RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

domingo, 12 de noviembre de 2023

HUELVA, DE CINE

 

HUELVA, DE CINE

  

 El mundo de habla hispana resumido en la bondad de Huelva, para que después de cuarenta y nueve años se hayan adherido a esta farándula nuevos títeres o cómicos o genios o todas las cosas a la vez y hayan dejado su impronta artística en este medio urbano tan necesitado de todo y tan sobrado de ilusiones.

            Cambiaremos la preocupación que nos insulta el alma por unos ratos de sueños delante de una pantalla donde se nos permitirá establecer lazos de sentimientos con tierras hermanas y donde haremos jerga común con cada historia. Seremos en el escenario los seres dolientes de la trama, los protagonistas, la tramoya, los efectos especiales y los créditos; seremos la única parte de producción que no sale dañada y el final más feliz de un evento de personas que entraron para deshacerse del rugido del tren de afuera.

            Es el otoño el testigo que fragua la excelencia del cine, quien le pone hueco, capacidad y honor, para luego el onubensismo dedicarle tiempo y aplauso, para luego las instituciones crearle estructura, para luego la realidad administrarle un contenido menos ficticio, para luego masticar en la memoria de Huelva las vivencias que hicieron un poco mejor el aire, para luego volver a empezar a preparar la edición siguiente con el pulso sin temblar y la garantía de las cosas bien hechas como resumen a enseñar. Viene el mundo a Huelva, a encontrar o reencontrar lo distinto, aquello de la mar cercana, de los ríos protectores, de los tiempos calmos, de la luz eterna; a Huelva vendrá la vida de todas las vidas a aprenderse de cómo es posible perpetuarse en lugar tan originalmente precioso sin apenas aparecer en los letreros de la otra parte del mundo. Vendrán a sorprenderse.


            Ramón Llanes

jueves, 9 de noviembre de 2023

EL VENDEDOR

 

EL VENDEDOR
En la plaza, un soñador con alegría
a vender tristezas comparece.
Por aquella vez del primer desprecio
a real lo pide,
a mil quiere vender
un desengaño amoroso,
una caída por cien la ofrece
y poco más por renegar de un beso;
solo tres mil por la amistad perdida
y qué si no
por codiciar merece,
menos de lo que por perturbarse
con ocasión de un duelo
por celos y mujer
su tristeza vende,
que allí perdió, aunque ganar
en otra valentía
acuerda no atreverse.
Regala el vendedor un saco a medio hacer
de acariciar pasiones,
que dice que al pensar
con ellas se estremece
y nada de comer, mezclar con lo de dar,
a permitirse puede.
Pregona sus tristezas
en la miseria oculta de su mejor deleite
y alguien le pregunta
con intención de armarle
¿ y a cómo venderá señor,
su propia muerte?.
Ramón Llanes

miércoles, 8 de noviembre de 2023

HISTORIAS DE OTROS

 HISTORIAS DE OTROS

 

         Si cae la tarde se muestra un ocaso que aparece de una genialidad. Nosotros estuvimos presentes en el último milagro de los colores pero fuimos a repetir los lugares en un semicírculo de ironía, la luz no se apaga, se enciende otra. El general ascendió desde la reserva, se le agrandó el sueldo, le llegaron más medallas, limpió los sables, había quedado un hueco vacío en aquel ocaso de jerarquías y le tocó permitirse doblemente una misión a continuar acariciándose el bigote con más galones; un experimento no guerrero pero sublime para él, acostumbrado a tanta pérdida de tiempo y ninguna actividad.

         Con cierta sutilidad, indeciso y ambicioso, acabó su discurso en el ateneo, proponiendo a los asistentes, -próceres de adicción- remediar la mendicidad con tapones de papel que ocultaran para el gremio de turistas las caras y harapos de cuantos ensucian el paisaje por su cualidad como ciudadanos de menos diez que convierten en vida cualquier alcantarilla y molestan el tránsito habitual. Aplaudieron y nadie culpó de ello al tal imbécil, culparon a la palabra. También fue un aparente ocaso, se habló de aquello que alentó la fusta del tiempo.

         Dónde estarán ahora los miembros de la Asociación del Crepúsculo Roto, que, como excelentes católicos apostólicos, pulsan cada mañana el botón del “quitar” y denuncian a los bichos vivientes que operan en la versatilidad de sobrevivir a base de desvivirse en cada rato de hambre. El flujo del recorte ha dejado de ser una metáfora y ahora la metáfora es excepción. Estos caníbales del Crepúsculo Roto se alimentan de desgracias ajenas y visten con la piel de los muertos. Otro milagro generado por el ocaso de los derechos, como bien jurídico próximo a extinguir. “Era imprescindible hacerlo, nos estaban desacreditando”, dijo el jefe.

         Yo no he venido a maldecir, mi ocaso me requiere lírica constante; en mi atardecer de cada día tampoco hago pronósticos, vivo en esta comunidad que se amedrenta y subsiste y va a continuar gozando de los ocasos y buscándolos a cualquier precio, a pesar de la niebla.

 

 

         Ramón Llanes. 

DOS MUNDOS

 DOS MUNDOS

 

 

         La política es el arte de la disgregación. Es la ideología la marca indiciaria de los desafíos que recalan en la división de clases con la finalidad de obtener la más cualificada cuota de aceptación en el ejercicio de cualquier nota de mando. La política es la “ciencia” capaz de crear, inventar o diseñar dos mundos distintos con la única capacidad del pensamiento, sin necesidad de prácticas de laboratorio ni investigaciones atareadas e interminables, solo es preciso un elemento: la estrategia; desgarbada, viciada, tóxica, sin aperos de ética, pero estrategia, como mala arte para poder seccionar a los seres humanos según la conveniencia, previa tarea de recaudación de gestos y gustos exactamente iguales a los plasmados en las consignas del líder.

         Así, con esta tela, el movimiento político actual de nuestro país, ha formado  dos mundos que responden a fines iguales pero con anatomías desiguales porque el mínimo  parecido que pudiera existir entre ellos facilitaría el rechazo de los adeptos. La política está ordenada en este parámetro de la disgregación y el separatismo; los mundos deben ejercer su posicionamiento con la regla del alejamiento, a ser posible odio, a ser posible venganza.

         Desde la óptica del ciudadano medio que nace, crece, se reproduce y muere, estas finalidades no aseguran un ejercicio mejor del poder porque las premisas de los partidos tienen sus venenos en las leyes y pueblan de deshonra hasta el parecer de los excluidos. El humano superviviente formula sus cuestiones en su propia soledad porque no gusta ni participa de las grescas parlamentarias y se siente un dios menor en esta andadura que mucho se parece a una batalla constante contra la incoherencia. Y estos ciudadanos, -una vez en esos mundos-, separados, inútiles, a contracorriente, se envenenan con la savia  machacona que está latente en cada mensaje político y él acaba por ejercer sus devaneos con estas miserias, mirando a ninguna parte y aprendiendo a ser crítico inmisericorde, tirano y malvado con quien no se viste con el traje de su ideología. Y quedan dos mundos irreconciliables.

 

         Ramón Llanes

martes, 7 de noviembre de 2023

LUZ

 LUZ

 

 

            De dónde nos vendrá esta luz cegadora e impaciente todos los días?. Habrá un proyector infinito en esas latitudes del universo que invente claridades para el resto de las estrellas y astros que lo componen. La luz hace que las cosas sean de otra manera, que tengan otras formas y otros conceptos, que los objetos cambien de dimensión y que exista algo tan exuberante como la vida. La luz se mira desde perspectivas diferentes y siempre de ella se obtienen valores que la califican como esa necesidad ineludible que es precisa para combinar la vida con el cosmos.

            En aquellos lugares donde la luz es abundante no se le presta la admirada atención lógica y sin embargo suelen extrañar su existencia los lugares donde se distribuye en menor cuantía y cualidad, se evidencia una ansiedad de todos los seres vivos por la luz, por el imperio de la luz en todas las partes de sus vidas, desde el mismísimo interior, hasta la piel, los ojos, los zapatos, el aire, la casa, los ropajes, las piedras, todo necesita de la luz para cumplir su misión en el universo con la exigida dignidad; todos los elementos que lo forman tienen un cometido al igual que todos los órganos del cuerpo tienen el suyo.

            Ahora es la luz, la causa quizá de muchos delirios y de muchas felicidades, la mejor parte de la sombra, la quietud de nosotros, el compromiso de la realidad con el hombre, ese factor tan imprescindible del cual nadie reniega. Hemos buscado luz por los recovecos, las oscuridades, las galerías y los sueños; hemos crecido empujados y adornados por la luz y sus consecuencias se resolvieron en alegrías, salud, sonrisas y tiempos alargados de paces y encuentros. Es la luz, hacedora, aliada y perenne tesoro que este sostenible universo nos raparte cada día sin apenas preguntarnos si la merecemos, sin extendernos la factura ni embargarnos las miradas. Por la luz este canto a la vida con los pormenores agradecidos de un habitante consumidor  y admirador sostenido de ella.

 

 

            Ramón Llanes. 

lunes, 6 de noviembre de 2023

QUÉ SUEÑAN LOS POETAS ANDALUCES DE AHORA

 

QUÉ SUEÑAN LOS POETAS ANDALUCES DE AHORA

 

            En digna evocación e invocación a Neruda por un cumplimiento más del tiempo que nos falta, ha primado la consigna de indagar los pasos de los poetas andaluces para verles los espasmos, las pasiones y los merecimientos que se les vuelcan en sueños de almirez de tardes de nimbos y noches escondidas. Y no digáis que agotado su tesoro de asuntos falta enmudeció la lira, que podrá no haber poetas pero siempre habrá poesía ni digáis que el falso plenilunio enmascaró los versos de la plebe lírica que golpeara antaño emociones y conciencias ni acaso digáis que las rimas sobran en la debacle de los sistemas, para decir que los poetas andaluces sueñan palabras de armiño, se columpian en lisonjas de befos y viven; para decir que sueñan los poetas andaluces de ahora con la crecida de la lágrima en el dogal de algunos miedos y para decir que es tiempo aliado de odas y respetado de estrellas.

            El Sur, decid, es el martillo que despierta las soledades con palabras y decid poemas sin enredos en los burdeles y en las fábricas de anhelos, que los poetas siguen inventando usos de sonrisas, que los poetas niegan las existencias de los imposibles y se divierten con pájaros inconcebidos y renglones en blanco. Que todo este orbe está cubierto de nombrados y anónimos poetas, de poetisas que piensan y sienten con la lírica en la piel, de recuerdos de quienes dejaron páginas repletas de ardores y de luces que encendieron predecesores en la metáfora. Decid que no falta un calcetín, una barca, un liquen, una esfera, un cieno, una lluvia, una utopía en los versos que escriben y sueñan los poetas andaluces de ahora; decid atardecer y mirada y estaréis sumando rimas; o decid tiempo y sosiego y estaréis leyendo la constante mensajería escrita de los escribidores del Sur que ponen instantes de enigmas en cada canto.


Ramón Llanes.

HABITANTES DE LA MARISMA

 

HABITANTES DE LA MARISMA

 

Sin excepción, los movimientos que surten de vida a la marisma son todos creados bajo el fango gremial del agua, con la viveza de los contraluces y la complejidad de los esteros; un mundo inaccesible, inquieto, exuberante y rico en vida. Las aves, los peces, los gusanos del fondo, la flora adjunta al humedal, la salubridad penetrante, los vicios del ámbito en toda la armonía esplendorosa, imposible de ser observada en su plenitud.

      Despacio, entre calma y calma, el vigor de la naturaleza va imprimiendo cualidad y desenfado a los habitantes privilegiados que inundan de belleza el paso de los tiempos. Sin embargo su libertad consiste en su predisposición constante a la supervivencia, sin un descuido que aparte del médano la ilusión por conservar la vida. Algo así como los animales de tierra adentro, como los humanos, que simplifican los fines a la tenencia del aire y se autoestiman para la consecución del libre pensamiento desde la libertad que sueñan. Los humanos aparentan la mayor osadía del aguacero, de la insistencia; los pájaros vuelan haciendo cálculos, al mismo tiempo; los humanos hacen los cálculos antes de andar y se visten de soldados y de vulgaridad y de miedo y despiertan la pollería del nidal de la marisma y asustan aliados de paraíso hasta pretender aniquilarlos.

      La tarde ha tornado en rojo su azul primigenio y los pececillos de la más cercana charca se trinchan de sosiego debajo de las algas protectoras; los flamencos se cuentan aventuras y buscan alimentos. La vida se va poniendo oscura desde el cielo y cada cual buscará el cobijo ideal para la dormida, como la luz, como la tierra misma. En tal simbiosis no participan los humanos, no les está permitido.

 Qué invento más excitante circunda, a modo de esteros, la paz de los hombres de esta parte de tierra tan generosa. Qué paisaje tan único nos custodia.

 

            Ramón Llanes