RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

domingo, 5 de noviembre de 2023

ABUELOS

 ABUELOS.

 

         Hace poco, en un arcén de una carretera cualquiera, aparecía un viejo con cara de alegría esperando a una familia que nunca llegó. En un asilo de cercanía, honroso y noble hasta más no poder, dejaba su último suspiro el más anciano de la comunidad, cumplidos los ciento cuatro y leyendo sin gafas y utilizando la memoria como su mejor recurso, pero se tuvo que ir por imperio de la ley natural. Ayer supe que Rita se estremecía en las soledades de su casa y quiso desaparecer de soslayo, como había sido su designio. Dicen que se le fue la cabeza, enfermedad muy en uso, a Lola la grande, señora de poco más de setenta que llevaba para adelante 8 hijos suyos, los nietos de rigor y los parásitos de siempre que buscaban el puchero y el cariño y que siempre tenían con Lola la grande. Y resulta que también está en las últimas.

         Y luego dicen que solo se van los buenos y que los malos se meriendan aquí todos los calendarios. Y se oye que la justicia no otorga valor a la humildad y al amor y también se oye que la justicia no tiene que ver con todo esto. Pero los abuelos se rinden antes de tiempo en el primer hospital, en un asilo luminoso, en el geriátrico de moda, en el banco de enfrente de casa, en el casino o en ningún sitio; se rinden sencillamente porque las cosas no están para batallas o porque intuyen carencias.

         Y me llega que a los ochenta se le ocurrió a Lozano comprar unos libros en setiembre para matricularse en Historia y lo ha hecho con las agallas de un chaval y ahí está peleándose con los apuntes e intentando sacar pecho y memoria suficientes como para alcanzar su meta.

         Y me temo que miles de historias de este tipo son comentarios de día en día por estas laderas de nuestra sociedad, en donde la culpa de lo peor la tiene Dios y de lo mejor, nosotros. Y otros piensan que Dios no se mete en estas cosas.

 

 

                                                    Ramón Llanes 

LOS GUSTOS DE MI COMPADRE

  

 

LOS GUSTOS DE MI COMPADRE

 

            Es un tipo extraño, mi compadre, le gustan pocas cosas y no le pone énfasis de amistad a cualquiera, siempre mantiene que “sólo se debe tener un par de amigos íntimos en la vida”, luego discrepa a cada momento y me comenta que se ha hecho amigo de un calvo cuando siempre me dijo que nunca le gustaron los calvos, no sabe decir por qué no le gustan los calvos como tampoco sabe explicar por qué no le tiene afecto a los banqueros, sabiendo yo, de sobra, que tiene amigos banqueros; en verano me presentó a un nuevo amigo, es buzo y parece una persona normal pero yo sé que a él nunca le gustaron los buzos porque van siempre buscando cosas por el fondo del mar.

            Es un tipo extraño porque se precia de ser selectivo con las amistades hasta el punto de rechazar como amigos a los taxistas a pesar de haber sido taxista durante años; y para colmo sé que no soporta a los que tienen el pelo lacio y largo y se peinan cien veces todos los días y resulta que él tiene el pelo lacio y largo, se peina mucho y pertenece a un club de hombres con el pelo lacio y largo.

            Es tan extraño mi compadre que aún no he notado que le pusiera reparos a sus amistades femeninas, a él le gustan todas, las de pelo corto, las taxistas, las calladitas, las que se pintan las uñas de verde y las que roncan, todas las mujeres le gustan a mi compadre, ¡qué tipo más extraño, mi compadre!.

 

            Ramón Llanes. 

sábado, 4 de noviembre de 2023

DISCURSO PREMIO ONUBA

 

DISCURSO PARA EL ACTO DE ENTREGA DE XIX EDICIÓN DEL  PREMIO ONUBA DE NOVELA

 

SOBRE LA PALABRA

 

La última edición del Diccionario de la Real Academia de la Lengua fue aprobada en octubre de 2014 y en ella se registraron como válidos para formar parte del léxico castellano 3836 vocablos nuevos. La inclusión de una palabra en el Diccionario se lleva por los académicos con una exquisita rigurosidad y la técnica empleada consiste en solicitar a las 24 Academias de la Lengua Española en el mundo sobre aquellos vocablos que consideran adecuados para su incorporación al lenguaje oficial, teniendo en cuenta que estos han de tener un uso frecuente y que formen parte del hablar cotidiano en una región, un país, un lugar determinado. Luego se reúnen los miembros de la Academia central en Madrid, escuchan y estudian las propuestas y se aprueban o rechazan según las votaciones y consensos. Y mantienen siempre una filosofía de actuación y convencimiento que defienden por encima de novedades más o menos ambiguas o extrañas, el principio es que el lenguaje está vivo y que como tal puede ser motivo de nacimiento, crecimiento, modificación o desaparición.

Hasta tal punto se respeta este criterio que se han aprobado palabras como pelegrino o almóndiga debido a que se trata en estos casos de una desviación errónea del vocablo pero así lo expresa mayoritariamente el pueblo. Esto puede parecer una contradicción que tiene consecuencias empíricas en su desarrollo porque los desvía de la raíz primigenia y ha tenido no pocos disidentes de esta doctrina. De hecho los oponentes a aceptar palabras mal expresadas emplearon la ironía de preguntar cuándo se aceptaría cloqueta.

        Y de todo aquello surgido con motivo de la aprobación de nuevas acepciones me detengo en una palabra que desde hacía tiempo venía solicitando estar en la élite consagrada del Diccionario y sin embargo nunca tuvo suerte; me refiero a la palabra serendipia que viene a significar hallazgo de algo importante sin pretender su búsqueda, como en realidad ocurriera con el Descubrimiento de América o con la penicilina; nuestros vocablos utilizados hasta ahora han sido de chiripa o de casualidad, aunque no respondan estos a ese concepto de cosa importante. Produjo cierto gozo en los lingüistas la aceptación de serendipia porque es una palabra bella y viene a llenar un hueco existente, antes de esto no teníamos palabra que expresara el hallazgo de algo importante sin buscarlo o buscando otra cosa, como ya hemos dicho. Otra cuestión no resuelta en el uso es la utilización de dos negaciones para impedir algo, como por ejemplo no hay nadie que quiere advertir de ausencia de personas en un lugar pero que al estar conformado por dos negaciones afirman la frase y en tal caso vendría a significar que hay alguien; la frase correcta en este caso para la indicación pretendida sería nadie hay pero esto no está en uso y da a entender que no tiene sentido y la Academia, sin aprobarlo, lo acepta a pesar de su disfunción lingüística.

        Y viene todo esto al caso porque el Premio Onuba de Novela que este año alcanza su XIX edición es testigo directo de la aparición de estos ajustes que sirven para bien ordenar esa viveza del léxico. En estos 19 años se han presentado al premio unas 2500 novelas y es fácil determinar que en ellas hayan estado palabras inventadas, vocablos cambiados o desviaciones del lenguaje acorde con la necesidad de la temática narrativa. En esta edición, por ejemplo, nos aparece una palabra no muy usada que aun estando en el Diccionario tiene poca figuración expresiva en los textos. La novela ganadora en esta ocasión es AVITAMINOSIS cuya definición es enfermedad producida por falta o escasez de ciertas vitaminas. Y una de las novelas finalistas ha sido LIMERENCIA, palabra que no está acogida en el Diccionario pero si está aceptada en tratados de Psicología y viene a significar un estado mental involuntario resultado de una atracción romántica por parte de una persona hacia otra. ¡Qué belleza!.

        Deduzco pues de todo ello que en las 19 ediciones de este Premio, llevado a cabo exclusivamente por el interés personal de Manolo Ortega, que hace de creador, receptor, divulgador, impresor y mecenas, todo al mismo tiempo y por lo cual aun no se ha hecho rico, deduzco que el patrimonio de este Premio es su aportación singular al descubrimiento de vocablos, palabras, signos, expresiones que suponen un aporte indeleble para la Lengua y asimismo para la Literatura. Imagínense la trascendencia de este hallazgo. Si alguien ajeno conociera a fondo este trabajo de locura infinita resaltaría el valor humano de esta obra en favor de las letras en general y del arte literario en particular.

        De ahí que podemos asegurar sin temor a equivocarnos que el Premio Onuba de Novela es nuestra personal serendipia porque tal vez Manolo se haya encontrado este hallazgo inmenso sin necesidad de haberlo buscado, hasta el punto que ni tan siquiera se ha preocupado de hacerlo resaltar institucionalmente, llevándolo más con la humildad que con la soberbia y bien que hubiera podido hacerlo porque este Premio tiene prestigio nacional e internacional y las obras ganadoras ya publicadas son buenas novelas que han recorrido muchas geografías con honor y dignidad. Quizá algún día encontremos una fuente que se inspire en estas virtudes para otorgar reconocimiento y consideración a esto que fuera utopía para nuestra sociedad y que con una sola barca remada por Manolo se haya convertido en 19 singladuras reales que han sufrido tormentas, temporales y mar de leva y ha llegado 19 veces a buen puerto con su barca de andar por la Ría en clara intimidad.

        Se evidencia que Manolo apuesta por el culto a la individualidad para mantener viva la llama impulsora y bien engrasada su barca para continuar navegando, es su causa. Cuando a Borges le preguntaron qué es la utopía, este respondió diciendo que un horizonte jamás se puede alcanzar porque a medida que te acercas este se aleja y la utopía es lo mismo, entonces la utopía sirve para eso, para caminar.

        La utopía de Manolo es el Premio Onuba, por eso camina.

 

 

        Ramón Llanes.

        Huelva 3 noviembre 2023.

CÓMO SALIR DEL TIEMPO

 CÓMO SALIR DEL TIEMPO

 

 

         Desconozco si se puede salir del tiempo con la verdad puesta en la frente y con la estrategia guardada en la entretela o acaso salir del tiempo requiera velocidad, aceleración y frenada, o incluso formar camada junto a los voluntarios para desafectarse en comunidad y que parezca una huída colectiva anticipada de toda una generación o de un determinado sector social en un estado más agónico.

         El poder de la utopía crea una magia impersonal entre los adictos a los sueños; para elegir tiempo bastará el perfecto empleo de la utopía con esa porción de magia, con la libertad y con el pacto comprometido con los compañeros de viaje. La segunda parte consistirá en diseñar el mecanismo con el cual realizar el traslado, luego la elección exacta del tiempo a donde se pretenda constituir el asentamiento y luego el acarreo de los medios a llevar y la voluntad de la emprendida. Poco más que el hatillo de esperanza, la pócima de sinrazón, el imprescindible deber de la locura y una caja de lo que sea para guardar todo aquello que sea guardable.

         No habrá prisa, nadie empujará a lado contrario, la excelencia será el consenso, la facilidad será la premisa y los fines se irán moldeando durante la ruta.

         Después de larga travesía recorrida nadie habrá preguntado el por qué de la salida ni las consecuencias del viaje; nadie volverá la mirada, nadie andará con miedo, nadie deseará volver. El horizonte se modificará en cada colina, las nubes perseguirán los pasos, la tierra será un libro inconsciente con letras de piedras y los árboles serán la sombra lírica del cansancio. Se podrá salir del tiempo sin necesidad de renegarle. El tiempo solo es un aliado de la vida que juega a sorprender, se entrega al cuidado y gusta de mimos.

         En cualquier requiebro de la solana está la parte de tiempo buscado, ese “adónde” de mucha inseguridad que haya consentido tanto respeto y tanta lealtad; toda esa efemérides del deseo se encuentra al siguiente repecho de la tarde, quizá más cercano del esfuerzo que de la lejanía, quizá a una mirada, a un pié, a unos cortos avances de los brazos, a un sentimiento.

         Y salir del tiempo no traerá estrategia precisa y bastará una verdad bien dorada y la sensación de locura entre los ojos, como si todo fuera salir de la rutina con la sencilla idea de concederle un préstamo a la fantasía.

 

         Ramón Llanes 

jueves, 2 de noviembre de 2023

PENSAMIENTOS

 
PENSAMIENTOS.
 
 
Si nada se hace posible desde la distancia,
si media sonrisa nunca es un consuelo,
si me sobran cartas para formar esta baraja,
si los ases están en otra manga,
si los silencios pueden más que las palabras,
si necesito la huella del neumático,
si se me ha roto la tripa y la taparon con malla,
si nadie vino a socorrerme cuando era náufrago,
si nadie me idolatra y el mismo cielo me escupe,
si aparento ser así,
si aún me escasea la memoria,
si una cara no es el espejo de un alma,
si han olvidado las normas de cortesía, conmigo,
si en realidad nos importamos más que importamos a los otros,
si no hemos encontrado nuestra noria,
si vale cualquier mediocridad con tal de no caer,
si me hacen daño porque no tienen más remedio,
si siempre me salen las cuentas de amar,
si nadie tiene en su  lista cosas para pedirme,
si  merecía la pena callarme,
si los frenos de mano están en la mente y en el corazón,
si no me llaman para encender la candela,
si no me avisan de que no he perdido peso,
si no han vuelto a escribir mi nombre con sangre,
si los finales nunca existen porque tienen cara de sufrimiento,
si me parece que he triunfado,
si las persianas han dejado de ser un lenguaje,
si he aprendido estrategias con encaje de bolillos,
si la décima parte de mi no llegué a conocerla,
si no enseño las lágrimas,
si llevo buscándome dos o tres eternidades,
si las cosas pueden ser igual sin esforzarse,
si ya no me importan las heridas,
si me dejé la piel del alma en cada intento,
si nadie sabe la importancia de tenerme,
si esto es un fracaso,
si he perdido todas las cuentas del tiempo,
si me asomo con disfraz para que no me conozcan,
si no entiendo quién me espera,
si no fueron las circunstancias las culpables del destino,
si  nunca existió la despedida,
si tal vez ni hubo llegada,
si todo fue un sueño,
si las flores no eran para mí.
Ramón Llanes.

VEN

 VEN
 
Ven. El crepúsculo invade el jardín,
ha sido una suerte tu mirada. La verdad
se ha ido, no crece tanto la begonia.
Falta ternura, aquí los rizos, ven, te dije,
te digo, te diré, el empuje es el deseo,
las malas hierbas sostienen
el recuerdo, el pan ardiente no cala tu memoria.
La insolencia, el tren parado,
casi la décima parte de un añico es nuestra lealtad.
No podré convocar a tanta palabra,
se chocan en el aire hasta los labios y suena a ladrido.
Quema el frío los alrededores
de la soledad, intrépida soledad,
castigada por el ritmo del loco
que habla y habla sin sentido
hasta que se enoja el ciego de la esquina.
Y el loco castiga su perdón
rompiendo de un abrazo
su máquina de escribir. Dice que nos había soñado
la noche antes, nosotros fuimos sus cómplices
extraños para despertar,
y se volvió loco y nos llamó a su témpano
mojándonos hasta el ceño del futuro
con la pulsera de hojalata
que dejó su madre. Ven ahora
que esto vuelve a ser tan distinto
a nosotros y tan parecido
a lo irreal que nos confirma nuestra existencia.
Ramón Llanes

miércoles, 1 de noviembre de 2023

NUESTROS AMADOS DIFUNTOS

NUESTROS AMADOS DIFUNTOS

Los amados difuntos son memorias que trastean dulcemente los pensamientos, juegan con la mente, la hacen comparecer a la sentimentalidad y alivian con una lágrima mil desencantos; murieron para no morir, para quedarse en una presencia ausente sin limitación sensorial, vienen con la sonrisa puesta, nos aprecian desde un interior menos nítido y posiblemente amen. Porque recordar es amar desde aquí, porque el amor tiene su filosofía de reciprocidad y el amarnos se corresponde en sentido mutuo. Me apetece traerles a todos a esta modernidad de una pantalla para dedicarles acaso su lugar en la casa o tal vez su privilegio de habernos hecho existir.

Ramón Llanes. 2.11.2023