RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

jueves, 30 de mayo de 2024

CAMBIOS

 CAMBIOS

Cambiemos la puerta de atrás,
el tendedero, la estufa, la cabaña,
el sol en la esquina, el nombre de las cosas,
el miedo al frío, el número treinta y tres.
Cambiemos la lujuria, el tintero,
la pizarra, el peinado, la puesta de sol,
el día de ayer, la canción de los besos.
Cambiemos la luz cenital de la alcoba,
el arroz de la paella, la minifalda,
el dolor de cabeza, el hospital cerrado por obras;
cambiemos la cara, el gesto de cobardía,
los manoseos al pomo dorado,
el negro de la noche, la calidad de los panes,
el salmo cuarenta y dos,
la pintura de las paredes.
Cambiemos el cambio,
ahora que nos da tiempo,
que tenemos mucha impaciencia por delante.
Ramón Llanes

A FAVOR DEL MUNDO

 A FAVOR DEL MUNDO

 

 

            Decididamente las fórmulas del compromiso imponen y requieren mostrar el interés personal necesario para con el mundo, mojarse en las decisiones y pringarse de asuntos que le afecten, no dejarlo caminar solo, inventar intentonas constantes para su regeneración, su limpieza, su nuevo diseño o lo que sea. Si somos mundo, somos protagonistas de sus descuidos y de sus fracasos, somos una cualidad más de su hegemonía y el núcleo primordial con intelecto capaz de reavivarlo o hundirlo.

            Con esta pestilencia deforme y con tantos alegatos activos a las guerras, a las destrucciones, al fanatismo y al incordio, con un tapete azul atemorizado por el depredador humano, con toda esta amalgama de gérmenes negativos que circundan el lugar donde vivo, con todo, me declaro a favor del mundo y defensor de sus bellezas y sus oníricas semblanzas. Este mundo está pleno de salud y capacitado para un futuro infinito, nada -excepto los humanos- le provocan atentados.- Apostar por mejorar el sitio supone un impulso en la autoestima de los habitantes; siempre y ahora mismo es el tiempo claro para restituir al planeta tierra las partes robadas o estranguladas desde los combates librados en su deshonor. El humano que ejerciera de máquina destructora deberá ejercer de arquitecto para volver a decorar las luces al antojo del placer.

            Favorecer la vida, los juegos de la vida, la elocuencia de la vida; favorecer la sentimentalidad y los entendimientos; crear signos comunes para la complicidad de las especies, para que exista unión tácita en favor de los seres. Aún es el tiempo noble permitido para este ejercicio de responsabilidad y apego, aún no está del todo debilitada la conciencia y quedan resquicios de valentía para emprender las acciones que faciliten la creación de un ámbito perfecto que satisfaga a este gremio de desatentos con su mundo. Favorecer los vínculos entre todos para salvar la gran parte de vida que pende de este proyecto tan importante aún sin finalizar su ciclo. Decididamente a favor del mundo.

 

 

            Ramón Llanes

martes, 28 de mayo de 2024

EXTRAÑOS EN EL PRESENTE

 EXTRAÑOS EN EL PRESENTE

 

         A veces, divagando, quitamos las barreras del tiempo para imaginar cómo se acomodaría a nuestro presente cualquier antepasado extraño que apareciera de pronto en la esfera actual, ésta suministrada por cables, células fotovoltáicas, redes, telefonía móvil y mil inventos más al uso de la evolución que soporta nuestra manera de convivir y a la que estamos compelidos sin remedio.

         Si alguien anterior se asomara, quedaría tan sorprendido de los avances hasta serle difícil o imposible entenderlos. Le explicaríamos con ardor las velocidades que alcanzan los aviones, el progreso con respecto al conocimiento del espacio, las técnicas científicas de los trasplantes de órganos, la versatilidad alcanzada en las comunicaciones; explicaríamos, como si le estuviéramos enseñando otro mundo distinto de aquel en el que vivió, la tecnología industrial, los avanzados progresos sobre inseminación artificial, la praxis tan fundamental

en el desarrollo de la vida; le explicaríamos tantas cosas, tantas cosas nuevas para él, desconocidas en su existencia y que hoy son claves para el desenvolvimiento de la sociedad. Se caería del susto. Todo esto no era previsible.

         Nuestro antepasado, de hace dos siglos atrás, por ejemplo, se encontraría un mundo perfecto, le parecería estar imaginando aquello que no le fue posible soñar, alabaría los sistemas, los logros, la sabiduría de esta actual civilización con tantos adelantos. Y pensaría en la infinidad de comodidades propiciadas por la investigación. Y desearía haberla podido vivir.

         Acaso, antes de volver a desaparecer, preguntara si acabaron las guerras, si dejó de existir el odio, si se avanzó también en equilibrar las desigualdades sociales, si se acabó el hambre; y acaso preguntara si los seres humanos de esta primorosa civilización habían alcanzado la felicidad. Nuestras negativas respuestas le dejarían aún más atónito y le alimentarían las ganas de volver a su  refugio, olvidando este cuento.

 

 

         RAMÓN LLANES 

Y ASÍ TODA LA VIDA

 Y ASÍ TODA LA VIDA.

4.- Me mandaron a estropear las guerras
y remar todas las barcas,
vinieron otra vez los acólitos a impedirme
que comprendiera la pobreza,
ellos también llenaban de temor
las farolas donde la luz tiritaba de miedo
y a mal rezo magullado
sonaba el latín de adentro, los salmos clamaban
contra la dignidad, ¡qué decrépito de atrio!,
¡qué raro altar sin almohadas!.
Las plegarias no lloraban, mentían,
afuera era invierno
y las putas insultaban con sus tacones altos
el ambón, se exprimían de frío
y volvían a morir una noche más
despedidas del cielo.
¡Qué raro purgatorio sin almohadas!,
dios desamaba
permitiendo el quebranto de las normas del bien.
Y así, toda la vida, todo el vacío de la vida.

Ramón Llanes.

ALGUIEN ME ANUNCIA

 

ALGUIEN ME ANUNCIA

(A Ramón Llanes Domínguez, un poeta sin rayas)

Que la multiplicidad es una especie de travesía.

Que la primavera no entiende de espacios.

Que la noche proyecta su misterio sobre la flor oculta.

Que la embriaguez no solamente es de alcohol.

Que la amistad reverbera incluso en medio de la tiniebla.

Que no es necesario ser serio para hacer algo seriamente.

Que el anhelo no es mera utopía.

Que los laberintos pueden ser esclarecedores.

Que el amor nos regala, nos roba, nos seduce, nos embauca…

Que la serpiente podría ir con nosotros sin mordernos; o sí.

Que el malestar lleva dentro una luz insólita.

Que la soledad puede ser una compañera ambivalente.

Que nuestros antepasados nos siguen queriendo desde el silencio.

Que el Ángel de la Guarda a veces nos las tiene guardada.

Que volar con la imaginación implica saber aterrizar.

Que si quieres expresar algo, que sea envolvente.

Que soñar incluye sus contingencias.

Que una canción tiene más dueños que su compositor.

Que no todo es sentido común, cuadrícula, previsibilidad…

Que perderse en mitad de un camino podría traer ganancias.

Que cuando no entendemos, merece la pena seguir insistiendo.

Que el gallo no busca fastidiarnos cantando a las 5 de la madrugada.

Que en ocasiones es mejor callar sin maldecir.

Que los pájaros se quedarán o se marcharán y no podremos evitarlo.

Que los ascensores desearían hablar, pero no les resulta posible.

Que las horas festeras de querencias y compás tienen su enjundia.

Que los arcanos nos desafían constantemente.

Que los versos nacen, se reproducen y permanecen.

Que las quimeras podrán ensimismarnos; al menos de momento.

Que una guitarra se deja tocar solo cuando ella quiere.

Que escribir es tan necesario como las amapolas en un trigal.

Que un buen manjar tiene efectos psicoterapéuticos.

Que nosotros seguimos queriéndolos porque esquivaron la ausencia.

Que la palabra es una fiel aliada, pues habla de nosotros.

Que los ríos, las montañas, los mares… nos abrazan por algún motivo.

Que a quien no escribe le queda el gran alivio de leer poesía.

Que reír, cantar, llorar… forma parte del secreto.

Que la felicidad es un cuento maravilloso unos instantes.

Que estar rotundamente seguros nos sumerge en la espesura.

Que un propicio encuentro viaja instantáneo por los vasos sanguíneos.

Y YO AGUZO EL OÍDO.

Alonso Rodríguez

Sanlúcar la Mayor

Mayo de 2024

UN LUGAR PARA NOSOTROS

 UN LUGAR PARA NOSOTROS

 

Hace tiempo que comencé a honrar a quienes dejaron en este universo un lugar mejor para nosotros. Hace tiempo que empecé a elaborar un lugar mejor para el futuro. Hace tiempo que el sistema de los luchadores diseñó las pautas para forjar todos los caminos posibles que han de conducir a las generaciones que nos heredarán este universo de ensueño. Hace tiempo que me entraron ganas de abandonar las pruebas cuando veía que muchos abandonaban la compostura y destrozaban lo conseguido. Hace también mucho tiempo que reintento colocar las piedras caídas y los árboles y los brazos y las miradas y las impaciencias y la dignidad y los sueños.

Es la voluntad no escrita de los incontables seres de sangre y agallas que se definen sus horizontes de un mundo agrandado sin miedo al fracaso ni a la crítica y con los sentidos puestos en conseguir algo mejor de lo encontrado sin sacar por ello una  tajada deshonesta para bien propio.

Hace tiempo que algo nos huele a podrido y nos aparta del ideal soñado pero hace mucho más tiempo que tenemos superados los inconvenientes y todos los seres de alma y razón seguimos entablando la lucha contra los enemigos de la tolerancia, el bienestar, la ética y la felicidad de nosotros   y de los otros.


Ramón Llanes

lunes, 27 de mayo de 2024

AZAHAR EN EL ASFALTO

 AZAHAR  EN  EL  ASFALTO 

         Solo que existe un límite también para el asfalto, un límite azul que disimula una estancia cerrada, el límite del diezmo; el sitio está dedicado al vehículo y también el pago, nunca para su custodia, siempre por ocupación del espacio; el propietario abona su cuota y el azul le protege, como si de un manto celestial se tratara, el azul le protege.

         Esa zona azul, llamada protectora, está primaveralmente distinguida por naranjos y estos a su vez cuajados de azahar y en castigo a mi olvido de ayer cuando no pagué el diezmo necesario, me sorprendió el agente con su multa de rigor y empeño y el naranjo, ajeno a este proceder pero atento a mí, me puso flores de azahar encima del manto metalizado verde de mi coche, dejándome un mensaje sensual ininteligible para el agente y para el asfalto.


Ramón Llanes

NUEVE

 
Nueve.-
 
Dicen no entender
de crepúsculos,
de añoranzas compartidas,
conspiran contra el eco
creyendo que son voces
que repiten
nuestras rebeldías,
también
combaten los libros,
ni cerrados
ni siquiera envueltos
se atreven
a tocarlos, les hieden los ojos
de mirar rabias,
escupen al paso de las palabras
por sus rutas
ordenadas de discordias.
¡Ay, amor,
nos pudren el alma!.


Ramón Llanes. (De ASOMOS DEL MIEDO)

domingo, 26 de mayo de 2024

AYER

 AYER.

Ayer llevabas el orgullo en las manos
y una rama de jara en las manos
y un canasto de satisfacción en las manos
y llevabas una mano en tus manos
y caminabas sin meta
con la seguridad de todas las esperanzas a tu alcance,
como si tú le llevaras esperanzas al paisaje.
Ibas completa de razones para repartir,
el sentimiento te había otorgado buenas causas,
el sentimiento era un aliado de paseo y corazón
por el sendero inverosímil que ayer pisaste
sin entender que todo el universo te observara.
Solo yo era el universo,
planeta escondido con aguijón de luces,
presagios y declaraciones;
yo era, ayer, quien hiciera contigo
la mañana menos gris y quien, contigo,
diera riendas abiertas a los mejores recuerdos y al futuro.
Ayer no fue como siempre,
estuvimos juntos toda la eternidad
que duró la mirada.
Ramón Llanes

A VECES DIOS

 A VECES DIOS.

 

No sé si has sentido alguna vez la necesidad de encontrarte con dios para decirle cuatro cosas, para que te explicara cómo funciona esto del dolor, de la muerte, de la vida, para romperle la cara por los sucesos que desequilibran nuestra humanidad y condenarle a no sé qué castigo por sus descuidos, olvidos, desatenciones y fracasos; todo ello en caso de ser el responsable del universo o el amo de este cotarro del hombre y del sentimiento.

 Y de paso que se pronunciara sobre las creencias, los fundamentalismos, las extremas formas de entender la existencia de un creador y del por qué de la necesidad de que el hombre haya inventado sus dioses al uso con esas consignas tan rigurosas asentadas en el miedo. Me gustaría encontrarme con dios y darle un repaso de tú a tú, incluso que él me intentara convencer de la idoneidad de su sistema pero advierto poco interés por su parte para enfrentarse a mí o a cualquiera de nosotros porque quizá no tenga razones de peso para sostener con coherencia las respuestas y además porque ni él mismo sabe dónde está, a quién sirve y cuál es su misión. Acaso solo exista en nuestra torpeza o en nuestra arrogancia..

Ramón Llanes. 

UN MINUTO

 UN MINUTO.

Déjame por ahí encima , mismo en la mesa,
o en la almohada donde anoche me soñaste que yo era de sueño
o en la camisa que me regalaras en un cumpleaños
que nadie cumplió y fue nuestro,
o en el tintero que ya no usas para escribirme,
o en la percha color canela del armario de la alcoba,
o en el libro de poemas que lees con pasión,
o en el picaporte de la cancela
o en el viejo sobre que conservas en el estuche de costura
o en el baúl de la entrada
o en el espejo donde dices que siempre me ves
o en la tarrina de mantequilla
o en el palco del teatro
o en la espuma del jabón cuando te arriscas
o en el décimo de lotería que compramos en ningún sitio
o en la cesta de la compra
o en el pincel
o en el mensaje de anoche desde donde me echabas de menos
o en el paisaje que refleja la luz que me inventas
o en tu cara mismo,
déjame por ahí encima un minuto de ti.
Ramón Llanes

ENCUESTA

ENCUESTA

Una llamada sonoramente dulce, una voz de mujer y una tarde empezando a apretar los motivos del estío. A este lado el testigo que se despereza de una plácida siesta con la disposición aun sorprendida y deseos de agua, el teléfono estaba allí, en su sitio, en el sinfín de receptor de noticias esperando que el timbre le despertara del agobio del silencio. Fue un solo instante, fue descolgar y empujó la voz una dilatada sonrisa; es cuando uno se confiesa interesante por interesar a alguien que busca un no sé qué sin descubrir. Aquel susurro me pareció tan insinuante que jamás lo hubiera desaprovechado.

Para la ocasión, el preámbulo de los buenas tardes, la petición de la edad, más o menos la localización, la identificación familiar y un largo etcétera que no viene a este caso y posiblemente tampoco venga a otro. Es lo cierto que a veces estas sorpresas te cogen “echao” y casi no sabes si correr, desaparecer o aguantar el chaparrón como buenamente se pueda. Todo era extraño y, más que extraño, impropio y, más que impropio, ilógico.

No descubrí el entusiasmo, la mujer que había marcado mi número en esta sutileza ocupó mi tiempo en una encuesta, de esas de tipo genérico, donde no puedes dar opinión, solo puntuar del uno al siete tus preferencias. Luego me agradeció las respuestas y colgó, sin más.



Ramón Llanes.

sábado, 25 de mayo de 2024

IDENTIDAD

 

IDENTIDAD.
 
 
Aquella verdad ronda
las colinas -sobradas de siglos-
que pueblan nuestra memoria;
aquello eterno es el sur sin caricaturas
ni sobranzas,
aquel es el padre que nuestra patria
nombra en cada pregón,
aquellas son las mujeres
que hacen que amen los espejos,
este aire sabe nuestros nombres,
las espigas son nuestras palabras,
las voces del  agua llevan nuestro acento.
Tú eres el monte,
ella es la mar entera,
nosotros somos la impaciencia
de esta longitud
que acuna nuestra dignidad.
 
 
Ramón Llanes.

jueves, 23 de mayo de 2024

CREADORES

 CREADORES

 

            Quizás que acabara de interesarme por el último trabajo-arte de un pintor amigo o quizás que repasara las apasionantes historias de científicos o inventores como Nicola Tesla o Mario Capecchi, cierto es que me enfrasqué en la mitología olvidada del ente social donde habito cuerpo y alma, para ocuparme un tanto en los espacios que uno dedica al conocimiento, a  la lectura o a las pasiones y pensé-soñé en las excelencias que nos  transmiten los creadores de este tiempo y de siempre.

            Cada creación procede de la inspiración hecha labor a través de un credo, que es confianza y es valentía a la vez. No toda la virtuosidad se encierra solo en los creadores pero sí en todo creador existe una egregia cota de excelencia, significando esto que cualquier sociedad debe una especial protección a los creadores, sea en la disciplina que sea. Y a su hilo se me viene la imperiosa necesidad de crear creadores de empleo que instauren un arte nuevo como tributo a la humanidad y para la imprescindible subsistencia de cuantos componemos esta ilimitada tribu de necesitados. El empleo es el arte clave que precisa el mundo, su escasez ha provocado suicidios, tensiones y conflictos; su abundancia ha creado felicidades, alegrías y glorias; empeñemos,- sugiero- la vida en esta otra disciplina del arte que a buen seguro acabará con un interminable número de problemas.

            Y no será misión imposible, que el pensamiento da para mucho y el trabajo tenaz sobre un proyecto o idea acarrea resultados insólitos plenos de positivación. Si acaso quienes se surten de la miseria de los otros no lo impiden, entendamos que esta sociedad preparada y con muchos logros en su haber está capacitada para acometer esta obra a la que ojalá alguna vez llamemos “el arte de crear empleo”, y seguiremos avanzando.

 

Ramón Llanes

miércoles, 22 de mayo de 2024

Y VOLVERÁ LA LUZ

 






Y VOLVERÁ LA LUZ
 
¿Aquello del final es la esperanza?.
Parece un sitio amado de colores
que se deja mirar, ¿son emociones
vestidas de personas con nostalgias?.
 
Aquello, más allá, es la añoranza
de los ojos de amor de los pintores,
la forma de pintar los soñadores
que juegan a volver a sus andanzas.
 
Un paisaje que anima a los amores,
penetra, grita, se mastica y canta
poniendo más locura en las pasiones.
 
Aquello que vendrá con paz pintada
será de sol con nuevos resplandores
y volverá la luz a las miradas.
 
 
Ramón Llanes.

YA LLEGARON LAS CARRETAS

 YA LLEGARON LAS CARRETAS.


Cuando la tarde gemía en su penúltimo suspiro asomaban las carretas por la puertas de Huelva, rindiéndose los onubenses en acordes de bienvenida, sonando los himnos de cariño y agradeciendo a los peregrinos la estética que dedicaban a la vida de esta ciudad nuestra. Así, con tiempo calmo y vencejos piando en el aire llegaron las Hermandades a su lugar de estancia después de recorrer medio mundo del pinar con el sofoco de la senda.
Ya llegaron las carretas a su casa, a esperar que pase un ciclo nuevo y vuelva a ser razón para engalanarse y buscar los campos para llegar al templo soñado. Llegaron las mujeres que habitaron las carretas y los hombres que pusieron el fragor del empeño. Parece que llegó a Huelva esa parte de vida ausente durante unos días y la ciudad se puso con otros colores, a modo de fiesta, porque vinieron los nuestros a estar con nosotros.

Ramón Llanes

martes, 21 de mayo de 2024

UN HOMBRE LLAMADO DESEO

  

 

 

UN HOMBRE LLAMADO DESEO.

 

 

            Para Antonio no han fallecido los deseos, cada día trae en las manos uno nuevo se esos tan íntimamente relacionados con el corazón, aunque todos los deseos se inventen en esas rendijas. Se trata del amor, siempre del amor; obseso del amor sin hurtadillas a punto de amar siempre y siempre con una gota de miel que se le queda en los labios. Y lo cuenta y lo vive cuando la concurrencia es amena y le presta su atención. Pero Antonio baja la cabeza y apenas sin emitir una sonrisa o un enfado hace sus gestos y empuña sus pantalones a rayas hasta elevarlos al estilo de los sesenta para evitar que alguien descubra su punto vulnerable. Y Antonio es tan vulnerable como el amor que tiene y nunca encuentra o como la copa que intenta poner y nunca alcanza o como la carencia que deja entrever en su tierna plática. Su mirar atento pide un cigarro o nunca lo pide y lo desea. Más que nada él espera una tarde de caricias.

            Escribo de Antonio que es el prototipo de hombre serio poco convencido de su suerte que no entiende de princesas que vengan de los bosques encantados y que aspira a ser útil amando a quien le ofrezca la primera apuesta por él, a quien se le acerque a reventarle la timidez con un beso, a quien le dedique una de esas palabras que se guardan cuando es necesario expresar un te quiero. Escribo de él que anda una calle y transita un deseo; de él o de otros que no adivinaron a donde llagan sus horizontes y desde cuando se pierde la virginidad solo con el deseo. Es el hombre que anhela, que mastica la tibieza de los sueños, que no recuerda la sinrazón del día de ayer pero que sigue pasmado, con las gafas caídas y los pantalones iguales, deseando que los dioses se acuerden de él para esto del amor. A no más pone atención que a los pocos recursos que le quedan hasta que una mujer con ganas de amar le incite a los sueños de esa vida que tanto desea. Yo escribo para Antonio acompañándole en este sentimiento que también es algo mío.

 

 

 

 

                                                                                   Ramón Llanes

CONFESIÓN

 31.- confesión

Me entiendo llenador de vacíos.
Cuando era llenar silencios de la noche con los llantos,
cuando llené de felicidad los tiempos de mi madre,
cuando me llené de horizontes los bolsillos,
cuando supe llenar de besos otros labios,
cuando aprendí a llenar espejos y pensamientos,
cuando tuve que llenar páginas sin pasiones,
cuando llené mi vida de tu vida
y se hizo nuestra la vida llena,
¡cuánto me llené de tí sin desbordarme!
Ramón Llanes. (De Fábula del vacío

lunes, 20 de mayo de 2024

HOY TE DIRÉ

 

HOY TE DIRÉ

 

         Hoy te diré compadre, amigo, colega, amor, bienvenido, amable, auténtico, deseable, interno, sensato, imprescindible.

         Te diré amiga, madre, tierra, mecedora, pasión, mina, consoladora, amada, indiscutible, fascinante, deseada, auténtica.

         Y te diré todo cuanto no te dije, lo que nunca pudimos completar, lo que se me quedó en el alma. Te diré que nos seguimos necesitando, que no es tarde para seguir siendo complementos, te diré que nada ha cambiado nuestro sentido de la libertad para tenernos. Te diré que hoy no acaba el tiempo que nos debemos, que hoy empieza el tiempo que nos merecemos.

         Hoy te diré que no existe el fracaso para nosotros, que existe el éxito porque nos sabemos imprescindibles. Con un beso.


Ramón Llanes.

AL OTRO LADO DEL AIRE

 

 

AL OTRO LADO DEL AIRE.
 
Al otro lado del aire
descolgaremos la memoria
para que cada susurro sea un huracán,
cada beso mil propósitos,
la luz un medio de alcanzarte
y, en vida,
con los ojos prestados de inocencia,
ocupemos la paz, toda la paz,
la eternidad deseada de la paz
y nadie será cómplice de cansancios.
 
Allá, contigo en los solsticios,
el aire pondrá remedio a los atardeceres
en que nunca nos tuvimos,
a las escarchas que nos dejaba la noche,
al castigo de redimir siempre culpas de otros,
el aire rocía
un sahumerio de mitos
que te llegará certificado
a cualquier lugar donde te escondan,
el cartero te dará noticias de mi,
apenas esté lejana la palabra que me alivie.
 
Al otro lado del aire
las miradas no tienen distancia,
el pensamiento es único, para dos,
el fuego y la pasión van a lo mismo,
la voz, una melodía sin descansos.
Así seremos, al otro lado del aire,
a donde siempre quiero que vengas.
 
 
 
RAMÓN LLANES

VERSOS DE TRÁNSITO

 VERSOS DE TRÁNSITO


Enumera los cauces de la bonanza,
río abierto, arriba, donde se perpetúan
barrancas y lisos,
                                  donde todo parece llama,
todo eterno, todo único. Enumera de allí
la nevada, el ardor de las hojas y la hojarasca,
cuenta los zumbidos del tiempo
perdido en la inocencia del brocal
y piensa si perteneces al grito o al eco.
Sabrás que has vuelto de la épica de vivir,
al consuelo,
                         de la página al verso,
de soñar, a gozarte. Nadie, solo tú que mueres,
nadie entenderá que vives.
Juremos que es abril ladera arriba
por  fidelidad al horizonte,
por hambre de pétalos y arambeles
hasta mermar a quienes suman
diferencias, a quienes se mastican la miel
como una pena.
                                 Nadie de ellos es género
de pura tela en el pescante, se quedarán en tierra.


Ramón Llanes.

domingo, 19 de mayo de 2024

ALGO GRANDE



ALGO GRANDE

Al dormir todo era pequeño. Miré los árboles, me reflejé en el agua, pisé la tierra, todo era pequeño, todo cabía en una mano y sobraba tiempo para recorrer el paisaje. Una extraña transformación de mi mundo o una ilusa magnificación de mis cosas. La certeza estaba en lo difuso del pensamiento mientras conseguía erguirme a la cima del sueño y olvidaba aquel sentido abstracto que tenía mi tierra en tiempos de destemplanza.

Antes de cerrar la escotilla dulce de mi sorprendida dolencia dediqué la razón a los momentos grandes que aquí se han fraguado y que hacen imposible empequeñecer el espacio y sus elementos, que impiden que una corta sea un simple agujero, que las ricas piedras aparenten inutilidad, que de los hombres se hayan minimizado sus esfuerzos, que toda su historia se escriba en una hoja, que haya caducado todo el contenido de la gran memoria de este milenario lugar tan enaltecido, tan valorado, tan excelso. Puse, digo, mi razón, a recuperar mi Tharsis desde su hondura hasta su gloria, como lo habíamos concebido, como lo habíamos forjado en el tiempo, nosotros los que ahora le vivimos y todos aquellos antepasados que pusieron aquí sus pies, sus ilusiones, sus pensamientos y sus palabras y que también como nosotros lo vivieron a pulmón abierto y con el ideario encaminado a mejorarlo.

Dudo ahora si culpar o agradecer al cansancio que me llevara a la espita alta del más alto sueño desde donde recibí la contemplación jamás imaginada. Crecido en mi razón, el sueño me hizo cambiar el estado de las cosas, todo aparecía iluminado, el paisaje tenía la luz del tiempo antiguo y la luz del tiempo nuevo, todo era lo mismo, las cortas estaban en su lugar de siempre, Filón Norte, Filón Centro, La Esperanza, Sierra Bullones, los diques quietos y llenos de nostalgia; sonaba a barrenos, olía a mineral y pólvora, existíamos todos los habitantes de toda la historia de Tharsis, todos estábamos buscándonos, todos nos conocíamos, solo había cambiado el momento, nosotros éramos como una fuga de la eternidad o una licencia de la vida pero existíamos, con ropa, coraje, ambición y destreza.

Quiero saber si desperté en mayo con la obligación de vestir mis esperanzas con el traje corto, ponerme el sombrero y caminar con voz y guitarra detrás de la vida, junto a quienes amo y me aman, desde esa eternidad medio soñada medio vivida. No olvidé decir para quién escribo.

Ramón Llanes.

sábado, 18 de mayo de 2024

DEJADME MAYO



DEJADME MAYO

De insana verdad se me fue abril
aguado y terco,
se quiso hacer hombre,
se levantó tarde,
no pudo reinventarse en luminosidad
y alegrías y su mejor opción
es dejarnos de mayo las puertas abiertas.
Dejadme los quicios sin pintar
y las flores ya hechas,
hacedme un hueco de sofoco
en el lírico verdor del tiempo,
dejadme todo mayo
para musicarme la piel con canciones.

Ramón Llanes.

jueves, 16 de mayo de 2024

LA CIUDAD DONDE HABITO





 LA CIUDAD DONDE HABITO.


         Me ha tocado en suerte compartir las excelencias de esta ciudad arropada por la brisa marinera y abierta a todos los mundos. Aquí me hago la vida, la diseño, la moldeo y la hago feliz. Y como yo muchos onubenses silenciosos que optamos por la armonía desde la convivencia.

Y me gusta cuando mi ciudad se salpica de colores por un Rocío y cuando pide Universidad y cuando canta y cuando llora por la pérdida de un ser querido. Y me gusta que me ciudad pida parques y jardines y los utilice, y me gusta que luche por mejorar, y me gusta que anime al Recre, y me gusta que se desviva por mantener las costumbres y que reivindique la paz social y la paz económica. Y me gusta que mi ciudad sea una ciudad viva, con tesón, con pulsaciones, con ritmo. Así es la ciudad que desde casi toda la vida habito y amo.

Quienes desde todos los ángulos la dirigen tienen que leer la ciudad, aprenderla de memoria, mirar la cara de los ciudadanos y saber lo que desean; y luego cogerse a ellos y participar en la singladura con la misma identidad. Y todo para que no se distingan quiénes son dirigentes y quiénes los dirigidos y para que nunca los de arriba sean enemigos de los de abajo.

Y no me gusta que a mi ciudad lleguen los dogmáticos que quieran imponer sus criterios ni que mi ciudad se llene de pestilencias, petulancias, altivez y otras yerbas. Y no me gusta que se hagan las cosas sin contar con los ciudadanos o que se les impongan proyectos que nadie desea. Y no me gusta que en mi ciudad vivan mejor los elegidos que los electores.

Me gusta que mi ciudad siga teniendo el mar por los costados y la grandeza en el horizonte. Me gusta mi ciudad como es, se le pueden reparar algunas cosas pero no quiero que me la cambien ni que le arranquen el alma. Ahí queda, por si vale.

 

 

 

                                               Ramón Llanes

ROCÍO

 ROCIO.


 

 

         ¡Cuántas preguntas tiene un Rocío¡, ¡cuántas respuestas¡. Es muy fácil especular con todo lo que rodea a esta manifestación mariana convertida en muchas cosas más según el cristal con que cada cual la mire y según el cristal con que cada cual la beba. Y es posible que quepan todas las respuestas a todas las preguntas porque todo es tan inmenso, tan suculento, tan expresivo, que cualquier opción entra y sale perfectamente en el panorama.

         De lo humano y de lo divino, del aire y de la calma, del abrazo y del insulto, de la paz y de la indigencia. Del Todo y de la nada, del acá y del allá. El Rocío es un campo que propicia benevolencia, tolerancia, devociones, y también soberbias, orgullos y envidias. Pero no es tan importante lo que se pueda encontrar como lo que se pueda llevar, dependiendo la actitud colectiva de la actitud individual y esto es obvio.

         En este momento esa Blanca Paloma está recogiendo Hermandades y las personas dejan en cada mirada un aliento y en cada mano un regalo de fe. Unos serán felices y otros no. Somos incapaces, los humanos, de uniformar nuestros sentimientos y disciplinarlos a un mismo latido, sería impropio e imposible.  Dejémoslo así, con esa grandeza, con esa miseria.

         Ha quedado el peregrino rezando en la retina nueva de las marismas, los bueyes arrodillados sin pensar que lo hacían, la copa compartida con una amigo de siempre, un beso encontrado como premisa para un amor que se vislumbra, un cielo con colores de esperanza, una hermandad abierta para una taza de caldo cuando arreciaba el frío, un cante en casa de alguien que te llamó para darte un abrazo, una emoción escondida en los labios y reventada en los ojos, un rato en la ermita observando a la gente que llevaba peticiones y sacrificios, otro rato en la arena viendo a otro alguien dormido: Y más allá los corazones de quienes amamos, el sentir general, la devoción, las lágrimas, la vida en un hueco de la fe. Y quedará un manjar llamado Rocío difícil que encontrar en otro mundo. Esa es una buena respuesta, ¿le parece?.

 

 

                                                Ramón Llanes

miércoles, 15 de mayo de 2024

ROCÍO


 ME CUENTAN DEL ROCIO

 

 

Mejor la vivencia, lo contado es más etéreo, difieren los tonos y las palabras, queda el valor de quien lo relata mas nunca el propio. Muchos que no son rocieros se manchan de recuerdos que luego les valen casi una vida y entretienen su lealtad en el tiempo, a aquellas burbujas de placer que dejaran los ojos de otra manera y condicionaran el aspecto, el carácter, la fe, el espíritu de convivencia. Otros vuelven con cansancio de haber naufragado en la vanidad, de haber incumplido los propósitos, de haberse adelantado en el camino para llegar a un lugar inesperado.

La vivencia es irreprochable, el sistema rociero no pretende compensar a cada cual ni reservar días de gloria para cada peregrino, el momento de dignidad se convierte en honor o se pierde en las arenas; no es obligado ser feliz. De quienes se acercan, cuentan las crónicas personales, todos buscan regocijo y bienestar y no a todos les llegan las excelencias. Tal desvalor es también irreprochable al sistema. Allí se puede nacer a la paz, a la solidaridad, a la fantasía, al amor, a la amistad o se puede morir en la creencia, en la infelicidad, en el desamor, depende de la actitud íntima no del espacio que abren los demás, ya inventado.

La influencia del aire, de las gentes, de los esquemas, del ambiente, del sano jolgorio, de la armonía o de los credos son elementos que se interponen entre los componentes del hallazgo y son capaces de equilibrar más aún los sentimientos o distorsionar la realidad pero no existe en todo ello más dependencia para conseguirlo que la voluntad de cada ser. Convengo con quienes admiten el Rocío como una filosofía que es prolongación de la humana, convengo con ellos en entenderlo como motivación para resaltar cualquier virtud.

No soy especialista en estas cumbres, me lo cuentan quienes lo han vivido.

 

Ramón Llanes

CARRETAS

 CARRETAS

 

 

Por designio, decreto natural que marca la costumbre, por la inercia que determina el ciclo vital o sea por el deseo expreso de un conglomerado de circunstancias interventoras, es lo cierto que han salido un año más las carretas a perderse o encontrarse por esos caminos abiertos que alguien pensará no llegan a parte alguna y muchos otros sabrán que les conducen a una meta dichosa. Contemplar el colorido y la majestuosidad de esta manifestación resulta tan fácil para quienes están en contexto como difícil para quienes jamás se encontraron con semejante estampa.

Hecho el cuadro, una comitiva humana que delante porta estandarte donde se referencia el origen, hombres y mujeres a caballo en galantería con la belleza, sombrero en los brazos, chaquetilla blanca, respeto al molde, al ritual de salir y componer un desfile de colores en mezcla con la tonaílla que se surte de guitarra y panderetas para que también se entere el aire. No faltan en la fila los charrés, las manolas, los carros y la expectación. Todo regado con tiempo, caldo de la tierra, voluntad entregada y un ajetreo de serenidad que ocupa el perfil celeste de una mirada con horizonte cierto. Sobre todo, el peregrino, simiente o sementera, con misión de andar los asfaltos, tragar arenas y sobrevivir a las inclemencias del envite, hasta que después, tocar con los ojos aquella vida sea premio de postín para una felicidad rumiada, para otro año.

Se van las carretas y nos vamos con ellas, con el sentimiento a flor de alma libre y con las sombras en el olvido. Se va también mi Carmela a vivirlo.

 

 

 

 

                                                                       Ramón Llanes 

martes, 14 de mayo de 2024

NOS HIZO EL TIEMPO


NOS HIZO EL TIEMPO



Una diáspora pareció la vida para acomodarse al edén donde llamaba el tiempo; un campo grande y casi seco ponía alfombra de estancia, los humanos mostraban el sueño cumplido de haber llegado, la ermita esperaba, el son de una guitarra tomaba música romera, la caballería engalanó el espacio y una risa mezclada con baile consiguió darle al entorno más belleza. Otra vez el tiempo nos hizo, nos curtió, nos trajo el espasmo, nos envolvió emociones para el resto de los días y nos convirtió en la tarde del lunes en vuelta a la próxima esperanza. Así fue cómo surgió este resurgir de golosos de convivencias que con pocos aparejos montó ámbito alrededor de otra solana utilizando algunos códigos nuevos y otros ya inventados. Y nos fue bien y el disfrute también vino a nuestras retinas e hicimos camino de regreso como habiendo cumplido con el deber de vivir. Ocurrió en Tharsis.



Ramón Llanes 14.05.2024