RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

jueves, 19 de enero de 2017

ANTOLOGÍA DE POETAS DE HUELVA POR LA PAZ


POETAS EN LA UNÍA


lunes, 16 de enero de 2017

EN LOS AROMOS

 
EN LOS AROMOS.


En esta playa de aromos zumba el olor
como en mi cuerpo
y cada hueco de manos que me regalan
es como un premio.
En este campo de oros empuja el trance
como los besos
y cada paso es una alhaja
de mis recuerdos.
En este sitio de piedras que me calienta
los sentimientos
le pongo nombre a las cosas
y a mis deseos.
En este mar de emociones que me apasiona
como lo nuestro
hay un sabor a ti tan importante
como un misterio.

Ramón Llanes

EL JARDÍN DE THARSIS

 
EL JARDÍN DE THARSIS

Las flores de Tharsis son de piedra
color de fuego, con ojos de estalactitas, manos de agua
corazón de tiempo,
las flores de Tharsis son la tierra,
la abrazadera de la tierra, el pronombre de la tierra,
el calibrador de la tierra;
las flores de Tharsis son el sentimiento de la tierra;
no haya parte de tierra que desame
ni foco de luz, o sin luz, que desmerezca,
no haya mirada de Tharsis que esquive
en los agujeros de los ojos-mina que invaden
la trayectoria de una vida escrita con cientos de memorias,
aquella de los aromos y las divisas,
otra de polvorines y malacates muertos,
alguna más de recuerdos de olores a pólvora.
No haya paso sin caminar las cortas,
los témpanos, las máquinas y los arlequines del agua,
con sus cenicientas y sus amalgamas,
con sus colores de sangre y sus luces;
no haya paz que no convenza
ni virtud desconocida;
al todo de Tharsis anhelo, desde la cuna
a los cipreses, al todo de la tierra,
al todo de los hombres, jardín dolorido de Tharsis,
anego la emoción y el pálpito enamorado,
al todo, al todo de un Tharsis sin hombreras o con cataratas,
nada importará para inmolarme en la entrega
del hombre que soy,
del hombre que quisiera ser
después de la pleitesía,
conmoviéndome del todo de mi Tharsis
que de jardín a tierra es el suspiro.
Y del todo de Tharsis, yodo, mineral, caliza, estéril
o escoriales, un todo manifestado en el querer,
todos los todos del Tharsis que de siempre me aferran.

domingo, 15 de enero de 2017

SE BUSCA

 
SE BUSCA


Jardín con palmera alta, buganvilia, enredadera a media pared, dama de noche y frescor, se busca. Calle vieja con bufón, alpendes de lavadero, lajero y tiestos de regar, se buscan. Se busca merendero afirmado a la colaboración de la tarde y horizonte sin hacer, se buscan ocasiones para los verbos inutilizados, frases perdidas y largos epílogos, caras arrugadas y compañías y bancos con azulejos amarillos donde entretener los sopapos del ocio ganado. Se buscan mecedoras de rejillas, mujeres prendadas en el ganchillo a la puerta del verano y gorras de pana colgadas en el perchero del salón.
Se busca teatro amenizador de niños con títeres y payasos, se busca templete de plaza de pueblo, banda de música, acólito para la misa de siete, santero, comilón y sorchantre. Se buscan el tiempo y el mecenas, la cripta y el saludo, los zahoríes y las rameras; se buscan ganas y sosiego, fantasías y alivios, tradiciones y paneras, tonás y cascabeles. Se busca espacio para amar, se busca rémora de antaño, se buscan recuerdos, se buscan golondrinas y ermitaños, malecones, propósitos de rebeldía, ensaladas de orégano, caldos de puchero, sopas de pan y dulces de convento.
Se busca un sitio para untar agrados, poner turbante de concordia, formar palacios sin cornucopias, establecer semblanzas de todas las razones, casas para reuniones grandes, se buscan solsticios de nobleza y gentes de valor para alcanzar la paz que estamos buscando..

Ramón Llanes. Enero 2017.

MÚSICA

 

2.-
Melómanos arriscan el son
de la ciudad con notas altas
y bemoles,
iniciados en la falacia
de remedar decibelios,
inventan cuadrafónicos oídos
al mejor capricho.
¡Y suena la música!,
guitarras del sur
afinadas a los sueños,
qué pequeños son los libros
de poemas.

Ramón Llanes.

PAISAJE

 

PAISAJE.

1.-

¡Oh, qué debilidad de paisaje!,
roto el termómetro,
mezquina la armonía,
idiota el tiempo,
impiden el discurso del aire,
van náufragos al mar colmado
sin orillas.
Los musgos crean memoria de calor
hacen rosquillas de tarde en tarde,
el ambiente sufre infartos,
los ciegos andan oliendo
irresistiblemente a primavera,
el heno es fruto de moda,
que ya seco, superó ciclos,
fue al credo del estío
a morder lúpulos,
instauró un ocre a destiempo
en mentideros de bulla
aprendices de hormigas.
Mandan pintores
y diseñan un bodegón en el agua.
¡Oh, qué ganancia del paisaje!.

Ramón Llanes. MEMORIA DEL PRÓDIGO