RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

domingo, 16 de junio de 2024

CADA DÍA

 CADA DÍA.

 

 

Cada día tiene un amanecer y un ocaso, una luz y una sombra, un sobresalto y una alegría, un perdón y un agravio, una paz y un conflicto.

Cada día es nuevo y antiguo, es cálido y fresco, es fuerte y débil, es ostentoso y humilde, es mujer y hombre.

Cada día salimos a la puerta para definir el camino, nos adentramos con dignidad hasta llegar a la meta marcada, somos un cuerpo que busca el confort y un alma que aligera los sentimientos. Percibimos, cada día, cómo se mueve el aire sin consultarnos, cómo se agranda la mar sin anunciarlo, cómo viene la lluvia sin presentirlo. Percibimos el malestar, la miseria y el desastre, percibimos la bondad y el amor. Nos hemos acostumbrado al olvido de quien nos olvida y al amor de quien nos ama.

Cuando se acabe la jornada y el ocaso apunte el cierre en nuestros ojos habremos sentido mil sensaciones imposibles de describir pero aún sin tiempo para pensarlas, algún cansancio nos empujará a compartir un sueño para recuperar los amaneceres siguientes y poder encontrarnos de nuevo con la luz, la sombra, la paz, los silencios y la nostalgia. Este tiempo de ahora tiene la sutileza del estío, que para unos es semblanza y para otros pesadumbre; para nosotros, los equiparados a la sencillez, este egregio tiempo se convierte en bolsa de voluntad con abrazos de colores, y endulza la razón.

Algo así es la vida.

 

 

Ramón Llanes 

APUNTES DEL ESTÍO (Foto de RAJIM)

 APUNTES DEL ESTÍO

 

Se acerca la luz con rabia y aleja las sombras de la tahona, prende tiempo en las cales, amedrenta los ocasos tan largos y se comporta de ocupa invulnerable. Es la ficción de la luz, para que el pulso de los vivos se acelere cuando la barrunte. Inercia o destino que gubia y sembrados aceptan, como barranco y abejas asimilan. Presume el estío de bisturí para quejas, echa luz y empacha rebeldías; domina el espacio solo con la claridad  y aligera la calma.

Por el estío se trizan los espejos, se calientan ilusiones o se olvidan horizontes. Todo en uno, dejando caer la tristeza para la niebla, abrochando el botón de la nostalgia. Todo en uno hasta preguntarnos qué hará fulano con el sol que le toque; a dónde mengana avistará  el amanecer más próximo; en qué remojo de playa dejará zutano sus embelesos; si tendrá Eva su tiempo abierto para tardes de odios al fútbol y remitirá la fuerza cuando se anime a comerse los versos; de qué estío tendrá la pluma poética el recuerdo en alza; a dónde irán ellos que no encuentren misoginia o hipocresía; si será tiempo propicio para que el galeno nos revise pensamientos con su buen modo y alguien se deleite con sueños de postín. Todo en un estío que se nos desnubla y nos adhiere a lo afable, a lo de Pepa o Juana, a lo de Lucía, a lo de casa; a todo lo uno que inventamos para desaparecer o estar.


Ramón Llanes. 



COSAS DE LA CALLE

COSAS DE LA CALLE

Suele la calle guardar pedernales humanos que se restriegan por ella como el viento y van dejando esas gotitas de normalidad o extrañeza que la hacen cada vez más poderosamente agradable. No sé si fuera ayer o hace quinientos años que encontré a mi paso por una calle del mundo a un hombre agarrado al móvil que vestía la impecable manera del traje perfecto a juego con su idea ejecutiva, llevaba un maletín de cuero marrón, una corbata verde de tiempo, unas gafas sin montura y una incipiente calva, hablaba desde una cima de hostilidad, gritaba hasta con los ojos y denotaba un inmenso grado de insatisfacción e infelicidad.
Como ocurren las cosas de la calle, al poco rato de la anterior escena -yo permanecía quieto y observador en el mismo lugar-, camina un hombre joven, quizá poco más de treinta años, que ocupaba la parte más sombría de la acera, reía a su ritmo y mostraba solo para su adentro una cara de infinita felicidad. Este hombre -también de este mundo- vestía con harapos y con señas de haberse bebido todo el relente de la noche.
No he sido capaz de averiguar los estados de ánimos de cada uno de ellos ni siquiera he pensado en esta paradoja de la calle por eso se me ha ocurrido contarlo. Vosotros allá.

Ramón Llanes.

sábado, 15 de junio de 2024

MI MADRE Y NOSOTROS

MI MADRE Y NOSOTROS

Tu sentido del valor
te ha llevado, madre, al paraíso deseado,
donde no habrá siquiera
un instante de calma, solo ajetreo;
tú inventabas el quehacer
desde el cotidiano esfuerzo,
la colmada rebeldía contra el todo
quieto, la búsqueda mágica y constante
por la supervivencia de los tuyos,
tus cachorros rodeándote
mientras acelerabas el cuido en ellos
con una mano en la ternura y otra en la sopa.
Tu paraíso estaba en nuestros ojos,
en la luz que desprendían los días con nosotros
reinaba tu felicidad, ganaste muchas eternidades
con el espíritu, con las manos,
hiciste mejor el mundo nuestro;
allá en los sitios de dioses te tendrán
siempre despierta solucionando mundos nuevos,
acaso ya todos sepan que por aquí
fuiste la mejor obra de arte
del patrimonio amado de nuestra humanidad.

Ramón Llanes

viernes, 14 de junio de 2024

UN ASUNTO DE SU INTERÉS

UN ASUNTO DE SU INTERÉS



Estaba en lo cierto, la película le involucró perfectamente en la trama hasta entender de buena manera que el ladrón fuera condenado por robar un caballo y le ahorcaran en un árbol alto sin una pizca de justicia donde pudiera explicar su error o su osadía; justificó el conflicto entre dos clanes por venganzas, no se puso a pensar en la importancia del odio en aquel argumento e incluso se sintió bien oyendo la banda sonora de las pistolas como música ambiental del guión; estaba en lo cierto de haberse propuesto evadirse del mundo por un rato y de haberlo conseguido.

Al finalizar la proyección se vino a su vida de hombre pacífico e intentó pasar la página con normalidad, en su sillón de siempre, con sus rituales de familia y su esperada sopa caliente; sonó el teléfono, “es de la comisaría -le comentó su mujer- te llaman por un asunto de tu interés”; antes de tomar el auricular se creyó culpable del robo del caballo y condenado a la horca sin ser juzgado y, sin atender la llamada, perdió el apetito y se llenó de remordimiento.


Ramón Llanes.

PERSONAS

PERSONAS



Bien temprano escribe mi amigo Domingo sobre la vida, ha recorrido refranes, calles, anécdotas y fiestas, ha ido de aquí para allá sin moverse del mismo paisaje entregando una sutil e inquebrantable fidelidad a la tierra y a los mensajes que ella ofrece. Hoy se levanta y, como siempre, inyecta concordia a la paz que ya lleva, comienza a hablar de personas y de sus honores con un renglón claro de agradecimiento a quienes él considera que hicieron un mundo mejor. Y esto se convierte de pronto en un homenaje, quizá en el único homenaje que tal persona tuviera en toda su historia por hacer apasionadamente bien las cosas. A los dos se me ocurre traer a mi ventana cotidiana, al hombre distinguido que nos alisó la senda y a mi amigo Domingo que ha tenido la certeza de arrancarlo un instante del olvido. Así es más agradable vivir.



Ramón Llanes

miércoles, 12 de junio de 2024

METACRACIA

 METACRACIA

Han vuelto a venir los “hunos y los hotros”
a invadirnos con urnas de metacrilato
y papelorios blancos,
con sobres de media mentira
y democracia al dos por ciento,
nos sorprendieron durmiendo
e hicieron de nuestras capas
sayos sin coser, alquitrán azul, risas perversas;
celebraron no sé qué con bullas
y alegatos, se miraron el ombligo
y corrieron llenos de orgullo
por haber vencido
y a día de hoy nadie sabe dónde están.

Ramón Llanes