RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

viernes, 4 de noviembre de 2022

ELECTOR BUSCA BIENESTAR

 ELECTOR BUSCA BIENESTAR

 

 

 

            Me compuse la conciencia -que recién levantada presentaba sus ironías en torno a esta obligatoria misión de votar-, acudí como un compromisario de mí mismo a depositar en la urna mis proyectos, miré cálidamente a las personas que componían la mesa y, como un niño que entrega su carta a los Reyes Magos, hundí mis ilusiones en aquel recipiente de metacrilato bajo la atenta mirada de la presidenta y la canción compleja del silencio que reinaba en la sala. Y me sentí más ciudadano, más solidario y más demócrata, hasta me insuflé de cierta emoción incierta que me hizo recordar las doce veces anteriores que vine a ponerle acento de bienestar a mi vida.

            Mi voto fue mi carta de sueños y peticiones con la mezcolanza entre niñez y madurez y la duda sobre mi merecimiento a los regalos que pedía, pensando que fueran muchos o fueran caros o que fueran imposibles y no pudieran tener cabida en la casa de mis ilusiones; como elector y como niño presentaba peticiones idénticas, las mismas que en tiempos de pantalón corto e idénticas a las que podré relacionar en la próxima elección. Mi lista la comparé con las listas de mis amigos, de mi familia y de mis vecinos y coincidían todas, pedíamos lo mismo, ninguna utopía, nada del otro mundo, solo lo típico de siempre, de todas las veces, sin pensar que nunca nos trajeron el bienestar ansiado por culpa de ellos sino por nuestra propia culpa como ciudadanos poco ejemplares o porque nunca supimos meter la papeleta mejor o acaso porque el sistema nos obligó a ser de esta y no de otra manera.

            No sé por qué sigo esperanzado en las mismas cosas, por qué me reitero tanto en pretender un mundo más fácil y en perseguir tanto a la felicidad colectiva; se nos ha dicho que todo es una fábula donde se encierran los deseos y que nunca se cumplen, y yo, como todos los míos, sigo empecinado en comprar números y papeletas y en emitir votos de igual color para conseguir esa parte de bienestar tan necesaria en el entorno que me arropa, y nada, siempre la misma voz anunciando la misma calamidad. Qué habrá de suceder para que los míos y yo dejemos de acercarnos a la urna a ponerle cara de esperanza y risa de niño a nuestro voto.

 

 

 

            Ramón Llanes. 

jueves, 3 de noviembre de 2022

A FAVOR DEL MUNDO

 A FAVOR DEL MUNDO

 

 

            Decididamente las fórmulas del compromiso imponen y requieren mostrar el interés personal necesario para con el mundo, mojarse en las decisiones y pringarse de asuntos que le afecten, no dejarlo caminar solo, inventar intentonas constantes para su regeneración, su limpieza, su nuevo diseño o lo que sea. Si somos mundo, somos protagonistas de sus descuidos y de sus fracasos, somos una cualidad más de su hegemonía y el núcleo primordial con intelecto capaz de reavivarlo o hundirlo.

            Con esta pestilencia deforme y con tantos alegatos activos a las guerras, a las destrucciones, al fanatismo y al incordio, con un tapete azul atemorizado por el depredador hombre, con toda esta amalgama de gérmenes negativos que circundan el lugar donde vivo, con todo, me declaro a favor del mundo y defensor de sus bellezas y sus oníricas semblanzas. Este mundo está pleno de salud y capacitado para un futuro infinito, nada -excepto los humanos- le provocan atentados.- Apostar por mejorar el sitio supone un impulso en la autoestima de los habitantes; siempre y ahora mismo es el tiempo claro para restituir al planeta tierra las partes robadas o estranguladas desde los combates librados en su deshonor. El hombre que ejerciera de máquina destructora deberá ejercer de arquitecto para volver a decorar las luces al antojo del placer.

            Favorecer la vida, los juegos de la vida, la elocuencia de la vida; favorecer la sentimentalidad y los entendimientos; crear signos comunes para la complicidad de las especies, para que exista unión tácita en favor de los seres. Aún es el tiempo noble permitido para este ejercicio de responsabilidad y apego, aún no está del todo debilitada la conciencia y quedan resquicios de valentía para emprender las acciones que faciliten la creación de un ámbito perfecto que satisfaga a este gremio de desatentos con su mundo. Favorecer los vínculos entre todos para salvar la gran parte de vida que pende de este proyecto tan importante aún sin finalizar su ciclo. Decididamente a favor del mundo.

 

 

            Ramón Llanes. 

miércoles, 2 de noviembre de 2022

ASOMOS DEL MIEDO. Por Chema Cotarelo.

 

Asomos del miedo de Ramón Llanes

por José Mª Cotarelo Asturias

Una nueva obra viene a sumarse a la generosa lista de títulos del poeta tharsileño Ramón Llanes, “Asomos del miedo” editado por “Multiverso” en septiembre de 2022. La obra se presentó en la Biblioteca Pública de Huelva el pasado jueves 27 de octubre dentro de las actividades programadas por el Otoño Cultural Iberoamericano (OCIb) que con tanta generosidad y sapiencia dirigen desde hace ya quince años Jaime de Vicente y Loli del Bosque. La introducción estuvo a cargo de Miguela Fernández y del músico argentino Alberto Muñoz, para pasar al análisis y presentación de la obra por el prolífico escritor Pedro Jorge Solans, también argentino y que además es editor y director del Diario de Carlos Paz.

Ramón ostenta varios premios literarios, entre los que cabe destacar el primer premio de relato corto en RNE, el primer premio de poesía de Zahara de los Atunes en 2019 y, en 2020, el de Moraleja en Cáceres, sin contar una extensa lista de nominaciones y reconocimientos entre certámenes de poesía y relatos. Llanes es además el creador y actual presidente de la Plataforma Poetas de Huelva por la Paz y figura en varias antologías de España y Portugal, habiendo dirigido personalmente algunas de ellas, como Poetas de Huelva por la Paz, Huelva es verso, La paz como derecho, No se van a ordenar solas las cosas, además de la coordinación de la obra etnográfica, Huelva, la ruta de las palabras.

La obra de Llanes cuenta con 58 poemas, “que extrañas las formas/ de dios/ para dominar/ los sentimientos!”. Entre sus páginas va desgranando los miedos que nos acechan, la estupidez de las guerras, la obediencia de los soldados “para matar sin odio/ la culpa transitoria de los malvados” o la creación de esos “ejércitos de hormigas con sangre en las manos” para tirar al abismo “los árboles / que llevaban iniciales/ de historias de amor”. El poeta, que es ante todo humanidad y sencillez, se rebela contra la arrogancia y trata de huir de esa pertenencia a la masa, de los sembradores de cizaña, de los asediadores, de los soldados erigidos en dioses, de aquellos que “permitiendo/ que el odio instruyera terror/ más allá de los sauces” asumen el papel del acoso haciéndose entonces el poeta arcilla, grito, palabra.

Ramón es un gran dominador de los giros expresivos, llega hasta el fondo de las cosas con la palabra nuestra de cada día. Reza en poesía, pero es una oración que clama, que increpa e interroga al dios mismo, al hombre, a la estupidez humana. Este libro mueve la conciencia del lector, lo lleva al límite de su conformismo ante la bobería a la que nos vemos sometidos. Es un libro para leer no una, ni dos veces; hay que tocarlo, releerlo, asomarse una y otra vez a esa suerte de abismo al que Ramón intencionadamente nos lleva para decirnos. “Ay amor,/ nos pudren el alma”. Pero el poeta está ahí con sus versos, sus metáforas, para advertirnos, para salvarnos antes de caer como los árboles “con toda la dignidad/ en la memoria”.

Nuestro poeta del Andévalo lleva la expresión poética al límite para denunciar ese miedo acostumbrado, esa fatal herencia consentida, ese acomodamiento de las cosas. Ramón se pone su traje de poeta para arrastrarse en el campo de minas, para mojarse en las trincheras de la denuncia, para no esquivar las silenciosas balas del enemigo que tenemos a la puerta, porque es preciso “aprender a andar los espacios/ que antes tuvieron/ cavernas y tumbas,/… allí donde “se puso identidad/ a las escorrentías/ y se restauró de por vida/la tolerancia”.

“Asomos del miedo” son muchos libros a la vez, no es solo la poesía de un poeta bragado en la metáfora; es un manual de sapiencia, un ejemplo de generosidad lírica, un tratado de filosofía, de verdad y de coraje. Llanes, que es un poeta pegado a la tierra, nos dice verdades como puños, son pedradas en la conciencia a modo de grito y de esperanza, de esa esperanza a que “otra vez nos salve la tierra/ de la opacidad y del miedo”.

EL NIÑO Y LA GUITARRA

 
EL NIÑO Y LA GUITARRA
 
Llegaban las horas espesas
al reducto de la casa
y se ponían las luces brillantes de tanto ambicionarlas,
se dibujaban los juegos del niño
en la pared despierta, –todas las paredes estaban despiertas–
y se vio al niño en llanto de emociones
cuando le llegara a las manos la guitarra.
Empezó a sonarla, la acariciaba con su ternura,
la durmió en su almohada.
El tiempo le enseñó las notas del fandango
y pronto se distribuyó la vida del niño
con las palabras que le anunciaron cantes.
Todas las tardes, todas, el niño se precedía
de encantos con la guitarra.
Así, aljibes de músicas, entre la templanza del ganado bienestar,
el niño se hizo más niño
y no crecieron las cuerdas
y creció su armonía de inquietud.
 
 
            Ramón Llanes. (MINERALOGÍA DEL ALMA)

lunes, 31 de octubre de 2022

AMIGO MUNDO

AMIGO MUNDO

Amigo mundo
te cambio tu fusil por estos versos,
te cambio tu almanaque de terror
por la ternura de cualquiera de mis besos,
te cambio tu metralla y tu valor
por una tarde de lluvia en la ventana de mi pueblo,
te cambio el malestar de tu misión
por la paz que se cuida en mi respeto.
Amigo mundo,
te cambio tus bombas de combate, tu camión,
tu uniforme, tu trinchera, tu bastón,
por la concordia cálida de mis credos,
te cambio todo el hambre de tu sinrazón
por un rato de música, por un silencio,
por una melodía en do menor
que cantamos todos aquí al estar contentos,
te cambio tu himno por mi canción
o tu escopeta de matar por mi cuaderno
donde escribo de mi y de los nuestros,
te cambio tu odio y tu aspecto de invasor
por la mejor historia de los hombres buenos,
te cambio tu discordia por mi pasión
y tus guerras te cambio por mi afecto,
te cambio las desigualdades, te cambio tu decisión
de proteger menos a los más honestos,
de descuidar tanto al corazón,
de fomentar la miseria, de desterrar lo cierto,
de consentir a capricho que el error
sea la bandera más insultante de este tiempo.
Amigo mundo,
te invito a un minuto de Paz y otro de amor
y si me aceptas, mi alma entera te la entrego
para que con ella cambies siempre de opinión
y contigo todas las esperanzas alcancemos
y esta utopía posible tendrá el color
del sentido más humano de todo nuestro universo.

Ramón Llanes.

LA AMISTAD PRIMERO

LA AMISTAD PRIMERO



Cuando pienso, ando, opino o escribo me siento bien porque lo hago para mi y para alguien más, es la vanagloria de tener amigos y poder compartir con ellos conversación y pensamientos. Esta sociedad nos ha hecho afables, ciertamente, pero también nos ha dotado de prejuicios que nos separan, de lemas que nos condicionan y de principios que -sin serlo- nos parecen los más importantes y dignos y que merecen ser defendidos a ultranza; luego resulta que todo eso es severamente inocuo e inútil, que las ideas nos alejan y perdemos las mejores cuotas de amistad por mantener la ideología, la afiliación o el compromiso y nos vamos metiendo en compartimentos estancos donde solo podemos y sabemos disfrutar con personas de nuestra misma cuerda, ya sea en religión, afición, credos o política y al cabo de un tiempo hemos estrechado al máximo el área que tanta felicidad nos proporcionara. Seamos como antes, rompamos el carnet.



Ramón Llanes.

RECUENTO

RECUENTO


De vino me queda un sorbo,
de la escalera un peldaño,
en el bolsillo un vacío,
del camino cuatro pasos,
de la soledad hastío,
de agua me queda un vaso,
de libertades un río
y del amor los agrados.

Ramón Llanes