CAMBIOS
RAMÓN LLANES
jueves, 30 de mayo de 2024
CAMBIOS
A FAVOR DEL MUNDO
A FAVOR DEL MUNDO
Decididamente las fórmulas del
compromiso imponen y requieren mostrar el interés personal necesario para con
el mundo, mojarse en las decisiones y pringarse de asuntos que le afecten, no
dejarlo caminar solo, inventar intentonas constantes para su regeneración, su
limpieza, su nuevo diseño o lo que sea. Si somos mundo, somos protagonistas de
sus descuidos y de sus fracasos, somos una cualidad más de su hegemonía y el
núcleo primordial con intelecto capaz de reavivarlo o hundirlo.
Con esta pestilencia deforme y con
tantos alegatos activos a las guerras, a las destrucciones, al fanatismo y al
incordio, con un tapete azul atemorizado por el depredador humano, con toda
esta amalgama de gérmenes negativos que circundan el lugar donde vivo, con
todo, me declaro a favor del mundo y defensor de sus bellezas y sus oníricas
semblanzas. Este mundo está pleno de salud y capacitado para un futuro
infinito, nada -excepto los humanos- le provocan atentados.- Apostar por
mejorar el sitio supone un impulso en la autoestima de los habitantes; siempre
y ahora mismo es el tiempo claro para restituir al planeta tierra las partes
robadas o estranguladas desde los combates librados en su deshonor. El humano
que ejerciera de máquina destructora deberá ejercer de arquitecto para volver a
decorar las luces al antojo del placer.
Favorecer la vida, los juegos de la
vida, la elocuencia de la vida; favorecer la sentimentalidad y los
entendimientos; crear signos comunes para la complicidad de las especies, para
que exista unión tácita en favor de los seres. Aún es el tiempo noble permitido
para este ejercicio de responsabilidad y apego, aún no está del todo debilitada
la conciencia y quedan resquicios de valentía para emprender las acciones que
faciliten la creación de un ámbito perfecto que satisfaga a este gremio de
desatentos con su mundo. Favorecer los vínculos entre todos para salvar la gran
parte de vida que pende de este proyecto tan importante aún sin finalizar su
ciclo. Decididamente a favor del mundo.
Ramón Llanes
martes, 28 de mayo de 2024
EXTRAÑOS EN EL PRESENTE
EXTRAÑOS EN EL PRESENTE
A veces, divagando, quitamos las
barreras del tiempo para imaginar cómo se acomodaría a nuestro presente
cualquier antepasado extraño que apareciera de pronto en la esfera actual, ésta
suministrada por cables, células fotovoltáicas, redes, telefonía móvil y mil
inventos más al uso de la evolución que soporta nuestra manera de convivir y a
la que estamos compelidos sin remedio.
Si alguien anterior se asomara,
quedaría tan sorprendido de los avances hasta serle difícil o imposible entenderlos.
Le explicaríamos con ardor las velocidades que alcanzan los aviones, el
progreso con respecto al conocimiento del espacio, las técnicas científicas de
los trasplantes de órganos, la versatilidad alcanzada en las comunicaciones;
explicaríamos, como si le estuviéramos enseñando otro mundo distinto de aquel
en el que vivió, la tecnología industrial, los avanzados progresos sobre
inseminación artificial, la praxis tan fundamental
en
el desarrollo de la vida; le explicaríamos tantas cosas, tantas cosas nuevas
para él, desconocidas en su existencia y que hoy son claves para el
desenvolvimiento de la sociedad. Se caería del susto. Todo esto no era
previsible.
Nuestro antepasado, de hace dos siglos
atrás, por ejemplo, se encontraría un mundo perfecto, le parecería estar
imaginando aquello que no le fue posible soñar, alabaría los sistemas, los
logros, la sabiduría de esta actual civilización con tantos adelantos. Y
pensaría en la infinidad de comodidades propiciadas por la investigación. Y
desearía haberla podido vivir.
Acaso, antes de volver a desaparecer,
preguntara si acabaron las guerras, si dejó de existir el odio, si se avanzó
también en equilibrar las desigualdades sociales, si se acabó el hambre; y
acaso preguntara si los seres humanos de esta primorosa civilización habían
alcanzado la felicidad. Nuestras negativas respuestas le dejarían aún más
atónito y le alimentarían las ganas de volver a su refugio, olvidando este cuento.
RAMÓN LLANES
Y ASÍ TODA LA VIDA
Y ASÍ TODA LA VIDA.
ALGUIEN ME ANUNCIA
ALGUIEN ME ANUNCIA
(A Ramón
Llanes Domínguez, un poeta sin rayas)
Que la multiplicidad
es una especie de travesía.
Que la
primavera no entiende de espacios.
Que la
noche proyecta su misterio sobre la flor oculta.
Que la
embriaguez no solamente es de alcohol.
Que la amistad
reverbera incluso en medio de la tiniebla.
Que no es
necesario ser serio para hacer algo seriamente.
Que el
anhelo no es mera utopía.
Que los
laberintos pueden ser esclarecedores.
Que el amor
nos regala, nos roba, nos seduce, nos embauca…
Que la
serpiente podría ir con nosotros sin mordernos; o sí.
Que el
malestar lleva dentro una luz insólita.
Que la
soledad puede ser una compañera ambivalente.
Que
nuestros antepasados nos siguen queriendo desde el silencio.
Que el Ángel
de la Guarda a veces nos las tiene guardada.
Que volar
con la imaginación implica saber aterrizar.
Que si
quieres expresar algo, que sea envolvente.
Que soñar incluye
sus contingencias.
Que una
canción tiene más dueños que su compositor.
Que no todo
es sentido común, cuadrícula, previsibilidad…
Que
perderse en mitad de un camino podría traer ganancias.
Que cuando no
entendemos, merece la pena seguir insistiendo.
Que el
gallo no busca fastidiarnos cantando a las 5 de la madrugada.
Que en
ocasiones es mejor callar sin maldecir.
Que los
pájaros se quedarán o se marcharán y no podremos evitarlo.
Que los ascensores
desearían hablar, pero no les resulta posible.
Que las horas
festeras de querencias y compás tienen su enjundia.
Que los
arcanos nos desafían constantemente.
Que los
versos nacen, se reproducen y permanecen.
Que las
quimeras podrán ensimismarnos; al menos de momento.
Que una guitarra
se deja tocar solo cuando ella quiere.
Que
escribir es tan necesario como las amapolas en un trigal.
Que un buen
manjar tiene efectos psicoterapéuticos.
Que
nosotros seguimos queriéndolos porque esquivaron la ausencia.
Que la
palabra es una fiel aliada, pues habla de nosotros.
Que los ríos,
las montañas, los mares… nos abrazan por algún motivo.
Que a quien
no escribe le queda el gran alivio de leer poesía.
Que reír,
cantar, llorar… forma parte del secreto.
Que la
felicidad es un cuento maravilloso unos instantes.
Que estar rotundamente
seguros nos sumerge en la espesura.
Que un propicio
encuentro viaja instantáneo por los vasos sanguíneos.
Y YO AGUZO
EL OÍDO.
Alonso
Rodríguez
Sanlúcar la
Mayor
Mayo de
2024
UN LUGAR PARA NOSOTROS
UN LUGAR PARA NOSOTROS
Hace tiempo que comencé a honrar
a quienes dejaron en este universo un lugar mejor para nosotros. Hace tiempo
que empecé a elaborar un lugar mejor para el futuro. Hace tiempo que el sistema
de los luchadores diseñó las pautas para forjar todos los caminos posibles que
han de conducir a las generaciones que nos heredarán este universo de ensueño.
Hace tiempo que me entraron ganas de abandonar las pruebas cuando veía que
muchos abandonaban la compostura y destrozaban lo conseguido. Hace también
mucho tiempo que reintento colocar las piedras caídas y los árboles y los
brazos y las miradas y las impaciencias y la dignidad y los sueños.
Es la voluntad no escrita de los
incontables seres de sangre y agallas que se definen sus horizontes de un mundo
agrandado sin miedo al fracaso ni a la crítica y con los sentidos puestos en conseguir
algo mejor de lo encontrado sin sacar por ello una tajada deshonesta para bien propio.
Hace tiempo que algo nos huele a
podrido y nos aparta del ideal soñado pero hace mucho más tiempo que tenemos
superados los inconvenientes y todos los seres de alma y razón seguimos
entablando la lucha contra los enemigos de la tolerancia, el bienestar, la
ética y la felicidad de nosotros y de
los otros.
lunes, 27 de mayo de 2024
AZAHAR EN EL ASFALTO
AZAHAR EN EL ASFALTO
Solo que existe un límite también para
el asfalto, un límite azul que disimula una estancia cerrada, el límite del
diezmo; el sitio está dedicado al vehículo y también el pago, nunca para su
custodia, siempre por ocupación del espacio; el propietario abona su cuota y el
azul le protege, como si de un manto celestial se tratara, el azul le protege.
Esa zona azul, llamada protectora, está
primaveralmente distinguida por naranjos y estos a su vez cuajados de azahar y
en castigo a mi olvido de ayer cuando no pagué el diezmo necesario, me
sorprendió el agente con su multa de rigor y empeño y el naranjo, ajeno a este
proceder pero atento a mí, me puso flores de azahar encima del manto metalizado
verde de mi coche, dejándome un mensaje sensual ininteligible para el agente y
para el asfalto.
NUEVE
Nueve.-
de
crepúsculos,
de
añoranzas compartidas,
conspiran
contra el eco
creyendo
que son voces
que
repiten
nuestras
rebeldías,
también
combaten
los libros,
ni
cerrados
ni
siquiera envueltos
se
atreven
a
tocarlos, les hieden los ojos
de
mirar rabias,
escupen
al paso de las palabras
por sus
rutas
ordenadas
de discordias.
¡Ay,
amor,
nos
pudren el alma!.
Ramón Llanes. (De ASOMOS DEL MIEDO)
domingo, 26 de mayo de 2024
AYER
AYER.
A VECES DIOS
A VECES DIOS.
No sé si has
sentido alguna vez la necesidad de encontrarte con dios para decirle cuatro
cosas, para que te explicara cómo funciona esto del dolor, de la muerte, de la
vida, para romperle la cara por los sucesos que desequilibran nuestra humanidad
y condenarle a no sé qué castigo por sus descuidos, olvidos, desatenciones y
fracasos; todo ello en caso de ser el responsable del universo o el amo de este
cotarro del hombre y del sentimiento.
Y de paso que se pronunciara sobre las
creencias, los fundamentalismos, las extremas formas de entender la existencia
de un creador y del por qué de la necesidad de que el hombre haya inventado sus
dioses al uso con esas consignas tan rigurosas asentadas en el miedo. Me
gustaría encontrarme con dios y darle un repaso de tú a tú, incluso que él me intentara
convencer de la idoneidad de su sistema pero advierto poco interés por su parte
para enfrentarse a mí o a cualquiera de nosotros porque quizá no tenga razones
de peso para sostener con coherencia las respuestas y además porque ni él mismo
sabe dónde está, a quién sirve y cuál es su misión. Acaso solo exista en
nuestra torpeza o en nuestra arrogancia..
UN MINUTO
UN MINUTO.
ENCUESTA
ENCUESTA
Una llamada sonoramente dulce, una voz de mujer y una tarde empezando a apretar los motivos del estío. A este lado el testigo que se despereza de una plácida siesta con la disposición aun sorprendida y deseos de agua, el teléfono estaba allí, en su sitio, en el sinfín de receptor de noticias esperando que el timbre le despertara del agobio del silencio. Fue un solo instante, fue descolgar y empujó la voz una dilatada sonrisa; es cuando uno se confiesa interesante por interesar a alguien que busca un no sé qué sin descubrir. Aquel susurro me pareció tan insinuante que jamás lo hubiera desaprovechado.
Para la ocasión, el preámbulo de los buenas tardes, la petición de la edad, más o menos la localización, la identificación familiar y un largo etcétera que no viene a este caso y posiblemente tampoco venga a otro. Es lo cierto que a veces estas sorpresas te cogen “echao” y casi no sabes si correr, desaparecer o aguantar el chaparrón como buenamente se pueda. Todo era extraño y, más que extraño, impropio y, más que impropio, ilógico.
No descubrí el entusiasmo, la mujer que había marcado mi número en esta sutileza ocupó mi tiempo en una encuesta, de esas de tipo genérico, donde no puedes dar opinión, solo puntuar del uno al siete tus preferencias. Luego me agradeció las respuestas y colgó, sin más.
Ramón Llanes.
sábado, 25 de mayo de 2024
IDENTIDAD
IDENTIDAD.
Aquella verdad ronda
las colinas -sobradas de siglos-
que pueblan nuestra memoria;
aquello eterno es el sur sin
caricaturas
ni sobranzas,
aquel es el padre que nuestra
patria
nombra en cada pregón,
aquellas son las mujeres
que hacen que amen los espejos,
este aire sabe nuestros nombres,
las espigas son nuestras
palabras,
las voces del agua llevan nuestro acento.
Tú eres el monte,
ella es la mar entera,
nosotros somos la impaciencia
de esta longitud
que acuna nuestra dignidad.
Ramón Llanes.
jueves, 23 de mayo de 2024
CREADORES
CREADORES
Quizás que
acabara de interesarme por el último trabajo-arte de un pintor amigo o quizás
que repasara las apasionantes historias de científicos o inventores como Nicola
Tesla o Mario Capecchi, cierto es que me enfrasqué en la mitología olvidada del
ente social donde habito cuerpo y alma, para ocuparme un tanto en los espacios
que uno dedica al conocimiento, a la
lectura o a las pasiones y pensé-soñé en las excelencias que nos transmiten los creadores de este tiempo y de
siempre.
Cada
creación procede de la inspiración hecha labor a través de un credo, que es
confianza y es valentía a la vez. No toda la virtuosidad se encierra solo en
los creadores pero sí en todo creador existe una egregia cota de excelencia,
significando esto que cualquier sociedad debe una especial protección a los
creadores, sea en la disciplina que sea. Y a su hilo se me viene la imperiosa
necesidad de crear creadores de empleo que instauren un arte nuevo como tributo
a la humanidad y para la imprescindible subsistencia de cuantos componemos esta
ilimitada tribu de necesitados. El empleo es el arte clave que precisa el
mundo, su escasez ha provocado suicidios, tensiones y conflictos; su abundancia
ha creado felicidades, alegrías y glorias; empeñemos,- sugiero- la vida en esta
otra disciplina del arte que a buen seguro acabará con un interminable número
de problemas.
Y no será
misión imposible, que el pensamiento da para mucho y el trabajo tenaz sobre un
proyecto o idea acarrea resultados insólitos plenos de positivación. Si acaso
quienes se surten de la miseria de los otros no lo impiden, entendamos que esta
sociedad preparada y con muchos logros en su haber está capacitada para
acometer esta obra a la que ojalá alguna vez llamemos “el arte de crear empleo”,
y seguiremos avanzando.
Ramón Llanes
miércoles, 22 de mayo de 2024
Y VOLVERÁ LA LUZ
Y VOLVERÁ LA LUZ
¿Aquello del final es la esperanza?.
Parece un sitio amado de colores
que se deja mirar, ¿son emociones
vestidas de personas con nostalgias?.
Aquello, más allá, es la añoranza
de los ojos de amor de los pintores,
la forma de pintar los soñadores
que juegan a volver a sus andanzas.
Un paisaje que anima a los amores,
penetra, grita, se mastica y canta
poniendo más locura en las pasiones.
Aquello que vendrá con paz pintada
será de sol con nuevos resplandores
y volverá la luz a las miradas.
Ramón Llanes.
YA LLEGARON LAS CARRETAS
YA LLEGARON LAS CARRETAS.
martes, 21 de mayo de 2024
UN HOMBRE LLAMADO DESEO
UN HOMBRE LLAMADO DESEO.
Para Antonio no han
fallecido los deseos, cada día trae en las manos uno nuevo se esos tan
íntimamente relacionados con el corazón, aunque todos los deseos se inventen en
esas rendijas. Se trata del amor, siempre del amor; obseso del amor sin
hurtadillas a punto de amar siempre y siempre con una gota de miel que se le
queda en los labios. Y lo cuenta y lo vive cuando la concurrencia es amena y le
presta su atención. Pero Antonio baja la cabeza y apenas sin emitir una sonrisa
o un enfado hace sus gestos y empuña sus pantalones a rayas hasta elevarlos al
estilo de los sesenta para evitar que alguien descubra su punto vulnerable. Y
Antonio es tan vulnerable como el amor que tiene y nunca encuentra o como la
copa que intenta poner y nunca alcanza o como la carencia que deja entrever en
su tierna plática. Su mirar atento pide un cigarro o nunca lo pide y lo desea.
Más que nada él espera una tarde de caricias.
Escribo de Antonio que
es el prototipo de hombre serio poco convencido de su suerte que no entiende de
princesas que vengan de los bosques encantados y que aspira a ser útil amando a
quien le ofrezca la primera apuesta por él, a quien se le acerque a reventarle
la timidez con un beso, a quien le dedique una de esas palabras que se guardan
cuando es necesario expresar un te quiero. Escribo de él que anda una calle y
transita un deseo; de él o de otros que no adivinaron a donde llagan sus
horizontes y desde cuando se pierde la virginidad solo con el deseo. Es el
hombre que anhela, que mastica la tibieza de los sueños, que no recuerda la
sinrazón del día de ayer pero que sigue pasmado, con las gafas caídas y los
pantalones iguales, deseando que los dioses se acuerden de él para esto del
amor. A no más pone atención que a los pocos recursos que le quedan hasta que
una mujer con ganas de amar le incite a los sueños de esa vida que tanto desea.
Yo escribo para Antonio acompañándole en este sentimiento que también es algo
mío.
Ramón Llanes
CONFESIÓN
31.- confesión
lunes, 20 de mayo de 2024
HOY TE DIRÉ
HOY TE DIRÉ
Hoy
te diré compadre, amigo, colega, amor, bienvenido, amable, auténtico, deseable,
interno, sensato, imprescindible.
Te
diré amiga, madre, tierra, mecedora, pasión, mina, consoladora, amada,
indiscutible, fascinante, deseada, auténtica.
Y
te diré todo cuanto no te dije, lo que nunca pudimos completar, lo que se me
quedó en el alma. Te diré que nos seguimos necesitando, que no es tarde para
seguir siendo complementos, te diré que nada ha cambiado nuestro sentido de la
libertad para tenernos. Te diré que hoy no acaba el tiempo que nos debemos, que
hoy empieza el tiempo que nos merecemos.
Hoy
te diré que no existe el fracaso para nosotros, que existe el éxito porque nos
sabemos imprescindibles. Con un beso.
Ramón Llanes.
AL OTRO LADO DEL AIRE
AL OTRO LADO DEL
AIRE.
Al otro lado del aire
descolgaremos la memoria
para que cada susurro sea un
huracán,
cada beso mil propósitos,
la luz un medio de
alcanzarte
y, en vida,
con los ojos prestados de
inocencia,
ocupemos la paz, toda la
paz,
la eternidad deseada de la
paz
y nadie será cómplice de
cansancios.
Allá, contigo en los
solsticios,
el aire pondrá remedio a los
atardeceres
en que nunca nos tuvimos,
a las escarchas que nos
dejaba la noche,
al castigo de redimir
siempre culpas de otros,
el aire rocía
un sahumerio de mitos
que te llegará certificado
a cualquier lugar donde te
escondan,
el cartero te dará noticias
de mi,
apenas esté lejana la
palabra que me alivie.
Al otro lado del aire
las miradas no tienen
distancia,
el pensamiento es único,
para dos,
el fuego y la pasión van a
lo mismo,
la voz, una melodía sin
descansos.
Así seremos, al otro lado
del aire,
a donde siempre quiero que
vengas.
RAMÓN LLANES
VERSOS DE TRÁNSITO
VERSOS DE TRÁNSITO
Enumera
los cauces de la bonanza,
río
abierto, arriba, donde se perpetúan
barrancas
y lisos,
donde todo
parece llama,
todo
eterno, todo único. Enumera de allí
la
nevada, el ardor de las hojas y la hojarasca,
cuenta
los zumbidos del tiempo
perdido
en la inocencia del brocal
y
piensa si perteneces al grito o al eco.
Sabrás
que has vuelto de la épica de vivir,
al
consuelo,
de la página al verso,
de
soñar, a gozarte. Nadie, solo tú que mueres,
nadie
entenderá que vives.
Juremos
que es abril ladera arriba
por fidelidad al horizonte,
por
hambre de pétalos y arambeles
hasta
mermar a quienes suman
diferencias,
a quienes se mastican la miel
como
una pena.
Nadie de ellos es género
de
pura tela en el pescante, se quedarán en tierra.
Ramón Llanes.
domingo, 19 de mayo de 2024
ALGO GRANDE
ALGO GRANDE
Al dormir todo era pequeño. Miré los árboles, me reflejé en el agua, pisé la tierra, todo era pequeño, todo cabía en una mano y sobraba tiempo para recorrer el paisaje. Una extraña transformación de mi mundo o una ilusa magnificación de mis cosas. La certeza estaba en lo difuso del pensamiento mientras conseguía erguirme a la cima del sueño y olvidaba aquel sentido abstracto que tenía mi tierra en tiempos de destemplanza.
Antes de cerrar la escotilla dulce de mi sorprendida dolencia dediqué la razón a los momentos grandes que aquí se han fraguado y que hacen imposible empequeñecer el espacio y sus elementos, que impiden que una corta sea un simple agujero, que las ricas piedras aparenten inutilidad, que de los hombres se hayan minimizado sus esfuerzos, que toda su historia se escriba en una hoja, que haya caducado todo el contenido de la gran memoria de este milenario lugar tan enaltecido, tan valorado, tan excelso. Puse, digo, mi razón, a recuperar mi Tharsis desde su hondura hasta su gloria, como lo habíamos concebido, como lo habíamos forjado en el tiempo, nosotros los que ahora le vivimos y todos aquellos antepasados que pusieron aquí sus pies, sus ilusiones, sus pensamientos y sus palabras y que también como nosotros lo vivieron a pulmón abierto y con el ideario encaminado a mejorarlo.
Dudo ahora si culpar o agradecer al cansancio que me llevara a la espita alta del más alto sueño desde donde recibí la contemplación jamás imaginada. Crecido en mi razón, el sueño me hizo cambiar el estado de las cosas, todo aparecía iluminado, el paisaje tenía la luz del tiempo antiguo y la luz del tiempo nuevo, todo era lo mismo, las cortas estaban en su lugar de siempre, Filón Norte, Filón Centro, La Esperanza, Sierra Bullones, los diques quietos y llenos de nostalgia; sonaba a barrenos, olía a mineral y pólvora, existíamos todos los habitantes de toda la historia de Tharsis, todos estábamos buscándonos, todos nos conocíamos, solo había cambiado el momento, nosotros éramos como una fuga de la eternidad o una licencia de la vida pero existíamos, con ropa, coraje, ambición y destreza.
Quiero saber si desperté en mayo con la obligación de vestir mis esperanzas con el traje corto, ponerme el sombrero y caminar con voz y guitarra detrás de la vida, junto a quienes amo y me aman, desde esa eternidad medio soñada medio vivida. No olvidé decir para quién escribo.
Ramón Llanes.
sábado, 18 de mayo de 2024
DEJADME MAYO
DEJADME MAYO
De insana verdad se me fue abril
aguado y terco,
se quiso hacer hombre,
se levantó tarde,
no pudo reinventarse en luminosidad
y alegrías y su mejor opción
es dejarnos de mayo las puertas abiertas.
Dejadme los quicios sin pintar
y las flores ya hechas,
hacedme un hueco de sofoco
en el lírico verdor del tiempo,
dejadme todo mayo
para musicarme la piel con canciones.
Ramón Llanes.
jueves, 16 de mayo de 2024
LA CIUDAD DONDE HABITO
LA CIUDAD DONDE HABITO.
Me
ha tocado en suerte compartir las excelencias de esta ciudad arropada por la
brisa marinera y abierta a todos los mundos. Aquí me hago la vida, la diseño,
la moldeo y la hago feliz. Y como yo muchos onubenses silenciosos que optamos
por la armonía desde la convivencia.
Y me gusta cuando mi ciudad se salpica de colores
por un Rocío y cuando pide Universidad y cuando canta y cuando llora por la
pérdida de un ser querido. Y me gusta que me ciudad pida parques y jardines y
los utilice, y me gusta que luche por mejorar, y me gusta que anime al Recre, y
me gusta que se desviva por mantener las costumbres y que reivindique la paz
social y la paz económica. Y me gusta que mi ciudad sea una ciudad viva, con
tesón, con pulsaciones, con ritmo. Así es la ciudad que desde casi toda la vida
habito y amo.
Quienes desde todos los ángulos la dirigen tienen
que leer la ciudad, aprenderla de memoria, mirar la cara de los ciudadanos y
saber lo que desean; y luego cogerse a ellos y participar en la singladura con
la misma identidad. Y todo para que no se distingan quiénes son dirigentes y
quiénes los dirigidos y para que nunca los de arriba sean enemigos de los de
abajo.
Y no me gusta que a mi ciudad lleguen los dogmáticos
que quieran imponer sus criterios ni que mi ciudad se llene de pestilencias,
petulancias, altivez y otras yerbas. Y no me gusta que se hagan las cosas sin
contar con los ciudadanos o que se les impongan proyectos que nadie desea. Y no
me gusta que en mi ciudad vivan mejor los elegidos que los electores.
Me gusta que mi ciudad siga teniendo el mar por los
costados y la grandeza en el horizonte. Me gusta mi ciudad como es, se le
pueden reparar algunas cosas pero no quiero que me la cambien ni que le
arranquen el alma. Ahí queda, por si vale.
Ramón Llanes
ROCÍO
ROCIO.
¡Cuántas preguntas tiene un
Rocío¡, ¡cuántas respuestas¡. Es muy fácil especular con todo lo que rodea a
esta manifestación mariana convertida en muchas cosas más según el cristal con
que cada cual la mire y según el cristal con que cada cual la beba. Y es
posible que quepan todas las respuestas a todas las preguntas porque todo es
tan inmenso, tan suculento, tan expresivo, que cualquier opción entra y sale
perfectamente en el panorama.
De lo
humano y de lo divino, del aire y de la calma, del abrazo y del insulto, de la
paz y de la indigencia. Del Todo y de la nada, del acá y del allá. El Rocío es
un campo que propicia benevolencia, tolerancia, devociones, y también
soberbias, orgullos y envidias. Pero no es tan importante lo que se pueda
encontrar como lo que se pueda llevar, dependiendo la actitud colectiva de la
actitud individual y esto es obvio.
En
este momento esa Blanca Paloma está recogiendo Hermandades y las personas dejan
en cada mirada un aliento y en cada mano un regalo de fe. Unos serán felices y otros
no. Somos incapaces, los humanos, de uniformar nuestros sentimientos y
disciplinarlos a un mismo latido, sería impropio e imposible. Dejémoslo así, con esa grandeza, con esa
miseria.
Ha
quedado el peregrino rezando en la retina nueva de las marismas, los bueyes
arrodillados sin pensar que lo hacían, la copa compartida con una amigo de
siempre, un beso encontrado como premisa para un amor que se vislumbra, un
cielo con colores de esperanza, una hermandad abierta para una taza de caldo
cuando arreciaba el frío, un cante en casa de alguien que te llamó para darte
un abrazo, una emoción escondida en los labios y reventada en los ojos, un rato
en la ermita observando a la gente que llevaba peticiones y sacrificios, otro
rato en la arena viendo a otro alguien dormido: Y más allá los corazones de
quienes amamos, el sentir general, la devoción, las lágrimas, la vida en un
hueco de la fe. Y quedará un manjar llamado Rocío difícil que encontrar en otro
mundo. Esa es una buena respuesta, ¿le parece?.
Ramón Llanes
miércoles, 15 de mayo de 2024
ROCÍO
ME CUENTAN DEL ROCIO
Mejor la vivencia, lo contado es más
etéreo, difieren los tonos y las palabras, queda el valor de quien lo relata
mas nunca el propio. Muchos que no son rocieros se manchan de recuerdos que
luego les valen casi una vida y entretienen su lealtad en el tiempo, a aquellas
burbujas de placer que dejaran los ojos de otra manera y condicionaran el
aspecto, el carácter, la fe, el espíritu de convivencia. Otros vuelven con
cansancio de haber naufragado en la vanidad, de haber incumplido los propósitos,
de haberse adelantado en el camino para llegar a un lugar inesperado.
La vivencia es irreprochable, el sistema
rociero no pretende compensar a cada cual ni reservar días de gloria para cada
peregrino, el momento de dignidad se convierte en honor o se pierde en las
arenas; no es obligado ser feliz. De quienes se acercan, cuentan las crónicas
personales, todos buscan regocijo y bienestar y no a todos les llegan las
excelencias. Tal desvalor es también irreprochable al sistema. Allí se puede
nacer a la paz, a la solidaridad, a la fantasía, al amor, a la amistad o se
puede morir en la creencia, en la infelicidad, en el desamor, depende de la
actitud íntima no del espacio que abren los demás, ya inventado.
La influencia del aire, de las gentes,
de los esquemas, del ambiente, del sano jolgorio, de la armonía o de los credos
son elementos que se interponen entre los componentes del hallazgo y son
capaces de equilibrar más aún los sentimientos o distorsionar la realidad pero
no existe en todo ello más dependencia para conseguirlo que la voluntad de cada
ser. Convengo con quienes admiten el Rocío como una filosofía que es
prolongación de la humana, convengo con ellos en entenderlo como motivación
para resaltar cualquier virtud.
No soy especialista en estas cumbres, me
lo cuentan quienes lo han vivido.
Ramón Llanes
CARRETAS
CARRETAS
Por designio, decreto natural que marca la costumbre, por la inercia
que determina el ciclo vital o sea por el deseo expreso de un conglomerado de
circunstancias interventoras, es lo cierto que han salido un año más las
carretas a perderse o encontrarse por esos caminos abiertos que alguien pensará
no llegan a parte alguna y muchos otros sabrán que les conducen a una meta
dichosa. Contemplar el colorido y la majestuosidad de esta manifestación
resulta tan fácil para quienes están en contexto como difícil para quienes
jamás se encontraron con semejante estampa.
Hecho el cuadro, una comitiva humana que delante porta estandarte donde
se referencia el origen, hombres y mujeres a caballo en galantería con la
belleza, sombrero en los brazos, chaquetilla blanca, respeto al molde, al
ritual de salir y componer un desfile de colores en mezcla con la tonaílla que
se surte de guitarra y panderetas para que también se entere el aire. No faltan
en la fila los charrés, las manolas, los carros y la expectación. Todo regado
con tiempo, caldo de la tierra, voluntad entregada y un ajetreo de serenidad
que ocupa el perfil celeste de una mirada con horizonte cierto. Sobre todo, el
peregrino, simiente o sementera, con misión de andar los asfaltos, tragar arenas
y sobrevivir a las inclemencias del envite, hasta que después, tocar con los
ojos aquella vida sea premio de postín para una felicidad rumiada, para otro
año.
Se van las carretas y nos vamos con ellas, con el sentimiento a flor de
alma libre y con las sombras en el olvido. Se va también mi Carmela a vivirlo.
Ramón Llanes
martes, 14 de mayo de 2024
NOS HIZO EL TIEMPO
NOS HIZO EL TIEMPO
Una diáspora pareció la vida para acomodarse al edén donde llamaba el tiempo; un campo grande y casi seco ponía alfombra de estancia, los humanos mostraban el sueño cumplido de haber llegado, la ermita esperaba, el son de una guitarra tomaba música romera, la caballería engalanó el espacio y una risa mezclada con baile consiguió darle al entorno más belleza. Otra vez el tiempo nos hizo, nos curtió, nos trajo el espasmo, nos envolvió emociones para el resto de los días y nos convirtió en la tarde del lunes en vuelta a la próxima esperanza. Así fue cómo surgió este resurgir de golosos de convivencias que con pocos aparejos montó ámbito alrededor de otra solana utilizando algunos códigos nuevos y otros ya inventados. Y nos fue bien y el disfrute también vino a nuestras retinas e hicimos camino de regreso como habiendo cumplido con el deber de vivir. Ocurrió en Tharsis.
Ramón Llanes 14.05.2024