RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

martes, 11 de junio de 2024

DONDE HABITA EL OLVIDO

 DONDE HABITA EL OLVIDO

 

         Se ha hecho la olvidanza humana aliada de un tiempo devastador y prepotente, acá por estas tierras con solanas rojas y paredes auríferas, hasta enterrarlas en la conmiseración de la desidia y la dejadez, hasta decrecerla de orden, -mas nunca de belleza-, hasta volverla aprensiva o inútil y hasta caerla a la ingravidez de lo inservible.

         Así, todas las tierras nuestras, aquellas de minas que dieran crema de esplendor y progreso, aquella tierra de gloriosa magnitud y riqueza, aquella misma, aparece ahora desnutrida y herida por el tremendo aguijón del olvido. Las estaciones de los ferrocarriles aparentan más que una soledad de inoperancia; los talleres son vagos recuerdos de un pasado imposible de adivinar a través de los residuos; las locomotoras apenas unas pocas se han salvado del descuido; las cortas están ahogadas por el agua grao que el tiempo ha ido llenando; todo el paisaje enseña un hálito de desolación incomprensible que hace caer al alma un polvo de dolor que nadie cura.

         Pero aquí, -donde habita el olvido-, las piedras tienen nombres, las paredes tienen su historia, los raíles rotos su gloria tienen, las minas inundadas llevan su vida dentro. El recuerdo es más pretencioso y más solvente que el olvido y quienes se nublaran de nostalgia y quienes perdieran por allí todos los sudores, andan avezados a los barruntos que transmiten las entrañas y ni se pierden un olor, una voz, un suspiro o  acaso un miedo pequeño que desde abajo anuncie tiempo de impulsos. En eso andan los viejos sabios de los sitios de minas, a pesar de todo.

 

         Ramón Llanes.

 

lunes, 10 de junio de 2024

ESA SOMBRA

 ESA SOMBRA

 

“Esa sombra me suena” fue su saludo amable y me extendió el abrazo, hicimos parada para refrendarnos el afecto, intercambiamos las palabras necesarias, nos miramos y nos reímos a la vez, apenas dos minutos o tal vez un repaso a la vida, luego, sin olvidarnos, continuamos con la misión marcada de cada cual  pero un rato largo recordé su manera tan lírica de saludarme; no solo me percibió el cuerpo sino también la sombra e intuí que se refería amistosamente al alma. Y tanto me gustó que me produjo este inspirado sentimiento que aquí descargo con idéntica profusión de cariño.

 

                Ramón Llanes. 

EL ERROR DE LAS GUERRAS

 

EL ERROR DE LAS GUERRAS

 

 

Cada vez que huele a fusil

asoma la muerte por la última rendija de la vida,

es su vicio maldito, su colofón pensado

con entretenimientos y mentiras;

los hombres no huelen,

han perdido el olfato de la paz,

sucumbieron a la seducción de los credos,

ahora son líderes de algo miserable,

son inventores de las guerras

que fueron hechas para matar a la humanidad

del saldo que desprenden las sonrisas.

Las bestias que incitan al castigo

se persignan antes de ordenar al verdugo,

son hombres de plomo

desorientados del afecto,

son hombres que adoran venganzas

y evolucionan con ojos desiguales,

con manos tatuadas de asco.

Nadie sabe, nadie aprendió a detectar maldades,

nadie impide que las guerras sean

promocionadas, nadie sabe cuidar

el grito famélico que dejan los niños

en las crisálidas noches de la presunta vida.

Nadie ha reparado en el dolor.

 

 

Ramón Llanes.

ADIÓS FANTASÍA

 

ADIÓS FANTASÍA


Empieza a importar qué se ha elegido, no importan los adversarios ni el color de las banderas ni siquiera importan los paradigmas de cada uno de ellos, lo que más me ha llamado la atención es que se ha perdido la fantasía en la política; y al hilo de esta obvia reflexión caigo en la cuenta que también en la vida se extinguió la fantasía, la de la emoción, el entusiasmo, la naturalidad, la hombría, la ética, la limpia sonrisa; a esta ganada fantasía me refiero. A la fantasía del logro de los principios en favor de sectores acribillados por radicalismos que interpretan el convivir como propiedad conseguida con medallas; la fantasía de las alianzas y del perdón, de la universalidad de los derechos, la de las impaciencias por la proyección y no por la regresión.  Lo hemos hablado en el foro íntimo, tertulia de pacíficos humanos que casi solo a conversar se juntan; y dijimos que no son las cosas como antes, que parece todo de plástico, de falso postín, que nos preocupamos más por pregonar lo que hacemos que por hacerlo, que estamos volando a peores convicciones, siendo cierto que a los viejos cualquier tiempo pasado nos parece mejor porque la nostalgia hace su seductor juego y fortalece el pasado; que perjudica a la sociedad y a los sistemas la naturalización de ideologías sin más sentimientos que el odio, el acoso y los impedimentos de la gobernanza del contrario; a esas fantasías me refiero. Nos asediaron tanto que sucumbimos pero la falta de avaricia nuestra, la poca rabia y la nula rebeldía nos han hecho tragar un desencanto más que irá cada día a otra nueva hecatombe del individualismo tan fácilmente como prender fuego o declarar una guerra. Dice un amigo que el ser humano es el único sobrante en este universo. Quizá sea verdad o quizá la propia virtualidad reedite fórmulas contra esta perversa opción. Hay que continuar trabajando para recuperar algo tan necesario como la grandeza de la fantasía.

 

 

            Ramón Llanes. 10.6.24

domingo, 9 de junio de 2024

PEQUEÑA ODA IMPERFECTA


PEQUEÑA ODA IMPERFECTA


Enviaré aquietar a los obispos, seré con ellos compasivo
sin gratificarles, seré fiel con la música, con la tarde,
fiel con la amistad y los paisajes. Cruel con nada.
O quizá con la burla de los malditos, con los miserables
que incendiaron esperanzas en los pueblos, con las ratas
de factoría humana, con la colección de avaros. Cruel
con nada, nada más cruel, para dejar previsto
cómo los sueños se colorean desde la utopía.


Ramón Llanes

viernes, 7 de junio de 2024

SORDO BIENESTAR

SORDO BIENESTAR

Gustarán los perfumes, la gastronomía, el teatro; no gustarán las moscas, los atascos, el miedo; gustarán los patios con flores, los ocasos, la mar; no gustarán las violencias, los terremotos, la envidia; seguiremos enganchados a los gustos como exigencia que compone el bienestar, como condición que implementa los sentimientos que consolidan el ritmo de ese bienestar. A esta hora, fabricado ya el reloj de nuestra vida, queda clarificado el orden jerárquico de nuestras preferencias, dándose la sutil paradoja que aquello que para unos constituye placer, para otros supone rechazo. Ejemplo de todos los días, la pasión por el fútbol, el desinterés por los toros, el deleite que supone un cigarrillo después de comer, la negativa genética a subir en avión, el miedo a la oscuridad, el valor ante las adversidades. Todo un compendio de paradojas que se suceden en la órbita del ser humano, con tanta frecuencia como la luz.

Parece un sordo bienestar, una razón que mide en exceso la capacidad del individuo y le asigna un calendario de días para disfrutar, una amalgama de olores para rechazar, una retahíla de acciones que incluso unas veces serán placer y otras dolor. Una verdadera fórmula de ser humano franquiciado por la capacidad de poder elegir su bienestar contando con la dotación química que, parece, influye en estas sensaciones.

Ramón Llanes.

miércoles, 5 de junio de 2024

QUÉ VOTAR

 QUÉ VOTAR

Determinar el pensamiento del voto olvidando las siglas evita el condicionante de la servidumbre y abre un más amplio espectro de cualidades, acaso antes escondidas o nunca sacadas a la luz, que ayudarán a construir una conciencia más lógica. Y poner delante de cada opción el propio ombligo desvirtúa la elección. Con los condicionantes que esta sociedad está desenvolviendo sus actitudes, la preponderancia del pensamiento humanista, que está instaurado en el beneficio común por encima del beneficio individual, se presenta como una alternativa imprescindible para este momento concreto. El humanismo nunca tragó sapos ajenos a sus principios, se ausentó de siglas dogmáticas e impregnó de voluntad y orden colectivo cualquier mandato que pusieran en sus manos.
Lo difícil ahora será buscar ese humanismo, dónde se esconde, qué formación lo defiende, quién lo lleva en su programa; pueden ser verdades o falacias, pueden venir viciadas de demagogia o descompuestas por manoseos anteriores; se complica de nuevo la elección y siembra todas las dudas en cada uno de los votantes. Si se encuentra un sistema que haga tabula rasa con los abusos de cartera a los cuales estuvimos sometidos, que mire a todos y más al más necesitado, que las leyes que se promulguen sean para beneficio general, si se encuentra sistema así, provisto además de bondad y apasionado por hacer del bien a todos una filosofía de estado, si esto está en el ambiente que proponen no debe dársele más vueltas al voto. Si no es así recuérdese al menos que “la democracia es incompatible con las tesis ultraconservadoras y con el feroz capitalismo de las tendencias liberales”.
Ramón Llanes