RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

martes, 30 de junio de 2026

NADIE

 NADIE

Nadie vino a celebrar los besos,
nadie bajó a mirar correr el agua enfadada,
nadie reclamó la hora perdida,
nadie sabe mandar caricias por carta,
nadie está en posesión de la mentira,
nadie renuncia a tener razón,
nadie expresa todo lo que siente,
nadie puede olvidar.
Ramón Llanes.

LA CONCIENCIA DE LOS POBRES

 LA CONCIENCIA DE LOS POBRES

“Créditos personales al dos por ciento”
decía con letras grandes el cartel
y nos vestimos de hombres
y entramos en aquella plataforma
de vanidades,
nos preguntaron, enseñamos las credenciales
a modo de escrituras encontradas
en algún basurero, nos creyeron importantes,
nos hicieron reverencias,
nos subieron al despacho de las vidrieras,
nos obligaron a abrir una vida más
y nos concedieron un crédito infinito
de millones.
Sonreímos y despreciamos la cuantía,
nosotros solo necesitábamos
cenar aquella noche.
Salimos corriendo escaleras abajo
para evitar contagio, los pobres
llevamos siempre la conciencia bien tranquila.
Ramón Llanes. (De La Casa del Mar).

LA PAZ DE MI ARMARIO

 LA PAZ EN MI ARMARIO

Mi armario olía a Paz esta mañana,
el silencio aturdía la quimera de los espacios,
las camisas desprendían
un cómodo halo de sosiego,
se había caído un botón
del pantalón azul de mis tardes de estío.
Las sombras de mi armario
siempre huelen a paz,
como si la paz fuera de huecos,
de quietud, de telas,
o como si fuera paz hecha desde la inconsciencia
de los hombres,
ni una mano ha tocado la urdimbre
del gesto oculto
en la eternidad cotidiana de mi armario.
Y la Paz está allí, nueva y antigua,
esperando la caricia en el próximo rescate.
La hice mía esta mañana
cuando le acerqué la ternura de mis tiempos
en forma de luz penetrante
y me traje la Paz
para esta jornada de contrastes
a compartirla, más que en la materia
en el sentimiento.
Deseo haceros cómplices
de la Paz de mi armario.
Ramón Llanes

lunes, 29 de junio de 2026

A PUNTO DE EXIGIR

 A PUNTO DE EXIGIR

Maneras de demócratas empecinados en la limpieza de las etnias, consideraciones que radicalizan los efectos del concepto “corrupción”, formas, formas, formas mirando del papel solo el color de la tinta, solo observando del hombre el botón caído de la chaqueta, magnificando extrasensorialmente las conductas hasta intentar dormir una noche siquiera en el aposento de la perfección imposible, es el caso.
Mañana -de seguir la pauta marcada-, tocará comprobar si tal mintió alguna vez, si se coló en el cine, si besó a alguien sin tener relación sentimental, si faltó alguna vez a clase por engañar al padre, si se chupó los dedos siendo mayor, si se sigue comiendo las uñas, si bebe a escondidas, si le condonan la cuota del gimnasio por su cargo, si le invitan en el restaurante, si vive exento de dignidades...Y los demás -también versátiles en la picardía- cursarán estudios para exigir, para saber cómo derribar al tal o al cual en la contienda inventada desde la fabulación, con el solo ánimo de molestar. Así hasta que nada sea paz.
Ramón Llanes.

domingo, 28 de junio de 2026

ESCRIBIR DE TI

 ESCRIBIR DE TI.

Para escribir de ti
no tuve que desembarcar en la orilla,
desde la misma mar,
mirando espumas,
desde la proa,
en ese atardecer que esconde esperas,
no necesité remar adentro
con las manos clavadas en el horizonte,
no quise confiar la memoria al aire,
no mimé, para escribir de ti,
la bruma cansada
ni el borbotón de colores que trascendían del poema
porque acaso no fuera ni poema;
no atiné, para escribir de ti,
a ponerme nervioso como fuere necesario
por ser la primera vez que lo hacía entre olas,
ni me mareó la fusta del espejo azul,
ni me incliné por debajo para sondear si estuvieras,
aquello que me parecía inconveniente se mostró afable,
como si todo procediere del destino
y los nombres y las palabras brotaran
cuando me puse a escribir de ti.
Ramón Llanes.

QUIÉN NO HA SIDO ALGUNA VEZ MUJER

 ¡QUIÉN NO HA SIDO ALGUNA VEZ MUJER!

Yo mismo fuí mujer y me comprendo,
en noches de ternuras me pasaba
que al estar en caricias, me rozaba
esa delicadeza del amor que tan adentro
hasta las pupilas me saltaban
de placer, digo, que nunca por el miedo,
mis sentimientos componían
del querer la dulce melodía
y traían desesperados labios
que con pasión se recorrían
las laderas sensitivas de unos pechos
desde donde se perdía
la noción exacta de ese tiempo
necesario para saber si aquel momento
era espacio evidente de la hombría
o brillaba tanto la emoción
que a la par se desconocía
si fuera hombre uno o mujer los dos
o fuéramos ambos fantasía
nacida en el máximo sentido del calor
que la actitud amorosa requería.
En ese glosario fui mujer
y acaso ni a negarlo hoy me atrevo
porque en lo más profundo de este ser
que a veces se cree supremo por nacer
varón, obra preferida del dios perfecto,
para existir he tenido que crecer
en el único vientre madre
que ordena la razón de este universo.
Ramón Llanes.

MI NOVIA JAPONESA

 MI NOVIA JAPONESA.

El primer día que Ruri, -mi novia japonesa- entró en casa, mi padre tomaba con litúrgico sosiego su brandy de Jerez de la tarde, con su gran copa de buen cristal en mano y utilizando todo su ritual adscrito a su manera especial de compaginar tal placer con una grata lectura.
-Soy Ruri,- dijo ella intentando pronunciar correctamente las pocas palabras que sabía de castellano- y le saludó con una leve inclinación de cabeza fijándose y señalando las manos tan blancas de mi padre, interpretando este que se refería a su copa.
-Brandy de Jerez- comentó mi padre con idéntica cortesía-.
Desde hace diez años -formando ya parte de mi familia- sigue creyendo Ruri que mi padre se llama “Brandy de Jerez” y hace que surjan el humor, la complicidad y una delicada sonrisa.
Ramón Llanes.

sábado, 27 de junio de 2026

NAUFRAGIO

 NAUFRAGIO

No encuentro el tragaluz
por donde mirar las nubes,
la escotilla tiene agua en los ojos,
estoy vencido, me has inundado
con tu seducción romántica
y has manchado de brea los pies
de mi imprudencia. No sé hacer otra cosa
que suplicarte, no sé nadar a tu ritmo,
permíteme que te odie
para atender mis sentimientos
y mi valor,
para no desorientar a mi cobardía,
permíteme que no me muera ahora
que naufrago,
déjame que muera mañana
de hastío o de rabia,
sálvame de esta
y te seré un agradecido
las horas que de vida me otorgues.
Ramón Llanes. MAR IN VERSO

NON SERVIAM

 NON SERVIAM

Creedores de la sapiencia
y posesionados en la luz de todas las verdades,
los ángeles de Arán, eméritos de dios,
místicos de sardana y sometidos al dolor ajeno,
servidores de arcángeles malditos,
postran la espada
a bien de sublevarse contra los sistemas,
la naturaleza y los sueños comunes.
“No serviré,
nadie estuvo de nuestro lado
en las ofensas, nadie nos quiso oír respirar,
todos negaron la función de la palabra,
nos rebelamos para dejar de ser servidores
vuestros, para empezar a ser
esclavos de nosotros”.
Y Lucifer abrió los cielos,
descendió a la tierra que amaba,
se hizo ángel distinto,
se creyó apartarse de la especie,
mintió a su manera
e intentó hacer de la ley su propio páramo
hasta que el tiempo
le llovió en los papeles
y se borraron los pensamientos.
“No serviré”
se acuñó roto en la quimera.
Ramón Llanes

jueves, 25 de junio de 2026

FEDERICO

 FEDERICO.

Con desdén y estopa
los viciosos de matar, ácratas del sentimiento,
hundieron en la tierra
un alma de agua
que permanece
en la eternidad de nuestras
eternidades,
nadie le pudo vigilar
la extensión de los versos.
Ramón Llanes

CONSIDERACIONES

 CONSIDERACIONES.

Sin ganas de aparentar que el viernes convierte los nudos en esperanzas, sin especiales compromisos que invadan todo el tiempo que se aposenta en el horizonte, sin calor en la sangre capaz de recalentar los huesos tan enfriados por este tiempo, sin demasiadas opciones para diseñar el viaje de mi vida, sin pelos en la lengua que me domestiquen los improperios de algunas veces, sin solemnidad para soportar una homilía de domingo, sin tolerancia suficiente para escuchar las constantes falsas promesas de algunos políticos, sin agallas para excluir de mi ámbito a quienes no me enriquecen.
Pero sí con ganas de seguir formulando ideas de convivencia, con las esperanzas puestas en los ojos de las gentes, con la benevolencia para atender razones, con generosidad para entregar todo lo que dé tiempo.
Así, como quien dice, tenemos muchos gustos y suficientes medios humanos para seguir pensando que vivir es aun un sueño no descubierto.
Ramón Llanes

APUNTES DEL ESTÍO

 APUNTES DEL ESTÍO

Se acerca la luz con rabia y aleja las sombras de la tahona, prende tiempo en las cales, amedrenta los ocasos tan largos y se comporta de ocupa invulnerable. Es la ficción de la luz, para que el pulso de los vivos se acelere cuando la barrunte. Inercia o destino que gubia y sembrados aceptan, como barranco y abejas asimilan. Presume el estío de bisturí para quejas, echa luz y empacha rebeldías; domina el espacio solo con la claridad y aligera la calma.
Por el estío se trizan los espejos, se calientan ilusiones o se olvidan horizontes. Todo en uno, dejando caer la tristeza para la niebla, abrochando el botón de la nostalgia. Todo en uno hasta preguntarnos qué hará fulano con el sol que le toque; a dónde mengana avistará el amanecer más próximo; en qué remojo de playa dejará zutano sus embelesos; si tendrá Eva su tiempo abierto para tardes de odios al fútbol y remitirá la fuerza cuando se anime a comerse los versos; de qué estío tendrá la pluma poética el recuerdo en alza; a dónde irán ellos que no encuentren misoginia o hipocresía; si será tiempo propicio para que el galeno nos revise pensamientos con su buen modo y alguien se deleite con sueños de postín. Todo en un estío que se nos desnubla y nos adhiere a lo afable, a lo de Pepa o Juana, a lo de Lucía, a lo de casa; a todo lo uno que inventamos para desaparecer o más estar.
Ramón Llanes.
Foto: Paco Gil.




miércoles, 24 de junio de 2026

ALMA AMÉRICA

 ALMA AMÉRICA

Al imaginarte solo éramos pensamiento o acaso la minúscula soledad de un ideario convertida en un hueco pensante incapaz de revolucionar una placenta y sin embargo nos confirmaron la vida y todo comenzó a cambiar, vinieron a dejarnos en la efemérides más casual, con la mistura ardiente; para ti hicieron de Pampa un ejido nuevo, para mi diseñaron un trozo de tierra herida y suculenta; nos conocimos en un sueño, aquel que tuviste de volver a la génesis y conocer la España profunda y aquel otro mío que con la misma identidad y presagio me animó a recorrer tu llanura de alma América y no desfallecer hasta encontrarte. De ser extraños a querernos pasó un instante, la primera mirada hizo recuerdos sin haberlos vivido , nos pareció que ya estábamos inventados en aquel deseo del interior de la madre, quizá nos configurara la estética por el rango racial que nuestros ojos traían de origen; es cierto que no nos mezcló el destino, nacimos mezclados de intuición y emociones.
Cuando llenaste mi sonrisa con tus palabras te supe más como yo, cuando tu voz dibujó un arco iris con nuestros colores nos entregamos a la profusión del beso y vino la lluvia a mojar aquella esperada verdad. Ya habíamos cubierto mil siglos con la imaginación en tránsitos de inexistencia y desde ahora se nos abría una luz para premiar la conspiración nuestra para décadas venideras, ya éramos de nosotros, pertenecientes al plural y al pronombre, a la saciedad y al futuro, éramos representantes de la fortaleza que la raza ponía en caminos iguales, socios del mestizaje sin desarraigo ni mácula. De ti me nacieron los hombres, de mi te nacieron las mujeres, de ambos enamorados nos nació el sentimiento, de esta justificación de nacencias nos vino la alegría con mil resortes a componer en el predio amado el sentido del amor.
Ni siquiera advertimos que todo pudiera haber sido un sueño querido pero es verdad que el tiempo no estaba esperándonos ni los soldados habían llamado a nuestras puertas, fue sigilo cada disparate y deber cada mirada; conseguimos, por una vez, ser lo pensado; unimos mucho más que la libertad. Dicen que a ti se parecen los hijos en belleza y a mi en rebeldía; decimos que nos ha puesto la vida una linda épica en los dobleces de las manos. No más es la felicidad.
Ramón Llanes.

DIOSA TIERRA


 DIOSA TIERRA

Hemos estado juntos en ese anfiteatro natural
que formaron tus piedras para adornar el paisaje.
En tus vísceras de azufre
nos cruzamos las miradas,
nos detuvimos a comprobar que era allí
a donde nos invitábamos y, sin palabra, nos rendimos.
Me esperabas,
me esperas siempre
allá en tu hígado rojo con presencia de siglos.
Soy el hombre de pirita con “gosán” o plata
que te revela los secretos que no sabes de la vida,
tu alma es una alacena de almíbares,
de arcillas y de colmos,
y te traigo los mensajes que recluto y selecciono
para esparcirlos en tu alfombra.
Ramón Llanes.

martes, 23 de junio de 2026

LA SOLEDAD DE UN NIÑO

 LA SOLEDAD DE UN NIÑO

Pasea un niño a medio despertar
por la gran avenida,
no advierte la luctuosidad
ni la miseria,
sonríe a nuestras miradas
y acampa creyendo haber encontrado
menos soledad,
le tapamos las estrellas
y le cubrimos de miedo, nos llora con acento
agrio, enseña una infinita sonrisa al mismo tiempo
y se queda sujeto
a nuestro pedestal de gloria
en instantes incontables de utopías
que nos asoman
mientras las manos se nos escapan
a sus manos con la rémora
de una osadía de antaño.
Somos muchos, mujeres, basuras, hombres,
refugios, fogatas, botellas vacías,
somos un ejército de idiotas
olvidados
del valor de la ternura.
Ramón Llanes. (De LA CASA DEL MAR)

EL CAPATAZ

 EL CAPATAZ.

Finalizada la tarea el capataz invitó a todos -con halagos por la buena faena- a entrar en las dependencias de la casa donde un servicio de personas gratas ofreció una fría copa de vino y unas aceitunas majás; siguieron los platos de gurumelos revueltos, las turmas con arroz, la chacina de la última matanza, revoltillos, un exquisito potaje con todos sus avíos, guitarra, fandangos y una celebración al modo del terruño.
Sebastián permaneció sentado sin probar alimento. El capataz se acercó y echándole el brazo por encima en señal de afecto le reiteró la invitación siendo de nuevo rechazada dando las gracias por todo y sufriendo con pudor porque nada de lo servido era de su gusto, a lo que el pobre capataz se atrevió a espetarle: “entonces a ti qué te gusta, mote?”, sonando a compás de vida una general carcajada.
Rllanes.

lunes, 22 de junio de 2026

HEMOS HABLADO

 HEMOS HABLADO.

Hemos hablado de muchas cosas, hermano,
de todo cuanto el tiempo nos permite,
de todo cuanto la palabra nos tolera,
de cuanto el pensamiento nos anuncia.
Hemos hablado tú y yo de la ausencia transparente
y de la oscura presencia,
de la ansiedad y de los signos.
A tanto hemos llegado
que ya sabemos de cada cual su ideario de vida.
Tú, hermano, en tu lago azul de inocencia,
ingenuo como las cosas pequeñas,
sin angustias que alteren tus compromisos,
sin densidades ocultas ni miedos,
con la cara alta de la verdad en la que crees.
Yo, hermano, con la pizca de rebeldía,
la seña romántica, mis maderas poéticas,
mis fotos, mi bohemia.
De todo hemos hablado
durante los años que nos dura
y permanece la amistad.
Y ahora, para no desmerecernos,
y a pesar de los murmullos que nos asustan,
seguiremos creyendo en nosotros
y en todos los seres que nos engrandecen
la verdad de nuestro universo.
Ramón Llanes

UN CUENTO

 UN CUENTO.

En un cuento la noche tiene su parte de luminosidad, el día su tinte de tiniebla, el arco iris presenta más de siete colores, los huesos pueden ser de madera y las flores de plastilina. También en un cuento aparecen príncipes donde no existen los príncipes y brujas con escobas de volar.
Esta realidad, vista con detalle y ojos abiertos, sin colocón ni anestesia, más se parece a un cuento; surge de cualquier rincón una tormenta, alguien pulsa botones de maremotos, las brujas se prodigan, a veces todo es blanco y las hadas tienen largo protagonismo mediático en un hueco que descalifica a la fealdad.
Nadie puede atreverse a asegurar que se trata de una curva de desnivel en el equilibrado mundo de los seres inteligentes, más se parece a un cuento. Nos subiremos mañana al trapecio a buscar el trébol de cuatro hojas, regalaremos flores traídas de las montañas mágicas, montaremos un circo de gigantes. Mejor que seamos de cuento.
Este calor no trae moraleja.
Ramón Llanes

LOS LUNES VIENEN SIN SER LLAMADOS

 LOS LUNES VIENEN SIN SER LLAMADOS

Se acerca un lunes sigiloso a la soledad de un alguien triste y le pone alfileres de agonía sin ser capaz de prestarle otro fruto, viene el lunes todas las semanas y nadie puede anularlo desde su asimetría de nostalgia, se sabe que los lunes son nostalgia de sábados y domingos repletos, que no tienen personalidad propia y que se pierden en la abulia de las horas; si llega un lunes al tajo con traje dormido nadie le pide respeto ni le hace un juego amable, acaso se le pone una sombra para no despreciarle; nadie se casa un lunes ni se peina bien ni se limpia los zapatos, los lunes no son para eso; si se presenta un lunes con un cumpleaños en el minutero se le aplaude un rato y se le olvida después. Pero los lunes son pacientes, llegan sin ser llamados, tienen su cobertura legal y se acomodan libres y ufanos como cualquier otro día hasta que un lunes de la vida toque la suerte al timbre y descargue riqueza y un bienestar inesperado, entonces ese día de lunes será siempre el de la alegría aunque nadie recuerde nombrarlo como lunes sino como el día 10 del mes mayo porque los lunes carecen de rango. Qué habrá pensado un alguien humano que recibiera una sentencia condenatoria en la mañana de un lunes caluroso de un mes de estío.
Ramón Llanes. 22.06.2026 (lunes).

OFRENDA Y PETICIÓN

 OFRENDA Y PETICIÓN

Ofrezco un saludo a destiempo
un consejo imprudente
una caricia en público
una mirada ajena
un ramo de rosas.
Y pido: un saludo siempre
un consejo fácil
una caricia a solas
una mirada pequeña
un ramo de rosas.
Ofrezco un recuerdo sin datos
un sueño de pesadillas
una copa de sol
un baño de luna
un poema con música.
Y pido: un recuerdo agradable
un sueño de amor
una copa de vino
un baño de sol
un poema con música.
Ramón Llanes. (Del poemario UN SOPLO DE MI VIDA)

domingo, 21 de junio de 2026

MIL NOMBRES

 MIL NOMBRES

Pudimos haber advertido revisando los modelos de estancia que tenemos mil nombres asignados en el formulario de vivir y acaso sin darnos cuenta somos cliente en la tienda, docente en el colegio, inquilino en la casa de otro, votante en las elecciones, parturienta en el parto, preso en la trena, actor en el pleito, payaso en el circo, adversario en la contienda, enfermo en el hospital, pecador en la iglesia, funcionario en la oficina, difunto en el entierro, vigilante en la playa, socorrista en la piscina, camarera en el bar, zapatero en el oficio. Y acaso por ello el modulador se olvidara del uso de los mil adjetivos que nos quedan impuestos para ser soñador en la vida, tímida en la mirada, libre en el pensamiento, pasota en el sueño, romántico en el amor, rojo en la ideología o tierno en la costumbre. Así tendrá la vida mil formas para llamarnos que siempre serán diferentes dependiendo del lugar, de la actitud o del compromiso. Mientras nosotros seguimos en lo nuestro aceptando la propuesta como una diversión.
Ramón Llanes.

YO MALTRATO

 YO MALTRATO

Yo maltrato el curso del diálogo, me quedo en silencio para no gritar cuando apenas sale la voz, mi histeria se sube al infinito de lo absurdo, carezco de reacción de calma, pierdo toda la capacidad de cordura de las personas pacíficas y dejo de ser un civilizado en esa opacidad silenciosa de la cobardía y daño los códigos humanos de convivencia. Yo maltrato si ocupo la acera del amor solo para mis gozos, si abuso del placer con gemidos de posesión y me creo músculo o sabio merecedor único del cuerpo y de la conciencia de la amada. Yo maltrato en la alcoba que en detrimento ajeno me incita a una presunción de poderío capaz de forzar los besos e imponer la plena sentimentalidad como cualquier salvaje que se olvida de ternuras. Yo maltrato al faltar a la consigna del humor como medio de conspiración contra tedio y rutina en momentos de escasez de fantasías. Yo maltrato la delicia de abrazarnos y maltrato desafiante la caricia imprevista, la palabra menos tierna y los contrapuntos del debate si acaso no se me corresponde como equivocadamente mis pocas facultades me requieren. . Yo maltrato con desesperación en noches apasionadas al faltarme el tiempo deseado. Yo maltrato con la imbecilidad de los poderosos y acabo por admitir mi desvergüenza.
Yo maltrato por error, soy lo incívico de mi lista ética, me asusto de bordear estas insolencias malvadas que me pueblan el alma pero no me sobrarán agallas para hacerme al molde que me enseñaron porque creo ciegamente en mí y en mi conciencia.
Ramón Llanes.

AL HILO DEL FÚTBOL

 AL HILO DEL FÚTBOL

Con esto del fútbol, el tiempo del ocio se acelera, nos quedamos desatendidos, desocupados, como si no tuviéramos ocupaciones. Y luego la sorpresa de nuestro equipo nos eleva la moral, nos pretende ansiosos de triunfos, se nos agolpan las emociones. Es el contorno de la vida activa, algunos de los sueños que notamos se precipitan para cumplirse. La euforia ronda calle a calle los pueblos, es como una Navidad en verano, donde casi no se habla de tristeza ni de penalidades ni de agobios. El fútbol aglutina nuestros sentimientos.
Se necesitan los espacios ocupados de algo que dé sentido a la indolencia restante, a la de los días sin notas de color. Para alguien, que se asoma de soslayo a la pantalla por la inercia, rechaza el espectáculo con sus razones pero nada impide que el grueso de los forofos continúe en alegría, se gana un pulso a la competición con el esfuerzo de otros. Se sienten las ilusiones y se propagan. Es el entorno quien manda. Y nosotros somos entorno y parte, paganos y lúdicos, en este elenco de motivaciones.
Hasta que se nos permita el placer, disfrutemos.
Ramón Llanes

sábado, 20 de junio de 2026

LA DOBLE VERDAD DEL ESPEJO

 LA DOBLE VERDAD DEL ESPEJO

Siempre he creído que el espejo nos engaña y le reservo un cierto agnosticismo por su manera de enseñarnos la realidad, hasta el punto de dudar de sus actos; le he notado en muchas ocasiones una predisposición al desencanto mostrando una imagen de pusilánime de mí mismo sabiendo yo, de sobra, que jamás tuve esa correspondencia en mi proceder; con tal mensaje he caminado muchos días haciendo magnos esfuerzos por disimular mi desventaja con los demás, he sonreído hasta empalagar, he sido valiente o gritón o borracho solo para demostrar a los congéneres más cercanos que mi aspecto exterior era producto del espejo y en nada se parecía a la verdad de mi actitud ante la vida. No conseguía quitarme la faz depresiva, “lo llevas escrito en la cara, eres un pusilánime crónico”, -me decían-.
En otras ocasiones el espejo, más nítido, me sacaba a relucir un aspecto amable en momentos innecesarios como la asistencia a un funeral, allí me convertía en un tipo guasón y simpático viéndome en la obligada razón de solicitar disculpas y cambiar los gestos ante el asombro de los dolientes, “se te nota poca sensibilidad”, -comentaban algunos- y me exigían una conducta más acorde con el ritual de la muerte; yo apelaba a la maldad de mi espejo pero de nada me servía.
Con gran desbarajuste en mi interior decidí seguir los consejos de un amigo y visitar un museo del espejo que en una feria de pueblo ponían para mofa de los paisanos; allí me ví gordo, flaco, con nariz puntiaguda, alto, enano, calvo, niño…los distintos espejos me trataban de modificar la estética con el solo fin de conseguirme un rato de risa placentera; no tengo conciencia de haber disfrutado en aquel espejismo pero sí me asedió un pensamiento nuevo que determinaba mi torpeza y supe que los espejos jugaban al agrado o al sollozo pero mostrando siempre mi unívoca estampa, era simplemente un YO reflejado en una pantalla. Y se despejaron mis dudas sobre la insolencia de los espejos. Y aun vivo.
Ramón Llanes.

viernes, 19 de junio de 2026

VENCIDO EN LA CONTIENDA

 VENCIDO EN LA CONTIENDA

Se te ocurre doblegar el dolor
por ser vencido en la contienda,
expresas tu propósito de enmienda
controlando un poco tu pasión.
La felicidad puede más que la razón
y de razones completas tu agenda,
te pones en las lágrimas la venda
y crees aliviado el corazón.
Apenas aparentas afición,
quizá de tu gol pareces dueño
y pierdes la ironía y el sabor,
¿acaso te vuelves más pequeño
al dibujar en tus manos un balón
y hacer de tu vida solo un sueño?
Rllanes.

CUARENTA SEGUNDOS

 RECORDANDO LA INDIGNACIÓN EN CUARENTA SEGUNDOS

Apenas he conseguido cuarenta segundos para expresar un privilegio cuando me he dado cuenta de que me han inscrito en el listín de los indignados; al parecer doy el perfil, se me nota en la manera de andar; ahora, con este compromiso en el cuerpo no se me ocurre otra cosa que repetir el lema “si no nos dejáis soñar no os dejaremos dormir”, calzarme la más fuerte voluntad y partir con ellos hacia esa singladura donde la ventisca es la mejor de las caricias que se consigue y la contracorriente la única esperanza.
Apenas estoy en los elegidos cuando consigo aprender que somos más de cuarenta millones de indignados y nos parece útil cruzar esta maravillosa aventura de la utopía. No hemos soñado otro remedio. Y aún seguimos en las mismas.
Ramón Llanes.

DISCURSOS

 DISCURSOS

Qué fácilmente pronunciamos en estos momentos los discursos contra la guerra, qué propuestas tan interesantes nos inventamos contra la guerra, qué lindo es un pensamiento rebelde contra algo que sale del poder, qué lógica es la crítica contra la violencia y qué bien resulta, con eco, con aplausos. Cuando oímos el halago nos sentimos mejores, como si hubiéramos cambiado el mundo solo por unos párrafos en prensa o radio que nos acomodan en un pedestal de privilegiados.
Y cuando la guerra acabe –y ha de ser pronto- haremos discursos sobre cómo debió hacerse, sobre los errores de la guerra, sobre las causas, sobre la demagogia de los políticos –porque nosotros escribiendo o hablando nunca somos demagogos-, sobre la eficacia de la guerra y muchos etcéteras.
Resultará que entre unas cosas y otras – los antecedentes, la guerra y las consecuencias- nos llevaremos unos años más hablando y recordando la guerra, a nadie le interesa que se termine la conversación porque genera riqueza periodística y de debate en los foros principalmente televisivos. Pagamos el canon de la moda y nos tragamos todos los discursos del yo pienso, para seguir teniendo algo de qué hablar y olvidarnos de otros menesteres.
Hoy, pues, renuncio a mi discurso sobre la teoría o la práctica de la guerra, ni siquiera debí comenzarlo. Hoy reivindico mi derecho a estar triste porque quiero, porque alguien a quien amo desesperadamente se me fue sin motivo dejándome un socavón de indigencia del que no soy capaz de salir, porque a mi amigo le tienen en observación por un problema de hígado con mala pinta, porque la incertidumbre de esta sociedad nos mata poco a poco, porque no somos siquiera capaces de progresar desde la armonía, porque me da la gana otorgarme un momento de tristeza.
Perdona, amigo, no quería prepararte un discurso y al final lo hice.
Ramón Llanes

jueves, 18 de junio de 2026

UNA RAJA EN EL PANTALÓN

 UNA RAJA EN EL PANTALÓN

Un leve tirón en el pernil, una raja, de pronto, en el pantalón a la altura de la rodilla, un primer desencanto en mitad de un acto de esos literarios acostumbrados a vivir, una risa opaca mientras alguien recitaba algo interesante y un vuelco a la conformidad al comprender que insigne menudencia acaso no mereciera atención primaria; continuar oyendo las palabras fue lo más lógico y pensar luego que ahora los jóvenes se ponen pantalones rajados fue una invitación a estar a la moda sin necesidad de la edad y una causa para pasear ufano por las corrientes rotas de la vida sin pudor ni vergüenza. Al hacerse la noche la raja parecía un emblema o tal vez el pico suelto de un pañuelo a medio sonar; al llegar a la casa, después de cenar a riendas sueltas en un lugar amable de paso y delicatesen, la prenda ocupó su sitio en el armario para ser cortada a la altura de la rodilla y ofrecerle una segunda oportunidad como pantalón corto. Y el pantalón y nosotros ¡tan contentos!.
Ramón Llanes 19.6.2026

ANOCHE

 ANOCHE

Y nos sorprendió el mar
con las escaleras sin peldaños, los zapatos sin pies,
el honor sin disciplina,
mucha polilla en el armario;
anoche, que se fugara la madrastra con su novio
al granero donde nadie les sabe amantes,
notó el mar nuestra derrota
por el festín de la cárcel que dieron amnistía
a los presos que se fugaron
en una noche de luna llena con una sábana de flores,
el mar y la tierra
mitigaron en silencio la impura derrota.
Y tardaron en abandonar nuestro desorden.
Rllanes.

LA CASA DEL MAR. POEMA PRIMERO

 LA CASA DEL MAR. POEMA PRIMERO

Hoy he llegado al futuro
para esperarte,
ambicionando la instantánea del tiempo
asomamos la curiosidad
por la única rendija del pasado
donde ya no estaban
quienes trajeron la luna
aquel noviembre para enseñarnos a mirarla.
No será sólo esto el devenir
que tanto nos ató
a la tierra enferma que nos hicieron cuidar
de soledades, algo más debe ser,
quizá prostitución con las ideas,
soberbia hecha de instantes
o alacena con mustias tazas de café sin calentar
o la milésima conspiración contra nosotros
o un papel de estraza manchado de palabras.
Rllanes.

miércoles, 17 de junio de 2026

QUÉ ES POESÍA

 QÚE ES POESÍA.

El agua es poesía,
tú eres poesía,
la justicia es poesía,
los niños son la poesía,
amarte es poesía,
la pobreza no es poesía,
el silencio es poesía,
el rencor no es poesía,
la distancia no es poesía,
los sueños son poesía,
mi ciudad es poesía,
la desolación no es poesía,
la política no es poesía,
la libertad es poesía,
tus manos son poesía,
los abrazos son poesía,
la guerra no es poesía,
el odio no es poesía,
la Paz es la más bella poesía.
Nosotros somos el instrumento
para hacer de la vida el más ilustre poema.
Nosotros también somos poesía.
Ramón Llanes

SI YO FUERA DIOS

 SI YO FUERA DIOS

Si yo fuera dios me gustaría vivir como Ángela y morir haciendo el bien en las mañanas lóbregas, repartir el desayuno a los enfermos, tratar con ellos de la importancia del abrazo, evocar la fidelidad de los pobres por las respuestas del organismo correspondiente al que se le pidió la prestación de incapacidad; como Ángela que distribuye pasión por su trabajo solidario en el hospital del pueblo y en la cárcel de seguridad adonde solo ella puede moverse para solucionar con su alegría las tristezas crónicas existentes en los módulos.
Pero yo no soy dios ni tengo los pies tan grandes como Ángela para andar por cuatro caminos a la vez curando mendigos; carezco de su capacidad de sufrimiento, me apestan los olores de las letrinas de los olvidados del sistema, lloro por una caída y suelo dormirme si me hablan de entregarme veinticuatro horas al día levantando paquetes llenos de alimentos para quienes lo necesitan. No soy dios porque no me atrevo a darme tanto como Ángela que ayer tarde murió en el arcén al evitar que un camión de reparto atropellara a un perro. No como Ángela que ni siquiera será recordada como mártir mientras seré yo el dios mediático de la modernidad por haber conseguido marcar tres goles en la final del campeonato de lo absurdo.
Ramón Llanes.