RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

domingo, 7 de noviembre de 2021

LA SOCIEDAD DE LAS DISTANCIAS

LA SOCIEDAD DE LAS DISTANCIAS



Los latinos no damos el perfil para adaptarnos a esta sociedad de las distancias que nos impone las normas en evitación de nuevos contagios; habré de acostumbrarme, no me extrañaré verte esquivo y huidizo en el próximo encuentro, no me resultará raro tu saludo frío con tu cara tapada y tus manos oliendo a quirófano, tendré que aguantar las ganas del abrazo, del beso efusivo y del achuchón; nos han cambiado los esquemas, ahora somos pandemia nosotros mismos, posibles contaminadores de una salud de mérito. Me mirarás de reojo, quizá intentes que no te reconozca, que pase de largo como si fuéramos enemigos de siempre; nos sobrarán discursos favorables o contrarios a esta nueva correspondencia y al principio nos resultará gracioso, después molesto y más tarde útil; caeremos en la trampa y nos conformaremos con acreditarnos como tipos normales que poseen conducta ética y obedecen con cuidado y dignidad.

Me costará creer en una sociedad de distancias, con un adiós efímero donde antes hubo risa, de un trance de alegría a medio trecho donde antes fue emoción, de tener que olvidarnos de la caricia y de enseñar -esto será lo peor- a descendientes a adaptarse al desapego. Y si viene otro envite de no sé qué mal y nos limita las miradas y otro más que nos impida amarnos y un penúltimo más que nos anime a aceptar la muerte como mejor alternativa y si nos convertimos en propaganda ecléctica de la distancia, ¿será entonces cuando despertemos y nos dé la gana de aprender a combatir para defender nuestro territorio cuerpo y descuidar más apasionadamente nuestro fundamento alma?.



Ramón Llanes

sábado, 6 de noviembre de 2021

SONETO A RAMÓN LLANES



SONETO
A mi amigo RamónLLanes.

Ramón Llanes, amigo, siempre amigo
ante el pódium plural de la poesía,
ante la secular cuaderna vía
que dejó tanta herencia, que bendigo.


De tiempo atrás nos viene cual testigo
de versos y de ritmos, bella orgía
que eternizó hondo mar, mar de ambrosía
de ideas y palabras que persigo.


Ramón Llanes, amigo, la belleza
que tú buscas ya estaba bien lastrada
en la cuaderna atada al viejo verso,


de ella, Ramón, nos llega la grandeza
de este corpus de Historia labrada
también con tu honda mano en su Universo.

Manuel Sánchez Tello
Noviembre, 2021

jueves, 4 de noviembre de 2021

TÚ MANDAS

 TÚ MANDAS

Vivimos en el imperio del medicamento y no es posible subsistir en su olvido; el uso medicinal en el alto grado de ahora sugiere estadísticamente que pertenecemos a una sociedad enferma donde sus miembros no gozan de una salud física en suficiencia y tal dependencia provoca hilaridad de los afectados y poder y confort de los fundamentos químicos que nos curan y nos mantienen vivos que al fin y al cabo es la más noble aspiración humana.
“Tú mandas, haz de mi lo que quieras pero al menos déjame como estaba”, podría ser el slogan trivial de los aferrados al prospecto, mendigando todos los días una mejora en la migraña, en la artrosis o en los múltiples síndromes que atentan contra una bien mermada integridad. Fuera de los ámbitos profesionales de la medicina se debate poco sobre la importancia del dolor, de los aspectos que podrían ayudar a prevenirlo y de los métodos imprescindibles que deberíamos utilizar para cuidar la máquina del cuerpo y de camino la entelequia del alma.
Ramón Llanes. 5 noviembre 2021.

CIUDADANO DIEZ

  

 

CIUDADANO DIEZ.

 

 

 

Desde casi el principio de la democracia, -cuando conseguimos el derecho a elegir a nuestros propios gobernantes-, ando metido en esa difícil reflexión de que los políticos reflejan el nivel exacto de cada sociedad, que dan talla o desmerecen de acuerdo con la procedencia o la genética social. No es exigencia lícita pretender políticos diez en una sociedad de nivel seis, tampoco es lícito la viceversa. A este hilo me aumenta en el usufructo del pensamiento la reflexión cuando capto en noticias las manifestaciones ciudadanas en muchos foros, pueblos, ciudades y medios en protesta por la escasa calidad de los políticos que nos rigen, mostrada la incompetencia por las innumerables tramas urbanísticas y chanchullos en que se encuentran implicados. El ciudadano se queja de la alteración social que los dirigentes provocan y entienden que están elegidos exactamente para lo contrario.

Me pregunto si a nuestra sociedad le corresponde cuota más alta de excelencia en políticos y si la actual se refleja desde la propia sociedad representada. Me asalta la duda, en momentos me inclino por pensar que tenemos una sociedad limpia y en otros me decepciono. Indico que aunque así fuera el representante debería ser el elemento ejemplo y ejemplarizante de la misma.

Es aceptable y lógico que la ciudadanía aspire -en ella y en políticos- a ciudadanos diez en todas las partidas, es lógico que se exprese el descontento, que se requiera una gestión exenta de corruptelas y aprovechamientos personales,   que alguien ponga chinitas en los zapatos y se alíe con la excelencia. No es así aún a nivel general pero llegará el momento de las rebeldías de los consumidores, de los autónomos, de los propietarios de vehículos, de los fumadores, de los desempleados, de los honestos y de la parte más decente de la sociedad, llegará el momento de una conspiración democrática para evitarlo.  Esto puede valer para  un viernes o una elección y también  debe valer para todos los días.

 

 

 

                                                                          Ramón Llanes

miércoles, 3 de noviembre de 2021

EN LA PUNTA DE LA LENGUA

 

EN LA PUNTA DE LA LENGUA

 

Tengo en la punta de la lengua los sabores del otoño y el primer olor a lumbre, la forma de las palabras que se han ido metiendo en la boca y los intentos por acordarme de todos los humanos que pasaron y repasaron mi vida intensa; se me vienen a la punta de la lengua los nombres de los amigos que se fueron sin acabar de escribir su cuaderno y las tantas fortalezas que fue perdiendo el tiempo con el transcurso de las soledades. Y en la punta del alma-lengua las predicciones para aliviar la capacidad de cambio o al menos de adaptación y la brutalidad de pensar que seguirán cabiendo en el pensamiento los afectos futuros, las miradas tristes, los arropos a los demás, la perenne entrega, el pasamanos limpio, la alcoba enamorada y la cristalera de las emociones tan sobria y romántica como para distinguir un aullido de un gemido. Todo lo deseado se me viene como nuevo a la punta de la lengua.

 

                Ramón Llanes. 4 noviembre 2021.

AYER FUE MARTES EN HUELVA

 


AYER FUE MARTES EN HUELVA

 

Nada comparable con la rutina de los días, la impaciencia de los niños por salir del colegio y las madres luciendo la entrega en cuidado y mimo, la subida y la bajada de la marea en su ciclo menos adverso, la luz de la normalidad, el saludo ligero a los ligeros amigos que caminan de pronto, el encuentro habitual con el mendigo a quien se le toma más que cariño y se le ayuda, la llegada de un compañero de complicidades que trae como abrazo una pluma preciosa que me deja en la trabilla del alma, una llamada para ir cerrando proyectos, la tensión ajustada a la copa de vino, la clase de guitarra a los niños, lo adorable del hogar, el calmo tiempo de noviembre, la probanza de un exquisito queso y la conversación nocturna con mi amiga María a quien hace mucho que no veo; las cosas sin rango que pasan una sola vez y se mastican en un martes sin postureo ni ambición y sin embargo todo junto completa el calendario con holganza de agrado; nada comparable con la rutina.

 

                Ramón Llanes. 3 noviembre 2021.

lunes, 1 de noviembre de 2021

IMPOTENCIA

  

 

IMPOTENCIA.

 

 

         Nuestras vidas están colapsadas de momentos de impotencia. La sentimos cuando necesitamos la lluvia y no se deja caer, cuando pedimos una cita médica que nos atrasan, cuando llevamos prisa y nos toca un atasco de tráfico, cuando alguien cercano contrae una enfermedad y no encontramos la respuesta de la curación, cuando nos ahogamos en un asunto económico que no tiene perspectivas de solucionarse, cuando se nos caen encima todos los mundos por la pérdida de un ser querido.

         Nos sentimos impotentes, pequeños, inútiles. Nos arrepentimos de no haber aprendido a ser más sabios, nos castigamos por esa impotencia, y quisiéramos ser dioses esporádicos para diseñar un milagro en cada instante. Con esa idea llevo seis días escarbando para rescatar a las mujeres asesinadas. con toda la vida.

         Nunca, en tales circunstancias, caemos en la cuenta de nuestra condición natural, de nuestras limitaciones  y de nuestra escasa posibilidad de recursos extrasensoriales. Pero somos humanos que ya es bastante.

 

 

 

                                                          

                                                                       Ramón Llanes