RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

miércoles, 11 de octubre de 2023

HA BAJADO EL SOL

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52.- ha bajado el sol
He perdido la crecida del agua
en los inviernos,
ha bajado el sol más de la cuenta
y estoy aquí, atravesado por la vida,
solitario y endémico,
intentando renacer desde la última ceniza
de un fuego que no arde.
No consigo desposeerme del mito que has creado,
no existes en mi alcance de mortalidad.
Me iré con la insolencia de haberte amado como hombre
y lo escribiré en la hoja parda
de un otoño sin historia.
Ramón Llanes.

martes, 10 de octubre de 2023

DE PALESTINA

 DE PALESTINA

 

            A nuestro occidental mundo nos llegan algunas de las ignominias que suceden en Palestina merced a la intransigente actitud de Israel. Es un problema eterno, nunca se han entendido y nunca querrán entenderse; los tiempos no parecen acercar posturas y solo consiguen alterar más y más las posiciones entre unos y otros. Aquí, los pocos versados en el conflicto, no conocemos la génesis del problema a fondo como para opinar de una manera erudita pero nos encienden las noticias con la sangre que día a día se derrama, nos ponen en un alerta de miedo para que nos pronunciemos sobre esta guerra crónica. Nosotros no sabemos qué hacer, no sabemos por dónde empezar, desconocemos la liturgia de esta verdad; solo nos presentan masacres y atropellos de los más elementales derechos humanos.

            Desde esta cima de mediano bienestar no somos ni medio capaces de comprender a quienes sufren ni combatir a quienes ostentan la fuerza represora. Y nos preguntamos con la frecuencia de los telediarios cuáles son nuestras tareas, a dónde debemos acudir para ayudar a un final utópico de este malestar que tanto muerto entierra; y nos queman en las manos las respuestas lógicas porque solo avanzamos algo en producir solidaridad olvidando, quizá por impotencia, la primigenia razón de tan horrendo fiasco, poco criminalizado, poco denunciado, poco atendido, poco asumido. Recorren un miedo pegajoso las conciencias mercadistas de los poderes de los países y la implicación se aleja por momentos del horror y ocupan la mirada en cualquier simpleza que haga desaparecer el golpe del deber.

            Algo más podríamos hacer desde esta privilegiada nube, algo desde las organizaciones internacionales para la solución jurídica del asunto, algo más desde las iglesias que tanto pecho sacan y que en tantos rezos mienten y algo más desde las sociedades organizadas a través de no sé qué medios legales. Algo, algo para desmantelar ese odio, para interesar una medianía de cordura -si es esto lo que falta- o algo de imposición que impida la música del terror constante en el aire de Palestina. Alguna solución habrá que no sea la destrucción. 

            Ramón Llanes. 

EL ERROR DE LAS GUERRAS

 

EL ERROR DE LAS GUERRAS

 

 

Cada vez que huele a fusil

asoma la muerte por la última rendija de la vida,

es su vicio maldito, su colofón pensado

con entretenimientos y mentiras;

los hombres no huelen,

han perdido el olfato de la paz,

sucumbieron a la seducción de los credos,

ahora son líderes de algo miserable,

son inventores de las guerras

que fueron hechas para matar a la humanidad

del saldo que desprenden las sonrisas.

Las bestias que incitan al castigo

se persignan antes de ordenar al verdugo,

son hombres de plomo

desorientados del afecto,

son hombres que adoran venganzas

y evolucionan con ojos desiguales,

con manos tatuadas de asco.

Nadie sabe, nadie aprendió a detectar maldades,

nadie impide que las guerras sean

promocionadas, nadie sabe cuidar

el grito famélico que dejan los niños

en las crisálidas noches de la presunta vida.

Nadie ha reparado en el dolor.

 

 

Ramón Llanes.

DOS

 Dos.-

Con miedo de honor
apuntan los soldados
su insidia
en las letrinas
de la batalla
por merecer dos minutos
amables,
una soledad menos triste,
un ascenso
como premio
a la obediencia,
por matar sin odio
la culpa transitoria de los malvados.
Ramón Llanes.

lunes, 9 de octubre de 2023

QUIÉN

 QUIÉN
 
 
 
Quién hundirse en los filones oscuros,
acariciar con hambre sus estrías,
regenerar amor a las galerías
y buscar en la mina  los futuros.
 
Quién morder con el ácido del agua,
enturbiarse los ojos de osadías,
quitar freno a las máquinas tardías
y hacer rugir los motores al alba.
 
O quién para ser mineral y vida
enterrarse en secretos del olvido
morder toda piedra hasta la herida,
 
sudar con sangre todo lo vivido
entender cómo se gana la partida
y transmitir que nada se ha perdido.
 
 
            Rllanes. 

LAS CONSIGNAS DEL ARTE

 LAS CONSIGNAS DEL ARTE

  

         La velocidad no evita el arte, tampoco la calma es su presagio. El arte tiene ese don de misterio que deviene fiel al orden, al pensamiento, a la inspiración, a la habilidad y al conocimiento. Me interesa el arte humano, el arte de la perfección en la humanidad de los seres que nos habitan la parcela donde nos habitamos. Respiramos arte o mediocridad dependiendo de quien tengamos en la convivencia; somos fugaces o perennes según aquello que estemos pretendiendo desde el inicio.

         Mi arte admirado proviene de sueños bien cumplidos, de delicadezas en el trato, de educación en las relaciones -todo esto es arte-, de servicio a la comunidad en todos los planos, de compromiso en la mejora de la sociedad, de ...miles de formas que empiezan y acaban siendo puro arte. Un cuadro que emocione puede ser arte, un beso que exprese amor, también; una buena fotografía puede ser arte, un detalle de honestidad también; una escultura puede ser arte, un abrazo también; un buen poema puede ser arte, un impulso de generosidad, también. Y toda la vida amando es la más alta distinción del arte.

         El arte como medio para lograr mejores cotas de bienestar y felicidad, en todos los sentidos que dejo en esta cartera abierta de pensamientos, pretendidamente artística.


         RAMÓN LLANES  

domingo, 8 de octubre de 2023

ALBERTO EL POETA

 ALBERTO, EL POETA.

 

            Su despacho conserva el olor de lo antiguo, la mesa es caoba vieja, la lámpara parece hecha de cuentas de cristal violetas y blancas, a la espalda una gran librería ordenadamente repleta de libros, dos sillas de piel y madera tallada, un reloj de estuche imitando vejez, un diploma de 1962 premio escolar a sus méritos, aprovechamiento y ejemplaridad; en la pared algunos cuadros y detalles personales, unas altas cortinas color malva con visillos blancos, todo a juego con la lámpara o viceversa, una cajita con rotuladores indelebles, varias plumas, unas gafas sobre el tapete y un cuaderno de cuadrículas donde escribió este relato.

            Se le echó la tarde encima, desocupó el sillón, cerró los ojos y le dio por pensar en el poema de amor que seguía escribiendo y se metió de lleno en la boca de la noche.

 

                                                          R. llanes