RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

jueves, 28 de febrero de 2013

DIQUE PINO? THARSIS


miércoles, 27 de febrero de 2013

LA EXTRAÑA SEDUCCIÓN DEL PODER


Que el poder seduce y corrompe son dos axiomas que han quedado evidenciados a través de todo el proceso de la historia. Si todo poder seduce y si todo poder corrompe es un dilema con difícil solución porque a la vista de los gérmenes encontrados ciertamente no podemos generalizar e intentar acusar de ello a todo bicho viviente que, fuera por casualidad o fuera por arte desleal, haya obtenido del resto de los mortales autoridad y legitimación para departir acaso un poco o un mucho de poder.
Es una verdad empírica, sin embargo, que el poder tiene una atracción especial, fuerte y desmedida que seduce a los mortales e incluso a los animales, les crea una dosis de sustancia en el cerebro y les produce un estado de bienestar de imposible explicación natural pero capaz de hacerles modificar sus pautas de conducta, sus costumbres, sus estados de ánimo, etc. Hasta aquí todo me parece normal, dentro de la lógica. De por sí, por su cualidad innata el poder no tiene virus maligno de origen ni se trata de acción ilícita, prosaica o divina. Poder es sinónimo de potencia, de fuerza, de facultad, y está tan repartido como el aire. Raro ser carece de algo de poder.
Más aún, el poder, en el empleo incontrolado puede convertirse en vencer. Es entonces cuando hemos de prestar disconformidad con el uso del concepto. El poder es un don que quien lo tiene lo recibe de alguien -alguna persona, alguna institución, muchas personas, una situación determinada- y su ejercicio nunca puede configurarse dentro del concepto de vencer. Quien da poder a otro no puede ser vencido por este ni sometido ni vengado. El poder, desde una perspectiva civilizada, se otorga para mejorar el ámbito en el cual debes ejercerlo, así está expresamente instituido.
Más aún, ¿por qué, en las sociedades modernas, el poder se delega?, ¿por qué un elegido en cualquier metodología democrática acuna tanto poder, él solo?. Si en sociedades como la nuestra el poder emana del pueblo no consigo entender la extraña paradoja de que quien lo ejerza, en sistema ocasionalmente delegado, obtenga una capacidad ilimitada de obrar. Ni acabo de entender la tolerancia institucional y popular ante evidentes abusos de poder. De tal manera que podríamos acuñar este lema: “te doy el poder para que seas mi enemigo”; porque se nos antoja la existencia de esa enemistad entre el poderoso que manda y el otorgante que obedece.
Admito la seducción por el poder, por el conocimiento, por la libertad, por el amor, mas no es admisible en derecho ni humana ni constitucionalmente que el poder sea un referente de desigualdad, altivez, soberbia o arma para vencer a quien fuera el otorgante. Algo debe cambiarse.



RAMÓN LLANES. 24.2.2013. Publicado en digitalextremadura.com. 25.2.2013.

domingo, 24 de febrero de 2013

CARTA ABIERTA A UN SONÁMBULO


CARTA ABIERTA A UN SONÁMBULO

Estimado primo Miguel:

Te habías dejado dormir simulando estar despierto, abriendo reiteradamente los ojos a modo de burla contigo mismo y como si creyeras que por estar dormido tu mundo sería más dulce. Al mismo compás del sueño te levantabas inquieto, administrando la luz de tu mirada y abusando de quienes te sabemos sonámbulo y nunca consentimos despertarte porque -dicen- puede poseerte cualquier diablo que impregne en tí un maligno perpetuo que te vuelva loco de remate. Nadie quiere despertarte cuando te paseas desnudo por la casa, por el jardín y cuando vas de la cocina al pozo con mágica facilidad y cuando te cruzas por la escalera con el hueco del zaguán y ni te inmutas de miedo.
El día nueve cumpliste cuarenta y dos años, estás sin descendencia, te haces a la holganza con la misma frialdad que al sueño y nos pides el pan, el vino y la despensa; te enmascaras de pérfido e inútil, te arrastras sin mesura y cuando el mundo se te pone en contra, te duermes, para volver a tu buen estado de realeza. Nunca recuerdas lo sucedido ni admites haberte enterado. El martes, quizá al alba, cuando ibas de mudanza en mudanza como cuidando los rosales, sin hacerlo, la cocina explotó de pronto porque te se olvidó apagar el fuego y tu café ocasionó no pocos destrozos en toda la casa. Tú eras un indolente absurdamente enfrascado en una bola ascética, ajeno a la vida. Te recuerdo que en ocasiones has dejado abierta la bañera hasta correr el agua piso abajo; has encendido todas las luces cuando todos dormían; has puesto la música a todo volumen en cada amanecer que se te antojara; has encendido la chimenea en pleno agosto a la hora de la siesta.
En fin, primo Miguel, que nosotros dejamos de ser problema cuando dormimos y tú eres y serás eternamente un problema, tanto en el despertar como en la dormida; con tal panorama, la familia acordó anoche, despertarte la próxima vez, a cualquier precio. Te escribo esta carta más como una advertencia que como una amenaza aunque tampoco me solivianta en exceso si como tal te lo tomas.
Indolente primo Miguel, no vuelvas a dormirte, ¡maldita sea! y si lo haces, entérate bien, serás ansiosamente despertado a bombo y platillo y luego allá tú con el diablo.
Con todo cariño, tu primo Juan.


Ramón Llanes 19 enero 2013.

lunes, 18 de febrero de 2013

ESPERANDO A NADIE


ESPERANDO A NADIE

La eclosión crónica de mangantes extiende los miedos por las raíces curvas de un proceder nuestro, atento y educado. Me refieren que todos somos iguales ante el perdón y que no todos seremos iguales ante la gloria. Algo pasa que ni dios entiende. Quien está exento de culpa se esconde paciente a la espera de noticias; quien posee la flacidez del embargo espera lo peor metido en su cauce de incertidumbre; quien tiene la pasta se la guarda y la cuenta a diario a la espera de un acontecimiento del capital que ponga el orden que a él le beneficie; quien trabaja más del doble se espera a sí mismo, para no dejarse dormir en la inercia de la vaguedad; quien está ocioso se esconde. Algo pasa que ni dios entiende.
En definitiva todos, incluidos los poderosos y los anárquicos, todos nos hemos dedicado a fortalecer nuestra espera. La casa tiene gas de sobra, los alimentos abundan, la linterna funciona, el desasosiego es un eslogan. Hasta que algo ocurra y destruya esta inestabilidad de contrabando que pudre la lealtad o hasta que alguien genial se asome, nos vea e invente un no sé qué de positivo que ambiente de una vez este panorama. Observo las caras, los hombres tienen voluntad, las mujeres tienen fortaleza, la insolencia de las ratas rumia el consuelo y convierte la valentía en vacío. Nos vemos perdidos en un desierto sombrío sin brújula ni agallas, las crecidas del viento nos magulla las esperanzas y ni para un sueño dan las noches.
Y mientras oscurece seguimos creyendo que el futuro se encuentra hecho en un acierto natural del camino y no pulsamos botón alguno que medie entre nosotros y la abundancia, sea mecanismo de nuestra defensa e imprima velocidad a nuestro pensamiento. No me arrepiento de haber caído en este cenagal, me arrepiento acaso de no haber aprendido a nadar y estar ahora a expensas de que alguien me resuelva la vida; y me arrepiento de quedarme frío y solitario pretendiendo el rescate de mi supervivencia, aquí, pergeñado y plácido, esperando a nadie.

Ramón Llanes 16. febrero 2013.
publicado en digitalextremadura.com. el 18.2.2013.

jueves, 14 de febrero de 2013

14 DE FEBRERO


14 DE FEBRERO



De espaldas al tiempo que nos ocupa
esta esperanza de sabernos encontrados
busco en una suerte tardía
esa fe prolija en ti, amena y dócil,
busco el prestigio de ser rey de los encuentros
y ensayo el catorce de febrero
con un ramo de ilusiones en las manos
y en el alma flores de cien nombres,
la mística sustancia que nos acerque.
He buscado en los días,
en los atardeceres, como no,
en el vendaval de enero,
en las lluvias imprevistas,
he buscado en los cajones, en la linterna,
en el domingo,
en un resplandor de luces artificiales;
busco y busco crecidas de deseos
o despistes de olvido
hasta dejar venir al locuaz harén
de ternuras que tengo preparado,
no hallo la manguera que me enganche
al sifón de mi agua para absolverte
y beberte de piel a besos,
de derechos, de lunares, de labios,
para dedicarte un cuarto de milenio
por cada amor, partícula de amor o sueño de amor
que compartas con este zahorí de sombrero y poemas.
En catorce miles de febrero
al lado del tú, de ti, que amo,
perderme en los tiempos,
me apetece.


Ramón Llanes 14.2.2013.

DISTURBIOS EN EL PENSAMIENTO


DISTURBIOS EN EL PENSAMIENTO

El tren de las nueve volverá a retrasar su salida, como casi siempre. El pan llegará tarde. El coche no estará arreglado hasta el jueves. Aún no han pagado la nómina de enero. “El trápalas” ha sido absuelto de dos violaciones, veinte robos y un asesinato. Las monjas del convento de clausura están en huelga de rezos por falta de amor.
Lo habré soñado, ninguna referencia encuentro en los diarios a estas sordas incontinencias de desórdenes, lo habré soñado. No recuerdo haberme dormido, no me permito dormir cuando sueño, nunca me puede el cansancio en tardes de inspiración. He tenido disturbios en el pensamiento, ¡me ha dolido tanto la memoria!.
Sigo despierto, mi hábito de vivir me lo impone e incluso en el hastío sobrevivo como héroe de mi propia voluntad. No sé por qué me autocondeno y vuelvo a combinar mi conciencia en adversidades; vuelvo a olvidar, el tramo oscuro, la pasión que ellos no le imprimen a la tarea de caminar; vuelvo a olvidar que existen en la insidia quienes no deberían existir, me solapo en el desaire de un estrado insulso y voy a la cárcel a leer poemas de libertad. Tengo el pensamiento para un reciclaje pero ando perdido en mi contrato de temporalidad con esta vida y me siento incapaz de buscarle un título honroso a mis deseos.
No estoy triste, la tristeza es otra cosa; la tristeza es una pus sin palabras; mi pensamiento es una constante de insomnio, un simple vacío sin el comodín del verso. Salir de esto me cuesta un guiño, solo un guiño de reserva, un acicate de lindura que me sostenga en el aire una eternidad y vuelva a ser capaz de existir, pensar y moverme a tres palmos del suelo donde la incomodidad que me producen los quistes de la tierra, no me afecten a la pureza de mi pensamiento y se seccionen los disturbios.
Cuando no vuelva a dormirme volveré a encontrarme soñando con quien me llame para leerme un poema al atardecer o me susurre un “te quiero” en modo de amor. O me pida las manos para una caricia.



Ramón Llanes. 9.2.2013. publicado en digitalextremadura.com.  14.2.2013.

martes, 12 de febrero de 2013

TIEMPO DE ALIANZAS


TIEMPO DE ALIANZAS
Discurre la brisa de la mar entre acantilados, el sopor solo es un recuerdo, la mar me transporta a la vida; aquí los desórdenes criban la razón y los gremios se convierten en más enemigos a pasos de gigantes. Nadie lo entiende pero todos lo aceptamos, como una lacra, como un sinremedio. Quienes aparecen como culpables en este drama están perfectamente identificados, el mundo es un pañuelo y nos conocemos a rabiar. Diré que rumia el miedo entre los fardos de convivencia.
Que es tiempo de alianzas está en el aire, en todos los pensamientos de los más pensadores; para los afectados solo es un mal murmullo. Quisiera ser dogmático para contar las excelencias de los acuerdos, de la concordia, del consenso, de la alianza entre los seres que nos civilizamos en este lodazal; mas aún no soy capaz, me faltan dones. El color blanco no necesita explicación, la necesidad de la alianza, tampoco. A la meta de la confrontación ya han llegado, se han hartado los habitantes de tanto insulto, de mordiscos y de golpes; es tiempo de virtuosidades y elegancia; tiempo de acercamientos y concordias; es su tiempo, ahora, antes de herir de muerte al espíritu social que es el más damnificado en esta treta de malhechores que campan en foros de prestigio sin apenas dejar huella de buen estilo.
Desde el hartazgo escribo, no desde el dogma. Sin ser adivino del tiempo ni del espacio, observo que habremos de quitarles la credencial a quienes la habíamos otorgado. Y antes de llegar el momento de retratarnos en la urna, deberán oír nuestra queja como grito desesperado que clama alianzas.
Si me lees -tú, afectado, a quien me refiero-, olvida lo que te ha impuesto el jefe de tu cuadrilla política, y hazme caso, lucha y trabaja pensando más en las consecuencias que en las ideas; te lo agradeceremos, desde la izquierda y desde la derecha y te lo reconocerá tu tiempo. Y así la brisa discurrirá entre soplos de serenidad, libre de discordias, y el mundo dejará de ser peor.



RAMÓN LLANES 9.2.13.
publicado en el periódico digital huelvabuenasnoticias.com el 11.2.2013.