LOS LUNES VIENEN SIN SER LLAMADOS
Se acerca un lunes sigiloso a la soledad de un alguien triste y le pone alfileres de agonía sin ser capaz de prestarle otro fruto, viene el lunes todas las semanas y nadie puede anularlo desde su asimetría de nostalgia, se sabe que los lunes son nostalgia de sábados y domingos repletos, que no tienen personalidad propia y que se pierden en la abulia de las horas; si llega un lunes al tajo con traje dormido nadie le pide respeto ni le hace un juego amable, acaso se le pone una sombra para no despreciarle; nadie se casa un lunes ni se peina bien ni se limpia los zapatos, los lunes no son para eso; si se presenta un lunes con un cumpleaños en el minutero se le aplaude un rato y se le olvida después. Pero los lunes son pacientes, llegan sin ser llamados, tienen su cobertura legal y se acomodan libres y ufanos como cualquier otro día hasta que un lunes de la vida toque la suerte al timbre y descargue riqueza y un bienestar inesperado, entonces ese día de lunes será siempre el de la alegría aunque nadie recuerde nombrarlo como lunes sino como el día 10 del mes mayo porque los lunes carecen de rango. Qué habrá pensado un alguien humano que recibiera una sentencia condenatoria en la mañana de un lunes caluroso de un mes de estío.
Ramón Llanes. 22.06.2026 (lunes).
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