RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

lunes, 13 de febrero de 2023

UN MUNDO MEJOR NO ES POSIBLE

 


UN MUNDO MEJOR NO ES POSIBLE

 

Soy viejo y he dejado de creer en el mundo ¡perdónenme los hados!, cada paso es un abismo más, el supuesto premio del paraíso terrenal dejó de existir, el cielo es una irreflexiva quimera que alivia a una mínima parte de quienes suscribieron el contrato social con la vida, nos hemos aniquilado entre nosotros de todas las formas inventadas y de otras que inventamos cada día, hemos llegado al ocaso del ser humano. Esto era todo, nada más hay detrás del futuro de tecnologías, solo cables fríos, insensibilidades, promiscuidades de baratijas, mercaderías de almacenes con odios escondidos, alimentos con odios escondidos, intereses con odios escondidos, riquezas deseadas con venenos de votos, alquimias con rencor, escasez de tenacidad, olvidos de pensamientos importantes.

Esto era todo, agarremos el hatillo de vivir y volvamos a casa, al fuego del hogar, a la alcoba con ternura, al zaguán con las flores, al mar; volvamos sin miedo, dimitamos de los sueños que otro mundo mejor para nosotros no es posible -me han dicho-.

 

                Ramón Llanes. 13 febrero 2023.

domingo, 12 de febrero de 2023

SILENCIO

 SILENCIO

 

 

         Cómo conseguir incitar al silencio, eliminar el ruido, acallar el murmullo o zafar de nuestro aire la bulla que se emprende en el debate político, nos resulta imposible. El silencio no está previamente otorgado por la simple razón de vivir, pertenecer a la sociedad limpia o ser admitido en ella. Cada vez el ruido ocupa más tiempo, más espacio; cada vez es más molesto, menos lógico; sus notas lastiman los tímpanos democráticos y el observador general que debería estar en todo esto, ignora nuestro daño.

         Nos enfrentamos con la misma frecuencia que a la vida a la demagogia que se desgrana en cada noticia. Quienes informan sobre las cifras del desempleo se posicionan con falso desdén en la verdad y añaden a sus dogmas aquello de considerar siempre positiva la estadística y los oponentes que escuchan los datos gritan con desesperanza su adhesión a lo trágico del resultado obtenido en cuanto a las mismas listas de desempleo que a los otros hicieran sonreír, en claro credo de victoria, y añaden también a su enjambre, idéntico pero contrario dogma.

         Oh, cuánta merced sería quedarlos en silencio con una sola palabra!, reservarles el puesto de sufridor o enseñarles -quizá por última vez- que para nada de eso fueron elegidos. Nosotros no necesitamos gresca dialéctica cuando sabemos que para ellos no son importantes las bajadas del paro sino la elaboración correcta de las estadísticas; nosotros necesitamos que callen para mejor rendir nuestras propias cuentas y configurar nuestra felicidad con la banda sonora del silencio en nuestro ámbito, solo eso.

 

 

 

         Ramón Llanes. 

CRÓNICAS DE LA VEGA LARGA

 CRÓNICAS DE LA VEGA LARGA

 

       En la paralela del río, en su bajada del norte, cuando llegara a esteros que parecieran dibujados en el agua, se hacía presente en su izquierda natural la esbeltez de la Vega Larga que hasta la misma entraña céntrica de la ciudad Onuba se asomara, con su recuerdo desbrozado y sus germinados soles en cabestrillo de la dinámica de la cuenca que marcara la consigna de continuar hasta las ubres de la mar, allá donde los dos río –Odiel y Tinto- son un abrazo.

       Luego, que la Vega Larga ha seguido respirando la vida húmeda de su puerto, del olor a marisma y de los condumios de labranza, legumbres y hortalizas, que dieran otro alimento a la marinería en sus vueltas a tierra. De la bulla inquieta de las mañanas de mercado y vocerío de pescas y subastas; de la recogida de quienes se quitaran los sueños en la omnipresencia del tugurio donde se componían amistades entre copas; de aquel carro que frenara, de aquella bocina que llamara a brega y de los “monturios” de sal, al frente, como un avispero blanco, observando con placer y templanza las jugarretas del tiempo.

       Desde antes del otero, desde mucho antes de la margen que cuida la insolencia del río, existe una conspiración egregia y no escrita entre la fuerza de las aguas que bajan y la prestancia de los cabezos que la dejan pasar. Complicidad de gigantes, de médanos, de garcillas, de espátulas, de juncos y jaguarzos que sellan un esplendor de paisaje para embelesar.

       Parecería un rumor durmiente de Vega Larga y sus crisoles, que traerlos sonara a nostalgia y guardarlos fuera olvido pero a nada de ello es llamada la palabra más que a enriquecer el sonido inequívoco de una ciudad que se entretiene en vivir, con estos adorables perejiles.

 

       RAMÓN LLANES 

PLATERO Y EL TIEMPO

 PLATERO Y EL TIEMPO

Platero tiene un siglo, quizá un poco más, pero desde que viera la luz de su letra impresa ha pasado justo este tiempo, largo para un libro y corto para el universo. Ha recorrido mil veces el mundo, ha despistado a las predicciones, ha causado la más delicada y lírica sensación de acogida en quienes leyeron sus páginas y ha provocado admiración en las aulas. Platero es un dios, quizá mitológico. Le pusimos cara y cuerpo, nos resignamos a desconocer su plata y su postura, nos caló un mensaje personal y humano que acercó al sentimiento algo nuevo, algo nunca leído. Y nos llenó la versatilidad del alma.
Las bibliotecas aseguran que no tiene un dolor ni un catarro ni una artrosis, que no ha sufrido operaciones importantes ni ha padecido enfermedades de preocupación. Cuando pase otro siglo, Platero seguirá siendo tan joven como el deseo y tan osado como una estrella.
No puede ser que se oscurezca en la rama más robusta del olvido porque estará en boca de todos, llenando tardes de invierno y ocupando razón en las prevalencias del estío.
Ramón Llanes.

sábado, 11 de febrero de 2023

A PROPÓSITO DE TI

 A PROPÓSITO DE TÍ

Para decirte que te estoy pensando.
He vaciado el pensamiento de otras devociones,
he saltado los espacios
repletos de inquietud y me he puesto,
-ya ves- a pensarte.
Y todo cuanto soy se me ha vuelto presencia:
el primer suspiro contigo,
la primera piedra a nuestra eternidad de besos,
la última tarde, la idea de amarnos,
todo se me ha puesto en los ojos.
Y te observo la certeza en la boca
y la gloria en el gesto;
quien te hiciera supo perfilar la dulzura
con esa calma profunda
y crecida que se te escurre
por la dócil sabiduría de la verdad.
Sé que nos merecemos estas pasiones
tan escritas en la luz
que así nos aprisionamos el alma,
para nosotros.

Ramón Llanes.

jueves, 9 de febrero de 2023

QUÉ SABE NADIE

 QUÉ SABE NADIE


No es el mundo pequeño lo que era
ni las cosas tienen el tamaño real de anteayer
ni es miércoles para un gustazo antiguo.
No es el mundo lo que era
porque se nota en las enaguas el olor a melancolía y trance,
el estado de derecho es una emoción a perseguir
en forma de imposible,
la razón no es importante.
No saben qué comemos
ni conocen las letrinas de nuestras soledades.
Desconocen la necesidad del esfuerzo,
no tiemblan, no mueren indecisos, no cambian.
Y el tiempo arrinconando los pesares
para que nunca sean olvido;
un témpano de catarsis
se anuncia en los gestos de la tristeza
y nadie acude y nadie atiende
y no se otea el final de esta tragedia.



Ramón Llanes

martes, 7 de febrero de 2023

MUCHO TIEMPO DESPUÉS

 MUCHO TIEMPO DESPUÉS

 

                Desde que éramos futuro y los deseos tenían esa distorsionada forma de imposible, desde que comenzábamos a creer en nuestras posibilidades y se nos ahuyentaban la mayoría de los miedos porque nos fortalecíamos en la juventud, desde mucho tiempo atrás, -antes incluso de la comisión de los tantos errores sociales-, desde entonces se nos convocaba para mover las estructuras y jeringar a los sistemas. Y ya, desde entonces, existían las promesas como ricas esperanzas acarameladas que seducían en evidencia a la ingenuidad. La parte ingrata de la sociedad nos trataba de comprar para luego vendernos en la primera estación o para dejarnos escondidos con toda la culpa en los andenes del olvido.

                El tiempo no ha hecho otra cosa que repetir la incomodidad de la historia y en estas alturas de invenciones de tecnología, volvemos a ser objetos de promesas banales y engañosas que dan con el cuerpo en otro distinto andén y con el alma en cualquier vendeduría de miserias para ser director general de los directores generales que pegan los carteles en los miedos de los demás y los obligan a descender a los abismos de la injusticia a cambio de un juego sucio con bocadillo, cerveza y postre.

                No resulta desviado preguntarse ahora qué hemos conseguido en este “mucho tiempo después”, sin contar el avance técnico y solo teniendo en cuenta en aquello que nos distingue de otras civilizaciones por el bienestar alcanzado. Huimos desaforadamente del imperio de la nostalgia y no pertenecemos a conocidos ateneos populares de la demagogia pero somos carne del cañón que estalla en cada guerra, boca que perdió la costumbre de distinguir sabores y humano en lista de espera en petición de los derechos perdidos, por eso podemos denunciar un fracaso o ponerle un cero en dignidad a este mentidero de sables que se erige tutelador de nuestras vidas.

 

                Ramón Llanes