RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

lunes, 10 de junio de 2024

ADIÓS FANTASÍA

 

ADIÓS FANTASÍA


Empieza a importar qué se ha elegido, no importan los adversarios ni el color de las banderas ni siquiera importan los paradigmas de cada uno de ellos, lo que más me ha llamado la atención es que se ha perdido la fantasía en la política; y al hilo de esta obvia reflexión caigo en la cuenta que también en la vida se extinguió la fantasía, la de la emoción, el entusiasmo, la naturalidad, la hombría, la ética, la limpia sonrisa; a esta ganada fantasía me refiero. A la fantasía del logro de los principios en favor de sectores acribillados por radicalismos que interpretan el convivir como propiedad conseguida con medallas; la fantasía de las alianzas y del perdón, de la universalidad de los derechos, la de las impaciencias por la proyección y no por la regresión.  Lo hemos hablado en el foro íntimo, tertulia de pacíficos humanos que casi solo a conversar se juntan; y dijimos que no son las cosas como antes, que parece todo de plástico, de falso postín, que nos preocupamos más por pregonar lo que hacemos que por hacerlo, que estamos volando a peores convicciones, siendo cierto que a los viejos cualquier tiempo pasado nos parece mejor porque la nostalgia hace su seductor juego y fortalece el pasado; que perjudica a la sociedad y a los sistemas la naturalización de ideologías sin más sentimientos que el odio, el acoso y los impedimentos de la gobernanza del contrario; a esas fantasías me refiero. Nos asediaron tanto que sucumbimos pero la falta de avaricia nuestra, la poca rabia y la nula rebeldía nos han hecho tragar un desencanto más que irá cada día a otra nueva hecatombe del individualismo tan fácilmente como prender fuego o declarar una guerra. Dice un amigo que el ser humano es el único sobrante en este universo. Quizá sea verdad o quizá la propia virtualidad reedite fórmulas contra esta perversa opción. Hay que continuar trabajando para recuperar algo tan necesario como la grandeza de la fantasía.

 

 

            Ramón Llanes. 10.6.24

domingo, 9 de junio de 2024

PEQUEÑA ODA IMPERFECTA


PEQUEÑA ODA IMPERFECTA


Enviaré aquietar a los obispos, seré con ellos compasivo
sin gratificarles, seré fiel con la música, con la tarde,
fiel con la amistad y los paisajes. Cruel con nada.
O quizá con la burla de los malditos, con los miserables
que incendiaron esperanzas en los pueblos, con las ratas
de factoría humana, con la colección de avaros. Cruel
con nada, nada más cruel, para dejar previsto
cómo los sueños se colorean desde la utopía.


Ramón Llanes

viernes, 7 de junio de 2024

SORDO BIENESTAR

SORDO BIENESTAR

Gustarán los perfumes, la gastronomía, el teatro; no gustarán las moscas, los atascos, el miedo; gustarán los patios con flores, los ocasos, la mar; no gustarán las violencias, los terremotos, la envidia; seguiremos enganchados a los gustos como exigencia que compone el bienestar, como condición que implementa los sentimientos que consolidan el ritmo de ese bienestar. A esta hora, fabricado ya el reloj de nuestra vida, queda clarificado el orden jerárquico de nuestras preferencias, dándose la sutil paradoja que aquello que para unos constituye placer, para otros supone rechazo. Ejemplo de todos los días, la pasión por el fútbol, el desinterés por los toros, el deleite que supone un cigarrillo después de comer, la negativa genética a subir en avión, el miedo a la oscuridad, el valor ante las adversidades. Todo un compendio de paradojas que se suceden en la órbita del ser humano, con tanta frecuencia como la luz.

Parece un sordo bienestar, una razón que mide en exceso la capacidad del individuo y le asigna un calendario de días para disfrutar, una amalgama de olores para rechazar, una retahíla de acciones que incluso unas veces serán placer y otras dolor. Una verdadera fórmula de ser humano franquiciado por la capacidad de poder elegir su bienestar contando con la dotación química que, parece, influye en estas sensaciones.

Ramón Llanes.

miércoles, 5 de junio de 2024

QUÉ VOTAR

 QUÉ VOTAR

Determinar el pensamiento del voto olvidando las siglas evita el condicionante de la servidumbre y abre un más amplio espectro de cualidades, acaso antes escondidas o nunca sacadas a la luz, que ayudarán a construir una conciencia más lógica. Y poner delante de cada opción el propio ombligo desvirtúa la elección. Con los condicionantes que esta sociedad está desenvolviendo sus actitudes, la preponderancia del pensamiento humanista, que está instaurado en el beneficio común por encima del beneficio individual, se presenta como una alternativa imprescindible para este momento concreto. El humanismo nunca tragó sapos ajenos a sus principios, se ausentó de siglas dogmáticas e impregnó de voluntad y orden colectivo cualquier mandato que pusieran en sus manos.
Lo difícil ahora será buscar ese humanismo, dónde se esconde, qué formación lo defiende, quién lo lleva en su programa; pueden ser verdades o falacias, pueden venir viciadas de demagogia o descompuestas por manoseos anteriores; se complica de nuevo la elección y siembra todas las dudas en cada uno de los votantes. Si se encuentra un sistema que haga tabula rasa con los abusos de cartera a los cuales estuvimos sometidos, que mire a todos y más al más necesitado, que las leyes que se promulguen sean para beneficio general, si se encuentra sistema así, provisto además de bondad y apasionado por hacer del bien a todos una filosofía de estado, si esto está en el ambiente que proponen no debe dársele más vueltas al voto. Si no es así recuérdese al menos que “la democracia es incompatible con las tesis ultraconservadoras y con el feroz capitalismo de las tendencias liberales”.
Ramón Llanes

PARA QUÉ LA VIDA

                       PARA  QUÉ  LA  VIDA.

 

 

Pudo bastar con una pregunta

para autorizar o declinar la invitación de mi derecho a la vida.

Una simple consulta. El bautismo es menos

y me preguntaron; el matrimonio es menos y me preguntaron;

nadie, para nacer, me tuvo en cuenta,

ni siquiera escrutaron mi voto.

Me dirán que no existía,

pudieron inventar la fórmula, era fácil llegar a mí, llegaron.

Estaba yo con mi eternidad sobrado de todo

y me traen en un compromiso biológico responsabilizando

a mis progenitores. Me rebelo, les presento un llanto

de impotencia, pero ellos sabían que me estaban condenando.

Para qué la vida, cuando me arropaba la inconsciencia,

en una nada de perfección, allá en los infinitos espacios

de la única verdad. Para qué la vida, no les dije, es ahora

mi protesta, ahora cuando le destruyo el sistema. No era

lógico, ya veis, ni consensuado, ni científico.

Un amaño más bien, que por aquello del placer, me dejaba a mí

cero más cero, en un cero continuado de desaciertos.

La vida primero, luego la lucha por supervivir,

luego la miseria al lado, luego la prisión en el medio,

luego la mediatez, los miedos, la falta de eternidad,

y más tarde, sin consulta otra vez, la muerte;

para rematar la insensatez, la muerte,

para desinfectar la vida, la muerte.

Mi muerte para válidos entresijos de la biótica,

mi muerte para experimentos, mi muerte

para estudiar otras vidas. Nunca para preguntarme

la necesidad de acatarla. Te vas y calla, es el mandato.

Me voy, pero no a mi eternidad de perfecciones,

ya no soy perfecto, he pasado por la vida,

un asco más, un desheredado de la consciencia,

un átomo tonto sin utilidad.

Para qué la vida,

para qué más de un favor a la naturaleza,

para qué más que un pulso a la nada,

para qué más de un proceso innecesario.

Para cuanto sea, que no me importa,

que conste mi protesta por no consultarme.

 

 

                                         Ramón Llanes

martes, 4 de junio de 2024

DISTINGOS

 
DISTINGOS
 
Para huir de distingos hice la memoria,
me até con versos las sandalias, con paciencia
el pecho, de urdimbres marqué el dolor
que me recuerda la intolerancia,
nadie a mi alrededor es más que mi sueño,
nada es más pequeño que el mar,
ni las pinzas que aguantan las nubes ni las ráfagas
de los vientos ni las miradas que nos perdieron
ni las voces que nos arden ni las pasiones impresas.
Nada huidizo adrede domina mi garantía,
que de manos de moliendas nuevas,
chubascos, curiosidades, empatías
y grecas de salón
se han formado mis estampas;
que de cobertores de iguales anchos
y alma nodriza son las sedas
en los recortes, que de piel es el amor;
para que cuando visiten mis tripas
me encuentren hombre-mujer-sal-prisa-ventana-edad,
sin preguntarme.
 
Ramón Llanes.
(De la Antología por la Igualdad NO SE VAN A ORDENAR SOLAS LAS COSAS).

COSAS DE NIÑOS

 

COSAS DE NIÑOS

 

Dedicado a Calañas,

tierra de mi estirpe,

y alma mía.

 

 

 

¿Dónde está la fuente, madre?,

¿dónde la niña galana?,

¿dónde los hombres cansados

con sueños en la mirada?.

¿A dónde van los señores

con la grupera y la jaca?,

¿de dónde vienen las voces

que se oyen, tan lejanas?,

¿dónde están los empedrados

de la cuesta de la plaza?,

¿por qué se miran los novios

con las manos enlazadas?,

¿por qué la muerte se avisa

con un toque de campana?,

¿por qué dicen que es eterno

el Morante, que me encanta?.

 

Y tú, ¿por qué lloras, madre

cuando ves la Coronada?.

Dime, madre, ¿tú qué sabes

de la mina, que se acaba?,

¿qué sabes de “los adentros”

que solo conoce el alma?,

¿qué sabes, madre, del miedo

que por las noches te abrasa?,

¿dónde guardas la alegría

que nunca asoma a tu cara?.

 

-Tantas preguntas me haces,

mi niño, que me emborrachan;

la fuente está adormecida

entre los sueños del agua

y delante de la Virgen

señorea la galana.

Los hombres no están cansados,

esperan a la esperanza.

Esos señores que miras,

con la grupera y la jaca,

son los jinetes del tiempo

que galopan por el alba

y van haciendo caminos

por las sendas solitarias.

¿Tú no ves las calles viejas

con las esquinas más blancas

y las vidas de la historia

en sus paredes grabadas?.

Allí los novios se cuentan

sensaciones y se hablan

y se besan escondidos

del pudor de las miradas.

 

Así es el amor, mi niño,

preludio de fuego y lágrima;

y por eso se entretienen

con las manos enlazadas.

 

La campana de la Iglesia

hace temblar la templanza

pero a gloria también toca

y a rosario de plegaria.

Es tan eterno el Morante

como el frío y la mañana

y es eterno centinela

de la vida de Calañas.

 

Ya sabes lo que yo siento

al llegar la Coronada

¿por qué me preguntas, hijo?,

las emociones se callan.

La mina nunca se agota,

de tarde en tarde se para

por razones que no entiendo,

nadie sabe lo que pasa.

Cuando tú seas mayor

verás cómo se levanta

y podrás dejar en ella

el sudor de tus entrañas.

 

Los “adentros” son “adentros,

cosas que viven guardadas,

motivos de la existencia

que te consuelan el alma.

Y cuando me viene el miedo

y me perturba la calma

con una sonrisa tuya

ya me siento consolada.

Tú eres, hijo, la alegría

de todas mis esperanzas.

Las vocecillas que suenan

son el eco que dejaran

los niños, que como tú,

hacen preguntas tan raras.

 

 

Ramón Llanes. 1992.