RAMÓN LLANES

BLOG DE ARTE Y LITERATURA

martes, 12 de noviembre de 2013

EL DESPERTADOR


EL DESPERTADOR


Observar con ternura el despertador puede ser una cursilería o un desvelo porque su materia induce al rechazo y su canto al dolor. Antes de él se extiende un manto oscuro que queda plasmado en plácidas dormidas, con susurros y silencios donde la noche inventa miles de sensaciones que los sonidos intrépidos de la máquina exacta de relojería vienen a romper de un golpe seco e infame que a su vez divide el placer en dos mitades, la una enternecedora, la otra tóxica. El día comienza sin alterar su ritmo, las campanas obscenas del despertador mandan en el único sentimiento vivo del ser en ese instante y le ordena se prepare para la batalla.
Afuera espera un pronóstico de inseguridades, una gresca con la vanidad o una nueva ilusión surgida desde los sueños, -mucho antes del empuje a la vida-, y apenas el esfuerzo tiene rango y a poco que un descuido se inyecte en el somnífero, la almohada se presta al sosiego y atiende esa inconfundible gana de volver y los ojos sin deshincharse simulan una parsimonia de cansancio, hasta que la insistencia del inquieto despertador -que siempre llama dos veces o tres o veinticuatro- obliga a tomar conciencia de una impuesta y no aceptada realidad.
La alcoba será luego un desierto de normas y las cuerdas darán paso a las horas sin avisos ni consejos, la inercia del tiempo pondrá el rigor mientras dejará su mundo de sonidos el aparato molestoso que adorna la mesilla con su vulgar tono de insolencia.
En el despertar del sábado los tiempos juegan de otra manera, no existe premura que corresponda atender, las ventanas cerraron su luz a la estancia, los proyectos se fueron durmiendo en el calor perezoso de la noche, las bridas de la puerta están forradas con acanto pero en tan sabroso dormir, -por las razones que nadie sabe-, el despertador vuelve a sonar con la misma voluntad, a la misma hora y se inventa el mismo canto de siempre para organizar el día, sin conocer que el sábado se cambian las costumbres y advirtiendo que alguien se olvidó de ponerle mordaza a la campanilla del despertador.

Ramón Llanes. 11.11.13
Publicado hoy en huelvabuenasnoticias.com

UN RESPIRO


UN RESPIRO
 

  • Un respiro de tiempo, para seguir conservando las ganas de mirarte.
  • Un respiro de luna para saber que es cierto que nos esperamos.
  • Un respiro de humo para seguir tu huella.
  • Un respiro de tranquilidad para pensarte.
  • Un respiro de locura por si acaso queda algo intenso y pasional que se nos haya olvidado.
  • Un respiro de agua para seguir llorándote en las tardes de otoño.
  • Un respiro de pensamiento a ver si me hago a la idea de la realidad.
  • Un respiro de palabras para comerme los silencios.
  • Un respiro de sol para sentarme a la sombra con nosotros.
  • Un respiro de lluvia para mojarnos con los labios.
  • Un respiro de amor para volver a empezar todos los días.
  • R.llanes

lunes, 11 de noviembre de 2013

DE LO TENIDO, DE LO DEBIDO

DE LO TENIDO, DE LO DEBIDO

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Ramón Llanes
  He de hacer el inventario general de vida, he de conocer los amigos que me quedan, los abrazos que debo; he de formatear la lista de los agobios, restaurar los sentimientos -que acaso se dolieron, que acaso se olvidaron-, conspirar en el papel contra todo aquello que desee sea causa de desprendimiento, he de valorar todo cuanto ha merecido formar parte de mi patrimonio y de hacer cuentas de todo aquello que aún falta por cumplir.
 
            Que de lo tenido no se llene el cuaderno de intereses y monedas, que de lo debido no sea grande la página; que de lo tenido sobresalgan los recuerdos, las pasiones, el entusiasmo, la verdad; que de lo debido estén también en el apunte las acciones en contra y una consigna para tener plena insatisfacción y dotación presupuestaria para el desagravio. Que de lo tenido se junten los nombres de quienes pusieron gotas de amor y a quienes tuviera afectados extensamente con la estima. Que de lo debido no vengan a cobrar su parte con la misión de diezmo intrépido y sí con la obligación de exigir.

 
            Que no haya de ser un pulso a la existencia con tal de saldar la cuenta de los desequilibrios, las locuras y las rebeldías; que no sumen más los éxitos que los fracasos, que se escriban en rojo las pérdidas de amistad, valores y pequeñas cosas; que no se haga imposible reconocer errores y figuren los nombres de los momentos de envidia, codicia y arrogancia, no para el castigo y sí para la corrección; que al tener se le otorgue la prueba de la entrega, que al deber se le note la dosis de tolerancia.

 
            Lo tenido fue causa de una constante premura por la complacencia, desde la constancia a la lucha, desde la realidad a lo imposible. Lo tenido no ha perdido vigencia, lo debido no es una asignatura pendiente. El libro quedará escrito, -no emborronado-, en el orden de los sueños, como un listín de memorias que convierta cada renglón en un emocionante canto a la vida.

domingo, 10 de noviembre de 2013

AYER Y MAÑANA


AYER Y MAÑANA.

Me pregunto qué será del ayer vivido con intensidad y qué también del ayer maldito que trajo consecuencias nefastas a nuestra vida; a dónde irán las ilusiones no cumplidas y los deseos rotos, a dónde la fuerza que pusimos a las emociones y el amor que fuimos derramando; ¿quedará todo en un cajón sin fondo ni constancia?, ¿ se irán los suspiros a un aire sin límite?, ¿algo tendrá eco y constituirá resorte o estela para la memoria?. No sé, no sé.
Me pregunto qué idearemos para el mañana, para seguir superviviendo a los envites, para consolidar la estampa de creencias que fueron referencias concretas de nuestra misión; qué vestido le pondremos a nuestros huesos, qué cristal a nuestros ojos para que sigan mirando las cosas, los objetos, las personas; qué brillo le daremos a un cansancio o qué bálsamo a un sosiego, qué de buen hacer seremos capaces de diseñar para ese mañana incierto y provocador que nos sopla el cuello, qué de miserable o generoso será nuestro corazón pasados los años y a la vista del futuro posible. No sé, no sé.
Me conformo con ser un presente ajustado al troquel, una pieza más de la esperanza, una rosa en un jardín silvestre, una voz del silencio, un esqueleto sin autopsia. O me conformo con ser el pensamiento retorcido de un odio inolvidable, o un condenado a la reencarnación del lobo, o un preso con la condicional para toda la vida, o un imbécil que trata de convencer de su inteligencia, o un inteligente que se dedica a prostituir paisajes. Tampoco sé.
Doy un paso en el presente y me encuentro en el mañana, recuerdo mis horas de niño y estoy en el ayer; ¿a quién pertenezco?. Si doy un grito rompo un silencio, si escribo me desnudo, si hago una foto inmortalizo un paisaje, si pienso creo una idea, si amo tengo emociones y si me voy certifico que estuve; ¿qué hago?.
Quiero hacer una foto, escribir un poema, solicitar un paisaje para mi ventana, amar, seguir amando; todo sin romper el presente, sin alterar el ayer, sin molestar el mañana. Atentamente.


Ramón Llanes. 

ANTES DE ESCRIBIR


  ANTES DE ESCRIBIR


La motivación del escrito, del escritor, está en el aura interno de la prueba cotidiana, en los caldos donde se cuecen las insignificancias de un cualquier día que no se ha vestido para ser novio, cumpleaños, efemérides o domingo; a esos días sin señal roja, sin número especial. Se crea la idea, un palpo, la vuelta de consolidación, las respuestas y el resultado. De hoy, por ejemplo, antes de escribir, quien motiva es la rabia, siempre tiene la rabia presencia en este sustrato de tierra tan en vilo; la rabia, digo, porque surge punzante la leve agonía de obligar a superar obstáculos imprevistos, dígase el llamado euribor que se sube a las barbas y más arriba o dígase quien acelera el pulso de la indignidad al resto de los mortales con sus discursos bélicos, sus paternalismos, sus víctimas olvidadas.
Dígase bomba para no decir agua, tráguese la página mediatizada del diario más aliado, compruebe que a nada de menos nos venden respirar, póngase a la cola para solicitar seguir sobreviviendo en estado puro de ética, llévese las manos a la cabeza si solo le cae un casquillo roto de una guerra torpe. Y pregúntese luego, para su motivación en el escrito de antes de escribir, por qué no juzgan a quienes se hinchan o hincharon de poder dejando desastre en el reguero de la humanidad. Así, dedicará la tarde a otra cosa.


Ramón Llanes. 

AÚN NO ES NAVIDAD


Aún no es navidad.


Aún no es navidad y ya tenemos en los sentimientos la lista de seres que forman parte de nuestro mejor universo del alma.
Posiblemente no seamos capaces de darles todo lo que deseamos que tengan,
Posiblemente no podamos tener la magia necesaria para acercarles a eso que llaman felicidad,
Posiblemente les imaginemos con más alegría que nunca y les hagamos un hueco más grande en nuestra vida,
Posiblemente cantemos con ellos los cantos del amor,
Posiblemente disfrutemos por estar juntos,
Posiblemente no alcanzaremos las ilusiones pensadas para nuestros seres queridos,
Pero posiblemente se alegren si les dedicamos un minuto para pensarles, un minuto para darles un abrazo y un minuto para dedicarles la mejor sonrisa.


Emitido en Cadena SER
Ramón llanes. 

SON DE LOS HOMBRES


SON DE LOS HOMBRES


Harán que gima,
la pausa ha roto la escalera de color
de una apuesta,
ellos se jugaban la vida,
acaso tú jugabas a esconderte.

Se nubló de rompeolas
la tarde, nadie salvó aquel llanto.

Los sueños miraban despavoridos
a los lados del fuego,
los pájaros eran los hombres
cuando huían;
quedaron, además, con memoria cruel
en los bolsillos.

Mas esta noche volverán a dormir
con la conciencia tranquila
y el pulso quieto.



Ramón Llanes.
Setiembre 2011.