimos intentando derribar, sin saber cuándo se nos darán las condiciones idóneas para conseguirlo. Tal vez, ahora.

 

 

 

                                                                  Ramón Llanes. 

martes, 8 de octubre de 2024

GENTE LINDA

 GENTE LINDA

A un aventurero que recorrió el mundo de manera casi precaria le preguntaron qué paisaje le sorprendió más y cuál fue la mayor de las emociones sentidas. Las gentes son lo mejor del mundo –dijo-. Y luego añadió las ayudas recibidas, las sensaciones compartidas, las sonrisas de los menos favorecidos. No encontró caníbales, gentes de mal, perniciosos, malvados, miserables; encontró amabilidad, humanidad, afecto.
El mundo del aventurero es más extenso y amplio, nosotros discurrimos en un entorno pequeño y conocido, las personas que nos cruzamos pertenecen a nuestro magma de vida, somos los mismos seres con distintas casas pero ¡cuánta gente linda tiene nuestro pequeño mundo!, ¡cuánta mujer entregada, cuánto hombre incansable, cuánto niño alegre!. Bien pensado y bien valorado, el ser humano de nuestra cercanía es el más excelente patrimonio del que podemos gozar. El don preciado que complementa nuestra dignidad; ¡qué hacer sin él!.
Los pueblos están repletos de complicidades, siempre existe alguien para consolar un desencanto, otro alguien para comprender un dolor, otro alguien para un aliento. La conciencia de estos seres imprescindibles no tiene parámetros ni niveles de exactitud, actúa con el impulso de los sentimientos y acude a una llamada no escrita de la ética. La gente linda mantiene el paisaje y consolida el amor.
La parte más íntima de nuestra individualidad se alimenta –puede parecer- de autoestímulos personales pero siempre precisa de un empuje común que solo la colectividad aporta. Y la predisposición del ser como único y como colectivo es suficiente para diseñar, consolidar y restaurar todo lo que concierne al universo de las emociones y cumple a la perfección su función solidaria y reparadora. Gente linda.

Ramón Llanes