ES ENERO
Es
enero, con temor. Casi nunca se llega al final y ahora menos; entra
Faltan,
quedan por llegar meses más limpios, menos fríos, menos arrogantes. Queda un
símbolo de tiempo en la d
Ramón Llanes.
ES ENERO
Es
enero, con temor. Casi nunca se llega al final y ahora menos; entra
Faltan,
quedan por llegar meses más limpios, menos fríos, menos arrogantes. Queda un
símbolo de tiempo en la d
Ramón Llanes.
EL DESEO DE SER
FELIZ.
Me
pregunto por qué no somos más felices y miro alrededor intentando valerme de
excusas o razones que me ayuden en mi recuerdo a desentrañar este conflicto. Es
que aún existe la guerra. La guerra de los soldados y la guerra de los
políticos. Al menos hay guerras desparramadas por el orbe y tenemos de qué
hablar y así nos olvidamos de nuestra
felicidad.
Y también me recuerdo si seríamos felices sin guerras. Y si quitamos
las guerras o las acabamos de un plumazo, no seremos felices por el exceso de
muertes de tráfico; y si nadie empieza a morirse en el tráfico, no seremos
felices por el hambre del mundo, y si se acaba el hambre no seremos felices por
el maltrato a las mujeres y si los violentos dejan de existir, no seremos felices
por el Sida; y si el Sida revienta y se elimina, no seremos felices porque nos
ha llegado la pandemia.
Ahora me recuerdo que ya había pensado
en otra ocasión no profundizar mucho en este tema porque no llegaría jamás a
ser un poquito feliz. Y siempre se me olvida.
Ramón
Llanes
2023
Los momentos más ufanos del 23 serán estos primeros días que presentará al orbe su programa basado en anulación de vientos huracanados, de desastres naturales, de malvadas tormentas, de erradicación del hambre y de enfermedades severas; dirá que sus leyes serán para mejorar el mundo de los humanos y de los animales para hacer de la tierra un planeta más habitable; dirá cosas grandes el 23, dirá que adiós a los desahucios, adiós al rencor, al odio, a la avaricia, a la traición, etc. Dirá todo lo bueno porque está en campaña pero cuando se abra la primera luz del día primero sonará la primera bomba y después se promocionarán las desigualdades y seguirán muriendo mujeres y aumentará el hambre y no desaparecerán los terremotos y el odio seguirá siendo pandemia incurable. Y cuando llevemos un tiempo enjaulados en el 23 y las promesas incumplidas dirá que no es fácil cambiar el sistema o que todo fue una broma; al fin y al cabo él se irá en 365 días y no volveremos a verlo para exigirle explicaciones. O acaso el 23 seamos nosotros disfrazados de días.
Ramón Llanes. 31.12.2022.