RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

lunes, 8 de mayo de 2023

EL ERROR DEL VOTO

 EL ERROR DEL VOTO

 

 

            Dadas las circunstancias y vistos los efectos del voto -a veces tan nocivos y tóxicos-  sería confortable evitar estas adversas formas de llegar a la democracia, inventar alguna otra manera para elegir a los representantes del pueblo y establecer pautas distintas; ya se ha evidenciado que así no funciona el sistema. Primero por no estar debidamente legislado el protocolo que debe evitar tantas elecciones juntas y segundo para que nuestro voto no sea una ficción, una entelequia parecida a la quimera que adquiere razón de servilismo del votante al votado a quien se destina. El voto es un error porque no atiende la expectativa que provoca, porque deja de tener cualidad desde el momento en que se emite y porque se le pierde el rastro y pasa a propiedad de otros para con él modificar la vida del votante a su descuidado capricho.

            El voto es un error, como es un error comprar leche y observar que no te vendieron leche; o adquirir una moto que no fuera una moto; o pertenecer a un club de la teoría nihilista y enterarte que es un club de la teoría contraria. Con el voto también te dan aquello que no es, lo que no te anunciaron en la caja, una mentira que altera el sentido común. Con el voto nuestro, alguien roba, otro alguien se hace importante, otro prevarica, algunos perciben unas pensiones desorbitadamente injustas y otros se pasan la responsabilidad por el olvido. Esos son los resultados del voto nuestro. Para que así no sea habrá que inventarse otra cosa y no seguir igual o peor.

 

            Ramón Llanes

CALLEJEROS

 CALLEJEROS


El único credo del nómada es la supervivencia, a costa del dolor, la incertidumbre o la vida, un credo especial que aplasta a estos callejeros que ponen color o música a nuestra ciudad, entretenida en otro menjunje, en su película cotidiana, en su identidad, pero ellos se dejan ver en los espejos del tiempo, entre hambre, desconsuelo o indigencia. Son también azúcar de nuestra sociedad, incluso si les observamos desde un tono más humano caemos en la cuenta que somos nosotros mismos conviviendo con otra vestimenta.
Los callejeros entienden más de ansias que de política, más de miradas que de consumo, más de sueños que de miedos, más de adivinar cómo es un hombre que se les acerca. Los callejeros que inundan plazas y semáforos están tan prendidos al sentimiento que se juegan la tacha por cualquier palabra de afecto. Nosotros mismos otra vez, con cara de voluntad y con arañazos de tristeza, ellos se nos parecen o son nuestra prolongación. Siempre enseñan, en idiomas ininteligibles, cómo es el agradecimiento.
Pongamos por caso que algo de simbiosis existe en este galimatías donde se enfrentan confort y desvelo, quizá sea distinta nuestra reacción de mañana al recibir en la ventanilla del coche el gesto amargo de eso otro yo que nos solicita un compromiso y sonríe aunque no le hubiéramos atendido. Minúscula vida.

Ramón Llanes.

domingo, 7 de mayo de 2023

SIN OLVIDO

 SIN OLVIDO


Quiero saber
si desperté en mayo con la obligación
de vestir mis esperanzas con el traje corto,
ponerme el sombrero
y caminar con voz y guitarra detrás de la vida,
junto a quienes amo y me aman,
desde esa eternidad
medio soñada medio hecha.
No olvidé decir para quién escribo.

Ramón Llanes

viernes, 5 de mayo de 2023

ME PREGUNTO

 ME PREGUNTO


Me pregunto de qué se puede escribir hoy, que es viernes, que está el suelo gris, que las mujeres van un poco más ligeras, que las farolas se encienden más tarde, que no hay sitio para aparcar, que la prensa habla de lo de siempre, que han llegado nuevos inmigrantes en los cayucos, que se le ha ensombrecido la cara a la familia de quienes ayer se fueron de la vida, que tengo que hacer la declaración de la renta, que he quedado con la tristeza, que nos han avisado de la ruptura de la tregua de paz, que atracaron anteayer a un amigo, que comienza el verano con sonrisa, que despidieron a la chica por llevarse todo el cambio de la caja, que la gente sigue comprando juguetes, que me afecta el dolor de la ausencia.

De qué puedo escribir hoy para no defraudar a mis ganas de enfilar el sábado y tenerme muchos ratos para mí solo, mientras la playa se abrirá temprano para los demás.

Me pregunto si serás capaz de leerme con la misma ternura.

 

R. Llanes

MAYO


 

MAYO

 

 

Fíjese cómo ha llegado mayo, tan caluroso; ya le hemos advertido que “tranquilito”, que este es nuestro mes preferido, el mes de nuestros desenfados, de nuestras charangas, de nuestros encuentros, de nuestros caminos. Así que a mayo no le quedará otro remedio que izar bandera y ponerse a nuestro lado que mejor le irá.

Que mire su calendario, que empiece a saber de nosotros, que se entretenga en El Cerro, en Paymogo, en Lepe, en Las Cruces, en Tharsis, en Bonares, en Moguer, en el Rocío…en toda la provincia. Que se meta en nuestro pellejo y se acople que él solo tiene 31 días y a nosotros nos queda mucha vida. Así que a portarse bien, que traiga lluvias, que se acomode y así seremos buenos amigos.

 

 

 

Ramón Llanes.

miércoles, 3 de mayo de 2023

MAYO DE PAR EN PAR


MAYO DE PAR EN PAR.

Faltaron en el tiempo cántaras de agua de abril,
faltó el sonido viejo de una lluvia creciendo en los cristales,
el rubio de la tarde en descenso,
faltó todo abril en hechizo, rompedor y efímero.
Se fue, dejando el color bermejo en la nostalgia,
dejando líquidos, alianzas,
los árboles sembrando las sombras;
llegó mayo, lo han dicho los siglos,
vino con senos de hembra
teniendo el nidal en más compromiso que promesa.
Las voces que erizan el adelanto en los besos
se eligen para vivificar el sentido
de estar plenamente en mayo
con espuertas de margaritas,
lirios silvestres y escorrentías en las comisuras de las tardes
que caen sin darse cuenta de que han llegado.
Por aquí, que siempre es animación de encuentros,
se oyen todos los sonidos,
se aprietan los panes, se emocionan las miradas;
por aquí, que siempre parece primavera,
necesitamos nacer de cada sueño
para descender de los ojos
hasta los cielos bajos de la madre adorada tierra,
entrañable y amena. Y mayo nos embruja,
nos alienta para todo el año,
hace de empuje con nosotros
que vivimos sin moldes y pegados
a la espontaneidad de los placeres.
Gentes de mayo, de par en par nosotros,
como el saber tenerlo, como pasearlo con propinas de calma, nosotros agachados o deambulando
en esa doble nacionalidad romántica
de un libro y un beso,
que para eso mayo abriga corazón y razones.

Ramón Llanes

EL ANDÉVALO


 EL ANDÉVALO

 

 

            No es necesario estrenar tiempo para reconocer los registros estéticos que ofrece El Andévalo en casi todas sus expresiones, los tiempos son una circunstancia más para la sorpresa, siempre está patente la posibilidad como buen refugio para internarse en los sabores, los olores y los colores que esa tierra aparentemente ocre pone a disposición de interpretaciones y vivencias de sus habitantes y de sus adeptos. Todo es posible en su belleza, cualquier correntía o cualquier manifestación de folclore se identifican con un extenso y singular promontorio de causas para concluir en admiración.

            El Andévalo circunda gran parte de nuestra provincia y la dota de curiosidad, de energía positiva, de ecos de la industrialización pasada y de una especial singularidad que promueven una atención única para nativos y extraños. La riqueza gastronómica tiene sus asentadas bases, los guisos, los derivados de cerdo y cordero, las exquisitas ensaladas y la buena repostería hacen que el paladar esté siempre satisfecho. La orografía presenta significados páramos que unas veces quieren aparentar altura y otras simular llanuras y despiertas solanas; la exclusiva carencia de rigidez le premia con rutas adecuadas para pasearlas en su luminosidad y cercanía, los escasos recursos hidráulicos saben tintarlo de amalgama, merced al color  fuerte que la prominencia de minerales le tributa; los encinares viejos y los siglos en el alma rodean sus costados con prendas  de valor.

            Su definición podría encerrarse en su versatilidad en la belleza y su capacidad de afectación. Es una tierra muy amada, muy perseguida para los tantos ratos que el cante invita, para el disfrute de la festera forma de sobrevivir en buena complicidad con las excelencias del ámbito. El Andévalo es un enorme cofre de verdades guardadas y se encarga de custodiar con ahínco sus tesoros para librarlos de contaminación y legarlos con perfecta identidad y facultades a los herederos de tan rico caudal. Estar en El Andévalo constituye una delicia inaudita, andarlo supone un deleite, conocerlo es más que una obligación, convivirlo inyecta espiritualidad y amarlo es una máxima vital.

 

 

            Ramón Llanes.