RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

jueves, 3 de agosto de 2023

GENTE

Gente.


Estuve en la solana, en campo abierto

y había gente que buscaba algo en los árboles,

recorrí las calles donde mucha gente huía de la prisa,

tropecé con el dolor y seguía habiendo gente a sus espaldas,

en el mismo sitio me encontré con gente dispuesta,

paseantes, aventureros, enfermos,

se crecían en la búsqueda de lo etéreo

y jugaban a entretenerse con la felicidad

dando por hecho haberla encontrado en las afueras.


Ramón Llanes.

FANDANGO. TÚ ME CANTAS


 

FANDANGO. ESCRIBO VERSOS


 

martes, 1 de agosto de 2023

A NOMBRARTE


A NOMBRARTE

(Leído ante la tumba de Juan Ramón Jiménez en Moguer)



Pronuncio tu nombre

a vida que, sublime me tiende el verso

para poseerme, tu nombre de colores

blancos que incitan al vuelo y a la brisa.

De Juan me lleno la comisura tierna

del labio superior que te nombra,

te recita, te atrae, te amarra al pretil

que me anota la palabra.

De Ramón, ya sabes, la complicidad

de quienes nos pusieron con letras

la poesía en el nombre, a tí antes, después a mí..

De Jiménez el culto a la estirpe,

de Mantecón otra parte del alma.

A nombrarte he venido

con afecto trémulo en los ojos,

a nombrarte he venido.



Ramón Llanes. Huelva- España.

DISTURBIOS EN LA CONCIENCIA

DISTURBIOS EN LA CONCIENCIA


-Te he quitado la voluntad, te habías hecho a vivir con flecos de maracas y pulseras roídas, siempre en la cuerda del mundo, riendo sin parar y haciendo de los demás unos títeres locos que respondían a tus mandatos. Ya no tendrás la voz para sofocar conflictos ni el sentimiento activo para seguir amando como antes, a destajo, sin orden, amando a todos sin excepcionar a los misántropos ni a las soledades ni a los sátrapas ni a las viudas; te evitaré la elegancia para tardes de baile y noches de salón con tu traje rojo envuelto en belleza, no sabrán de ti los hombres que te enamoraron en los trenes y en las esperas, no conseguirás emitir miradas que enganchen corazones, serás desde ahora el desencanto de la existencia.

-Solo hice amarte.

-Acaso nunca volvamos a vernos ni a entrelazar nuestros labios en un beso nuevo, aquellos del pasado ya son culpa. Ahora se me concede la capacidad de poder aniquilar tu verdad y tus utopías, he venido para olvidarte, para ocultar tus pasiones en un silencio, he venido a borrarte los deseos. Recuerda que tú solo eres mi conciencia.


Ramón Llanes.

LA AMISTAD PRIMERO

LA AMISTAD PRIMERO



Cuando pienso, ando, opino o escribo me siento bien porque lo hago para mi y para alguien más, es la vanagloria de tener amigos y poder compartir con ellos conversación y pensamientos. Esta sociedad nos ha hecho afables, ciertamente, pero también nos ha dotado de prejuicios que nos separan, de lemas que nos condicionan y de principios que -sin serlo- nos parecen los más importantes y dignos y que merecen ser defendidos a ultranza; luego resulta que todo eso es severamente inocuo e inútil, que las ideas nos alejan y perdemos las mejores cuotas de amistad por mantener la ideología, la afiliación o el compromiso y nos vamos metiendo en compartimentos estancos donde solo podemos y sabemos disfrutar con personas de nuestra misma cuerda, ya sea en religión, afición, credos o política y al cabo de un tiempo hemos estrechado al máximo el área que tanta felicidad nos proporcionara. Seamos como antes, rompamos la cuerda.



Ramón Llanes.

BARBERÍA

BARBERÍA


A mi amigo Diego no le gustan los pueblos sin barberías, “parecen vacíos de conversación -.dice-”; y es cierto que en la últimas décadas se han ido cerrando estos “mentideros” donde se presagiaron el humor, la palabrería y las enseñanzas de los primeros modales en compostura juvenil, donde el aprendizaje de barbero cubría las necesidades como oficio que luego sirviera de mucho en la mili o en la emigración. Curioso que hayan proliferado las peluquerías de señoras y mermado las de caballeros pero así es la diversidad que este rango de globalización nos presenta. Que la barbería es más necesaria que la cárcel quizá lo adviertan los tiempos pero ahora, para hablar, no tenemos a mano el dulce encanto de una barbería con un barbero prosaico, entendido y locuaz que nos cuente la vida.



Ramón Llanes