RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

jueves, 4 de enero de 2018

SONETO PARA UN PREGÓN PEÑERO.


A nada hurtar para venirme quiero,
a nada dejar tras el alma ansío,
llegar me colma el agradar. Es mío
el placer y el verso lo reitero.

Hacer peñón de corazón peñero
con gestos, palpitar y escalofrío,
con soles, sur, canciones y amoríos
con sentires y agallas de mineros.

Venir, un sentimiento más ha sido,
una ilusión por cuanto me consuela
un gran regalo para mis avíos.

Estar, comer la tarta de la entrega,
por vosotros colmarme los sentíos,

por la Peña gritar con paz y fuerza.

Ramón Llanes.
Pregón peñero en Madrid 8.abril 2000

miércoles, 3 de enero de 2018

ESCRIBIR


Escribir

Escribir, de qué; acaso de los tópicos agrados que se incitan en momentos nuevos cuando parece comenzar algo y se advierten propósitos; o acaso escribir de los deseos, de todos los deseos que aparecen de forma virtual en un aledaño del pensamiento, se subyugan, se les pone valor, se les obedece y se cumplen para proferirlo a los colindantes seres que juegan en la misma rayuela; o escribir de la proyección individual que un ciclo nuevo trae al ánimo, escribirle al proyecto perdido, al sueño nunca realizado, al deber de superación personal para alcanzar mejor bula y codearse con más altas nubes; escribir, acaso, de lo necesario en el circo, de lo ideal para sustentar a los leones y para solucionar los acosos y las tropelías de los llamados enemigos de la actividad; o escribir poniéndole pasión al envite depositando fuerza en las formas, atreviéndose a romper la ola próxima o detener la siguiente bala.
La noche del treinta y uno se cerró entre fuegos al aire a modo de celebración y los primeros minutos del día de este año, estrenado en igualdad de condiciones, también fueron objeto de una cierta ambición por lo novedoso y se observa que no pocos son los depositados valores que se le conceden simplemente por ser nuevo y querer entender que nada le vincula al anterior ciclo. El tiempo no se hace solo, son los hombres quienes lo diseñan, lo confirman y lo ejecutan. El calendario tiene una inseparable dependencia de los hombres, ambos se engañan, coinciden o se ayudan.
Escribir no será ponerle trabas al festejo ni mordaza a la alegría; un defecto de la imaginación impulsa a prolongar los sueños y consensuar los parámetros con un eclecticismo pensado. De lo escrito queda su carácter en la huella, los tópicos giros hacia los acontecimientos que dominan la escena se traen a la reflexión; toca escribir de este tiempo expectante, futuro incierto pero aliado, que ha puesto sus credenciales en la vida para que los protagonistas le pongan números o humanidad. Mientras, a rehacer la caminata, echar a andar y calzarse de impulsos, con la generosidad de creer más en nosotros que en el calendario.

Ramón Llanes.
EL CAJÓN DEL SASTRE.

martes, 2 de enero de 2018

MIS CÓMPLICES REYES


Mis cómplices reyes

Hasta no importarme quiénes en verdad eran los reyes, ha tenido que pasar por mi vida toda una eternidad. Ahora no me importa quién lleve corona, quién ostente privilegios, quién me traiga regalos ni me importa quién se suba a la carroza de mis sueños a observarme cómo me hago feliz esperándoles. Los reyes, mis escogidos reyes, son mis cómplices en esto de tutear al universo y me permiten hablar o gritar a mi gusto porque forman parte esencial de mis entretelas emocionales y nos tratamos con un desmesurado afecto y con el magnífico respeto con que se tratan los dioses. Somos cómplices en la aventura de los sentimientos.
Mis reyes están en mi oriente y están en mi poniente; están en mis manos, están cerca de mis ojos, se tienden a mi sol, anochecen conmigo, buscan y encuentran los mismos afectos que a mí me precisan; mis reyes cómplices son de hueso y saliva, de coraje y voluntad, de tripas y alma; mis reyes me tienen y a mis reyes tengo.
Apenas un rato atrás estuve con uno de ellos, ahora quizá escriba para otro, anoche cenamos juntos, reyes y yo; mañana veré a mis reyes de hueso trenzarme sonrisas, pronunciarme miradas y tocarme los besos. Así, desde siempre, desde que supe y conocí de su espacio, desde que la razón me condujo al corazón, desde entonces me codeo con reyes de verdad que son tan perfectos que saben llorar y sufren y se desaniman y se duermen.
No es un secreto, todos los míos saben que aliento esta debilidad por la realeza, saben que me muevo en la indigencia con ellos y que escucho música con ellos, que desayuno miel o manteca con ellos, que muero con ellos y resucito con ellos, que me sorprendo con ellos. No es un secreto, los míos lo saben, como lo sabes tú, desde ahora.



Ramón Llanes.

EN TREINTA VERSOS, LA VIDA


En treinta versos, la vida.


Me recito mi vida sabiendo que he nacido.
Con esta luz de sur los ojos me han colmado
de horizontes de tierra. Me han amado
hasta un infinito sutil fiel bien definido.
Mis días son insomnios remendados,
mis noches son momentos definidos,
mi paraíso son versos que he cosido
con pespuntes del hilo que he ganado.
La insidia y el rencor no se han parado
a husmear en mi razón y he sabido
regentar mi alcoba con el mismo atino
que la pasión me ha dominado.
Hasta los sueños malgastados y perdidos
forman parte de mi “yo” no completado
porque no son las canas misión de mi cuidado
ni a la bolsa en buen recaudo la he metido.
En el alma llevo la prisa, los amigos,
un libro, una guitarra, un credo, lo soñado,
lo real, lo vivido, la paz y lo deseado
y no le he puesto final a cuanto aspiro.
En poco más que amar me quedo resumido,
solo con versos quisiera haber cambiado
este dogal de mundo que para vivir me han dado
y no renuncio al placer de reandar por mis caminos.
A dios, que todos me dicen que ha existido,
no lo busqué ni me sentí esperado
ni de menos le eché ni me ha llamado
ni ha sido en mis entrañas recibido.
En poco más de dar y amar mi vida se ha quedado
y espero no perder con ello todo lo querido.



Ramón Llanes

lunes, 1 de enero de 2018

EXPRESAMENTE HUELVA

Llanes Domínguez, Ramón
Tharsis y Huelva.

EXPRESAMENTE HUELVA.


Arribar desde la quilla, esculpir con olas 
el calidoscopio azul del ser,
el sonido tenue de la barca; verde es el tiempo que distingue la vid,
los pasos gregarios de mineros en la estirpe de su verdad,
la luz azotando paisajes, el color alto y noble de la Sierra
sin adormecer la elegancia, la inaudita riqueza del baile
de folía que el Andévalo custodia, la sombra de los pagos
que reinan lindes sin frontera con la amada tierra vecina
que tanto dulzor aporta en convivencia, la nostalgia de seguir
descubriendo mundos cada día con la aventura en la emoción,
el verso que presagia la identidad, Juan Ramón en todo el espacio,
la majestuosidad de la mar pendiente de nosotros;
la “sonanta” en plena lírica, el estero que sabe pensar en Doñana,
los pueblos amados, tan plácidos, con las insignias del fandango,
el sentimiento con el sutil apego a la dignidad,
la voz del pregonero en tardes de adoración a credos primigenios;
qué niño no sabe de minas, de orillas, de atardeceres,
quién no se mancha de mar y largo estío;
aquí se amplía el azulario del horizonte y huele a vida;
que sea conservada esta memoria.

Nadie olvide que recitamos expresamente a Huelva.

De la Antología HUELVA ES VERSO.

ABSTRACTOS

ABSTRACTOS

La extraña longitud de las miradas,
los sonidos del eco que proporcionan las palabras,
un arcoíris despintado por un descuido del encargado del universo,
la lluvia que restriega su osadía una tarde de julio en un lugar del sur,
la intolerancia de una madre que desea evitar el amamantar a la niña
para dedicar su tiempo a poseerse de ganglios en las retinas del miedo,
el confort del vago, la insatisfacción de los amados,
el trajín de las hormigas que no se cansan de recoger para un invierno que nunca llega,
el compromiso incierto de todos lo que nunca recuerdan lo que prometieron,
la velocidad de un sueño cortada por la ingratitud de una realidad,
un crepúsculo invadido de tortugas en una isla sin alimento,
la sensatez de los poderosos,
las cuatro verdades que jamás se cantaron en la alcoba al maltratador,
la finalidad del trabajo cogida con alfileres de molde,
la furia de quienes protestan contra el olvido de quienes son protestados,
las mil promesas que nunca fueron cumplidoras,
el humo tan negro que suelta la dolencia de los que no tienen otro patrimonio que el hambre, la voracidad de los avaros que en cualquier rincón encontraron cobijo para sus travesuras,
el infortunio de creerse feliz y nunca serlo,
la incapacidad para soportar las mentiras que inundan los días,
el precio que los sabios les ponen a las cosas comparado con el precio que las cosas les ponen a los sabios,
un calcetín con un agujero en el dedo gordo y muchos calcetines sin dedo gordo para el uso,
una ramera que repasa su recaudación de anoche y olvida el desgaste de vida,
la comodidad de quienes están siempre encendiendo las luces y apagando los reflejos,
la verdad de los mentirosos,
el pudor del niño para no manchar por primera vez la sábana,
los padres que buscan orientarse en la soledad porque perdieron todos los recursos para desenvolverse en gratas compañías,
el deber de los obligados a dotar de servicios y tutela a los perdidos,
la vergüenza no conocida de los más fuertes, los más altos, los más listos
y los menos generosos que contentan su bienestar aparentando solvencias,
la poca fe de los más religiosos,
la pistola encendida del mando del batallón por si se sublevan las moscas,
el día más loco de un malvado que respondió con un sable a la negativa de un beso.
Abstractos reales de esta vida.



Ramón Llanes.

MISIÓN REBELDÍA

MISIÓN: REBELDÍA

Por el apego que le tenemos a la vida,
por lo mucho soñado y renunciado para llegar hasta aquí,
por quienes se quedaron estáticos y sin voz en el camino,
por el daño irreparable que nos hacen los partidos políticos,
por todo cuanto nos adroctrinaron sin pedirlo,
por los sustos que dejan en el cuerpo los ruidos de las guerras,
por la incapacidad de los gobernantes para diseñar mejor la dignidad,
por quienes se esconden en la injusticia para ser injustos,
por quienes solo están interesados en el poder,
por el dolor tan inmenso ocasionado al espíritu noble de este país sin culpas,
por los miserables que juegan a dejar cada día a uno nuevo en la miseria,
por la permisividad de nuestro sistema contra las abundantes corruptelas,
porque muchos nunca se atrevieron a intentar cambiar el guión impuesto,
porque cada día es un desaliento peor,
porque no es necesario prohibir,
porque siguen colocados tanques represores en las esquinas de nuestra convivencia.
Refiero rebeldía, capacidad de sueños, puestas en valor de todas las utopías,
para cribar la desesperanza y conseguir mejorar el sitio de vivir,
para destrozarles los esquemas a estas consignas del radical capital que solo aprieta,
para volver al tiempo de la dignidad no empañada,
para amanecer y amanecer y amanecer hasta que se nos canse el alma de tanta luz.


Rllanes. 1.enero 2014