RAMÓN LLANES
BLOG DE ARTE Y LITERATURA
lunes, 30 de enero de 2023
domingo, 29 de enero de 2023
ODA ÍNTIMA AL CAMPO
ODA ÍNTIMA AL CAMPO
Déjame ocuparte el espacio dócil
que cubre tu conciencia
déjame volarte un rato de ocaso
en la lontananza del estío
porque de ti sueña la tierra,
déjame estrenarte las pisadas
que te sostienen la piel
porque tuyas son las huellas,
déjame que ande tus viñedos
en complacencia mística
porque de ti se hace ebrio el vino,
déjame cuidarte los barrancos
que te bañan las melancolías
porque tuyas son la sed y la tristeza,
déjame buscarte un hueco en la sombra
del olmo que preside tu puerta
porque tuyos los olores y los abismos,
déjame que me quede contigo
sembrado en esta luz que ciega
porque tuya es la soledad de las piedras,
déjame amarte con pasiones
de hombre y rito de verdades
porque por ti amanece y llueve,
déjame en las manos un trozo
de tu efigie eterna de campo
porque tú eres el dios de los pobres.
Ramón Llanes.
QUÉ INTERESANTE
QUÉ INTERESANTE
Cualquier movida de desorden, ajetreo, zozobra o perversión nos atrae; el ser humano se siente imantado por estas maneras de sucederse la vida, más que una fiesta disfrutamos con un conflicto y nos resulta interesante saber de entresijos y discordias y buceamos para enterarnos de todas las suciedades de los demás, nos produce satisfacción saberlo y más aun, contarlo. Así está configurado este andamiaje que por tal causa quizá se mueva tanto y tantas veces se caiga.
Debe producir el morbo una adrenalina de máximo placer capaz de hostigar miedos internos, timidez o fantasías porque el alcahuetismo acaba siempre en la punta de la lengua, no genera pensamientos, no resuelve debates y se difumina como un humo amorfo dejando en sus adeptos desconsideraciones y desarmonías sin capacidad para llegar a discernir sobre lo correcto o lo ético; algo tendrá la morbosidad para ser tan interesante entre los humanos.
Ramón Llanes
jueves, 26 de enero de 2023
ENTENDIENDO AL OCASO
ENTENDIENDO AL OCASO
De
esos atardeceres
sometidos
a un tiempo
surgen
los límpidos ocasos,
de
esos que remedian no se sabe cuántas locuras.
Mirábamos
el sol
correr
por las llanuras de la mar,
aterido
de cansancio,
sin
prisa ni ganas de llegada,
sin
agonía escrita ni parsimonia flemática;
mirábamos
las últimas tendencias de la tarde,
eran
miradas de culto
que
no emitían más que sorpresas de admiración
por
tanta belleza
y
mirábamos los minúsculos riscos de la playa
defenderse
de la primera oscuridad
y
hasta nos mirábamos nosotros
desde
el placer.
Ramón Llanes
miércoles, 25 de enero de 2023
LA PAZ DE MIS CUADERNOS
LA PAZ DE MIS CUADERNOS
De niño toda la paz estaba en mis cuadernos, de ahí trasladaba el ideario a los juegos en el patio y a las andanzas por los terrenos irregulares de mi ámbito de vida. Yo soñaba en los cuadernos cómo divertirme en el aire, inventaba tormentas sin agua, lluvias racheadas, vientos bajos, escorrentías y camionetas de madera para poder ser un niño igual a los niños que sabían divertirse con la nada; pasaba en el charco horas y horas intentando capturar libélulas rojas para incrustarles yerbas secas en las alas y volverlas a soltar a sabiendas de su imposible vuelo. Allí estaba, cerca de mi mano y de mi ansia, todo el universo que me hacía falta para mi felicidad. Y llegué a pensar que la felicidad también era la paz.
En aquellos cuadernos de rayas dejé la paz, no volví a verla, se perdió; luego de mi edad primera comencé a mirar por la rendija de los horizontes y solo veía niebla, humo, lejanía, y ya no podía perseguir libélulas rojas ni soñar con la tormenta sin agua, ni siquiera hacerme pandorgas de papel o boliches de barro; lo encontrado en la vida después de los cuadernos nada se parecía a la paz y entonces me asusté y rompí todos los cuadernos y ahora colecciono hojas en blanco, diseño boletines meteorológicos para continuar con el juego de las lluvias racheadas y los vientos bajos pero no consigo la paz.
Me he perdido sin darme cuenta en una mirada, he comenzado a amar apasionadamente y me he encontrado con la misma paz que perdí en los cuadernos, solo que ahora soñamos dos y jugamos juntos a volar, a meternos en las tormentas y a ser libélulas rojas.
Ramón Llanes.
martes, 24 de enero de 2023
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