RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

sábado, 3 de marzo de 2012

CANDIDATOS

CANDIDATOS



Comienza la carrera electoral para muchos candidatos, serán días de trasiego y promesas, será momento de defender los pilares básicos de la democracia, ante todo. Defensa desde la ética, la razonabilidad, la compostura y el compromiso; así, nosotros los electores, tendremos en la capacidad de elegir, la mejor de las fórmulas.
Votaremos a quienes nos convenzan con argumentos de bienestar, de solidaridad y de trabajo. No votaremos a quienes ofrezcan satélites inexistentes, ventajas que conlleven derroche o posiciones que consistan en la pérdida de la dignidad humana. Estaremos muy pendientes de cada uno de vosotros, mediremos vuestras palabras y valoraremos la honradez y la verdad. Sabed que un voto es una carta de garantía, tratadlo con mimo y afecto. Sabed también que en vosotros, candidatos, se vuelcan gran parte de nuestras esperanzas para diseñar una sociedad mejor. No volváis a defraudar.


Ramón Llanes.
Marzo 2012

VOTAR BELLEZA

VOTAR BELLEZA


Ante el examen de la urna, un suspiro de alivio más por la intención de acertar que por el deber de cumplir. Nadie votará candidatos que hayan prometido desempleo, sequía, insolidaridad, intolerancia, desfachatez, corrupción o que se hayan entregado ahora para esconderse después; nadie votará reglas, imposiciones, soberbias o dogmas. Estaremos entre la mayoría que votaremos intenciones, ideas, compromisos y honestidad. Si todo dependiera de los candidatos votaríamos sorpresas; si votamos ideario nada nos alejará de nosotros mismos; si votamos voluntad nos conformamos; si votamos utopías seguiremos soñando.
Nos queda la opción de votar belleza. Votar, sin rubor, agua, paz, sueños, felicidad, acequias, amistad, solidaridad, afecto, logros, sosiego, templanza, pasiones, verdad, conocimiento, armonía. Aún así las urnas se llenarán de ilusiones que no se entretengan en la tenencia de más de lo tenido, más bien accedan a conseguir el alcance de lo posible de ser, en lo humano, en lo natural, en lo ético. En el estado de bienestar sobran alfileres, tarjetas de crédito, coches, hipotecas y luchas. En nosotros también sobra de todo, incluso la obligación de comer en el pesebre impuesto, y nos faltan agallas para que nadie nos mande en el pudor, la mirada, el tiempo o el hambre. Nos quedan la voluntad y la belleza.



Ramón Llanes.
Marzo 2012

ABELARDO

Odiel

ABELARDO.


Abelardo se quedó en casa con 57 años de vida en un traste de su Marismaire, consolando a quienes le lloraremos; sin extremaunción, a su gusto, perdido y ganado en Sevilla y Huelva, en Punta y en los añiles que a la tarde le pintaba en su forma lírica de expresar la estética más bella “quién pudiera como tú, recién llegado, ver por vez primera esta playa”, se quedó queriendo ser barbilampiño y siendo barbudo constante, contrario al ruído, y al desorden, amante del equinoccio, de las boreales, de los amigos y de las tertulias con altramuces y vinillo peleón, enfundado en negro por el luto de todos los que se fueron, un tributo a su forma de sentir.
Abelardo, me duele decirlo, se ha ido a la muerte con un dolor en su gastado corazón, firmando la premisa de volver, o mejor, de estar siempre, de fumarse su Onuba vieja a paseo, leyendo las caras y los espacios, buscando un transilium de libertad a su modo, con abrazo, para ofrecer su gota de humor enlazada con el silencio extraño que produce la carcajada. Se ha ido Abelardo sin llevarse prenda ajena y dejando paisajes, poesía, cuadros, colores, amigos, amigos, amigos. Hasta así me duele contarlo porque tampoco él creía en la reencarnación, aunque para nosotros resucite en cada atardecer del agua y su marismaire le delate cuando esboce la más tierna sonrisa de un ser inteligente que no pudo agarrarse al pasamanos y se cayó a la eternidad como poeta, como pintor y como hombre. Abelardo se nos ha ido desde septiembre al infinito del alma.



Ramón Llanes. 23.09.05.

A LOS PIES DE LOS CABALLOS

A LOS PIES DE LOS CABALLOS.


A veces son los caballos quienes enseñan la fe. Ellos nunca faltan, acuden con la nostalgia pensada para el cansancio, trotan en el bulto de los otros relinchando a modo de súplica sin saber nosotros humanos de postín qué pedirán los caballos. Y no es la sed, ni es el hambre, para sustentarse tienen sonidos distintos, ponen otra cara, como más exigente. Para la plegaria parece que sonríen y la Madre, que también conoce el lenguaje de los equinos, se pone a otorgar a los pies de los caballos dones de animales adorados y se lo agradecen.
Algo les pasa por la memoria para ser capaces de hacerse devotos. Y vienen cada año con esa inquietud de la esperanza soslayando el temprano renacer de su conspiración y complicidad con la hegemonía de la Madre. A ellos, en su mente, inteligencia o lo que sea, les llegan efluvios de sentimientos, no puede ser de otra manera, de los contrario no se mostrarían tan adeptos.
Los caballos sean quizá ángeles buenos que acompañan a la Virgen, sean hombres grandes con otro rictus de plegarias o sean sencillamente quienes portan la estética tienen el merecer ganado y la complacencia de los humanos que les consideran imprescindibles para la fe y para la devoción.
Fíjese jinete descubriéndose, arrodillándose el caballo, espuelas cortas y quietas, mosquero al ritmo, manta, estribos y montura, fíjese si pretende conocer estampa más singular y linda que se mueva con vida por estos campos del Andévalo donde es de buena voluntad ser emotivo; fíjese que las cosas tienen siempre dos caminos y el caballo sabe los dos y fíjese que caballo y caballero son entre ellos la necesidad y la síntesis.
Aprendo el paso de los caballos y me sé la cara de su agobio, también la de su alegría; aprendo a saber que conforman un credo, y quisiera saber qué le piden a la Peña cuando se arrodillan o cuando parecen distraídos o cuando piensan, me gustaría conocer la milésima parte de uno de sus sentimientos para confrontar con mi teoría esta experiencia y concluir que ellos son a veces los que están por encima de nosotros y que por eso la Virgen les otorga dones, se baja, les toca y les deja que la acaricien poniéndose con todo su amor a los pies de los caballos.




Ramón Llanes.
Huelva marzo 2010

viernes, 2 de marzo de 2012

NO ME GUSTA

NO ME GUSTA



No hay forma de tener la fiesta en paz,
no me dejan siquiera ni escribir,
las finanzas ni se olvidan de mí
ni me dejan en santa soledad.

No quiero que me vengan a buscar
y me cuenten el cuento de vivir.
Detesto que me traten de mentir
y disfracen con cuentos la verdad.

No busco una sonrisa si no es
un signo de ternura o de amor,
no tengo mucho tiempo que perder

ni espero que me canten la canción
que se canta en un atardecer
como despedida o como adiós.





R.Llanes. 2.03.20

jueves, 9 de febrero de 2012

SONETO A MARINA SÁNCHEZ RIVERA

A Marina Sánchez Rivera
Con motivo de su ochenta cumpleaños.

Con bondad los ochenta has alcanzado;
indelebles vivencias y favores
completaron tu bien y tus fervores
y no está escrito todo lo logrado.

Es buen momento para el buen halago
que tu razón merece mil honores
porque han sido tus actos lo mejores
y con ellos a todos te has ganado.

Tus ejemplos serán bien repartidos
por estos corazones que te admiran
y te han respetado y conocido.

Porque has sido mujer comprometida
y haberte, por Calañas, desvivido.
Por todo cuanto has dado en esta vida.

De tus compañeras:
Elena Agudelo, Ana Barrero, Susana Barrero, Josefa Castaño, Úrsula Castaño, Ana Castilla, María Couso, Mª Ángeles Carrasco, Isabel Charneco, Mª del Carmen Chaparro, Ana María Cruz, Ana Delcán A, Ana Delcán, Juliana Delcán, Loli Delcán, Antonia García, Isabel García, Rosa Gil, Ana González, Pepi González, Ana María Hidalgo, Pepa Hidalgo, Manuela Macías, Antonia Mantero, Manuela Marianas, María Márquez, Manoli Martín, Juana Merino, Charo Millán, María Mora, Tomasi Mora, Juana Muñiz, Zoraida Murillo, Isabel Ortega, Pepi Pajarón, Isabel Pereira, Lucía Pérez, Amparo Rico, Ana Rico, Inés Romero, Robu Salas, Catalina Sánchez, Loli Sánchez, Mari Santana, Manuela Sevillano, Dolores Vélez, Montse Vila.

Calañas 30 de abril de 2010.

LOS NÚMEROS DEL TIEMPO

Los números del tiempo


Aquí me ven intensificando la fórmula de vivir con un nuevo formato. Este tiempo de renglones pálidos se ha rellenado de números y ahora se me vienen a la cabeza cuentas que suman y días que restan del vicio de existir y de la imprudencia de conformarnos con que pasen las horas como si nada.
Aquel comienzo de verano, que en tanto deseo fuera esperanza, se convirtió en recuerdo antes de consumirse la realidad.
Ahora, desde los soles aquellos del sábado hasta este cuadro con pinzas de lluvia, se han visto fogonazos de premoniciones, utopías y préstamos con intereses indefinidos. Las redes que nos unen han juntado los números, el 19 tuvo el mismo cabreo que el 22; el 20 no es lo que parece; el 22 simula un andarín sin pasos; el 21 tembló toda la noche; del 23 hablaremos otro día porque el 24 tendrá la mitad de la mitad de la culpa de la vuelta a la normalidad.
Una vez más, aquí me tienen, no encontré rebeldía en los elementos que configuran este cosmos donde me mueven a caprichos del desconocido que me manda. No me queda otro remedio que seguir confiando en el porvenir, que nos es otro que dentro de un rato, para, otra vez, troncharme de risa.




Ramón llanes