RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

domingo, 30 de agosto de 2026

EXPRESIONES EMOCIONALES DE EL ANDÉVALO. INFLUENCIAS DE FANDANGO, GUITARRA Y JUERGA.

 EXPRESIONES EMOCIONALES DE EL ANDÉVALO.

(Capítulo 6º)
C.- LA INFLUENCIA DEL FANDANGO, LA GUITARRA Y LA JUERGA.
No puede entenderse un Andévalo sin cante. El cante es la expresión que ha consolidado a la tierra con una fortaleza gratamente sutil hasta convertirse en una de sus referencias definitivas, desde tiempos antiguos. No precisamente se han dado estrellas gloriosas de esta disciplina porque ha sido el pueblo quien ha ido marcando las pautas de la interpretación. El fandango es el cante propio, aquí, en estos pagos, está la madre y aquí nacieron los estilos y los prohombres y mujeres que le han dado realce. El fandango prestigia indudablemente a esta comarca y también el fandango sale prestigiado por la genialidad interpretativa del pueblo. Raro será quien no se atreva a canturrear un fandango. He visto muchas veces hombres dormíos en la mesa en días de juergas, bastante borrachos y despertar al sonido de una guitarra lanzando al aire un fandango perfectamente entonado, eso es Andévalo, ese es el misterio que aquí vive y que nadie ha sabido explicar. Un aficionado cualquiera de aquí sabe entonar un fandango mejor que el más genuino de los cantaores profesionales, nadie de fuera es capaz de captar el “dejillo” andevaleño. Alosno es un arsenal de sabiduría interpretativa y creacional, Paymogo le pone al fandango una manera diferente y preciosista, La Puebla tiene fandango en cada taberna, Castillejos también supo beber de la fuente madre y ha tenido siempre intérpretes de postín, Villablanca y San Silvestre se prodigan con bastante honor, El Granado y Sanlúcar materializan su expresión en muchos ratos de fiesta, San Bartolomé le cuida, Valverde le concede una melodía distinta y se engrandece, Calañas le pone un toque musical sacado del tiempo, Riotinto, Nerva, El Campillo y Berrocal le dan un uso menor pero le arriscan las entrañas, Santa Bárbara se atreve a crearlo, Cabezas Rubias le pone espuelas y lo canta desde arriba, Tharsis y La Zarza lo administraron desde lo más jondo, Las Cruces le pone su dulzura, en Sotiel se canta con Coronada, Herrerías mantiene su culto. El Andévalo y el fandango son memorias juntas, inseparables.
La guitarra, no como simple instrumento de acompañamiento del cante sino como elemento que siempre ha provocado un encuentro, una reunión, una convivencia. No se concibe en El Andévalo un rato sin sonanta, siempre aparece, siempre alegra, siempre impone el deber del silencio. La admiración de todas las generaciones por nuestra singular “cavaera” sigue viva en permanencia constante y en evolución emocional. Alosno suele celebrar en verano un encuentro de guitarras que recorren las calles tocando fandangos y sevillanas bíblicas y se reúnen más de cien cada año. Es increíble vivir esos momentos de predominio y protagonismo de la guitarra como un credo, como un elemento sentimental que abre puertas, anima juergas y arregla malentendidos.
RLlanes.



No hay comentarios:

Publicar un comentario