EXPRESIONES EMOCIONALES DE EL ANDÉVALO.
(Capítulo 7º)
LA JUERGA
Para hablar de la juerga en El Andévalo se precisaría un tratado de sociología, un tiempo largo para exponerlo y un conocimiento vivencial imprescindible. Por aquí no se concibe una juerga solo para beber y comer, eso no es juerga, el aliciente más importante de la juerga es el cante y el cante no se concibe sin guitarra, por aquí, digo, que por otros mundos se ven muchas cosas raras. La juerga tiene mucho de emoción. Se dan en ella una retahíla de valores que la hacen social, humana, filosófica, gremial, necesaria, culta, etc, y se advierten en ella motivos para la convivencia, para hacer nuevas amistades y reforzar las existentes, es un foro ideal en el cuidado del cante y de su aprendizaje, motiva el estímulo en los más tímidos, surgen amores, sentimientos, desengaños, y sobre todo siempre aparecen por una causa afectiva, alegre o festera. Al estar asentada en un origen positivo y entusiasta se presumen desarrollos amables y resultados inolvidables. No habrá ser humano andevaleño sin haber probado a trago largo la excelencia de una juerga y no habrá quien habiéndola probado la haya olvidado. Una juerga nunca pasa a la parte olvidada del cerebro, se mantiene viva como la necesidad de volver a vivirla. El Andévalo, bien lo sabéis, es proclive en organizar juergas y en hacer de ellas una simbología humana que produce no pocas situaciones emocionales que, como dijimos, se quedan valientes e intactas en el recuerdo.
Ah, y nadie se despide si tiene que marcharse antes de tiempo, es la costumbre.
FANDANGO
Sube conmigo al Peñón,
entra conmigo en la ermita
notarás que el corazón
de sentimientos se agita
y se llena de emoción.
Rllanes.
(Foto de una Juerga).

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